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viernes, 17 de mayo de 2024

Adiós, muchachos (1987)

 A esta peli le tengo un cariño especial. La primera vez que la vi cursaba yo la secundaria. En aquella adolescencia miraba con especial interés la historia de un escolar y su particular mundo. A pesar del título de la cinta, no tiene nada que ver con el famoso tango de Gardel.

Cartel de la peli

Como anunciaba en el párrafo anterior, la peli cuenta la historia de Julien Quentin (Quentin es el apellido), un adolescente de familia burguesa que vuelve con  fastidio al colegio religioso después de las vacaciones. Es la época de la Francia ocupada por los nazis, en los años 40. Los Quentin envían  a sus dos hijos al internado católico para alejarlos de la guerra. Julien es el pequeño y tiene una relación muy cercana a su madre, tanto que le pide a esta una y otra vez quedarse con ella en la ciudad.

El Frío que dan todas las pelis que reflejan los años de las guerras.

Allá entre curas y compañeros de pupitre Quentin es el chaval listo que lee novelas mientras los maestros dan la lección. Un buen día el padre Jean, el rector de la institución, llega con unos nuevos alumnos, entre ellos, Jean Bonnet, un chico inteligente y serio que se convierte en algo así como "rival intelectual" de Julien. 

Recoge, Bonnet, que te vas con los del casco.


Julien, verdaderamente curioso, empieza a fijarse en su nuevo compañero de pupitre, que, además, duerme a su lado en el dormitorio comunal. Bonnet parece que esconda algo y Julien está en esa disyuntiva de querer ser su amigo, pero sin dejar de ser rival. No deja de ser un crío. Bonnet guarda algún secreto, como las velas (de sabbat), o su apellido real, que no es Bonnet sino Kippelstein. Así Julien y Bonnet se hacen amigos. Tocan el piano mientras todo el mundo está en el refugio por bombardeo. Julien hace que su madre invite a Bonnet a comer el día de las familias, pero también tiene goples de verdadero niñato como cuando pretende compartir foie gras de cerdo con él. Al final, por un chivatazo de un colaboracionista, personaje muy interesante de la peli, los niños judíos escondidos en el colegio y el rector, padre Jean son detenidos. De hecho, "adiós, muchachos" son las últimas palabras que el padre Jean les dedica a sus alumnos. "au revoir, les enfants" .

Despidiendo a su amigo que se va preso de los nazis


Louis Malle quiso rodar una historia basada en sus propias vivencias juveniles. La historia del joven sensible apegado a su madre en colegio religioso durante la guerra tiene tintes autobiográficos, como los tiene también "el soplo al corazón", la historia de un chaval redicho, amante del jazz y la literatura, muy cercano a su madre. 

Tentando a tu amigo para que te confiese su religión


También tiene cierta relación con esta peli, otra cinta anterior de Malle, "Lacombe Lucien", la historia de un joven pobre que se convierte en colaboracionista de los nazis hasta que conoce a una chica judía de la que se enamora. En "adiós muchachos", como antes he referido, hay un personaje llamado Joseph que es un pobre tullido que se dedica a servir mesas, ayudante de cocina o limpieza en el colegio, que es dardo de todas las burlas y humillaciones por parte de los escolares, aunque también se dedique a trapichear con las conservas que los desaprensivos de los escolares le venden. Esto hace que lo expulsen del colegio y que acabe haciendo de chivato para los nazis, siendo el desencadenante del fin de la historia. Quizá esta sea la subtrama más interesante de la cinta.

Quentin trapicheando con Joseph, el personaje más complejo de la peli.


Es larga tradición francesa de pelis de escolares, empezando por "cero en conducta", de Jean Vigo, del año 1933, "los 400 golpes" de Truffaut, "la guerra de los botones", las pelis de Louis Malle aquí mencionadas, "el soplo al corazón" o Adiós, muchachos", "hoy empieza todo", o "los chicos del coro", casi podría decirse que los franceses le tienen pillado el truco al cine escolar.


Juli Gan

viernes, 16 de febrero de 2024

Sala de profesores

Desde que vi el tráiler, decidí que quería verla. Es curioso el efecto que esos fragmentos de película te provocan. Los hay que te hacen jurar que jamás irás a ver eso, otros que te ilusionan y luego defraudan y algunos que resultan interesantes y muestran lo que de verdad te van a ofrecer después. Este es el caso de Sala de profesores, una película alemana dirigida por Ilker Catak. Este joven director (40 años, para mí un pipiolo) es hijo de inmigrantes turcos y vivió parte de su adolescencia en Estambul. Al terminar la escuela regresó y estudió cine en Berlín. Ha dirigido cuatro películas de las que no he visto ninguna. Ni siquiera estoy muy segura de que se hayan estrenado aquí. Sorprendentemente, Sala de profesores está nominada a los Óscar, lo que no es muy frecuente en películas pequeñas, sin gran presupuesto ni nombres muy famosos detrás. Catak nos cuenta una historia sencilla, pero de gran interés. Una joven profesora está haciendo una sustitución en una escuela. Es la tutora de un grupo de alumnos de doce años a los que da clase de Matemáticas y Educación Física. Es una mujer implicada a la que importa hacer bien su trabajo y que se interesa por sus alumnos. Discrepa en algunas decisiones del resto del claustro que emprenden acciones más que moralmente dudosas para descubrir quién está detrás de unos robos. Todas las críticas dicen que el director se sirve de un problema escolar para mostrar grandes problemas sociales: racismo, machismo, clasismo. Seguro que es cierto, todas las pequeñas organizaciones sociales lo hacen. En cualquier ámbito de trabajo, en una comunidad de vecinos o en un equipo deportivo podemos ver estructuras de poder, recelos hacia lo diferente, conductas de sumisión o rebelión. Lo que comienza como un pequeño incidente, va aumentando de tamaño y colocando en el centro a una profesora que comete un error, pero es que la que más se preocupa por los alumnos. Podríamos decir que, con la mejor de las intenciones, acaba siendo el origen de todos los problemas. Al margen del reflejo social que supone la película, a mí también me parece muy interesante la imagen de la enseñanza que proporciona. La actitud de falta de respeto de los alumnos hacia los profesores, incluso a edades muy tempranas; la dificultad de mantener un mínimo de disciplina; el estatus de los profesores jóvenes o nuevos, a los que los demás tachan de inocentes y utópicos; la actitud de los padres, que nunca quieren reconocer que el problema está en sus hijos. Está muy bien que se haya abolido el sistema educativo basado en el miedo, la represión y el castigo, pero no sé si hemos sabido construir un modelo alternativo. La película muestra una escuela con un número escaso de profesores que, además, están cansados, desmotivados y perdidos. Me recuerda también a los problemas actuales de la sanidad, sobre todo de la Atención Primaria. Deberíamos tener mucho cuidado con las cosas importantes. Da para un rato de reflexión y comentarios pospeli, como cuando hacíamos cinefórum (allá por la prehistoria). Leonie Benesch está estupenda en el papel de Carla, la joven maestra protagonista. No me sonaba de nada esta actriz, pero he descubierto que aparece en películas como La cinta blanca y en series como The Crown y Babylon Berlin. Me parece muy acertado el final de la película. No voy a hacer ningún spoiler, pero creo que es el cierre correcto. Sin duda, la recomiendo.

viernes, 22 de septiembre de 2023

Adaptando lo desconocido: El Cortejo

La característica principal de los servicios de streaming, es que estas plataformas se intentan llenar de contenido regularmente. Esto puede ser una catástrofe, dando luz verde a proyectos que jamás debieron salir de la cabeza del guionista, o bien, una ventaja, cuando se nos permiten ver producciones que creemos que serían muy difíciles de llegar al circuito de cine más comercial.

Si quitamos los rellenos que hace Netflix (como esa época en la que se llenó de películas de los años 30 suecas), en general, quienes más reportan estas producciones extranjeras y de origen "oscuro", por decirlo de alguna manera, son Filmin y Prime Video. El primero, evidentemente, ha hecho su nombre entre los cinéfilos por justamente traer cosas de alta calidad, o difíciles de encontrar. En el caso del segundo, sigue teniendo una política de adquisición de títulos bastante "extraña", con grandes nombres comerciales (tanto en producciones propias como ajenas), clásicos o productos europeos y asiáticos algo "desconocidos". Especialmente interesante nos resulta, cuando tenemos epopeyas de Europa del este, o títulos más humildes como es "El Cortejo" ("The Romance of Ida").

Ida se libera

"El Cortejo" es una película húngara, hecha para televisión, en el año 2022. Está basada en una obra de un conocido escritor de esta nacionalidad, Géza Gárdonyi, y nos cuenta cómo un rico empresario, casa a su hija Ida (interpretada por Júlia Mentes y sus maravillosos ojos) con un respetable pero pobre pintor, Csaba Balogh (Barnabás Rohonyi), para librarse de la muchacha, que acaba de venir de un convento y que le molesta para su vida disoluta. Ida y Csaba, que acepta por su pobreza, acuerdan estar casados hasta que la dote de ella sea entregada. Obviamente, finjen un matrimonio en el exterior, que no es el reflejo de su vida en común, en la que viven como dos extraños.

Ida y Csaba, dos desconodidos en un "juego de azar", como bien se dice en las novelas románticas

La trama no es en sí ninguna novedad para los que estén acostumbrados a las novelas románticas, con matrimonios "fingidos", pero ver la historia en un contexto diferente, en la Hungría de principios de siglo, basándose en una novela popular de ese país, pero que ya tiene más de 100 años, resulta estimulante, y es lo que hace que esta producción, resulte más interesante. La verdad, es que el tono de comedia desde los títulos de créditos, ya nos adelanta que no vamos a estar delante de un drama oscuro y triste, viendo el modo en que está rodada a veces, y más con el papel que tienen algunos secundarios. Son los protagonistas los que resultan más "forzados" y serios, quizá demasiado él, al que le cuesta transmitir la emoción del momento. Ahora, eso sí, yo me planteo aquí si es un tema "cultural" y la gente en Europa del este/central, es menos "emocional" en sus caras que los que somos de la parte mediterránea, y es por eso, que los actores, en plena "emoción" pueden resultar algo rígidos. Por experiencia, sé que no es así, pero claro, parece que a estos pueblos les cuesta más mostrarse como son, hasta que no hay confianza, y quizá por eso Csaba actúa así frente a Ida, además de por ser un "señor de la época".

Ida juega a la "gallinita ciega" con Csaba (que es el único sin vello facial)

El resto de los valores de la producción son correctos y quizá limitados por el presupuesto de una producción televisiva, pero en general, pese a lo restringida que pueda estar, esto no se siente en ningún momento: los objetos, vestimentas, peinados y recreación están más que conseguidos. Quizá algunos se puedan quejar de la falta de música o de grandes planos visuales, al estar acostumbrados a las producciones televisivas de los últimos años, pero realmente, no se nota. En general, la directora y guionista, Krisztina Goda, parece haber hecho un trabajo más que correcto para una película de época romántica, en la que se resalta la búsqueda de la independencia de la protagonista sin caer en los tópicos que vemos al respecto en el cine de época. Probablemente gustará a los amantes del género y de las historias amables.

Termino este artículo añadiendo, que además de agradecer a estas plataformas que se llenen de "contenido" de esta manera, resulta muy refrescante ver adaptaciones de novelas de época que no son las que siempre vemos, y que incluso nos llevan a lugares, épocas y mentalidades diferentes. Y sobretodo, tener a nuestra disposición cosas dulces y agradables que nos permiten evadirnos de nuestra realidad diaria con humor y hasta amor.

Carmen R

Nota: Como curiosidad, el libro, por el que siento curiosidad y espero encontrar en algún idioma que no sea el húngaro, ya ha sido adaptado en dos ocasiones: en 1974 para la televisión húngara y en 1934 para el cine.

Nota 2: el doblaje de Prime es "latino".

sábado, 13 de mayo de 2023

CLOSE


Hoy os traigo una auténtica joya belga. Se trata de "Close" una película  del año 2022 .

Nos cuenta la historia de Léo y Remi, dos adolescentes de 13 años que son amigos íntimos hasta que sucede algo completamente inesperado que les separará de manera irremediable.

El director es Lukas Dhont y en el reparto encontramos a Eden Dambrine ,Gustav de Waele, Émilie Dequenne, Léa Drucker, Igor van Dessel, kevin Janssens y Marc Weiss. 

Os enumero algunas de las razones por las cuales no podéis dejar de ver esta auténtica maravilla:

-  Desde un punto de vista social, aborda temas tan actuales y candentes como el bullying y la homofobia, dos problemas que se agravan en las sociedades no sólo de los países en vías de desarrollo, también en los países supuestamente más "desarrollados " al menos económicamente, donde además se fomenta el odio hacia la diversidad sexual desde los partidos políticos de tinte ultraderechista.

- desde una óptica estética: la luz, la cámara, la belleza de las secuencias al aire libre, hay planos que parecen auténticas pinturas al óleo.

- desde el ángulo de la interpretación: las miradas, la complicidad de los dos actores  protagonistas es tan honesta y auténtica , tan natural, que da la sensación de que no están actuando, su credibilidad es asombrosa.



- Desde un punto de vista ético, en la película se ve reflejado en mi opinión, lo mejor y lo peor del ser humano, la capacidad que tenemos de amar, de compartir, de estrechar vínculos de amistad que van más allá de toda razón o condicionamiento con una entrega incondicional que si cabe es más pura en la adolescencia porque todavía no tiene un pesado lastre consciente de frustraciones o experiencias limitantes. Por otra parte, el ser humano es una especie necia capaz de dañar a sus semejantes con crueldad no siempre con motivos que le sirvan de pretexto, a veces solo por diversión o por miedo a lo que es o parece diferente.


- Por añadidura, desde el punto de vista psicosocial, todos los estereotipos de género están aquí reflejados y apuntan en este caso a la masculinidad, como estandarte de dureza, de impermeabilidad , de asociar la expresión de las emociones con la debilidad, toda idea que se aleje del control o la autoimpuesta fortaleza resulta desechable y es ahí donde la sociedad una vez más castra y condiciona al ser humano de su libertad de ser y sentir, más allá de las exigencias marcadas por un guion forzoso y forzado.

Estamos ante una película tremendamente bella, desgarradora y sensible, que nos remueve por dentro y no nos deja indiferentes. Ojalá sirva para generar reflexión sobre la necesidad de construir una sociedad más diversa y plural donde todos seamos capaces de convivir sin acosar al diferente sea por la razón que sea. La diversidad siempre conlleva enriquecimiento y el cine a veces, también puede convertirse en un medio agitador de conciencias.

Si no la habéis visto, buscadla. Me encantaría compartir impresiones con vosotr@s. 

Buen fin de semana,

Troyana


viernes, 11 de noviembre de 2022

El desconocido del lago (2013)

Hoy traigo una rareza. Una peli francesa de 2013 que podría pasar por película de miedo para adolescentes típica de los norteamericanos si no fuera porque no está diseñada para que una jovencita lo pase mal y huya del asesino, como nos enseñaron en Scream. Es esta película faltan las jovencitas. Sólo hay varones que practican el sexo ocasional con otros varones en perezosas jornadas estivales a la orilla de un lago hasta que pasa algo inquietante. 

La peli juega con la dualidad eros/thanatos. Esto es, el sexo y la muerte. Es una peli donde el sexo, entre varones homosexuales, tiene su peso. Se narra con mucha naturalidad. Es un elemento más de la cinta.  Parece que todo va a quedar ahí, pero, no.

Cruising como un elemento más de la narración.


El desconocido del lago (l'inconnu du lac), que así se llama la peli, tiene como protagonista a Franck, un hombre joven que acude al lago  donde se practica el nudismo a refrescarse y, de paso, a practicar cruising. Allí conoce a Henri, un cuarentón al que acaba de abandonar la esposa. Ambos inician una relación amistosa. Por allí se pasea un hombre guapísimo, Michel. 

Sexo furtivo.


Michel es guapo y atlético. Enseguida Franck se siente atraído por ese Apolo anatómicamente  bien dotado. Por cierto, esta peli no escatima en desnudos y en mostrar sexo explícito. Michel tiene un novio que le monta algunas escenas de celos. Una tarde, a última hora, cuando ya no queda casi nadie, Franck ve cómo Michel ahoga a su novio.  (El spoiler es necesario y no rompe el clímax).




Franck se debate entre el miedo y el deseo. Todo ello proyectado hacia Michel. La policía, como no puede ser de otra manera, encuentra el cadáver y comienza a hacer preguntas. Franck, calla. La cosa se pone fea cuando Henri se encara con Michel y empieza el verdadero miedo. 

Franck ha hecho un amigo (Henri), pero quiere algo más excitante

El final de la peli es inquietante porque ¿Realmente es un final? Franck tiene miedo de Michel que lo busca. está solo a la intemperie. A su alrededor todo es oscuridad y ruidos del lago. Y hay un asesino rondando...



viernes, 4 de febrero de 2022

Bloody Sunday (Domingo sangriento, 2002)

El domingo pasado, 30 de enero, se cumplió el quincuagésimo aniversario de la matanza de Bogside en Derry, Irlanda del Norte, también conocida como el domingo sangriento. Una manifestación pecífica en pro de los derechos civiles de los norirlandeses, sobre todo, los católicos, se convirtió en una masacre por culpa del ejército británico que se dedicó a abrir fuego real alcanzando a 26 personas de las cuales acabaron muriendo 14. 


Hecho real.

Pongámonos en antecedentes un poquito acelerados y nada detallistas. A principios del siglo XVII y por culpa de la maldita religión, a la corona británica no se le ocurrió mejor idea que enviar a su ejército a la vecina Irlanda para echar de sus tierras a los irlandeses católicos y repoblar el lugar con ingleses y escoceses protestantes. Los irlandeses, aunque en su tierra, no tenían el poder ni la pasta de la corona británica así que perdieron la guerra y tuvieron que convivir desde entonces con esos vecinos, que son minoría pero que están arriba en la pirámide social de ese trozo de la Irlanda británica también llamada Úlster. Con el paso de los años la cosa solo podía empeorar cosa que acabó pillando velocidad interstelar durante el siglo XX. Los irlandeses del Úlster vivían en una discriminación constante. Discriminación para encontrar trabajo, para tener vivienda, para elegir representante legislativo en Reino Unido...Así era muy difícil vivir. Entre todo lo anterior y la cantidad de estados de excepción, toques de queda e incluso la aprobación de la ley británica que te podía encarcelar sólo por ser irlandés, la cosa estaba que quemaba y el IRA, una organización, primero política y luego armada, que nació en Irlanda a comienzos del siglo XX, se nutría de jóvenes frustrados hartos de detenciones, abusos y falta de futuro, con lo cual el problema persistía.

El diputado Cooper intentando negociar con todo el mundo.

Con este panorama tan feo la asociación por los derechos civiles de Irlanda del norte, harta del maltrato del Estado y del clima de violencia que cada semana generaba muertes por arma de fuego, decidió montar una marcha simbólica y, sobre todo, pacífica para reclamar el fin de la discriminación, del estado de excepción y de los abusos de la corona sobre los norirlandeses católicos, porque vuelvo a recordar que la religión y el poder que detenta cada "facción única y verdadera" tiene mucha culpa de algunos de los males del mundo.

Soldado "paraca" que no lo ve claro, pero que acaba entrando en el corporativismo.


La peli.

La película dirigida por Paul Greengrass en 2002 tiene un par de características especiales. La primera es que parece que se esté viendo un documental. La fotografía y la forma de dirigir los planos son casi los que realizaría un cámara recogiendo un hecho que pasa delante de sus narices. La fotografía grisácea y el continuo movimiento de la cámara ejerce un efecto de nerviosismo para quien está mirando la pantalla. Aunque no sea preciosista, porque no se desea serlo, sí es efectivo, porque se llevó el Oso de oro del festival de Berlín, aunque fuera compartido con "el viaje de Chihiro".

Marcha pacífica de miles de norirlandeses

Aunque el protagonismo se centra en el diputado protestante Ivan Cooper (James Nesbitt), que lucha desde las instituciones, pero desde el pacifismo, la película intenta ser coral. La cinta comienza la víspera por la noche con dos escenas simultáneas y paralelas. Por un lado, el diputado Cooper anuncia que pese a las prohibiciones por parte de la corona, la marcha pacífica por los derechos civiles de los norirlandeses (católicos) se llevará a cabo igualmente, por el otro el general Ford (Tim Pigott-Smith) del ejército británico, anuncia que están preparados para repeler una más que segura agresión. 

Marcha pacífica de una buena parte de la población mayoritaria de Derry, sin London.

Durante toda la cinta se suceden escenas de las posiciones de ambos lados. Por una parte, Gerry y sus amigos y por la otro los soldados paracaidistas del ejército británico. Gerry es joven, desfavorecido por las leyes "religiosas" británicas, católico y ha sido encarcelado por una absurda ley por la cual te pueden encerrar sólo porque a los ingleses les parece. Curiosamente, Gerry, tiene una novia protestante. Por otro lado están los soldados del cuerpo de paracaidistas. Hay un soldado que parece disentir que de lo que ve y escucha de sus compañeros. También nos encontramos en la cinta  al jefe de la policía norirlandesa y al mayor del ejército británico que asisten a la matanza desde el cuartel.

Agachaos que tiran con bala y no pelotas de goma.


La segunda parte de la cinta, donde se precipitan los hechos que hicieron tristemente famoso al domingo sangriento (También traducible como maldito domingo), logra despertar el terror, el asombro, la tristeza, y la impotencia de quien lo ve. Aquel domingo en Derry (Londonderry para los unionistas, o sea, protestantes a favor de Inglaterra) impacta de lleno en el espectador.

Y empieza la caza.


Y, como suele ser habitual, al final de la cinta, cuando acaba como empieza, con las declaraciones del general y del diputado, a una se le hiela la sangre cuando lee la impunidad y el ninguneo de la corona ante la matanza mientras se escuchan los nombres de los asesinados. El diputado está abatido pero lanza una sentencia triste: Esa matanza provocará un aluvión de alistamientos en el IRA ya que la juventud, agredida, sólo verá el camino de la violencia para frenar la violencia.

Dolor por tu familiar muerto.

Para los títulos de crédito nada más acertado que el "Bloody Sunday" de los irlandeses U2.


Juli Gan.

viernes, 8 de mayo de 2020

Del papel al celuloide: “Oh…” (Philippe Dijan, 2012) y “Elle” (Paul Verhoeven, 2016)


El eterno dilema de las novelas y las pelis
Decía Alfred Hitchcock en esa larga entrevista que le hizo y publicó François Truffaut que las buenas películas nacen de novelas mediocres.
Era ese el caso de muchas de las suyas, pero no es este. No. Porque “Oh…” es una estupenda novela. A pesar de que detesto la ortotipografía del título, tan complicada, con comillas y puntos suspensivos (definitivamente, no a esto), la novela muy potable, publicada por Philippe Dijan en el año 2012 en la editorial Gallimard  y luego en español en 2018, traducida por Regina López Muñoz, en la editorial Fulgencio Pimentel.
Antes de la traducción al español llegó, en 2016, la peli de Verhoeven, Elle, en absoluto inferior a la novela. Me atrevo a decir, incluso, que en ciertos aspectos la mejora. A mí, por ejemplo, la peli me ayudó a digerir la novela. Había empezado a leerla varias veces y se me había caído de las manos porque no me ubicaba, no encontraba el hilo. Y la peli me lo mostró. 

Es el destino
La novela estaba predestinada a ser convertida en cine, pues su autor, Philippe Dijan, es un tipo muy audiovisual. Tiene una serie de novelas concebida al estilo de las series televisivas, ha estrenado una obra de teatro y ha escrito bastantes guiones. Además, muchas de sus obras  anteriores han sido también llevadas al cine, sobre todo de la mano de realizadores franceses.
Verhoeven no es francés, sino danés. De hecho, ni siquiera hablaba francés antes de ponerse a dirigir Elle. Dice en una entrevista que, cuando se planteó esta peli, le atrajo la idea de hacer algo nuevo, de adentrarse en territorios inexplorados. Y, sí, es evidente que Elle no es, por ejemplo, Instinto básico, aunque la crítica se ha empeñado en compararlas, y no lo es principalmente por tres razones: primera, entre ambas películas median veinticinco años y esa es demasiada distancia para todo creador; segunda, Elle no es ni quiere ser un film erótico, mientras que de IB podríamos decir que sí lo es; y tercera, IB es una mierda de película (en su momento ya me pareció flojísima; hace poco la revisité en la tele y me pareció aun peor), quizás por culpa del guionista Joe Eszterhas, que es pésimo, y Elle, en cambio, merece bastante la pena.

Con todo, mantiene Verhoeven en Elle algo suyo, un hilo repetitivo a lo largo de su filmografía: una cierta fijación por la violencia sexual, que en esta peli recibe un tratamiento arriesgado pero decoroso, que salva los muebles. Y, aunque suene a marcianada, también aprecio en Elle un eco de Desafío total cuando trata de la confusión y la mezcolanza entre realidad y ficción.

La prota, esa monstrua
Tanto el libro como la película giran absolutamente alrededor de la protagonista, Michelle. En la novela, en primera persona, reflexiona algo, se explica, se explaya; en la peli no. En la peli solo se define por sus actos, por sus relaciones con los demás.
La intérprete, Isabelle Huppert, grandiosa como de costumbre o un poquito más todavía, era la actriz que Dijan tenía en la cabeza cuando escribió “Oh..”, y que fue finalmente confirmada para el papel a pesar de que en un principio Verhoeven pensó en Nicole Kidman, Marion Cotillard, Diane Lane y Sharon Stone.
Huppert aparece en todo momento hierática, inexpresiva, temible, ambigua. El personaje es más ambiguo e impenetrable en el film que en la novela, porque en la novela, como decía antes, se explica algo, se explaya, pero eso no quiere decir que intente hacerse entender; de hecho, no se hace entender, pero se entiende que no se la entienda. Creo que tampoco me entendéis a mí, pero en fin.
Si me tengo que quedar con un retrato de Michelle, me quedo con el de la peli. Es más reduccionista, pero más certero, más comedido, más perfilado. Diría que en este aspecto a la novela le sobra palabrería y la peli opta por el sobreentendido. Por ejemplo, la relación con la madre en la peli parece el típico rollo tóxico, pero en el libro pasan cosas más contradictorias y más confusas.
Michelle transita inmutable de objeto a sujeto, de víctima a manipuladora. No se comporta jamás como una víctima, aunque lo es. Lo es ahora y lo fue en el pasado. En el pasado fue víctima y la trataron como a una culpable. Ahora vuelve a ser víctima y quiere ser verduga.
No quiero dejar de señalar la absoluta excepcionalidad del protagonismo de una mujer madura, a un paso de la vejez, en esa simbólica mitad avanzada de la vida, y más consciente que nunca de su voluntad y su poder.

A modo de conclusión
Con una banda sonora que combina perfectamente, entre otros, a Mozart y Albinoni con Roxy Music e Iggy Pop, Verhoeven acierta con el tratamiento fílmico de una historia loca, extraña, arriesgada, negra y retorcida. El resultado es una peli que te abofetea, te empuja para que te des de bruces con una alta burguesía, una élite intelectual con turbios pasados, presentes y futuros. Y, sobre todo, perfila un retrato de una mujer madura de tal complejidad que desemboca sin remedio en lo amoral, en lo perverso, en el peligro y en la violencia.

Noemí Pastor

Otro artículo sobre Elle en Zinéfilaz:  Elle, de Troyana.
Otras entregas de Del papel al celuloide en Zinéfilaz:


viernes, 10 de mayo de 2019

Una jornada particular


Hoy os traigo a este rincón cinéfilo una película italiana que ya tiene cuarenta y dos añazos. Se trata de una cinta de Ettore Scola, guionista y director de cine asociado a la commedia italiana. La peli se titula "una jornada particular", en italiano original "una giornata particolare", y ciertamente, la peli se basa en un día concreto que fue realmente particular: el seis de mayo de 1938. Este día Hitler y sus secuaces más cercanos asistieron, como egregios invitados por Mussolini,al desfile en su honor de miles de italianos fascistizados hasta las pestañas. Todo eran camisas negras (color de los fascistas italianos), penachos en los cascos, uniformes imposibles y afilados gorritos de militares alpinos que si no estás lista y se giran para decirte algo, te sacan un ojo...y este acontecimiento es el punto de partida de la historia que Scola nos trae.

Cartel


Sinopsis con espóiler, que es lo de menos. Por mucho que se cuente la trama, echadle un ojo.

Es la mañana del gran día y Antonietta (Sofía Loren), una mujer en la cuarentena, sufrida esposa y madre, con una educación elemental, y fascista, como todo el mundo de alrededor, comienza el día despertando a sus seis hijos y a su marido, rudo, dictatorial y poco sensible fascista que trabaja en el ministerio del África Oriental. (Mussolini se las dio de genio militar al haber invadido la Abisinia, hoy, Etiopía, de Haile Selassie con armas de fuego, aviones y vehículos Fiat, mientras los pobres abisinios iban a la guerra desigual con algún animal semoviente, sus propios pies y lanzas y cuchillos) 

La familia desayuna para el desfile, mientras la sufrida madre curra.


Todos se arreglan, se lavan y desayunan aprisa porque van a ir al desfile militarizado para que lo vean los altos jerarcas de la Alemania nazi. Cada uno con su uniforme, chicos, chicas, adultos o niños, salen de sus domicilios en ese grupo de viviendas para clase media como si fueran una legión de hormigas (Predomina el color negro del fascismo) con destino al desfile. El enorme grupo de viviendas de tono gris queda prácticamente vacío, sólo Antonietta, como abnegada esposa y madre se queda en casa para hacer las tareas propias de la buena mujer italiana y fascista. Ella y la portera, una anciana bigotuda, malencarada  y fascista que, como no va al desfile, lo escucha a todo volumen por la radio que ha encendido para tal ocasión.

El grupo de viviendas manifiesta su fascismo y sus vecinos salen, de uniforme, a honrar a Hitler.


La radio juega un papel importante en esta cinta porque continuamente suena por todo el grupo de viviendas erigido por el fascismo, como puede notarse por el enorme fascio que hay de adorno en su fachada, nunca mejor dicho. Se difunde por las ondas la manifestación, los discursos de los jerifaltes engreídos en sus uniformes de chichinabo y las marciales y viriles marchas militares, rugidas, más que cantadas a coro por recias voces de barítonos.

Hasta se olvida de su mal momento recordando su infancia


Y Antonietta, sola y abúlica se prepara de mala gana para recoger los desayunos, limpiar un poco, preparar la comida y hacer las camas de seis hijos y la de matrimonio. Ella preferiría meterse en la cama porque está cansada y así se lo dice a Rosamunda, el pájaro que tienen de mascota. Antonietta está tan deprimida (No deja de ser una mujer anulada, quizá maltratada psicológicamente, y abandonada a pesar de estar rodeada de una familia que la tiene como una criada) que sin querer se deja la jaula abierta cosa que aprovecha Rosamunda para volar hasta el alféizar de la casa de enfrente. Afortunadamente en aquél piso donde se ha posado el ave hay un hombre, cosa inusitada porque debe ser el único junto a ella y a la portera que no ha acudido al gran jolgorio fascista. Antonietta corre y llama a la puerta del piso de enfrente para poder recuperar a Rosamunda, cosa que hace con ayuda del inquilino de esta vivienda.
Te presto un libro con tal de poder hablar


El vecino solitario del piso de enfrente se llama Gabriele (Marcelo Mastroianni), un hombre al que Scola nos acaba de presentar hace nada de una manera magistral (Ved la peli, no os arrepentiréis del gran trabajo de esta pareja de actores míticos) Gabriele intenta alargar al máximo la inesperada visita de Antonietta. Le ofrece café, le ofrece prestarle un libro (Los tres mosqueteros), intenta trabar conversación, pero Antonietta rehúsa alegando mil quehaceres y marcha. Al poco rato Gabriele se presenta en casa de Antonietta con "los tres mosqueteros" quizá porque se siente solo. Consigue que Antonietta le convide a café pero en esto que llega la portera bigotuda y fascista, haciendo de portera, como no, para prevenirle de que ese vecino no es trigo limpio, que a ella no le gusta hablar, pero, es un pervertido y, sobre todo, un renegado. Antonietta discute con Gabriele mientras suben a la azotea a recoger la colada. Antonietta tiene un momento de debilidad y besa a Gabriele, que no la corresponde, y es aquí donde Gabriele se descubre. Le han echado de la radio monopolizada por los mussolinianos, donde era locutor y le han echado del partido, porque estaba afiliado, como todos, por el simple y mero hecho de ser homosexual. Sin trabajo, sin amigos, sin casa, malvive en ese piso prestado y gana unas pocas liras escribiendo señas para correo, trabajo que le ha cedido un amigo antes de ser embarcado para alejarse de Italia por sus preferencias sexuales.

La portera facha viene a prevenirla
Arrepentida de su actitud, Antonietta acude al piso de Gabriele para pedirle perdón. Hacen las paces, comen juntos y después acaban acercándose tanto emocional como físicamente. Pero la parada fascista ha acabado y los primeros asistentes al desfile comienzan a regresar. Antonietta corre disparada a casa para que no la pillen con la cena por hacer. En casa todos comentan sus acontecidos fascio-fastuosos. El marido, todo ufano pretende acabar el día con una guinda coital añadiendo que de ella, si todo sale bien, le podrán llamar Adolfo a lo que venga. Antonietta prefiere sentarse a leer "los tres mosqueteros" mientras asiste atónita a la marcha de Gabriele de su piso, con equipaje en la mano escoltado por dos policías. A Gabriele también lo expulsan del país. Antonietta cierra el libro, lo guarda y se acuesta para dormir.

Tengo un invitado y yo sin arreglar
Loren y Mastroianni trabajaron juntos en once películas, como por ejemplo, matrimonio a la italiana o los girasoles, su trabajo conjunto siempre resultó excelente. Este film en concreto que resalta la belleza del momento en que dos seres que sufren, cada uno a su manera, se encuentran y buscan su compañía porque así se sienten reconfortados por un momento de sus tristes vidas.

Afecto entre dos desconocidos


La peli de Scola se llevó el golbo de oro de 1978 a la mejor película y fue candidata a los óscars como mejor película extranjera. Hasta Mastroianni fue candidato a mejor actor ese año. “Una jornada particular” es una película que, a pesar de estar ambientada en un día concreto de mayo de 1938, cuenta en esencia una historia que podría extrapolarse a cualquier época en el tiempo: Dos seres solitarios que se encuentran y se reconfortan en compañía.


Dos chismes antes de despedirme. Sofía Loren gozaba de tener un marido productor, Carlo Ponti, que le reservaba papeles estupendos y Alessandra Mussolini, nieta de aquel fanfarrón y prepotente duce, hace el papel de una de las hijas de la Loren.



viernes, 5 de octubre de 2018

The Square






El director sueco Ruben Östlund ("Fuerza Mayor")dirige "The Square"en 2017.



La película gira en torno a la vida de  Christian ( Claes Bang), mánager de un museo de arte contemporáneo en Estocolmo.


Christian , que es un hombre divorciado y con dos hijos,se encarga de una exhibición titulada "TheSquare" en la que hay una instalación que fomenta valores humanos y altruistas.

Él no lo imagina,pero cuando contrata a una agencia de relaciones públicas para difundir el evento, esta promoción en las redes sociales despierta  una gran conmoción social.

Dicho esto, me permitireís un momento de abstración.Estamos en un momento maravilloso a nivel de talento cinematográfico. Lo digo por las grandes satisfacciones que nos están dando cineastas en este caso europeos de la talla de Haneke, Lars Von Trier,y sí, incluyo a Östlund porque en mi opinión son auténticos cirujanos sociales de una Europa moderna que hace aguas por todos lados a nivel ético y moral.


En "The square" el director pone la lupa en el ámbito del arte moderno y nos lleva de la mano de un submundo a menudo tan vacío como petulante. Es un microcosmos que sirve de muestra para asomarnos a un mundo lleno de contradicciones y de dilemas morales ante los que el individuo se muestra a menudo egoísta e hipócrita.


El museo en concreto, acoge la instalación de "el cuadrado" un espacio donde las personas no sólo pueden sentirse a salvo y seguras,sino que además,pueden recibir la ayuda de otras personas.

Es un maravilloso punto de partida y aunque Cristian ,que es el anfitrión de ceremonias en la inaguración ,defiende un discurso inagural utópico,éste es totalmente opuesto a las acciones  que él o su equipo ejercen fuera de todo escaparate.


Es evidente que su equipo carece de escrúpulos a la hora de difundir la exposición y que únicamente parece interesado en cumplir el objetivo de lograr esos "dos segundos de atención" que al parecer prestamos a los estímulos nuevos cuando estamos sobreexpuestos y saturados de contenidos por los mass media o las redes sociales.

El mismo Cristian se muestra indiferente a la mendicidad y la pobreza que constantemente se muestra en su ciudad pero luego se vale de una oratoria donde la solidaridad es la clave de todo el entramado artístico.Tampoco muestra comprensión ni compasión ante la protesta lícita o no de un niño que ha recibido una carta suya al parecer por error.

Se muestra un mundo carente de empatía,escucha,visión,todos ciegos ante el sufrimiento ajeno( como en la película "A ciegas" basada en la obra  "Ensayo sobre la ceguera "de José Saramago ) todos se muestran autómatas que sólo reaccionan cuando sienten que algunas de sus propiedades están en peligro o alguien interfiere en el logro de sus amorales y personales objetivos.


El director así no sólo hace una crítica al arte contemporáneo superficial y de contenido vacío bajo una retórica pomposa llena de palabras que en realidad no dicen nada, sino que además,se despacha a gusto contra una sociedad idiotizada por el abuso de los móviles,inmune al dolor ajeno, repleta de individualidades egoístas que sólo son capaces de establecer relaciones líquidas y funcionales.


Cristian no es excepción,en la relación que se muestra con una mujer ( Elisabeth Moss)él se muestra egoísta y totalmente indiferente a ahondar en un profundo vínculo emocional.Manipula a todo aquel que se cruza en su camino de forma tan elegante y sofisticada que dan ganas hasta de darle las gracias y es capaz de hacer cualquier cosa si alguien o algo se interpone en su camino.



No es un hombre abrupto ni tosco, es un hombre que ejerce el poder desde su pose de aparente indefensión,con ese halo de gentleman moderno y culto,que se sabe influyente y está acostumbrado a conseguir lo que quiere sin necesidad de perder las formas o alzar la voz.



Los jóvenes encargados de la campaña publicitaria  no son tampoco excepción.Tan preocupados de estar en el ojo de huracán no miden las consecuencias de sus actos,pasan por encima de cualquier límite que pueda establecer la ética o la moral y se lanzan salvajes como alimañas al mundo de las redes intentando poner al museo en el protagonista del vídeo viral del momento.


The squire es una sinfonía de secuencias inconexas y sin embargo con un hilo narrativo coherente que parece ser llevado por Christian.
Si Haneke nos enfrenta al lado  más pertubador de la condición humana ( el miedo,la enfermedad,la vejez,la soledad....etc....etc......) y Lars Von Trier nos sacude con el rostro más perverso y también débil del ser humano,aquí Östlund nos deja un cara a cara con el ciudadano burgués europeo,blanco,de clase alta,tan absorto en su realidad que se aisla de los dramas ajenos,que se desvincula emocionalmente de los otros,que vive en una farsa continua donde todo parece producto de un escaparate absurdo carente de todo sentido.


¿ es ésta queridos cinéfil@s la sociedad postmoderna que estamos construyendo desde los países supuestamente más avanzados? 


si es así ,tendríamos que hacérnoslo mirar a conciencia y tomar ejemplo de otras sociedades tal vez menos prósperas a nivel tecnológico o económico pero tal vez, mucho más evolucionadas a nivel emocional,ético y moral. 

Por lo demás,The squire,que para algunos ha supuesto un timo o una obra presuntuosa y vacía,a mí, personalmente me ha parecido estimulante y transgresora,osadamente incisiva ,por ser un dardo envenado a una sociedad en declive,la nuestra,poniendo el foco en el mundo del arte a modo de pupila de un ojo que por más que utilice lentes no deja de estar ciego a la hora de discernir lo verdaderamente significante en la vida del ser humano.
Porque tal cual decía el Principito " solo se ve bien con el corazón,lo esencial es invisible a los ojos"


Buen fin de semana,



Troyana