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viernes, 18 de enero de 2013

Amor



A veces antes de entrar en la sala, voy predispuesta a encontrar algo BUENO DE VERDAD. En este caso, incluso mis altas expectativas se vieron desbordadas por completo. Hoy quiero compartir con vosotros una experiencia de las que dejan huella profunda. CINE con mayúsculas. CINE que te golpea de lleno. Una historia de AMOR y SUFRIMIENTO.

De un director que no pasa desapercibido y que no deja indiferente a casi nadie. Lo admiraba, pero a partir de ahora ya no tengo palabras... Intentaré contaros de qué va, para quienes todavía no la hayáis visto, y resumir todo lo que me ha provocado.

Empieza por el desenlace (no lo voy a desvelar). Ya no tendremos que dedicar ni una milésima de segundo a imaginar el final. Lo importante va a ser el camino a recorrer. Para Haneke la reacción del espectador es crucial.



Imagen del público que asiste a un concierto. En medio, los protagonistas, una pareja mayor, jubilados, muy ligados al mundo de la música clásica. Salen fascinados y regresan a casa, donde comentan lo emocionados que se sintieron. Transmiten sincronía, de toda una vida en común.

Desayunando, pensando en ir a la tienda de discos a por ese maravilloso CD. De pronto ella enmudece, mirada perdida, desconexión, sin respuestas. Él se asusta y se dispone a vestirse para salir en búsqueda de ayuda. Ella vuelve en sí y no es consciente de nada de lo que ha sucedido en los últimos minutos. No quiere ir al médico. Siente terror a los hospitales.


A partir de aquí todo se derrumba. Regresa a casa en una silla de ruedas, con el lado derecho de su cuerpo paralizado. Depende de él para todo. Juntos deberán afrontar una realidad devastadora.

Cine que duele, que deja un pesar profundo. Pánico a lo que antecede a la muerte, una larga agonía, la dependencia, el deterioro progresivo, la pérdida de autonomía y de conciencia. La impotencia ante la falta de tratamientos médicos. Una promesa que hay que cumplir, el desgaste del cuidador, el aislamiento y un mundo que gira únicamente alrededor de las necesidades y padecimientos de la enferma. Profesionales de atención a domicilio que no siempre están a la altura de las circunstancias. La hija que viene de visita con ideas prefijadas en su cabeza, juicios y frases de preocupación, que no sirven de nada a quien está ahí día a día.



Tal vez al leer todo esto se os estén quitando las ganas de verla. Nada más lejos de mi intención. Vayamos a lo positivo.

Es una OBRA MAESTRA, redonda en conjunto. La carrera profesional de Haneke es deslumbrante y sigue creciendo. Con esta película muestra su lado más íntimo, humano y sensible (que no sensiblero). La dirección y el guión son soberbios. Los actores se salen. La más aclamada es Emmanuelle Riva, pero a la par está Jean Louis Tringtinant; ambos SUBLIMES y con una complicidad impresionante. En un papel más pequeño, Isabelle Huppert, magnífica. Son muy buenos actores, y ésta, sin duda es una de sus mejores interpretaciones. El apartamento parisino, otro gran protagonista, el dormitorio, el salón (piano, reproductor de CD y libros), la cocina y el hall de entrada. Entre esas paredes transcurre toda la historia (a excepción de los escasos minutos dedicados al concierto inicial). Personas que entran de forma fugaz, una paloma que se cuela por la ventana, el sonido de la lluvia contra los cristales, la luz del día; y poco más desde el exterior. La fotografía acentúa las tonalidades cromáticas que producen, por un lado la sensación de que estamos viviendo allí; y por otro lo asfixiante de un espacio cerrado y repleto de referencias al sufrimiento que genera la enfermedad.


Complicado seleccionar las mejores escenas, son muchos los detalles, gestos, miradas, silencios, frases rotundas, narraciones que desplazan por un momento al presente demoledor y nos trasladan a la infancia (el cine que aniquila las barreras que la sociedad y la educación imponen al futuro hombre, boys don´t cry), o a un entierro “peculiar” (anécdotas extravagantes que a lo mejor son invenciones creadas para distraer) y hermosas composiciones musicales. Conmovedor ese repaso rápido y nervioso por el álbum de fotos. Contundente diálogo fraterno – filial. Agridulce visita del alumno aventajado y predilecto. Enfrentamiento con la enfermera. Pérdida de control y culpabilidad. Toma de decisiones...

Dos de las Zinéfilaz ya la han reseñado en sus respetivos blogs. Copio una frase del propio director que recoge Bargalloneta: "No hay nada más duro que mirar el sufrimiento de alguien que amas sin poder ayudarle!" Y otra de Manderly, muy definitoria: El Amor que muchos ven pasar de largo y otros conservan toda la vida.

TÍTULO ORIGINAL Amour. DIRECTOR Y GUIONISTA Michael Haneke. MÚSICA Franz Schubert, Ludwig Van Beethoven, Johann Sebastian Bach. FOTOGRAFÍA Darius Khondji. REPARTO Jean-Louis TrintignantEmmanuelle RivaIsabelle HuppertWilliam ShimellRamón AgirreRita BlancoAlexandre TharaudLaurent CapellutoCarole FranckDinara Drukarova. Austria – Francia - Alemania 2012, 127 min. WEB OFICIAL



No cesan los premios (arrasa) y alabanzas. Está seleccionada para varios de los Oscars “de peso”. Si a Spielberg ya se le quedó cara de póquer en los Globos de Oro, ¿qué pasará si una cinta extranjera le destrona? Hagan sus apuestas. Con o sin estatuilla, yo ya tengo a mi ganador. Será una de las películas del año, y acabamos de empezar. Inolvidable. Magnética. Impactante. Estimulante. Reflexiva.

Biquiños

LU