El 2011 nos trae una versión del gran clásico de 1967, Bonnie and Clyde. Esta pelicula de Arthur Penn marcó un punto y aparte en el cine. Abonó el camino para que floreciese una nueva época dorada del cine americano, los años 70.
Bonnie y Clyde, como todos sabeis, fueron unos famosos forajinos, ladrones y criminales que existieron realmente en Estados Unidos durante La Gran Depresión. Despertaron una gran simpatía entre la sociedad americana y fueron comparados con unos Robin Hood modernos y su trágico final los enmarcó en la leyenda.
Los escogidos para protagonizar la pelicula allá por 1967 fueron una guapísima Faye Dunaway y el propio productor de la pelicula, Warren Beatty.
En enero de 2009 ambos expusieron su desacuerdo ante la perspectiva de versionar un clásico como Bonnie and Clyde. Y según el diario norteamericano The Chicago Sun-Times, Faye Dunaway está desconcertada porque su personaje será interpretado por Hillary Duff.
Faye Dunaway se limitó a decir lo que todos estábamos pensando: «¿No pudieron escoger por lo menos a una verdadera actriz?» preguntó la pobre señora Dunaway con más razón que una santa. A lo que Hillary Duff contestó en una entrevista con la revista E! (¿?) «Pienso que mis fans que van a ir a ver la película no saben quién es ella...Yo tampoco la conocía, aunque al menos a algunas personas les suena su nombre...Pienso que su comentario fue un poco innecesario, pero comprendo que yo también estaría disgustada si me pareciera a ella ahora»
Las declaraciones de esta señorita me han llevado a pensar dos cosas:
1) La preocupante incultura cinéfila y desconocimiento de, ya no sólo el público joven, sino de las actrices jóvenes y
2) La preocupante falta de respeto de una mujer hacia otra dentro de la misma profesión, máxime cuando esa falta de respeto va de una principianta de 23 años a una actriz consagrada de 70. En vez de hablar respetuosamente de Faye Dunaway y alabar su trabajo en la película para ver si puede recibir algún consejo interpretativo (porque digo yo que aunque no la conozca habrá visto la pelicula que va a versionar...) se regodea en una prepotencia de todo punto injustificada y se limita a poner en entredicho la carrera de la actriz, a decir que nadie la conoce y a menospreciar el físico de una mujer que tiene 47 años más que ella (cuando dice "yo también estaría disgustada si me pareciera a ella ahora") Me gustará verte con 70 años, Hillary Duff, y ver como alguna jovencita te desprecia.
1) La preocupante incultura cinéfila y desconocimiento de, ya no sólo el público joven, sino de las actrices jóvenes y
2) La preocupante falta de respeto de una mujer hacia otra dentro de la misma profesión, máxime cuando esa falta de respeto va de una principianta de 23 años a una actriz consagrada de 70. En vez de hablar respetuosamente de Faye Dunaway y alabar su trabajo en la película para ver si puede recibir algún consejo interpretativo (porque digo yo que aunque no la conozca habrá visto la pelicula que va a versionar...) se regodea en una prepotencia de todo punto injustificada y se limita a poner en entredicho la carrera de la actriz, a decir que nadie la conoce y a menospreciar el físico de una mujer que tiene 47 años más que ella (cuando dice "yo también estaría disgustada si me pareciera a ella ahora") Me gustará verte con 70 años, Hillary Duff, y ver como alguna jovencita te desprecia.
Faye Dunaway también manifestó su descontento ante el hecho de que la poco conocida directora Tonya S. Holly dirigiese la película basándose en su propio guión. (El guión original fue escrito por David Newman y Robert Benton.)
Cuando hablamos del desplazamiento y olvido de las actrices mayores de 40 años no sabemos hasta que punto las propias mujeres son culpables de que eso ocurra. Y eso es indignante y patético. Pero será mejor que gaste mis energías en hablar de esta maravillosa pelicula del 67 y dejar a Hillary Duff que siga haciendo cosas tan interesantes como...como eso que hizo....si eso tan....que cabeza la mia...si hombre, ese gran trabajo en....esa serie donde salia un dibujo animado que era ella y que...(en fin, ¿se me entiende, no? Pues eso) Hoy reivindico:
BONNIE AND CLYDE (1967)
Los tiempos en el cine estaban cambiando. La censura se relajaba y Bonnie and Clyde se estrenaba con las nuevas libertades cinematográficas entrando como un elefante en una cacharrería, tratando temas como la violencia y el sexo. Está claro que otras peliculas ya habían tratado el tema de la violencia, pero las nuevas tecnologías permitieron mostrar las heridas de bala y Arthur Penn se recreó en el final de Bonnie and Clyde creando una especie de danza de la muerte a cámara lenta, mostrando el dolor y los cuerpos despedazados de los dos míticos ladrones mientras la policia les disparaba a bocajarro. El coche original se muestra en un museo con 167 agujeros de bala, 94 dieron en el blanco. Lo mejor de todo es, que el coche estaba parado...¿Hacía falta tanto ensañamiento con personas quietas y desprevenidas?
Inolvidable la secuencia en la que antes de morir, Bonnie y Clyde se miran.
Debo reconocer que el final de la pelicula me dejó realmente impresionada hasta a mi. Y digo hasta a mi, porque se supone que soy de una generación en la que estamos hartos de ver escenas de violencia en el cine. Me cogió desprevenida, me asustó, me sorprendió, me horrorizó y me fascinó. Lo mismo que les pasó a los espectadores que fueron a verla al cine en aquellos tiempos.
Años después, ésta escena fue homenajeada por Coppola en El Padrino.
La pelicula fue un rotundo éxito de público y, a la larga, también de crítica, aunque al principio fuese condenada por ser tan gráfica en las escenas de violencia.
Pero el público de los años 70 no era el público de los años 50. Los tiempos cambiaban y el cine con él. Arthur Penn mandaba un mensaje político anti-sistema. Retrataba la época de la Gran Depresión, una América que se lamía las heridas tras la gran crisis econónica que se produjo tras la caída de la bolsa de 1929. Los individuos luchaban por sobrevivir en este panorama desolador y nacen algunos anti-héroes americanos como Boonie Parker y Clyde Barrow, dos hijos más de toda aquella miseria, producto de tanto sinsentido. Pero, ¿acaso estaban justificados sus actos delictivos por eso? ¿Se merecen Bonnie y Clyde ser unas leyendas o sólo eran criminales sobrevalorados?
Sea como fuere, por primera vez, los protagonistas de la pelicula no son héroes, sino todo lo contrario. Atracan, incluso asesinan y el público empatiza con ellos.
Otro tema controvertido a tratar en la película fue el del sexo. Se especula que Clyde era homosexual con tendencias sadomasoquistas y que en la pelicula se pensaba incluir un trio entre Clyde, Bonnie y C.S Mallow. Finalmente se dejó el asunto en un problema de impotencia de Clyde por consejo de los productores de la pelicula. Pensarían que tampoco había que tentar demasiado a la suerte.
En una de las escenas, Faye Dunaway acaricia el cañón de la pistola de Clyde, poniendo de manifiesto la frustración sexual del personaje.
En una de las escenas, Faye Dunaway acaricia el cañón de la pistola de Clyde, poniendo de manifiesto la frustración sexual del personaje.
Rodada al estilo de la "nouvelle vague" francés, muchos han considerado ésta pelicula como la primera road movie de la historia. Gracias al rodaje en exteriores en el noreste de Texas se consigue una atmósfera muy realista.
No sé hasta que punto la historia real de Bonnie y Clyde se parece a la pelicula. Lo que si parece cierto es que Bonnie Parker no empuñó una pistola jamás en la vida real, detalle que la película elude por completo y muestra a Bonnie pistola en mano.
"Bonnie nunca dio un solo tiro. Tan solo siguió a mi hermano sin importarle dónde." Marie Barrow, hermana de Clyde.
Las actuaciones de Warren Beatty y Faye Dunaway pertenecen ya a la historia del cine y brillan con luz propia en la pelicula interpretando a estos legendarios ladrones.
La imagen de una debutante Faye Dunaway impresiona desde el principio de la pelicula. Guapa, estilosa y ladrona, la perfecta mujer fatal del cine.
La imagen de una debutante Faye Dunaway impresiona desde el principio de la pelicula. Guapa, estilosa y ladrona, la perfecta mujer fatal del cine.
La banda de los Barrow estaba compuesta por tres personas más, Buck, el hermano de Clyde, (Gene Hackman) su mujer Blanche (Estelle Parsons) y un expendedor de una gasolinera, el antes nombrado C.S Mallow (Michael J. Pollard)
Estelle Parsons fue galardonada con un Oscar por su interpretación, así como Burnet Guffey en la categoría de mejor fotografía.
Estelle Parsons fue galardonada con un Oscar por su interpretación, así como Burnet Guffey en la categoría de mejor fotografía.
Gran parte del éxito de la pelicula se debió a sus trepidantes escenas de acción y su dinamismo.
Bonnie and Clyde preparó el terreno para el renacimiento de Hollywood. Se abrían nuevos caminos y posibilidades. Se daba carpetazo a la etapa clásica... a pistoletazo limpio.
Un saludo a todos.