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sábado, 29 de noviembre de 2025

El cuco de cristal

 



En este desierto de propuestas estimulantes, descubro siguiendo el rastro de la actriz vasca Itziar Ituño una serie española de 6 episodios que me ha parecido bastante recomendable. 
Estoy hablando de "El cuco de cristal", miniserie rodada en la comarca del valle del Ambroz en Cáceres y que tiene como punto de partida la llegada al pueblo de una residente de medicina que ha recibido el trasplante del corazón de un jóven del pueblo que ha fallecido recientemente. La joven que ha recibido el corazón se pone en contacto con la madre y decide visitarla. El pueblo esconde secretos, mentiras y extrañas desapariciones en circunstancias extrañas y la serie está basada en el libro homónimo de Javier Castillo.


Poco a poco iremos desentrañando el por qué de cada desaparición con diferentes flash-backs que nos llevan al momento exacto en que la personas desapareció.

La serie está dirigida por 
Laura Alvea y Juan Miguel del Castillo está interpretada por : Alex García, Itziar Ituño, Catalina Sopelana, Iván Masagué y Tomás del Estal entre otros .



La serie me ha parecido adictiva y cada capítulo te deja con ganas de saber más.Es un thriller rural bien interpretado que me ha recordado a la saga de la serie española
"La caza "que de paso aprovecho para recomendar desde aquí para los amantes de los thrillers en los que hay sospechosos, cadáveres, exteriores con naturaleza exultante y una intriga que nos deja clavados al sillón de principio a fin.



Volviendo al "Cuco de Cristal" he de destacar especialmente el personaje que interpreta Tomás del Estal , un hombre solitario vinculado al bosque con instintos primarios, amante de la caza y que concibe el mundo desde la perspectiva de que en la vida solo hay presas y depredadores.Es una visión que transmite desde la niñez a su sobrino, el personaje interpretado por Iván Masagué.



No os la perdáis, porque aunque la serie no sea una obra maestra, sabe manejar los hijos hábilmente para que el espectador no pierda el interés. Tal cual he mencionado al inicio de esta entrada, su descubrimiento me llegó a través de Itziar Ituño. La estaban entrevistando en la la Script y me generó mucha curiosidad conocer esa trama tan misteriosa en unas localizaciones al parecer tan espectaculares como desconocidas.

No desvelaré más detalles, si alguien se anima a verla y quiere compartir impresiones, por aquí estaré. Buen fin de semana, zinéfil@s,

Troyana



sábado, 18 de octubre de 2025

Encerrado con el diablo


Vuelvo aquí tras unas largas y sin duda merecidas vacaciones.

En este espacio donde un grupo de mujeres hablamos de cine , hoy me apetecía traeros un thriller en formato mini-serie que en medio de un panorama prolífico y no siempre estimulante, me ha dejado un muy buena impresión. Estoy hablando de "Encerrado con el diablo" una miniserie  estadounidense de 2022 creada por Denise Lehane basada en hechos reales que me ha dejado atrapada y curiosa desde el primer al último episodio.


Este intrigante thriller nos narra la historia de Jimmy Keene , un hombre que es condenado a 10 años de prisión por tráfico de drogas y que recibe una inusual propuesta: conseguir la confesión de un sospechoso asesino en serie Larry Hall  encerrado  preventivamente en una cárcel de máxima seguridad, a cambio de su libertad. La oferta del FBI pone en peligro su vida  pero si consigue que Larry Hall le proporcione la información que permita encontrar los cadáveres de una docena de niñas desaparecidas, la recompensa  será librarse de cumplir condena.

Este objetivo se va a convertir en un auténtico desafío en un entorno hostil donde paulatinamente iremos descubriendo cómo Jimmy se gana la confianza de Larry.



La trama psicológicamente tensa nos pone en la piel de Jimmy un joven guapo y esbelto que se irá convirtiendo en ese "hermano" gemelo que Larry tiene fuera de prisión y que pese a todas las evidencias siempre encontró la manera de encubrir y proteger.


Es curioso cómo Hall ha podido pasar desapercibido ante la justicia con un técnica sorprendente: confesar crimen tras crimen sin dejar rastro de los cadáveres y sin que la policía pudiera probar su culpabilidad llegando a considerar a Hall como un perfil de falso confesor tal vez en un intento de huir de una vida anodina y desgraciada.

Mi pregunta es ¿ por qué ya no se hacen películas o series como ésta? ¿por qué este afán de las plataformas de hacer fórmulas comerciales que puedan llegar a todo tipo de espectadores dando la espalda en demasiadas ocasiones a un cine con garra que se nutre de los clásicos que nunca mueren?

Me pregunto si los espectadores hemos de resignarnos a que ya NO se harán series o películas como "Fargo"o " A dos metros bajo tierra" sólo por poner dos ejemplos.

Desde aquí, sólo puedo deciros que este thriller es espectacular, que nos metemos de lleno en el ambiente carcelario y nos da escalofríos ponernos en la piel de Jimmy , especialmente en los momentos de confesiones íntimas con Hall, un hombre amargado lleno de odio  y oscuridad, de apariencia frágil e incluso funcional con su dominio sobre los motores y las máquinas, llega incluso a ser un recluso útil en prisión.

Da la impresión de que Jimmy es un tipo demasiado "normal" como para llevar a cabo una misión de este calibre, un chico hijo de policía retirado y condecorado que no supo encauzar su vida tras haber destacado en el deporte  y cuya vida está en un hilo al haber aceptado un desafío ante el cual dudamos sepa salir airoso.


Esta atmósfera irrespirable es lo que hace de "Encerrado con el diablo" un thriller que no podéis dejar escapar. A todo lo  expuesto añadimos la aparición de Rai Liota en el personaje de padre de Jimmy, última actuación del actor que sin duda aporta aún más valor a una historia intrigante que nos atrapa de principio a fin.

Cierro esta reseña concluyendo que si hay un elemento inquietante en toda la trama es esa aparente vulnerabilidad de Hall un perfil psicológicamente frágil con una voz entrecortada y débil que esconde un monstruo cruel y carente de empatía en su interior.

Por cierto que al finalizar la serie podemos ver fotografías de los personajes reales que inspiraron los personajes de ficción.

Buen fin de semana a tod@s,

Troyana



viernes, 30 de mayo de 2025

Mr. Brooks

Es una película de 2007 con un argumento bastante disparatado, pero entretenida como thriller. Tiene reminiscencias de «Seven», algo de la carnicería pop de Tarantino y un toque de cómic muy chulo en la fotografía de los bajos fondos de Portland. Viendo a Kevin Costner hacer de malo, he asimilado el trasnochado aforismo «actuar con la diligencia propia de un buen padre de familia». Siempre había dudado cuánta diligencia supone eso y si sería algo exclusivo de los padres. Con esta película se entiende de una vez por todas: significa actuar como Kevin Costner en la mayoría de sus películas, vease «Los intocables», «El guardaespaldas», «No hay salida»… En esta cinta ofrece más de lo mismo y también lo contrario: aquí está la nota original. Se mete en la piel de Earl Brooks, un ciudadano ejemplar con una familia perfecta, una fábrica perfecta —en la que se dedica a hacer vidriados—, una casa perfecta y una vida perfecta, pero con una oculta y terrible adicción al crimen. Sobre el tema de esta adicción, los profesionales de salud mental consultados afirman que no existe y mucho menos las ramificaciones que sugiere el guionista. Lo de los vidriados es un detalle artesanal bonito. Earl tiene una voz interior que se llama Marshall, representado por el actor William Hurt, como una especie de Pepito Grillo que en lugar de guiarle por el buen camino le impulsa a matar. Este desdoblamiento del protagonista, supongo que para mostrar de una manera más clara la mente del asesino, … ni sí ni no. Te distraes un buen rato al principio pensando: ¿Los demás podrán verlo y oírlo o está en la cabeza de Earl? Otro personaje en el lado del mal es Mr. Smith, el más loco de todos y con la motivación más extraña, aunque está magníficamente interpretado por Dane Cook. Demi Moore siempre es un punto positivo. Encarna a la policía Tracy Atwood, empeñada en atrapar al asesino en serie. Sus peculiaridades biográficas son un poco extremas. Es muy rica y a la vez muy macarra y ejerce de policía solo por vocación. Valiente y expeditiva, solo se mueve por corazonadas; menos mal que nada en la piscina para librarse del estrés como toda detective que se precie, si no, resultaría inverosímil. Merece una mención la actriz que interpreta a la hija, Danielle Panabaker: convincente, guapísima e inquietante.

viernes, 10 de enero de 2025

DISCLAIMER



 Hace tiempo que una mini-serie de televisión no me causaba tan buena impresión como lo ha hecho "Disclaimer"(2024).Dirigida por el aclamado Alfonso Cuarón, la serie consta de 7 episodios y está basada en la novela de Renée knight editada en España como "Observada".



Aparte de su director,otra de las razones de peso para ver "Disclaimer"es el reparto, encabezado por la siempre solvente Cate Blanchett y un fantástico kevin Klein entre otros.

Ambientada en Londres e Italia nos cuenta la historia de Catherine Ravenscroft, una periodista que ha sacado a la luz los delitos y transgresiones de otros y ahora recibe un libro en el cual se revelan episodios de su vida que hasta ahora habían permanecido ocultos y que trastocan su vida por completo.

No pienso desvelar mucho más de la serie porque está repleta de giros inesperados y un colofón impredecible que sorprende irremediablemente al espectador.

El director se mueve en tres líneas temporales: el presente de Catherine y ese desplome de su vida tras la publicación del libro, su pasado en Italia hace como veinte años y la vida de un profesor que acaba de jubilarse.


Si estáis buscando una serie adictiva con pocos episodios, aquí tenéis una opción perfecta que además nos plantea algunos dilemas morales como la legitimidad de la venganza o el peso de la vergüenza , así como el valor del orgullo, los celos o la validez de las simples apariencias.

De la filmografía anterior de Alfonso Cuarón destaco especialmente : "·Y tu mamá también", "El laberinto del fauno" y "Roma" pero de todas, me quedo con "Disclaimer" que desde luego poco o nada tienen que ver en linea argumental con sus trabajos anteriores.

Aquí una voz en off acompaña el relato de la historia haciéndonos partícipes de las emociones e intenciones de los personajes.

Tal cual la vida, "Disclaimer" con su selecta fotografía,es sobrecogedora , emocionante, desgarradora y totalmente imprevisible.

Troyana


viernes, 29 de noviembre de 2024

Rapa (Serie, 2022-2024)

Me da un poquito de lástima hablar de series para televisión. Las series están viviendo una edad de oro gracias a los canales de pago y se consiguen buenas producciones. También malas, todo hay que decirlo, pero es que si se produce a gran escala, sale de todo: Bueno, malo y regular. El canal de la compañía telefónica privatizada de España sacó hace poco la tercera y última temporada de una serie bien llevada por sus dos actores principales. 

Primera temporada.


La serie en cuestión es Rapa y está ambientada al norte de la provincia coruñesa. Los actores principales se convierten en una especie de pareja detectivesca, aunque el personaje que encarna Javier Cámara, Tomás Hernández, se encuentra con una víctima de asesinato en medio de la montaña. Tomás es un profesor de instituto al que le han diagnosticado una enfermedad neurológica degenerativa. Como testigo del crimen es interrogado por la agente Estévez de la guardia civil (Mónica López). Entre ambos surgirá una gran amistad que se mantendrá a lo largo de las temporadas.


Tercera temporada.

No os pienso destripar las temporadas, sólo deciros que de las tres que se han realizado, la última me parece la mejor. El personaje de Tomás es un papel que Javier Cámara borda, como suele hacer. Un tipo extremadamente inteligente, mordaz y malhumorado que afronta lo que le queda de vida entreteniéndose en encontrar pistas que aclaren los crímenes en los que trabaja la agente Hernández que se debate entre ayudar a su amigo y procurar que no meta las narices en sus tareas policiales.

Bellos paisajes y drama.


Aparte de los personajes que pivotan en las tres temporadas, en cada una de ellas hay un crimen, unos sospechosos y/o víctimas que se ven envueltos en sendos dramas. El resultado final es entretenido, convincente y sobrio.

Para los que aún no la hayan descubierto y se pirren por las series policíacas y los impresionantes paisajes de Galicia.

viernes, 6 de mayo de 2022

Clickbait o nada es lo que parece

 Nuestra sociedad vive muy influida, demasiado, por la conexión internáutica. Las redes sociales del todos conectados con todo el mundo en tiempo real es uno de los alicientes de esta miniserie que tiene cierta relación con otras producciones cinematográficas en las que se refleja el fenómeno, como sucedía en "Black mirror", serie de hace una década, donde todo un primer ministro de la Gran Bretaña se veía obligado a hacer ciertas cosas en medio de una retransmisión impelido por unos ciberdelincuentes. 

Arranca fuertecilla

En este caso que nos ocupa, la miniserie explica el drama de una familia que ve como el padre es secuestrado y se anuncia su inminente ejecución cuando el vídeo de denuncia que ha creado el secuestrador llegue a 5 millones de visitas. La familia vive angustiada cómo cada visita de un cibercurioso aumenta su amenaza de muerte.

la hermana del secuestrado y el policía del caso.

Los ocho capítulos de esta miniserie van contándote a cada paso aspectos que desconoces acerca del secuestrado, de su esposa, de su hermana, de sus hijos... de todos aquellos que le rodean. Cada capítulo está titulado con el nombre de uno de sus personajes, que, aunque el hilo narrativo sigue su curso, se centra algo más en dicho protagonista destacado.

Acoso de los medios.

Esta serie australoestadounidense (El gentilicio me ha quedado estupendísimo) fue una de tantas víctimas dela pandemia. Empezó a producirse en 2019 y el 2020 y sus confinamientos la hicieron postergar su edición final hasta 2021.

La familia en apuros.

Una de las virtudes de la serie es que nada es lo que parece. La historia poco a poco va deshaciendo  su misterio y los giros de guión son bastante buenos. También llama la atención la de pequeños papelitos con buenos personajes siempre relacionados con la historia principal de alguna manera, como es el ambicioso periodista capaz de todo por ganar, la chica romántica que sólo desea hacer el bien y lo estropea todo, o el joven cibernauta. Ahora que estamos en pleno apogeo de los canales productores de series a mansalva, para un fin de semana, no está nada mal.

Juli Gan.

viernes, 23 de abril de 2021

Hil kanpaiak (Campanadas a muerto)

Hil kanpaiak es un euskal noir muy noir firmado por el director navarro Imanol Rayo. De hecho, es su segunda película tras Bi anai

Tanto una como otra han sido rodadas íntegramente en euskera, pero al menos de Hil kanpaiak me consta que existe una versión con subtítulos en castellano.

Hil kanpaiak se inspira en la novela 33 ezkil, de la autora guipuzcoana Miren Gorrotxategi Azkune. Tengo la novela empezada, pero todavía no me ha dado tiempo a llegar a ninguna conclusión ni a establecer ninguna comparación entre un texto y otro. Una pena, con lo que a mí me gusta esto de contrastar cine y literatura. Así y todo, alguna diferencia ya he percibido.

De entrada os diré que Hil kanpaiak no es precisamente la alegría de la huerta murciana. Como digo al principio, la ambientación, los hechos narrados son desde el principio muy muy negros, a la altura de cualquier noir rural europeo. El caserío Garizmendi, donde se sitúa gran parte de la acción, probablemente sea el lugar más triste, más hosco y más sombrío del mundo; allí llueve siempre, a pesar de que un calendario colgado en la cocina diga que es agosto, y las gentes que lo habitan son del todo infelices.

Esta estampa se complementa con escenas de una población indeterminada del País Vasco, de calles oscuras, húmedas, inhóspitas, con la sola luz de las tabernas solo pobladas por hombres y el sonsonete monocorde de una emisión de radio que nadie atiende. Es un entorno completamente inundado de crimen y tragedia.

La forma de narrar esta violenta historia familiar de varias generaciones se caracteriza precisamente por eso, por saltar de una generación a otra, hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, para que vayamos completando el puzle del relato, con la ayuda de unos abundantes primeros (primerísimos) planos que nos permiten reconocer a los personajes a pesar del transcurrir de los años.

Otra característica del relato fílmico son sus deliberadas quietud y pesadez. La cámara permanece quieta durante todos los planos, durante todas las escenas; hace que la acción desfile ante ella, no la persigue. Esto dota a ciertas escenas de un carácter teatral que las mejora mucho y hace que el tono de la narración sea tan denso como imponentes son los hechos que se narran.

Hil kanpaiak está interpretada por actrices y actores vascos muy conocidos, muy en boga últimamente. Tenemos, en primer lugar, a Itziar Ituño, actriz y cantante que está en todas parte y estuvo, sobre todo, en Loreak, que es, en mi humilde opinión, el mejor film vasco de los últimos años, seguido de cerca por Handia. Y precisamente el prota de Handia es el segundo peso pesado de Hil kanpaiak. Sí, el prometedor Eneko Sagardoy, que últimamente también lo hace todo en cine, teatro y televisión.

Además de estos dos gigantes, tenemos, en un papel muy secundario, al todoterreno Cándido Uranga, un actor sin el cual no se entienden las artes escénicas vascas, y, en otro no tan secundario, a Josean Bengoetxea, también bastante omnipresente en los últimos años, para felicidad del público, claro.

Quiero terminar este articulito hablando del personaje de Karmen, la gran protagonista, interpretada por Itziar Ituño. Voy a ver cómo me las arreglo para decir lo que quiero decir sin destripar el argumento de la peli.

En Hil kanpaiak Karmen es una matriarca vasca marcada por el crimen y la tragedia que rumia en silencio, muy en silencio (ay, esos silencios de las mujeres vascas), sin compartir con nadie, una peculiar venganza.

Ya os he contado antes que he empezado a leer la novela que inspiró la película y ya en las primeras páginas he visto una diferencia en este personaje, pero como no sé cómo va a evolucionar, dejo un poco de lado la creación de Gorrotxategi y me centro en la mía.

A mi me pasa muy a menudo con las películas que me apetece cambiarles el final y el final de esta me apetece cambiarlo mucho, más que nada para hacer más excelso todavía el personaje de Karmen. Me apetece una Karmen más siciliana, más cosa nostra, más egoísta, más interesada, más materialista, que no se detiene hasta aplastar al enemigo incluso más allá de la muerte; que busca un triunfo quizás más vulgar, pero más cruel también; porque estoy convencida de que el género negro mejoraría infinito con personajes como una Karmen que traspasara los límites del domestic noir y reinara en el noir a secas.

Es lo que opina vuestra amiga Noemí Pastor.

Ficha técnica (www.lahiguera.net)
Director Imanol Rayo
Guionista Joanes Urkixo
basado en la novela 33 ezkil de Miren Gorrotxategi
Productor Joxe Portela, Alberto Gerrikabeitia
Música Fernando Velázquez
Fotografía Javier Agirre Erauso
Montaje Raúl López

viernes, 27 de noviembre de 2020

El thriller americano de los 70


Vengo hoy a Zinéfilaz, como hago de vez en cuando, a hablaros de un libro de cine sobre uno de los géneros cinematográficos que más me atraen y del que ya he tratado en entradas varias.
El libro, El thriller USA de los 70, es una recopilación de artículos de varios autores y una sola autora, Desirée de Fez, que he leído con verdadero gusto, de manera que me he molestado en haceros un resumen de lo más destacado, salpicado, por supuesto, de mis apreciaciones personales.

Los años 70 en los USA: muy fuerte todo
La década de 1970, históricamente apasionante en los Estados Unidos y  tremendamente peliculera, vino marcada por tres acontecimientos gruesísimos: el asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy, el caso Watergate y la guerra de Vietnam. Y estas tres cosas gordísimas, a las que estoy tentada de añadir el asesinato de Martin Luther King, sucedían mientras en las calles de las grandes ciudades la violencia y la delincuencia arrasaban con la convivencia social.
El thriller se nutrió de todo eso y de más y, en consecuencia, las temáticas se desplegaron desde el eje del crimen hacia múltiples direcciones, todas ellas profusa e inteligentemente tratadas en este libro. Como tengo que elegir, he elegido dos: la paranoia y la testosterona.

La paranoia
Ángel Sala dedica un articulito a la paranoia y las conspiraciones en los thrillers americanos de los setenta.
Según su teoría, los acontecimientos que marcaron la década trajeron consigo un nuevo cine, “lleno de energía, poder visual y genio narrativo”, pero también más crítico, que advertía de los peligros que acechaban al país con un punto de vista paranoico. Para ello se servía del pensamiento conspirativo casi siempre presente en la sociedad norteamericana.
Sala agrupa las pelis paranoicas en tres ciclos. Primero hubo uno que alertaba contra el renacimiento de viejos fascismos como el nazismo; otro trató sobre el peligro del comunismo y finalmente un tercero presentaba al gobierno americano como el enemigo que acosaba a la ciudadanía, la privaba de sus libertades e incluso intentaba su eliminación física.
En este apartado paranoico cita Salas, entre otros, los filmes Marathon Man, Harry el fuerte, Odessa, Chacal y Los niños del Brasil.

La testosterona
Ramón Freixas y Joan Bassa firman un artículo dedicado a la presencia femenina en el thiriller americano de los 70. Lo titulan muy acertadamente “Estar sin ser” y lo subtitulan un poco estereotipadamente “Duelos y quebrantos de la mujer en el thriller norteamericano de los 70”.
Me lanzo a leer el capítulo con una idea en la cabeza: estando la década de los 70 en los USA  atrapada de pleno por la segunda ola del feminismo, qué poco sale el este movimiento en su cine, ni siquiera en sus thrillers políticos. Y resulta que más o menos eso mismo dicen Freixas y Bassa en su artículo.
Dicen que los 70 en USA fueron años de redefinición de conductas e implantación de nuevos valores (feminismo, black power, activismo gay, flower power, pacifismo…) que, sin embargo, no inciden plenamente en el thriller, como sí lo hicieron, en cambio, la crisis urbana, la creciente inquietud social, la inseguridad ciudadana, la desconfianza en la clase política, el caso Nixon y la figura del policía contra el mundo.
Tras las vampiresas del cine mudo, las señoras independientes de los 30 y los 40 y las muñequitas ambiciosas y crueles del cine negro, que lograron sobrevivir hasta los 50 y los 60, en los 70 se impuso, un tanto inesperadamente o quizás como reacción, la supremacía masculina.
En los 70 el cine y las mujeres se dieron mutuamente la espalda y, en consecuencia, tenemos personajes femeninos de escasa complejidad y un incremento exponencial de la violencia, tanto en lo verbal como en lo figurativo y fetichista.
En este apartado los filmes citados son, entre otros, Klute, La noche se mueve, Chinatown y Perros de paja.

Mi selección de películas
No hace falta decir que ponerse a elegir entre tantas pelis y seleccionar unas pocas es condenadamente difícil. Así y todo, os voy a recordar algunas de las que ya he escrito aquí, Todos los hombres del presidente y Marathon Man, y voy a añadir La noche se mueve, aunque tampoco puedo resistirme a citar, cómo no, Taxi Driver.

Vigencia y transición
Acabo parafraseando al coordinador del volumen, Antonio José Navarro, cuyas afirmaciones suscribo por completo. Dice Navarro que el thriller americano de los 70, con solo tres elementos (crimen, entramado psicológico y un estilo visual que potencia la claustrofobia, la paranoia y el nihilismo) y una ausencia total de edulcorante, consiguió una vigencia que se mantiene hoy en día, quizás también porque los problemas sociales y políticos que reflejaba no han desaparecido, sino simplemente han adoptado otras formas.
Con todo, su tiempo pasó y fue sustituido por una época de mayor infantilismo y espectáculo vacío. Pero, qué demonios, así y todo, seguimos disfrutando. Y lo que disfrutaremos.

Noemí Pastor

VV.AA.:
El thriller USA de los 70
Coordinado por Antonio José Navarro
Donostia Kultura 2009

viernes, 26 de junio de 2020

El demonio vestido de azul


Todavía no han abierto los cines, al menos en mi ciudad, y mientras languidezco esperando ese momento tan ansiado, veo pelis antiguas que tengo guardadas. Con motivo del movimiento #blacklivesmatter me acordé de esta película del año 95. Se proyectó en el Festival de San Sebastián y estuvo nominada a la Concha de Oro, aunque no ganó. En aquellos años nuestros hijos eran pequeños y solo íbamos a ver una película en todo el festival, el día de mi cumpleaños. Era el regalo que me hacían los innumerables invitados que teníamos en casa en época festivalera. Eso te llevaba a ver pelis fantásticas o bodrios terribles, no había mucha elección posible con solo una sesión. Tenía muy buen recuerdo de El demonio vestido de azul, ya sabéis que siempre me ha gustado el género negro. Gracias a esta película descubrí dos cosas: lo buenas que son las novelas de Walter Mosley y lo guapo que es Denzel Washington (que encabeza la lista de hombres con los que me quiero casar, que ya empieza a ser interminable). Creo que es la primera película de cine negro que he visto con protagonistas negros. Como mucho salía uno tocando la trompeta en un club de jazz, o una criada en las casas de los ricos. En realidad, el cine sigue siendo blanco, muy blanco.

Walter Mosley me ha proporcionado muchas horas de disfrute con sus novelas protagonizadas por Easy Rawlins, un detective negro que protagoniza novelas muy hard boiled, que incluyen siempre un fondo sobre el racismo, aparte de la trama de investigación que desarrolle cada una.  
Ay, esas camisetas Ocean...
Me encanta cómo describe el color de la piel de los personajes: café con leche oscuro, canela, marron claro o ámbar oscuro. Pensaba que las había leído todas, pero al preparar esta entrada me he dado cuenta de que me faltaban Rubia peligrosa y Beso canela, asunto que ya estoy resolviendo. La acción transcurre desde 1939 a finales de los 60, en el caso de El demonio vestido de azul en 1948. En esta historia Easy Rawlins ha vuelto de la II Guerra Mundial y malvive como puede. A través de un amigo lo contratan para encontrar a una mujer blanca que era novia del aspirante a alcalde. La única pista que tiene es que le gustan los clubs de jazz. La investigación va a ser mucho más peligrosa de lo que aparentaba porque va a destapar asuntos muy feos. Nuestro Denzel está estupendo con esas camisetas Ocean que solo él puede llevar dignamente y Don Cheadle está espectacular en el personaje secundario de Ratón.
Denzel Washington y Jennifer Beals
Es un personaje que suele aparecer en las novelas de la serie de Easy Rawlins, un auténtico psicópata que por alguna razón es muy amigo del protagonista. Creo que era imposible encontrar a un actor más apropiado para ese papel. La música de Elmer Bernstein encaja a la perfección con las imágenes y la película tiene ese poso melancólico de las buenas historias negras.
Como ya os he dicho muchas veces, soy una taruga que necesita 25 películas para enterarse de quién es un director. Al mirar la ficha en Filmaffinity pensé: “¿Carl Franklin? ¿Quién es Carl Franklin? ¿He visto algo más de este señor?”.
Qué vergüenza, este director afroamericano ha dirigido episodios en casi todas las series que me han gustado en los últimos años. Se ha dedicado más a la televisión que al cine y, entre otras, ha dirigido (para que os hagáis una idea): Roma, House of cards, Por trece razones y Mindhunter.  Además, es actor y ha participado en cosas tan variadas como Alf, Lou Grant, Hulk o Canción triste de Hill Street. Por si fuera poco, es guionista y es el autor del guion de Un demonio vestido de azul y alguna otra de sus películas. En fin, que voy a escribir cien veces su nombre a ver si se me queda.

Hay directores afroamericanos, como Spikee Lee, que hacen de la causa de la lucha contra el racismo el centro de sus películas. No es el caso de Carl Franklin. Algunas de sus historias inciden especialmente en este tema, pero no todas. En palabras del propio director: "Mi origen étnico es un plus, una herramienta. Me da municiones en términos de la forma en que veo el mundo. Hay ciertas historias en la comunidad negra que nos informan a todos".
Bueno, con esto os dejo dos buenas recomendaciones para el verano: las novelas de Walter Mosley y seguir atentamente la carrera de Carl Franklin.


viernes, 15 de noviembre de 2019

Un mal rato muy bien invertido: Quien a hierro mata

Fui a ver "Quien a hierro mata" al cine en cuanto se estrenó y me gustó. Mucho. Comencé el borrador de una entradita sobre ella para este blog y ¡zas!, mi compañera zinéfila Laura Balagué se me adelantó con una estupenda reseña. Pero como en Zinéfilaz tenemos vía libre para repetir pelis y lo que queramos (no sé si os habéis dado cuenta, pero este es un blog maravilloso, hermanas), yo añado mi opinión a la suya y, si quiero, puedo plagiarla descaradamente. Que no; que es broma.

Repito que me gustó. Mucho. Si tuviera que ponerle estrellitas (gracias a los dioses, aquí en Zinéfilaz no tenemos que hacerlo; oh, qué gran blog), le pondría casi todas. Sin embargo, me apetece empezar a contaros qué no me gustó de “Quien a hierro mata” y luego me extenderé con lo que sí.
 

No me gustó el título. No sé cómo han descartado “Alcalde” o “Buenas noches, alcalde”. Quizás porque “Quien a hierro mata” es más presentativo del argumento, más de thriller vengativo, quizás.
 

Tampoco me gustó que, sobre todo en los comienzos, abusara de los primeros planos de Tosar. Tosar es inmenso, lo sé. El director, Paco Plaza, en una entrevista, lo califica de “sobrenatural” y estoy bastante de acuerdo. Pasa de ángel a satánico con un simple arqueo de ceja. Y lo clava. Da mucho de sí, debe de ser una gozada filmarlo, pero con medida. También se repiten demasiado las mismas imágenes sobre su pasado como protagonista.
 

Y ya que hablo del comienzo, añado que quizás tenga esta peli dos partes diferenciadas: la primera demasiado contenida y la segunda más acelerada. Habría agradecido un ritmo más sostenido durante todo el metraje. También hacia muy el final alguna escena clave se alarga de forma innecesaria. En esto coincido con Laura Balagué.
 

No coincido, en cambio, en cuanto al personaje de la esposa de Tosar. Me supo a poco, a mil veces visto y a descuidado. Ya son demasiadas y demasiado tópicas las esposas angelicales, dulcísimas, todo amor, todo sonrisa, reposo del guerrero y salvación de hombres atormentados. La sobredosis de azúcar llega de la inesperada mano de Julio Iglesias en una escena que Paco Plaza convierte sabiamente en amarga.
 

Y vuelvo a coincidir en lo que respecta a la trama china. Flojuna. Ay, esas narcotraficantas como salidas de Kill Bill, volumen gallego.
 

Tampoco me gustó el efectismo de ciertas escenas. Demasiado fácil.
 

Bueno, ya está. Vamos ahora con lo que sí me gustó. Y tengo que empezar con las interpretaciones, que son inmensas. De Tosar no voy a decir nada porque ya está todo dicho y escrito, pero no puedo dejar de nombrar a Xan Cejudo, monstruoso y genial, a quien se le podía haber sacado, sin embargo, más partido. La película está dedicada a él, que, además de actor, fue también director y escenógrafo y murió en septiembre de 2018.
 

Son un acierto como personajes los hijos del narco. Si no fuera por los teléfonos móviles, viendo sus outfits podría deducirse que “Quien a hierro mata” se desarrolla varios lustros antes. Está muy logrado ese aire retro macarril que tan bien y tan de cerca conozco.
 

El guion es más que notable. El relato principal y el secundario aparecen bien ensamblados, bien superpuestos, incidiendo el uno sobre el otro para alimentarse y enriquecerse mutuamente.
 

“Quien a hierro mata” guarda un puñado de escenas antológicas, destacables y memorables por su originalidad, su novedad, su crudeza e incluso su lirismo. No entro a describirlas porque quizás destriparía bastante. Solo añado que la selección musical juega muy a favor de su composición; hasta podría decirse que en ocasiones la música se hace del todo protagonista; y no lo digo solo por Julio Iglesias.
 

Resultan divertidos y relajantes los homenajes a los clásicos del thriller y el noir. Yo, al menos, los agradezco, porque me distraen de la historia durita (muerte, venganza y odio), me recuerdan que estoy viendo una peli, que no es la realidad. Me autoengaño, como veis, porque lo necesito, porque ciertas escenas me hicieron cerrar los ojos (soy una moñas) y desear que transcurrieran rápidamente. Se nota que el director viene del género de terror: sabe hacer pasar miedo; lo certifico, porque con “Quien a hierro mata” pasé, de verdad, un mal rato, pero un mal rato muy bien invertido.

Noemí Pastor

Ficha técnica (filmaffinity.com)
Título original  Quien a hierro mata
Año  2019
Duración  107 min.
País  España
Dirección  Paco Plaza
Guion  Juan Galiñanes, Jorge Guerricaechevarría
Música  Maika Makovski
Fotografía  Pablo Rosso
Reparto  Luis Tosar, Xoán Cejudo, Enric Auquer, Ismael Martínez, María Vázquez, Dani Currás, Pablo Guisa Koestinger, Marcos Javier Fernández Eimil, María Luisa Mayol, Víctor Duplá, Alberto Abuín
Productora  Vaca Films / Atresmedia Cine / Film Constellation / Playtime Production
Género Thriller | Drogas. Venganza

viernes, 21 de junio de 2019

Hierro (2019)

Las series para televisión gozan de una salud de hierro. ¡Qué digo de hierro! De oro y diamantes. Las series de televisión se producen y reproducen alegremente gracias a canales de pago que apuestan por ellas y las financian con alegría. Crean series que enganchan a masas ingentes (Y no sin gentes, como dicen algunos) y las temporadas se suceden bajo demanda popular ya que, de vez en cuando, los deseos de los espectadores seguidores de la serie se imponen a las directrices de la producción y se acaban filmando temporadas finales, a veces, fatales.

Cartel anunciador.

Todos conocemos series que arrasan y que se convierten en fenómenos mundiales y plataformas que han pasado de canales de pago norteamericanas a productoras multinacionales. En España, obviamente, se juega en categorías inferiores y la ficción seriada no tiene el nivel ni la sofisticación, ni la pasta, claro está, de las superproducciones extranjeras, pero cositas se hacen, incluso thrillers isleños.

Jóvenes isleños con la isla a sus pies.

Ahora viene cuando por fin os hablo del tema concreto de hoy que es Hierro, la serie de suspense policíaco, más bien, judicial, de la cadena Movistar Plus Almohadilla Cero rodada en la afortunada isla homónima. Las series de televisión sobre policías son muy habituales en nuestras pantallas. Ya se ha llegado a sobrepasar a los agentes con placa hasta conseguir que los protagonistas de los capítulos sean dispares personajes que pasan por la comisaría sin pertenecer al cuerpo, como forenses, mentalistas, detectives politoxicómanos en rehabilitación extrapolados de novelas decimonónicas....Hasta que en nuestra humilde Hierro, la prota, mujer, bajita y poco simpática es una jueza.

La jueza y su hijo.


Sinposis

Candela (Candela Peña), jueza con plaza, parece haber sido castigada y enviada de destino a la pequeña isla del Hierro. Llega a una isla donde prácticamente se conoce todo el mundo en el momento en que en dicho lugar están preparándose para su festividad más emotiva, la bajada de la virgen de los Reyes, solemne acto que se celebra una vez cada cuatro años. Por desgracia, nada más amerizar en la isla, en el juzgado y en su nueva vida, encuentran un cadáver en el fondo del mar, matarile, rile rile. El finado es el novio de una niña rica cuyo padre, conocido por su apellido, Díaz (Darío Grandinetti) es dueño de una plantación de plátanos que, para matar el rato, se dedica a transportar junto con esta deliciosa fruta, otros productos agrícolas de gran aceptación al margen de la legalidad.

Dirimiendo sobre la festividad local.


¿Quién ha matado al muchacho? No faltarán sospechosos para la jueza que se verá respaldada, aunque no comprendida, por el sargento de la guardia civil, Morata (Juan Carlos Vellido) y por la amable guardia Reyes (Mónica López).


Plantación de la fruta local. El sospechoso y la guardia civil de paisano.

La historia es entretenida y mantiene la tensión, lo cual es de agradecer. La protagonista, y eso está bien, es una mujer que realmente no es policía ni lleva pistola, lo cual está aún mejor dada la desbordante cantidad de series con protagonistas apuntando con el dedo en el gatillo. Realmente no hacen falta tantos tiros para hacer una serie.

La jueza sale de su juzgado.

Es de agradecer, también, que nos muestren realidades alejadas de las grandes urbes con la belleza que puede otorgar una isla tan desconocida para la mayoría como es el Hierro. La serie muestra varios enclaves naturales que son un buen reclamo turístico.

El sospechoso principal muy cabreado.

Volviendo al tema que nos ocupa, aparte de la singular belleza de los rincones de la isla del Hierro y el protagonismo de una mujer de edad madura que no empuña pistola, la serie es entretenida. Los personajes protagonistas Peña y Grandinetti son dos forasteros que llegaron a la isla en diferentes épocas por distintos motivos. Uno se hizo empresario, la otra acaba de llegar pero ambos conviven con los lugareños que, ciertamente, nos dejan con ganas de conocerlos más. Una pena no haber sacado mayor rendimiento a los actores locales, aunque algunos sí que exhiben sus encantos. Hay hasta cierta cómica que ¡Por fin! Hace un pequeño papel dramático.


viernes, 20 de abril de 2018

Marathon Man


Qué me gusta a mi un buen thriller político, os dije cuando hablé aquí de Todos los hombres del presidente. Por eso me extraña tanto no haber visto hasta hace unos pocos días Marathon Man. Me extraña no haberla visto, al mismo tiempo que tengo la respuesta a la pregunta de por qué hasta ahora no la he visto: por pura casualidad. O no, porque tengo otra respuesta: porque me cae mal Dustin Hoffman; tan mal que, en alguna ocasión, en pleno ataque de pedantería, dirigiéndome a alguna jovenzuela o jovenzuelo y dándomelas de sabionda, he llegado a decir: ”Primera lección de cine: ninguna película con Dustin Hoffman merece la pena, excepto Tootsie.”
Apréciese la incoherencia y el cinismo de Hoffman, recientemente acusado públicamente de conducta sexual impropia con las señoras, que en Tootsie interpreta a un hombre que se hace pasar por mujer y sufre acoso y abusos sexuales y los denuncia. Apréciese igualmente mi propia incoherencia: me cae mal de siempre Hoffman, tras estas recientes acusaciones me cae todavía peor y dos veces he hablado aquí en este blog de películas que protagoniza. No estoy libre de pecado, pero tiro piedras.
                                                             "¿Puedo confiar en usted?" "No." (Foto: amazon.com)
Y ya que cito los nuevos aires feministas de Hollywood, no puedo dejar de decir que Marathon Man es una de esas pelis que a Alison Bechdel le provocarían ganas de cortarse las venas: no sale una mujer hasta aproximadamente el minuto veinte y es bastante secundaria; casi terciaria. Además, es una peli que chorrea testosterona: camaradería entre machos, peleas, agresividad, enfrentamientos “tribales” en Nueva York: latinos contra judíos, judíos contra europeos… Nótese que Marathon Man es una peli muy judía: la acción comienza en Nueva York el día de la festividad del Yom Kipur y visita varias veces los barrios judíos de la ciudad. Repasa los apellidos judíos de la ficha técnica y ya verás.
Tito Goya (1951-1985): "El peligro me divierte" (Foto: movie-dude.co.ok)
Marathon Man es muy judía y muy europea: además de en Nueva York se desarrolla en París y nos permite oír varias lenguas europeas: inglés, of course, francés (qué horror de pronunciación francesa la de Roy Schreider; en la versión doblada, claro), español (en un lugar que se supone que es Uruguay) y alemán. En este homenaje a la pluralidad lingüística europea me recuerda mucho Marathon Man a Malditos bastardos; en eso y en el contraste entre los hermanos protagonistas: Babe (Hoffman) es americano pobre y un poco paleto, mientras que Doc (Schreider) es rico, filoeuropeo, refinado y polígloto. Además, el personaje de Laurence Olivier, inspirado en Menguele, es muy hábil imitando acentos, lo cual le sirve para hacerse pasar por americano, inglés o lo que cuadre. Al propio Olivier esta habilidad también le sirvió para ganar un Oscar.
Otro aspecto que une Marathon Man con la actualidad es la moda del running: Hoffman interpreta a un joven doctorando (tenía 38 añazos cuando la rodó, pero como es chiquitito, cuela) que se prepara para correr la maratón (o el maratón, que ambos géneros son correctos según la RAE) de Nueva York y entrena por Central Park con un buen puñado de runners. Por cierto, cuando habla de su afición, no usa (otra vez en la versión doblada al español) los vocablos running ni footing ni jogging y en todas las escenas de entrenamiento no se ve a una sola mujer corriendo. Era 1976.
Veo una línea que une Marathon Man con su pasado y con el futuro. La línea que la une con el pasado la une evidentemente con Alfred Hitchcock, con sus macguffins y con su forma de recrear Europa en el cine y ese gusto por los lugares emblemáticos de las ciudades. Así, en Nueva York se nos muestran, como digo, los barrios judíos, Central Park y el puente de Brooklyn y en París se nos aparecen casi todos los topicazos de la ciudad: los cafés y sus terrazas, la ópera, el mercado de Les Puces, taxis modelo Citroën Tiburón, desayunos continentales en lujosos hoteles con vistas a la torre Eiffel, manifas “écolos”…
Y, de cara al futuro, veo la huella de Marathon Man, como ya os he dicho, en Malditos bastardos de Tarantino, en ¡Jo, qué noche! de Scorsese (esa laaaarga huida nocturna en pijama y albornoz, ese inquietante parecido físico entre Dustin Hoffman y Griffin Dunne) y en Único testigo, de Peter Weir (la tranquila campiña del este de los USA, mancillada, de repente, por coches negros amenazantes que portan hombres con armas y corbatas).
"¿Están a salvo? Is it safe?" (Foto: theaceblackblog.com)
Para acabar, os cuento las dos cosas que más me gustan de Marathon Man. La primera, que  tiene escenas antológicas como la del balón de fútbol (otro guiño “europeísta”), extraña y subyugante en su simplicidad, o la de la sesión de tortura (¿Están a salvo? Is it safe?). Y la segunda, que es una de esas pelis que comienzan con escenas que solo cobran sentido más adelante, que demoran las revelaciones y las explicaciones y las van soltando poquito a poco; de hecho, la explicación gorda llega tras una hora de metraje. Eso hace que la disfrutes quizás más todavía en un segundo visionado.

Ficha técnica (www.filmaffinity.com)
Título original  Marathon Man
Año  1976
Duración 125 min.
País  Estados Unidos
Dirección  John Schlesinger
Guion  William Goldman (Novela: William Goldman)
Música  Michael Small
Fotografía  Conrad Hall
Productora  Paramount Pictures