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viernes, 21 de octubre de 2022

The Offer: no se puede rechazar

Hace tiempo leí que el canal Paramount + iba a hacer una serie basada en el "rodaje" de un clásico del cine, que ellos mismos produjeron, y que ese film al que se haría homenaje iba a ser "El Padrino", una de las grandes obras del séptimo arte. En un época con tan poca imaginación y en la que los tributos resultan ejercicios más de egocentrismo por parte del que los hacen, me temía lo peor, especialmente, tras el último de los Óscar de este año a este gran film, con unas canciones que no hacían justicia ni a la BSO de Nino Rota ni al universo de Coppola y Puzo. Pero pasó el tiempo, y aquí estamos y "The Offer", es quizá una de las miniseries más interesantes que he visto en mucho tiempo de "cine dentro del cine", o en general, debido a la sobresaturación de la industria audiovisual con productos repetitivos, carentes del ingenio de esta serie.

"The Offer" es un ejercicio dinámico sobre el proceso de creación artística basado en las memorias del productor  Albert S. Ruddy, en la que como buena ficción que es, habrá mucho de imaginación unido a interesantes datos reales. El papel principal, el de Ruddy, fue a caer a manos de Milles Teller (segunda opción tras el desgraciado asunto alrededor de Armie Hammer, que perdió el papel), y la verdad es que toma al personaje en sus manos con brío y fuerza, pero es que lo primero en lo que te fijas en esta serie, es lo bien elegidos, en general, que están los actores, y lo espectaculares que resultan para sus roles. Juno Temple está maravillosa como Bettye McCartt, la secretaria que es mucho más que un florero como veremos, Dan Fogler, es un bajito pero correcto Coppola, Burn Gorman está esplendido como el directivo Charles Bluhdorn, con su eterno acompañante Barry Lapidus, repelentemente interpretado por Colin Hanks. Tampoco se pueden olvidar los mafiosos de la obra como son Giovanni Ribisi (Joe Colombo) y Jake Cannavale. Pero resalta sobretodo un espectacular Matthew Goode, como el productor y directivo de Paramount, Robert Evans, un papel goloso para cualquiera, que Goode hace totalmente suyo, aportando con genio, las posibles luces y sombras de este hombre del espectáculo. Y quizá lo tienen mucho más difícil, los actores que hacen de actores, como Justine Chambers (Brando) o Anthony Ippolito (Pacino), que deben inteprretar unos actores que conocemos de sobra a lo largo de los años, y son parte de nuestro imaginario colectivo.

¿Pero merece la pena una serie sobre cómo se hizo una película aunque quizá no llegue al nivel de la misma? Evidentemente sí, y supongo que la disfrutarás más si no eres fanático del Padrino. Si ya conoces los entresijos de este rodaje, quizá pongas en tela de juicio alguna libertad creativa que se hayan tomado los guionistas. Si como yo, conoces poco de las relaciones "mafiosas" con esta película, de la liga de la defensa italiana, seguramente te sorprendas, pero no sólo hay eso. Esta serie va mucho sobre lo que era Hollywood entonces, en ese momento de cambio, donde los grandes estudios habían perdido el control de la época dorada, y formaban a ser parte de conglormerados industriales. También de lo que es hacer una película y tener que coordinar los dramas que surgen entre los miembros del equipo (no sólo actores), y a la vez, tener que controlar el presupuesto, mientras tu vida, se puede ir al garete, porque te pasas más tiempo fuera que con tu pareja. De la amistad improbable que puede salir de un interés, y las diferencias entre personas de mundos muy diferentes...Si adoras el "cotilleo", aquí tendrás grandes momentos, entre personajes reales y su buena o mala relación. Hay quizá un poco de todo para todos: cine, morbo, mafia, sentimiento de familia, el deber, y el hacer negocios, en un envoltorio que no es perfecto como "El Padrino", pero sí notable.

Para mí, esta miniserie de Michael Tolkin, ha sido un auténtico disfrute en 10 episodios. Algo hecho para adultos, pero no porque haya sexo o violencia, si no porque hacía tiempo que no me trataban como un espectador mayor de edad. Vivimos en una época sin imaginación, con productos bien formulados desde salas de juntas, basados en parámetros casi escupidos por un ordenador, sin ingenio, hechos por guionistas que se basan en un algoritmo y ya no saben crear, y que se olvidan rápidamente. Parece que el conglomerado ha ganado. Es todo lo contrario a lo que veremos en esta historia, que nos viene a decir que sólo si se es valiente se puede llegar a hacer algo que perviva, aunque los burócratas economistas y la "industria" se ponga en tu contra. No sé si "The Offer" vivirá por los menos 50 años como su homenajeado "Padrino", pero sí puedo decir que, si te gusta el cine, es una "oferta que no se puede rechazar".

Carmen R.

viernes, 10 de enero de 2020

Ed Wood


Ed Wood es el tierno biopic de Ed Wood, considerado, también con enorme ternura, el peor  director de cine de todos los tiempos. Ese título le otorgó, al menos, el libro The Golden Turkey Awards, publicado en 1980, solo dos años después de la muerte de Wood, por los críticos de cine Michael y Harry Medved.


Tim Burton estrenó Ed Wood en 1994, a partir de un guion escrito por Larry Karaszewski y Scott Alexander, especialistas en biopics de personajes «peculiares» (Man on the Moon, El escándalo de Larry Flint). Este guion estaba, a su vez, basado en la biografía Nightmare of Ecstasy, de Rudolph Grey.


Acreditada ya para entonces su querencia por el friquismo, Burton consigue en esta película el tono adecuado, emotivo pero no ñoño, para hacernos querer a rabiar a este personaje al que trata con humor pero sin crueldad y del que hace sátira pero no escarnio.


En realidad, Burton se apiada mucho de Wood; cuenta su vida durante los rodajes de sus primeras películas y nos ahorra sus peores años, cuando continuaba escribiendo algo y filmando poco, pero todo lo que ganaba se lo gastaba en bebida, cuando no pudo pagar el alquiler y tuvo que mudarse a la casa de un amigo y vender su máquina de escribir para conseguir alcohol. Wood murió a los 54 años, enfermo por la bebida y totalmente arruinado.


Tragedias aparte, si tengo que elegir lo mejor de esta película, elijo, sin duda, a Martin Landau en el papel del legendario Bela Lugosi. Landau está sencillamente sublime. Podría incluso decirse que Ed Wood es también el mejor trabajo como actor de Johnny Depp, cuando todavía se lavaba el pelo, nos caía bien y no se había echado a perder en mierdas como los piratas del Caribe o la abominable Enemigos públicos, por no citar asuntos bastante más preocupantes de su vida personal.


Voy más lejos y me atrevo a decir que Ed Wood, que no se comió nada en la taquilla en su estreno en los USA, es, para mí, la mejor película de Tim Burton y que una de sus mejores bazas, además de las interpretaciones, es la tremendamente patética y conmovedora relación entre Wood y Bela Lugosi. Wood idolatraba a Lugosi y Lugosi, en su sobrecogedor desamparo, se dejaba cuidar y proteger por Wood. Dicen que Tim Burton reflejó en este vínculo la relación que él mismo mantuvo con Vicent Price y que la elección del blanco y negro para esta película fue un homenaje personal de Burton a Lugosi, al que nadie nunca había visto en el cine en color.


De hecho, el empeño de Burton por filmar Ed Wood en blanco y negro le acarreó graves problemas a la hora de encontrar productor. En esto se debió de sentir Burton muy cercano al bueno de Wood. Aunque el presupuesto del biopic no era muy elevado (18 millones de dólares, cien veces más de lo que costaron todas las películas de Wood juntas), pocos estudios se animaron a asumir el riesgo del blanco y negro, hasta que finalmente Burton consiguió la confianza de Touchstone. 


La alegre cuadrilla galáctica de Ed Wood




Ed Wood es la historia de un perdedor que a ratos nos saca de quicio y a ratos nos llena de ternura; en ocasiones nos hará reír y en ocasiones nos conmoverá su patetismo. Además, quienes nos deslumbramos con los outsider y lo trash, no podemos permanecer impasibles ante su cuadrilla galáctica de amigos y compañeros tremendamente fieles: además del decadente Lugosi, el excéntrico y (para su época) peligrosamente antisocial Bunny Breckinridge, el poco atinado adivino Criswell, la presentadora de televisión Vampira y el luchador Thor Johnson.


Wood es un bicho raro al que no entedemos, pero que nos fascina. Es un personaje como el escribidor de Vargas Llosa, que desciende a lo más bajo (ya he contado que, tras su muerte, fue considerado el peor director de todos los tiempos, gracias a la dirección desastrosa de películas como Glen o Glenda y Plan 9 del espacio exterior) y se alza a lo más alto (actualmente es valorado como director de culto y se le considera el precursor del cine bizarro y del subgénero Z). 

Es un hombre que ama el cine por encima de todas las cosas y ese amor lo ciega hasta el punto de incapacitarlo para ver su flagrante falta de talento. Produce cosas mediocres, pero está hecho de la misma pasta de los genios. De hecho, en la escena en que se encuentra con un genio “oficial” como Orson Welles, este se nos aparece mucho más necio, más engreído, más pavo en su seriedad tontuna. Nos quedamos con Wood de largo.

viernes, 4 de octubre de 2019

Érase una vez en Hollywood


Ya ha tardado Tarantino en hacer la peli que quería. Pero ha merecido la pena. Ha podido recrear, a su manera, claro, una época y un ambiente, precisamente la época y el ambiente en el que se lanzaron a las antenas de casi todo el mundo las teleseries que lo criaron en la infancia y, como el mismo Tarantino nos dice, nos criaron a todas y a todos, a santas y a criminales, a frailes y a brujas malvadas, a víctimas y a asesinos. 

Entona una oda a la ficción popular de entretenimiento de finales de los sesenta y comienzos de los setenta, a la vez que nos hace sufrir (es Tarantino, ¿qué esperabais?) al referenciarnos continuamente la dura realidad, el lado sórdido de la historia de Hollywood que se permite el lujo de reescribir para regalarle un final más feliz, aunque esto era fácil: cualquier final hubiera sido más feliz que el que en realidad fue.

Además, ha homenajeado a Los Ángeles, esa ciudad que difícilmente se distingue de los decorados y que fue más hermosa de lo que es (aprovecho para recomendaros el ma-ra-vi-llo-so documental LA plays itself ) y que, como también nos recuerda, no solo es la ciudad del cine, sino también la de la tele y la del porno, aunque esta última industria ande bastante de capa caída o, al menos, muy distanciada de lo que era en los sesenta y los setenta, a diferencia de la de la tele, que quizás esté mejor que nunca.

En Érase una vez en Hollywood no dejamos de encontrar sus típicas rupturas de ritmo, su tendencia a unir pedazos de relatos, minirrelatos o simples pasadizos, sus habituales recosidos de citas, referencias y pequeños homenajes. Para ello se ayuda de divertidas apariciones de estrellas (me cabrea no haber reconocido a algunas hasta los títulos de crédito finales; Brenda Vaccaro, por ejemplo, se me despistó): muchas viejas glorias y también nuevas glorias (Dakota Fanning, Lena Dunham) que asesinan a las viejas y medio secuestran y retienen en estado de estupidez a las muy viejas.

Es también esta peli un falso biopic y un Dos cabalgan juntos. Me explico. Y empiezo por Dos cabalgan juntos. Sin ser yo nada de amante ni conocedora del western, tampoco soy tan cerrada como para no percibir ese aliento de camaradería masculina, de fidelidades perrunas entre colegas. DiCaprio se luce desde el principio en este duelo amoroso con su paternaire y Pitt, con bastantes menos oportunidades de lucimiento, espera hasta el final para mostrarnos un registro que ya nos había mostrado antes, pero al que aquí el bueno de Quentin le saca bastante más partido.

Y voy ahora con lo del falso biopic. Digo que es falso a sabiendas de que ninguno es del todo verdadero, porque Tarantino ha querido reunir en dos personajes las miles de historias reales de tantos y tantos perdedores de Hollywood, gentes que, tras haber rozado la gloria, se reconocen después en su declive, en fase de hundimiento, y nadan desesperadamente hacia la superficie tratando de hacer reflotar sus carreras, mientras en el mundo suceden cosas que nunca habrían previsto y a las que se ven incapaces de hacer frente, porque su época ya ha periclitado.

Nunca esperé ternura de parte de Tarantino, pero aquí la hay, la aprecio. Es una ternura muy suya, eso sí, mezclada con un religioso respeto al trabajo de profesionales de base, cierta pesadumbre nostálgica (la banda sonora, espléndida como siempre, ayuda) y un tono burlón algo paternalista.

Sea como sea, el duro de Quentin se ablanda con estos dos curritos de la industria que necesitan un carajillo para madrugar y hacer frente a la jornada laboral, porque, claro, la ingesta de alcohol tiene sus consecuencias, hace que se olviden del texto, dan problemas en los rodajes y, al final, nadie los quiere y acaban convertidos en anónimos que mueren en las primeras escenas.

Las historias de perdedores en el cine o en elespectáculo en general (como Ed Wood, como Man in the Moon, como el Joker de Joaquin Phoenix y alguno más) no nos dejan indiferentes a quienes tenemos cierta dosis de friquismo en las venas. Además, es ficción dentro de la ficción, cine dentro del cine, tele dentro del cine. Cómo no nos va a gustar.


Ficha técnica (filmaffinity.com):
Título original  Once Upon a Time in... Hollywood
Año 2019
Duración 165 min.
País  Estados Unidos
Dirección Quentin Tarantino
Guion Quentin Tarantino
Intérpretes
Premios  2019:  Festival de Cannes: Sección oficial largometrajes a concurso


viernes, 13 de julio de 2018

Sólo quiero ver una peli, pues elige: El Regreso del Heroe - Yo, Tonya - La Sociedad Literaria - The Disaster Artist

Como ya he dicho en más de una ocasión, hay veces que no queremos ver un supuesto éxito de taquilla. Hay días en que queremos algo más íntimo y sencillo, no diseñado para encabezar lo más recaudado del año, para pensar a la vez que disfrutar.


Porque tampoco estoy diciendo que sean días de cine de autor, de películas intelectuales rodadas en idiomas ininteligibles, si no más bien, días en las que apetece ir al cine para reír, o no, para disfrutar de una historia o una actuación, sin necesidad del exceso de efectos especiales, o sin que la película haya tenido que rodar por varios festivales sin fortuna comercial y tenga una larguísima lista de financiación (esto sí pudiera ser).

Y como estamos en verano, voy a hacer algo ligero: 4 micro reseñas de las películas que he visto en lo que llevo de año, que cumplen ese rol, de no ser excesivamente independientes, y contar una historia basada en el trabajo de sus actores y un guión más que eficiente: El Regreso del Héroe, Yo, Tonya, La Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata y The Disaster Artist.


El Regreso del Héroe (Le Retour du Héros) - Laurent Tirard - 2018
Con Jean Dujardin y Mélanie Laurent.

Cine cómico francés y de época. Un híbrido entre la comedia de maneras y la picaresca clásica que también hay al otro lado de los Pirineos.

Partiendo de premisas muy conocidas en las historias galas (héroe que vuelve de la guerra inesperadamente cuál Martin Guerre, o una correspondencia basada en el engaño para hacer feliz a un tercero), se forma un entramado lioso y "cuasi-amoroso", con un personaje principal de corte de los bribones seductores a lo Jean Paul Belmondo, y con una inteligente y brillante protagonista femenina. Ambos por supuesto, puede que caigan en romance imposible, pues como no, se detestan.

¿Conseguirá el seductor Capitán Neville, recien llegado de las batallas napoleónicas, volver a su vida normal, cuando su futura "cuñada" Elisabeth, se ha encargado de encumbrarlo como un héroe, para hacer feliz a su hermana Pauline? ¡Ah, lo tendréis que ver!



Yo, Tonya (I, Tonya) - Craig Gillespie - 2017
Con Margot Robbie, Allison Janney y Sebastian Stan

Yo, Tonya, es un biopic de la patinadora Tonya Harding dirigido por Craig Gillespie, en forma de film independiente, muy inteligentemente elaborado, con imágenes brutales, dinámicas y viscerales, en la que el director nos da golpes de efectos visuales, con un guión que salta hacia adelante y hacia atrás, hasta el momento más conocido de la patinadora y sus consecuencias.

Pero obviando la estética de videoclip mezclado con reality, el filme tiene su valor en Margot Robbie, que está en estado de gracia, junto a Allison Janney, que también se come la pantalla como su madre, creadora de la estrella del patinaje, Saturno que la devora, pese a que Tonya no llegue ni a considerarse un monstruo de Frankenstein, pues siempre huye hacia adelante, y acaba cayendo en una relación tóxica con el "tonto" de Jeff Gillooly, también grandísimo Sebastian Stan,

Una película que muestra lo peor del ser humano: la maldad y sobre todo, la tremenda estupidez.

Aunque resulte dura de ver, debido a su origen real, es una gran historia, que merece ser vista.




La Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata (The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society) - Mike Newel - 2018
Con Lily James, Matthew Goode, Glen Powell, Michiel Huisman, Katherine Parkinson, Tom Courtenay y Penelope Wilton

Volviendo a la ficción más total, no podemos olvidar aquellas películas que tienen su origen en una obra literaria. Y aquí está el caso de esta película dirigida por el eficiente Mike Newell (Cuatro Bodas y un Funeral, por ejemplo), que parte de una emotiva y sensible novela dramática escrita por Mary Ann Shaffer y Annie Barrows.

Con una base así, tendría que tener muy mala suerte, para que la película acabase siendo una mala historia. Y efectivamente, pese a que, en caso de conocer la novela, se noten ciertos puntos donde no se llega a la profundidad del libro, es una bonita obra.

La trama, llena de amor, y bien interpretada por una serie de solventes actores, se sigue con cariño, y nos recuerda a aquellos años en los que el cine, sólo necesitaba una bonita historia para emocionar.






The Disaster Artist - James Franco - 2017
Con James Franco, Dave Franco, Allison Brie, Seth Rogen y Ari Graynor.


Termino esta lista con una película que debería haber sido más reconocida en la última gala de los premios Óscar, pero acabó siendo oscurecida por unas acusaciones de acoso a su director y protagonista, James Franco, lo cual es una pena, porque la obra es una maravillosa visión del cine dentro del cine.

Franco, junto a su hermano Dave, dan vida a Gregg Sestero y Tommy Wiseau, y nos cuentan su amistad hasta "prepetar" una de las peores películas de la historia reciente, ahora con estatus de culto debido a su mala calidad: The Room. Sestero, acabó escribiendo un libro de no ficción, hablando de toda la bizarra historia de este proceso y de su relación con Wiseau. Y en este libro, se basa el film.

Una gran película, divertida, amena, bien dirigida, llena de cameos y apariciones inesperadas (los Franco deben de tener la agenda del teléfono sin memoria, viendo la cantidad de actores que pasan por la pantalla), y sobre todo, que se une a la tradición de contarnos lo que pasa entre los focos, con sus miserias y cosas absurdas. Una joya para ver sin prejuicios.

Y desde luego, muestra que la relación entre los hermano Franco debe ser maravillosa, viendo la complicidad al sacar un film así.


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Ahora eso sí, llegado el verano y el cine palomitero, pensemos que también queramos disfrutar de lo que Hollywood nos manda, y soltémonos el pelo para disfrutar de superhéroes como Ant-Man y La Avispa o secuelas muy esperadas, como la de Los Increíbles. Porque también tenemos días así. Igual que cuando llegue más frío, quizá queramos historias más íntimas, que también nos llegarán.

¡Pasad un buen verano!


Carmen R.

viernes, 9 de marzo de 2018

La forma del agua




Ayer vi "La forma del agua"((Vi la película un día antes de que le dieran el Oscar como mejor película) de Guillermo del Toro.
Ambientada en la Norteamérica de 1962, con el telón de fondo de la Guerra Fría,del Toro nos relata un cuento fantástico cuyos protagonistas son una humana y un monstruo anfibio.


La historia se desarrolla en un oculto laboratorio gubernamental de alta seguridad donde trabaja Elisa (magnífica una vez más Sally Hawkins) como limpiadora. Ella que es fragil,muda y solitaria y sólo tiene dos amigos:su compañera de trabajo Zelda (la siempre genial Octavia Spencer) y su compañero de piso,Giles (el siempre genial Richard Jenkins).Los dos también son en la América de los 60 personas non gratas para los sectores sociales más reaccionarios: Zelda es negra y Giles es gay.


Elisa teniendo todas las papeletas para ser una "don nadie" ,Del Toro,la convierte en la heroina de la historia pues solo ella a través del amor,es capaz de vencer a todos los peligros inimaginables al descubrir al monstruo, objeto de estudio y experimentos por parte de la inteligencia americana y ansiado también por los espías rusos que están en pie de guerra con los americanos.



En la otra cara de la moneda tenemos a Richard Strickland ( espectacular Michael Shannon),el jefe de seguridad del laboratorio,un hombre integrado,prototipo del cabeza de familia medio americano,que aquí encarna la parte más oscura,cruel y sádica de la naturaleza humana.


En un mundo donde la autoridad es Richard y la sociedad está enferma de prejuicios raciales,machistas y homófobos,el monstruo emerge como una criatura pura,noble,muy superior éticamente a la especie humana, o al menos,a la mayor parte de la sociedad.


 Del Toro nos relata un maravilloso cuento sobre el valor de los supuestamente débiles y desadaptados,porque unidos,son capaces de hacer tambalear cualquier autoridad dictatorial.

 Nos hace soñar con un mundo donde existen monstruos buenos,que son castigados y sometidos por los humanos supuestamente "civilizados" y nos acordamos de otros monstruos de cine como king kong,Frankenstein o incluso,el hombre elefante, porque siendo raros,siempre son objeto de represión por parte de los humanos que les temen y,que son incapaces de aceptar la diferencia y la buena intencionalidad de quienes simplemente son distintos o se mueven en los márgenes de la marginalidad.

 Desde esta perspectiva ¿quien sería el villano?


Incluso cuando estas criaturas son sometidas,sigue habiendo algo intacto en ellos,algo puro y no contaminado que la naturaleza humana parece haber  perdido.

Sólo personas como Elisa se salvan,personas que no se quedan en la apariencia y sí consiguen ver lo que es esencial,invisible a los ojos,como diría El Principito.
Hay aquí como una novedad por parte de del Toro,una incursión en la sensualidad,en el encuentro corpóreo entre dos seres de distinta especie porque es en esa conexión emocional que es el cuerpo,donde no hay diferencias emocionales y donde por un momento, toda barrera se diluye y el amor es el lenguaje universal.Pero.....


¿ qué pasaría si el amor sencillamente no surge donde y cómo lo habríamos imaginado?¿qué pasaría si del fango surgiera sencillamente la luz?

 


Por lo demás,tenemos ante nosotros,una maravillosa banda sonora y una serie de guiños al cine clásico y al músical que es un auténtico regalo para el espectador. Del Toro se atreve a jugar sin complejos con los géneros y va del musical al thriller sin abandonar en ningún momento la ciencia ficción desde ese cosmos fantástico y onírico que le es propio y que hace de sus historias,un cine con un sello particular y totalmente reconocible.

En resumen,no os perdais este cuento onírico de fracasados que se convierten en heroes y de monstruos que  conservan los mejores valores que la especie humana parece haber olvidado.Una historia de amor que  en forma de fábula rompe todos los cánones y nos demuestra que a veces los diamantes en bruto pueden surgir de los lugares menos esperados y que el amor surge bajo las formas menos imprevistas,porque lo inesperado una vez más,siempre está al acecho.





Feliz finde,
Troyana







viernes, 16 de septiembre de 2016

La rosa púrpura del Cairo



(woodyallenpages.com)


-Tom Baxter ha salido de la pantalla y anda perdido por New Jersey.
- Pero, ¿cómo ha podido hacerlo? ¡Es físicamente imposible!
- Bueno... En New Jersey puede pasar cualquier cosa.



(patheos.com)


"¡No! ¡No apaguen el proyector! Se pondría todo negro y desapareceríamos."



 (woodyallenpages.com)

Me aburro de estar aquí sentado sin hacer nada. ¡Soy un personaje dramático! ¡Necesito acción!



(youtube.com)

 - Trabajé muy duro para que mi personaje fuera real.
- Sí. Quizás te excediste.



(themotionpictures.net)


"No conocí a mi padre. Murió antes de que comenzara la película."



(cineplex.com)

"Nunca me hago daño ni sangro. Tampoco me despeino. Son las ventajas de ser imaginario."



(cinemaeman.com)

"Quiero que en la película suceda lo mismo que sucedía la semana pasada. Si no, ¿qué sentido tiene todo?"



(woodyallenpages.com)


- Estaba pensando en algunas cosas muy profundas. Acerca de Dios y su relación con Irving Saks y Levine RH. Y estaba pensando sobre la vida en general. El origen de todo lo que vemos a nuestro alrededor. La finalidad de la muerte, la forma casi mágica que parece en el mundo real, en oposición al mundo del celuloide y las sombras parpadeantes.
- ¿De dónde ha salido este payaso?



 (minnagilligan.com)

"He conocido a un hombre maravilloso. Es ficticio, pero no se puede tener todo."



 (youtube.com)



 - Cecilia, te quiero. Soy honrado, buena persona, valiente y romántico. Y beso genial.

- Sí, pero yo soy real.



Ficha técnica ampliada en cine.estamosrodando.com.

Ver "La rosa púrpura de El Cairo" en YouTube.

Noemí Pastor

viernes, 31 de octubre de 2014

Sunset Boulevard


El fin de semana pasado me sentí NORMAL!
¿Os preguntareis porqué? Os cuento.

Cuando cuatro personas se encuentran y pasan todo un fin de semana hablando de cine, gran parte del tiempo de cine clásico, una se siente NORMAL!
Y eso pocas veces pasa, estareis de acuerdo conmigo!
(antes de empezar, quiero agradecer a esas otras tres personas para darme uno de los fines de semana más mágicos, cinéfilos y mitómanos de mi vida, y no exagero)

Cuando pensaba que esta semana me tocaba escribir a mi , en mi cabeza empezaron a pasar todos los títulos clásicos, la decisión ha sido muy difícil!, quizás no os lo creáis pero así ha sido.

Después de hacer una lista y reducirla a pocos títulos, me he decidido por una de las películas que más me gustan de un clásico como es Billy Wilder: SUNSET BOULEVARD, o como aquí se tradució , El crepúculo de los dioses, por una vez muy de acuerdo con las personas de la época.

Cuando Joe Gillis (gran William Holden), un joven escritor de segunda fila que quiere triunfar como guionista de Hollywood,  llama a la puerta de la mansión de Norma Desmond, una antigua estrella del cine mudo,  nunca podría imaginar que allí encontraría su final.


Partiendo de la idea de que todos o casi todos hemos visto la película, me gustaría comentar puntos de la cinta que me atraen y que sin ser nada original, la hacen una de las película más clásicas y mas geniales de la historia.

Difícil ordenar las ideas en mi cabeza para hablar de esta película.

Un principio y un final: Empezar diciendo que quizás es una película que me impactó cuando era pequeña sobre todo por su inició espectacular y sorprendente, pocas veces antes vista en la pantalla, si no fue la primera vez: el personaje principal explica la historia pero está muerto!
Empezar por el final es una idea genial de Wilder para engancharte desde el minuto cero de la historia hasta el último en que esa bajada de escaleras es la más famosa de la historia del cine! (con permiso de Betty y Joan en ¿Qué fue de Baby Jane? y de Aldara)


Guión perfecto: Nada original tampoco porque Billy Wilder es uno de los guionistas más perfectos del cine. Fue su última colaboración con Charles Brackett y los dos escribieron esa ácida crítica sobre Hollywood  a camino entre la decadencia del cine mudo, que protagonizan Swanson y un Erich Von Stroheim genial representado a Max el criado fiel de la diva y un cine sonoro incipiente en que el guión es una de las partes más importantes para explicar nuevas historias que se llevan a la pantalla , representados por los jóvenes como son William Holden y Nancy Olson .



Viejas glorias: Todavía no acabo de tener claro si Wilder quiso hacer un homenaje al cine mudo o en realidad quería criticar e ironizar a los propios excesos de ese mundo. Ese paso del tiempo, los egos, el querer recuperar ese esplendor perdido, el miedo al fracaso por no saber o no poder conseguir esa transición al cine sonoro.... A los que amamos el cine mudo nos maravilla encontrar a viejas glorias de todo tipo, no solo actores como Cecil B DeMille, el propio Erich Von Stroheim, (que dirigió a la Swanson), Hedda Hopper (una de las cotillas más temidas de la época), H. B. Warner y como olvidar a esa famosa partida de cartas a los que Holden llama "estatuas de cera" : Anna Q. Nilson, Henry Byron y por supuesto Buster Keaton !!! Maravilloso!


Y no salía, pero Swanson hizo una parodia de Charlot, se la devolvió, porqué años antes Chaplin les hizo una prueba y no la aceptó!


Flashback y voz en off: ya hemos hablado de ese famoso flashback  en que William Holden ya está muerto y poco a poco va explicando la historia a través de la voz en off. Normalmente estoy en contra de este estilo, no me gusta pero esta historia no tendría sentido si no estuviera contada como lo está, porque el personaje principal está muerto!

Las frases:
            * Cuando usted quiera  Sr. DeMille,
            * No necesitábamos palabras, teníamos el rostro!
            * Joe: Usted es Norma Desmond, Salía en las películas mudas. Era usted grande.
               Norma: Soy grande, Son las películas las que se han hecho pequeñas!


Brutal!!!!!

Ella: y no por ser la última es la menos importante : la Gran Gloria Swanson, quizás no tan conocida como Greta Garbo, Mae West, Joan Crawford o Marleen Dietrich, antiguas estrellas del cine mudo que también fueron después grandes estrellas del cine sonoro.
Es por eso que tiene mayor relevancia ese papel porque Swanson supo sacar de si misma la grandeza de ese papel en todos los planos, en todas las escenas y sobre todo en ese grandísima y impresionante mirada!

Obra maestra imprescindible!! para recuperar o de visión obligatoria si no se ha visto.

Os voy a contar un secreto, cuando buscaba casa para vivir, nos enamoramos de la nuestra porque la escalera que hay me recordó a esa escalera de El crepúsculo de los dioses!.

Hasta la próxima, Bargalloneta.