Vuelvo a reseñar aquí una película de Polansky: "Un Dios Salvaje (Carnage),su último trabajo en el 2011.
Después de ver en cine últimamente algunas películas de las que salgo despagada,por fin salgo de un cine satisfecha,como diría Barga,dando una valoración de 10 sobre 10.
Basada en la obra de teatro de Yasmina Reza, Polanski parte del enfrentamiento de dos niños de unos 11 años en el parque,uno de ellos termina agrediendo a otro valiéndose de un palo y propinándole un golpe en el que el agredido llega a perder hasta dos dientes.
A raíz de este incidente, los padres del "agredido" invitan a los padres del "agresor" a mantener una reunión en casa de los primeros,a fin de hablar sobre lo ocurrido.
De este modo,nos encontramos en el piso del matrimonio Longstreet interpretado por Jodie Foster y John C.Reilly recibiendo a los Cowan,interpretados por Christophe Waltz y Kate Winslet.
Sin salir del apartamento situado teóricamente en Nueva York,produciendo el efecto de que la acción sucede en tiempo real,veremos cómo las dos parejas intentan solucionar el conflicto intentando llegar a un acuerdo que desde el principio se presume como poco espinoso.
Polansky,magnífico director de orquesta,que se maneja como pez en el agua en los espacios cerrados,se las ingenia para hacer toda una disección de la naturaleza humana,haciendo una crítica demoledora y brillante sobre el comportamiento social de dos parejas burguesas que intentan ante todo,anteponer los códigos de conducta políticamente correctos para solucionar un conflicto difícil en el que entra en juego no sólo lo racional si no también lo emocional.
Analicemos uno a uno a los personajes,porque realmente no tienen desperdicio.
Empezamos por los Longstreet,los anfitriones.
La señora Longstreet, Penélope(magnífica Jodie Foster) es escritora,idealista concienciada,apasionada del arte y de África,aboga desde el principio por solucionar el conflicto del modo más civilizado, más "occidental"posible.
Sin embargo,su moral en el fondo culpabilizadora y tan poco neutral como la de cualquier otro, la traiciona una y otra vez.Culpa al niño agresor,culpa a los padres.....se ve así misma como una mujer sencillamente ejemplar que intenta disfrazar su autocomplacencia con un halo de humildad que pronto,se descubrirá más como una pose que como una actitud real.Como madre del niño agredido,se muestra ofendida,finge comprensión y empatía,pero su naturaleza moralista y estricta se pondrá al descubierto más pronto que tarde.
El señor Longstreet, Michael,(extraordinario John C.Really) vende artículos del hogar como cisternas,pomos de puertas...etc....es un hombre tosco pero amansado,se ha acostumbrado a dejarse guiar por su esposa,por las buenas maneras,pero esconde un hombre egoísta y mezquino,más primario de lo que se permite aparentar,menos sofisticado y mucho más animal.
La señora Cowan, Nancy,(grande Kate Winslet,aquí mi favorita),madre del niño "agresor" se muestra en principio conciliadora y dispuesta a llegar a un acuerdo,pero a medida que transcurre la discusión,irá saliendo su verdadero yo,en dos vertientes, una como madre que intenta justificar la agresión que ha causado su hijo,protectora,gregaria y condescendiente dos,como esposa frustrada,sobrepasada por las cargas familiares,saturada y sin apoyos por parte de su esposo,el cual en parte,se auto-excluye de la responsabilidad de la casa y de los hijos.
El señor Cowan,Alan,( excelente Christophe Waltz)es un hombre de negocios que trabaja para una compañía farmacéutica.Es cínico,soberbio,distante,frío y carente de escrúpulos.Sus formas son aceptables,pero es el hombre ocupado,ausente,más pendiente de su trabajo que de su familia,mira a los demás por encima del hombro y es irónico,cruel y mordaz.
Con este plantel de actores y un guión ágil que no da tregua al espectador,el resultado no puede ser más estimulante.A las buenas intenciones,le suceden el vuelo de puñales en todas las direcciones,de pareja a pareja, alianzas espontaneas e interesadas: entre las mujeres y entre los hombres y rencillas escondidas de pareja que salen a la luz en el fragor de la batalla.
Hay tensión primero reprimida,después manifiesta,pero en ese acaloramiento,también hay lugar para las situaciones cómicas,en las que no podemos evitar la risa.Hay escenas memorables:la del vómito,la del bolso por los aires,la de los tulipanes,la del móvil....la gente en la sala se ríe,no podemos evitar reírnos y resulta tremendamente liberador en mitad de la encendida dialéctica por momentos tan exaltada ,que es casi inevitable la carcajada ante una situación en la que sabemos podríamos vernos cualquiera.
Polanski nos transmite un mensaje claro: la lucha entre lo que queremos ser y lo que realmente somos,la hipocresía, la conveniente farsa que se interpreta a nivel social para no dejar aflorar los bajos instintos que están en todos nosotros y también nos definen.
Hay una crítica solapada pero en el fondo,atroz hacia una sociedad egoísta y mezquina,carente de valores y de rumbo,donde impera el "sálvese quien pueda,que éste es mi hijo" ,donde da igual el bien y el mal si lo que está en peligro es tu interés,tu territorio,tu gremio,tu reducido clan.
No es la primera vez que este genial cineasta adapta una obra de teatro ni tampoco la primera vez que con fino bisturí de neurocirujano,disecciona la condición humana,con esos claros-oscuros que incomodan, que no queremos ver ni aceptar.Si apunta a la clase media-alta,es porque es ahí donde anida y se hace más visible el uso del protocolario catálogo de comportamientos adecuados,oportunos y aceptablemente contenidos.
Estos 70 minutos convencen de principio a fin y se te pasan en un suspiro,te quedas con ganas de más y eso teniendo en cuenta que hay una única localización,todo diálogo y cuatro actores.Todo un prodigio.
Al final,se pone de manifiesto que los adultos con toda nuestra experiencia,hemos de aprender en ocasiones a desaprender lo aprendido,para ser más espontáneos y ver si con ello,somos capaces de entendernos,tal cual los niños,que a menudo se entienden sin necesidad de que mediemos o intercedamos, a su manera,de forma mucho más directa,sencilla y natural.
El plano final es sencilla y llanamente,espectacular,narrativa poética al servicio del espectador.Resultado final: 10 sobre 10.Polansky,como cineasta,una vez más,a tus pies.
Troyana.