Mostrando entradas con la etiqueta BBC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BBC. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de octubre de 2023

The Split


Vengo hoy a hablaros de una serie británica, de la BBC, y de solo tres temporadas, lo cual es un dato importante para gentes vagas, como yo, a las que les da pereza hacer frente con retraso a más de cien episodios. No es el caso. The Split es asumible. Solo tres temporadas y, según he leído, parece ser que no tendrá ninguna más. Hay quien opina que la tercera y última no está a la altura de las otras dos, pero servidora de ustedes discrepa un tanto.

Bueno, os voy contando. Por empezar por el título, os diré que split significa ‘ruptura’. Pero no sé por qué lo digo, pues seguro que cualquiera de mi público lector sabe más inglés que yo.

El núcleo protagonista es una familia londinense de abogadas matrimonialistas: una madre y tres hijas.

La mayor de las hijas, la prota más prota, se llama Hannah, en un clarísimo homenaje a Hannah y sus hermanas; de hecho, The Split tiene bastantes ingredientes del universo de Woody Allen. Trata de una familia acomodada y poderosa que habita el centro de una gran ciudad y mantiene unas relaciones familiares y sociales en las que todo el mundo engaña a todo el mundo, todo el mundo esconde secretos y pretende difuminar un pasado, si no turbio, al menos sí azaroso.

El glamur, las clases altas londinenses, los modelitos caros, los tacones y los elegantes despachos de abogados de alto standing y las tramas de líos amorosos (luego os cuento) nos llevan sin remedio a acordarnos de The Good Wife y The Good Fight, pero con la sobriedad y la dramaturgia de las producciones británicas, alejadas por lo general de los retorcimientos de guion más típicos de los norteamericanos. Tampoco es que en The Split resulten necesarios: los divorcios en las clases adineradas tienen mucha literatura; una ruptura millonaria trae mucha cola y los guionistas lo saben, como saben que, cuando se mezclan trabajo, negocios y familia, algo estalla siempre.

Os adelanto un poco el argumento. Hanna Stern (interpretada por Nicola Walker) está en una fase delicada de su vida. Acaba de dejar el despacho de abogados familiar, dirigido por su madre y especializado en divorcios, para fichar por otro de más relumbrón de la city. Además, su padre, que las abandonó (a Hannah, a su madre y a sus otras dos hermanas) cuando eran pequeñas para fugarse a Nueva York con la niñera, infinitamente más joven, por supuesto, regresa a Londres y no precisamente para pedir perdón, sino para reclamar la mitad de la empresa familiar.

Por si fuera poco, en el despacho nuevo Hanna se reencuentra con un antiguo novio que parece no haberla olvidado. Y la relación con su marido no pasa por su mejor momento.

Todos esos detalles se nos van revelando a poquitines, en retazos de conversaciones, en frases que se dejan caer como si nada y hacen que a menudo te preguntes ¿he oído bien?,  ¿ha dicho lo que creo que ha dicho?

El resultado es un melodrama a veces intensito, tan intensito que hay quien lo califica de culebrón, pero con el acierto de invertir ciertos estereotipos de género. Se nota en eso la mano de la guionista Abi Morgan, que firmó La dama de hierro,  Shame y Sufragistas; está acostumbrada, pues, a que los personajes femeninos conduzcan el carro de la ficción.

Hablando de personajes femeninos, una de las críticas más repetidas contra The Split es que las tres hermanas protagonistas son demasiado arquetípicas. Y un poco verdad sí es esto. Hannah, la mayor, es la mujer aparentemente perfecta (un matrimonio duradero, tres hijos, un buenísimo currículum profesional…) que luego muestra raptos inesperados de vulnerabilidad, fragilidad y desequilibrio. Nina, la mediana, es la, de entrada, alocada, pero que va tomando decisiones que la hacen desembocar en lo presuntamente maduro y convencional. Y Rose, la pequeña, es la protegida de todas que no sabe qué hacer con su vida personal ni profesional y va dando tumbos de extremo a extremo.

¿Un poco prototípico todo? Pues sí, pero he de deciros que este esquema en principio simplón mejora con la técnica de la que antes os hablaba, de ir revelando detalles aclaradores, con un guion muy ágil y unas interpretaciones a la altura de lo que se espera de los británicos.

¿Estáis de acuerdo conmigo? Ya me contaréis. Recibid un saludo de vuestra amiga

 Noemí Pastor

viernes, 3 de marzo de 2017

Dramas de la BBC: Norte y Sur 1975

En los años 70, las televisiones públicas tendían a dar a conocer al público los grandes clásicos de la literatura a través de series de una duración determinada. Esta tradición, existía en España, aunque parece estar algo perdida en los últimos años, pero en otras cadenas como la BBC, siempre ha sido una “marca de la casa”. Las miniseries “British” style, se han ido realizando con una calidad muy correcta desde los inicios de la cadena pública británica, de manera, que incluso hallaban emisoras fuera de las Islas Británicas, dispuestas a emitirlas. La televisión pública PBS en Estados Unidos, siempre resultó ser una aliada, pero también otras cadenas que no hablaban el idioma de Shakespeare. 

Así, las recordarán muchos lectores, pues fueron llegando a España a través de TVE o las televisiones autonómicas clásicos como Yo, Claudio, La Joya de la Corona, Regreso a Brideshead o ya fuera del periodo de la transición, Las Aventuras de Sherlock Holmes, Orgullo y Prejuicio o Middlemarch, entre otras.


La producción literaria inglesa es amplia y la BBC se ha dedicado a la dominación cultural anglosajona, a través de estas miniseries.


El plan de dominación de la TV con dramas de época se debió fraguar en un salón británico.

La serie de la que nos hacemos eco, lamentablemente, nunca pasó por TVE. De hecho, el libro, aunque publicado en España antes de la Guerra Civil, no volvió a parecer hasta los años 90. Es Norte y Sur de Elizabeth Gaskell, que no confundir con la trilogía de John Jakes que ocurre en Estados Unidos.

Se trata de un drama social con tintes románticos, que muestra el crecimiento personal de Margaret Hale, una aristocrática joven criada en el ambiente opulento de Londres, que debe mudarse a Milton (sinónimo del Manchester victoriano) por la conciencia de su padre; la ciudad está dominada por las fábricas y los comerciantes.

Aunque ya conocía el clásico en su versión de 2004, protagonizada por Richard Armitage (El Hobbit), hace unos años, tuve el placer de ver una versión anterior, de 1975, gracias a una reedición para el mercado de habla inglesa. (*)


Margareth de visita por Milton.


Lo que más puede llamar la atención de esta serie, cuando se contempla la carátula, es ver a su protagonista, el archiconocido Patrick Stewart (el Profesor X en la saga X-MEN, Picard en Star-Trek, y muchas otras), con pelo. Es un poco risible, que lo que más nos sorprenda sea este hecho, pero por todos es conocida su famosa alopecia. Sería triste, que nos quedaramos en ese detalle, de modo jocoso, o que su aspecto no sea el de un rompecorazones.

Profesor (no X) y alumno.
Y es que lo importante de esta serie es que como adaptación de la novela, sabe plasmar, sin necesidad de recursos artificiosos, el espíritu de la obra original. Estamos acostumbrados a una televisión en los últimos tiempos, más obsesionada por las formas, y por sorprender al espectador, que de un espectáculo inteligente. Norte y Sur, en su versión de los años 70, trata la historia de Gaskell con inteligencia, sin obviar temas que son ignorados en la versión posterior, como la religión, o sin caer en discursos de buenos y malos, y con buenas interpretaciones, que suplen la falta de medios, música evocadora (**), o preciosos planos-secuencia.

La serie, que se hizo para la BBC2, es una versión muy teatral, debido a esa carencia de medios. Aunque los protagonistas saben aportar mucho de los personajes en su actuación, siendo, como no, Patrick Stewart una copia casi perfecta del carácter de John Thornton, protagonista literario. Los secundarios, están prácticamente arrancados de las páginas de la novela, y se agradece que los pequeños cambios que hay, estén tratados desde el respeto.


Margaret intentando comprender el dilema moral de su padre.


Eso no quita para que haya ciertamente algunos desbarajustes, sobre todo, entre los extras, que en alguna escena dramática, ponían caras de estar en una fiesta (recordemos a Gladiator), o algún corte importante en el desarrollo de la novela (lo sucedido minutos antes a la estación del tren). 

Sobre este último hecho, hemos de considerar que en los años 70, debido al rol de la mujer, se pudo creer que no hacía falta añadir este trozo (que puede explicar futuros sentimientos de la protagonista), lo cual es irónico, si consideramos, que la novela es de la época victoriana, y es muy explícita sobre esto. Y es que la respuesta se podría buscar en la duración de la miniserie: 4 capítulos. En los 60, David Turner, guionista de la versión de los 70, ya había escrito una adaptación para la BBC que se realizó en 1966. Dicha serie constaba de 5 capítulos, y por tanto, es probable, que con un capítulo más, contara más cosas. Al hacer la versión del 75, un capítulo quedó por el camino, pero no lo sabremos, porque esta serie del 66, sí que parece perdida para siempre…


Momento muy dramático en la relación entre protagonistas (y no sólo por la sangre).

Esto nos permite comentar esa vieja costumbre que sucedía en los comienzos de la televisión. Muchas veces, las series se emitían en vivo o bien si se grababan, pero debido al valor del material, las cintas se reutilizaban para grabar otras series. Esta es la explicación de por qué TVE perdió una versión patria de Orgullo y Prejuicio de 1966. Pero mejor dejemos eso para otro artículo.

Volviendo a Norte y Sur de 1975, si se es fan de la televisión de los 70, se ama a la literatura victoriana y no se tienen prejuicios por la falta de bonitos exteriores con una música que hechice, es una serie que no debería perderse.


Margaret de visita en casa de John, su hermana y su madre.


Junto a Stewart, están Rosalind Shanks, con una Margaret que nos terminará por atrapar. Igualmente, participan conocidos secundarios de películas y televisión británicas como Rosalie Crutchley (que acompañaba a Audrey Hepburn en Historia de una Monja, y está soberbia como la madre John Thornton), Kathleen Byron (otra conocida monja en Narciso Negro), Norman Jones, Ian Marter y Robin Bailey, dirigidos por un experto en el arte de las miniseries “made in BBC” de ese momento, Rodney Bennett. 

Así, si tienen la oportunidad, no se la pierdan.

 

Me despido agradeciendo esta oportunidad de empezar en Zinéfilaz y espero colaborar con más dramas de época, o lo que se tercie.


Carmen Romero (también Elizzyb o @salonjaneausten).
_____________


(*): si buscan el DVD doblado o subtitulado en castellano, no se cansen, lamentablemente, no está disponible.


(**): la música está casi limitada a la cortinilla de la serie, que por cierto, no está nada mal.