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viernes, 9 de junio de 2017

Encadenados

Hay algo más importante que la lógica: es la imaginación" 



Esa fue la máxima que guio a Alfred Hitchcock en todas sus películas. En todas utilizó grandes dosis de imaginación para presentar sus historias de la forma que más tensión (suspense) pudiera causar a su público; con razón se le conoció como "El mago del suspense".


“Encadenados” (“Notorius”, es el título original), de 1946, fue uno de los grandes éxitos de Alfred Hitchcock, tanto de crítica como de público (costó dos millones de dólares y dejó ocho de beneficio).

Las claves del éxito de una de las mejores películas de Hitchcock (indudablemente, una de las mejores de las que rodó en blanco y negro) fueron: dos estrellas consagradas, Ingrid Bergman y Cary Grant, como la más atractiva y compenetrada de las parejas protagonistas; unos secundarios de lujos, Claude Rains y Leopodine Konstantin, como perfectos malvados; y un “Mac Guffin” impecable…

Hitchcock se formó en el cine mudo británico, donde comenzó su carrera en 1922. En 1929 dirigió la primera película hablada del cine británico, “La muchacha de Londres”, y en la década siguiente se consagró como el director más popular del cine británico. Desde el inicio de su carrera destacó por su capacidad narrativa, su forma de entender el suspense mediante la complicidad con los espectadores y por la gran fuerza visual de sus películas (se atenía al principio de que “Si una película es buena, el sonido podría irse y la audiencia todavía tendría una idea perfectamente clara de lo que pasa”).

No le importaban la motivación ni el contenido, sólo el resultado final. Tampoco le interesaban los ensayos previos, porque cuando empezaba la película ya tenía sobre el papel como iba a ser cada plano (decía que lo contrario era como si un músico compusiera la música ante la orquesta). Trabajaba tan en conexión con los guionistas y con los los directores artísticos que convertía los guiones en una especie de cómic de lo que finalmente serían las películas.

En 1939 David O. Selznick, el mítico productor estadounidense, lo reclutó para Hollywood, y Hitchcock inició su etapa americana con un éxito clamoroso, “Rebeca” (1940), la única de sus obras que consiguió ganar un Oscar a la mejor película.

“Enviado especial” (1940), “Matrimonio original” (1941), “Sospecha” (1941), “La sombra de una duda” (1943), “Náufragos” (1944), “Recuerda” (1945)… la carrera de Hitchcock pronto se afianzó en Estados Unidos.

A partir de 1943 empezó a trabajar en una historia que le había proporcionado Selznick, un relato corto y anticuado, “La canción de las llamas”, sobre una joven actriz que, a solicitud del gobierno, se acuesta con un espía para sonsacarle información.

A principios de 1945, partiendo de ese embrión, Hitchcock tenía ya las bases del guión para una película interpretada por Ingrid Bergman, la gran estrella con la que acababa de lograr un importante éxito en “Recuerda”, y Cary Grant, con el que ya había rodado “Sospecha”.

Sin embargo, el inicio del rodaje se fue retrasando porque Selznick estaba inmerso en la producción de “Duelo al sol”, la película con la que pretendía lograr dos objetivos primordiales para él: revivir el inmenso éxito de “Lo que el viento se llevó” y convertir en gran estrella a su amante, Jennifer Jones.

A Hitchcock la demora no le importó; le permitía seguir perfeccionando el guión junto a Ben Hecht, el guionista, mientras cobraba un sueldo considerable. Finalmente, Selznick, que no quería distraerse de “Duelo al sol”, vendió la película (todo el paquete: director, actores, guión…) a la RKO. Si Hitchcock, que había mantenido discrepancias con el muy controlador Selznick durante el rodaje de “Recuerda”, pensó que así se iba a librar de las continuas injerencias del productor, se equivocó: Selznick impuso su criterio en diversos aspectos: en dar mayor importancia al papel de su amigo Grant, en que la película tuviera un final feliz, aumentar también la relevancia de la suegra dominante...

En realidad, la película, una historia de amor, sexo y espionaje, parte de planteamientos sencillos: un triángulo amoroso (con el aditivo de la suegra envenenadora) y tres elementos esenciales de suspense: unas botellas que esconden uranio, la llave de la bodega donde se guardan y una taza de café.






Y aquí es donde entra en juego el “Mac Guffin”, que es el nombre escocés que Hitchcock utilizaba para designar al pretexto argumental que permite avanzar a la trama y que, como le explicó a Franćois Truffaut en las entrevistas que dieron lugar al libro “El cine según Hitchcock” (publicado en 1966), es algo que “debe ser de una gran importancia para los personajes de la película, pero nada importante para mí, el narrador”.

El “Mac Guffin”de “Encadenados” es  uranio escondido en unas botellas. Un simple pretexto para crear el suspense que sustente la trama; ¿quién ha visto la película y no se ha sentido angustiado mientras Grant busca entre las botellas sin advertir, al contrario que el espectador, que una de ellas va a caer al suelo? Pues eso… un pretexto. Porque lo qué ese grupito de nazis pudiera hacer en Brasil con unos gramos de uranio queda absolutamente ignorado, tanto por Hitchcock como por el espectador.

Sí es interesante señalar que Hitchcock eligió su “Mac Guffin-uranio” un año antes de Hiroshima y las preguntas que hizo a un científico sobre el asunto le pusieron en el punto de mira del FBI durante un tiempo.

Ingrid Bergman está perfecta en el papel de Alicia Huberman, la joven de vida licenciosa reclutada por un agente del FBI (Grant) para seducir nuevamente a un antiguo enamorado (Claude Rains como Alex Sebastian). Esta película fue uno más de los grandes éxitos que la Bergam obtuvo en la década de los 40 (“El extraño caso del doctor Jekyll”, “Casablanca”, “Por quién doblan las campanas”, “Luz que agoniza”, con la que consiguió el Oscar a la mejor actriz, “Recuerda”, “Las campanas de Sta. María”...). En varios de ellos encarnó a mujeres en situaciones límite, al igual que en “Encadenados”, lo que le permitía lucir sus grandes dotes interpretativas con todo tipo de emociones: miedo, angustia, amor...

Era la gran estrella femenina del momento y tenía a Hollywood a sus pies cuando, hastiada de los cauces previsibles por los que discurría su carrera, decidió, después de rodar su tercera y última obra con Hitchcock ("atormentada", 1949),  tomar un nuevo camino profesional que tendría insospechadas repercusiones personales. Pero eso ya es otra historia.



A Grant, “Encadenados” le consiguió lo que llevaba tiempo buscando y ya había rozado con “Sospecha”, su anterior trabajo con Hitchcock: liberarse del encasillamiento como actor de comedias ligeras. Su trabajo en “Encadenados” es excelente: de una manera sobria y realista interpreta a un hombre dividido entre el deber y el amor. En realidad, su personaje, T.R. Devlin, tiene una evidente parte oscura (el cinismo con el que empuja a Alicia Huberman a los brazos de Sebastian para luego espetarle: "Un hombre no le dice a una mujer lo que ha de hacer, lo decide ella”), que según Marc Eliot, en su estupenda biografía del Grant, también estaba presente en la misma personalidad del actor y que Hitchcock aprovecho hábilmente en la película.

A Claude Rains, “Encadenados” le supuso una nueva nominación al Oscar como mejor actor secundario (premio que ya había obtenido por su papel en “Casablanca”). El triunfo de “Encadenados” se debe, en gran medida, a la grandeza de su actuación. Es uno de los mejores malvados de toda la filmografía de Hitchcock, que era muy consciente de que sus películas dependían en gran medida de elegir bien al actor que interpretaba ese tipo de papel.



Solterón, inmerso en una relación edípica con su madre (y hay que señalar que la Konstantin, realmente, sólo tenía cuatro años más que Rains), el personaje de Alex Sebastian, desesperadamente enamorado de la joven y hermosa Alicia, se gana incluso las simpatías del espectador, a pesar de que, finalmente, el miedo y, sobre todo, el despecho le conviertan, de la mano de su madre, en un envenenador.

La gran diferencia de estatura entre Rains y Bergman favorecía esa sensación de amor no correspondido de Sebastian a Alicia; aunque, como Hitchcock le explicó a Truffaut, esa desigualdad supuso también un reto técnico: para mantener a los dos actores en el encuadre, era necesario que Rains se subiera, en los planos cortos, en unas calzas y, en los planos panorámicos, tuvieron que recurrir a un falso suelo para disminuir la gran diferencia de estatura entre Bergman y Rains.

“Encadenados” nos ha dejado, gracias también a la gran pericia de Ted Tetzlaff, el director de fotografía, algunas de las escenas míticas de la historia del cine: la cámara bajando desde las arañas del techo hasta la llave escondida en la mano de Alicia; Sebastian besando la mano en la que Alicia oculta la llave; la enloquecida carrera en coche de Grant y Bergman (en las cuatro películas que Grant hizo bajo las órdenes de Alfred Hitchcok hay un viaje en coche semejante)… Y un larguísimo e intermitente beso que logró de esta manera, con las pequeñas interrupciones, burlar al Código Hayes.
Sí, “Encadenados” puede no ser la mejor película de Hitchcock , pero sigue siendo, en su elegante sencillez, una maravillosa película. No sobra ni un fotograma; todo está perfectamente ajustado para conducir al espectador allá donde Hitchcock pretende. Toda la historia está centrada en lo que se ve en la pantalla, porque el resto no le importa.

Es una de las películas más hermosas y sobresalientes en la prolífica y deslumbrante carrera de un director que gozó siempre del favor del público y al que, desde los años sesenta, gracias fundamentalmente a los críticos franceses de “Cahiers de cinéma” (con especial mención a Chabrol, Rohmer y, sobre todo, a Truffaut), se le comenzó a reconocer como un gran creador. En definitiva, como uno de los más grandes cineastas que ha habido.

Yolanda Noir







sábado, 23 de noviembre de 2013

La etapa italiana de Ingrid bergman


"Querido señor Rossellini:

         He visto sus dos films, Roma, ciudad abierta y Paisà, que me han gustado mucho. Si necesita una actriz sueca, que habla el inglés perfectamente, que no ha olvidado el alemán, a quien apenas se entiende en francés y que del italiano sólo saber decir "Ti amo", estoy dispuesta a acudir para hacer una película con usted.

                                                                  INGRID BERGMAN

 Con estas palabras, Ingrid Bergman envió la carta al hasta entonces para ella desconocido director italiano Roberto Rossellini.

Rossellini le respondió con una larga carta emocionado de que Bergman le hubiera escrito y con ella le envió una posible idea de un proyecto que podían realizar juntos.

A partir de aquí empezaría una de las historias de amor más escandalosas de la historia del cine porque Bergman se fue a Italia y literalmente se escapó de su matrimonio con el hasta entonces su marido sueco Peter Lindstrom (padre de Pia, famosa productora de televisión americana) y tuvo una relación ilícita (hasta que no se casaron), con hijo nacido fuera del matrimonio (Robertino) y más tarde ya como matrimonio tuvieron a las gemelas Issota y Isabella (actriz y modelo, la única que siguió los pasos de mamá).

Hollywood no se lo perdonó , hasta 1956 en que le abrieron las puertas de la academia con un nuevo Oscar por Anastasia (ya lo obtuvo por Luz de gas, y después llegaría el secundario por Asesinato en el Orient Express)y consiguió continuar una de las carreras más fructíferas de la época.

Fueron cinco películas, cinco cintas unas más interesantes que otras pero en conjunto fue una serie de películas que merecen una mención especial, bajo mi punto de vista claro, ya sabes mi pasión por la Bergman!

STROMBOLI- Stromboli (1950)

Proyecto arriesgadísimo por parte de Rossellini y evidentemente para Ingrid que siendo una actriz muy reconocida no sólo en América si no en el resto del mundo, hicieron una producción sencilla con actores no profesionales y con un guión diferente a los que estaban acostumbrados a ver con la gran actriz.

Karin una prisionera lituana que para escapar de los campos se casa con un pescador de atunes italiano para poder irse a Argentina. Semi documental esta cinta muestra con crudeza no solo la dureza de la vida de los pescadores en una pequeña isla que vive con la continua amenaza del volcán que está cerca de sus casas sino también la crudeza y el dolor interior que vive Karin, una mujer que lo ha perdido todo y que hace cualquier cosa para escapar de su mundo.

 
EUROPA 51- Europa 51 (1951)

Nuevamente Rossellini dirige neorrealismo puro y duro. El director cuestiona crudamente sobre las bases de la ideología burguesa de la Italia de la posguerra, resaltando la denuncia sobre el como actúan las instituciones en una sociedad de control.

La película brilla por su fuerte mensaje humanista con una extraordinaria Ingrid en que su papel evoluciona 180 grados durante todo el metraje haciéndonos ver lo buena actriz que es.

Para mi es una de las mejores interpretaciones de ella , no sólo de la etapa  italiana sino de toda su carrera. En un pequeño papel sale Giuletta Masina.

 
NOSOTRAS, LAS MUJERES- Siamo donne (1953)

Puro divertimento

Siamo donne, es una película de cinco episodios dirigidos por cinco directores italianos con cinco actrices italianas (menos la Bergman), Allida Vallli , Anna Magnani las más conocidas, que retratan episodios de la vida cotidiana de estas mujeres.

El episodio de Ingrid es uno de los más divertidos por que muestra un día de cada día de la vida familiar Rossellini- Bergman, y en un momento de la cinta vemos como Ingrid intentar "cazar" a una gallina de su corral de la casa italiana.

Lo dicho puro divertimento, supongo que será difícil de encontrar pero si alguna vez la podéis ver , vale la pena.

Por cierto, el episodio se llama "la gallina".

 
TE QUERRÉ SIEMPRE - Viaggio a Italia (1954)

Película co-protagonizada con el maravilloso George Sanders, donde forman un matrimonio casado desde hace 10 años y que se encuentra en un momento de crisis de pareja.

Un viaje a Italia nos mostrará como se convierte en una verdadero viaje hacia el interior del alma de los dos personajes, en especial el de Bergman donde se encuentra siempre desplazada del país , del idioma y como nos refleja antológicamente su soledad.

Maravillosos los dos. Película triste pero muy recomendable.

 YA NO CREO EN EL AMOR - Angst (1955)

Producción alemana que no italiana y última película que hicieron juntos. Y basada en una obra de Stefan Zwieg el mismo que escribió Carta de una desconocida.

El personaje de una mujer casada que tiene un amante y que interpreta Ingrid empieza a recibir amenazas de una joven que le pide que confiese a su marido que le está engañando. Lo que ella no sabe es que el chantaje es un plan oscuro de su esposo.

Lo más conseguido en esta película es el estado de inquietud que vive la protagonista en plan hitchckoniano. donde al final da un giro inesperado que evidentemente no os voy a explicar.

 
 
Como siempre hablar de Ingrid Bergman es para mi un placer, interesante actriz en todos los sentidos, ahora junto a dos otros monstruos como Bette Davis y Kate Hepburn han sido recordados en el speech que Angela Landbury hizo en la recogida de un merecidísimo Oscar honorifico.!!

 
Hasta la próxima!

Bargalloneta

sábado, 9 de octubre de 2010

Ingrid Bergman: la belleza sueca

Dicen que el terror de los escritores es encontrarse delante del papel en blanco y no saber qué escribir. A mi me ha pasado un poco lo mismo cuando , ante la oportunidad que me han ofrecido mis compañeras de participar en el blog de zinéfilaz, me ha sido muy difícil decidirme con qué comentario empezar a compartir. Empezar con una película? moderna? clásica? con un libro? con una banda sonora? con actores??? La verdad es que llevo días pensando y finalmente me he decidido... un comentario sobre una de mis actrices preferidas: Ingrid Bergman.

Nació en Suecia, igual que otra gran coetánea suya: Greta Garbo, pero curiosamente nunca trabajaron juntas, sus estilos eran muy diferentes...

Huérfana de padres muy jovencita, intentó vencer su timidez (que no la dejó nunca) interpretando, y a los 21 años ya actuaba con su actor más admirado Gösta Ekman en Intermezzo, película que haría la versión americana con Leslie Howard, producida por David O'Selznick y que fue la cinta que le abrió las puertas de Hollywood. En su autobiografía explica que el productor de Lo que el viento se llevó, solamente llegar a Los Ángeles ya le quería cambiar su imagen y ella ni corta ni perezosa, le contestó que si le tocaba una sola parte de su cuerpo se volvía a su Estocolmo natal (era tímida pero sabia lo que quería!). Su vida personal fue movida: tres maridos y cuatro hijos (las más conocidas Isabella Rossellini con la que trabajó en A matter of time con la gran Liza Minelli; y Pia Lindstrom conocida productora de televisión),pero el escándalo público le llegó cuando lo dejó todo, incluso marido e hija pequeña, Pia, y se fue a Italia a trabajar con Roberto Rossellini, con la que hizo películas muy interesantes como Viaje a Italia, Stromboli o Europa 51.

Consiguió tres Oscar a lo largo de su carrera , (de 7 nominaciones) uno menos que otra de mis actrices preferidas, Katherine Hepburn: Luz que agoniza (con el primer papel de Angela Landsbury), por Anastasia (donde público y crítica americana le “perdonó” su traición italiana) y interpretando a Greta Ohlsson en El asesinato de Orient Express. Pero ganó muchísimos premios más: Globos de Oro, Emmys, y varios premios europeos.

Pero, ¿cuál es mi película preferida? Creo que las he visto prácticamente todas, incluso las de la etapa sueca y me seria muy difícil poder escoger una, hay varias: Encadanados y Recuerda (las dos de Hitchcock), Dr, Jenkill y Mr Hyde (inicialmente tenía que hacer el papel de Lana Turner pero ella prefirió hacer el papel de prostituta para romper con su imagen de monja que ya había hecho a Las campanas de Santa María), Casablanca (que a pesar de ser la más conocida de ella, no es ni mucho menos la mejor!!!) pero creo que por encima de todas me quedo con su última película la que hizo con Liv Ullman y dirigidas Ingmar Bergman: Sonata de otoño. ¡Sencillamente maravillosa!

De las más flojas (que no quiere decir que no me gusten!!), quizás El Rolls Royce amarillo (episodio con Omar Shariff), El albergue de la sexta felicidad (ésta si que era mala!), Indiscreta (otra vez con Cary Grant), Juana de Arco (a pesar de su interpretación la película era floja) o Arco de Triunfo donde volvió a coincidir con Charles Boyer

Tengo 6 biografías de ella (incluso una china!! ¡Que no sé cómo se tiene que leer!!), y su autobiografía. ... podría decir muchísimas anécdotas o historias sobre ella. Me quedo con dos: Su "Ti amo" ... la única frase que sabía en italiano y que escribió en la carta que le envió a Roberto Rossellini justo salir del cine después de haber visto Roma cittá aperta y lo que siempre decía de ella uno de sus mejores amigos: el gran Cary Grant "Ingrid Bergman es tan buena actriz que aunque no esté nominada, cada año le deberían otorgar un premio". ¡Estoy de acuerdo con él!.

Recuerdo perfectamente el día en qué murió (el mismo día de su cumpleaños), para mi fue un día triste. Recuerdo recopilar fotografiás suyas de las revistas, sobretodo de sus últimos días cuando paseaba por Londres con el brazo en cabestrillo y ya con una salud muy mermada, hacia muy poco que había terminado el rodaje para televisión Mi nombre es Golda y recuerdo haber leído que sus compañeros decían que a pesar del intenso dolor que padecía hacía una interpretación sublime de la política israelí.

Este verano he podido cumplir uno de mis sueños, ir a Estocolmo y poder visitar su lugar de nacimiento y donde está enterrada.

Bargalloneta.