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miércoles, 19 de septiembre de 2018

"Yoga: Una joya para la mujer". Yoga y embarazo (Geeta S. Iyengar)

Embarazo

Collage de Carmen Peralto. Yoga y embarazo. Vida sana y creativa
Collage de C. Peralto (figura base: "Mother and child" de Alice Neel).

Lo que dice el refrán, "lo que siembres recogerás", es especialmente apto para las mujeres embarazadas. Una mujer que haya cuidado de su salud tendrá la recompensa de un embarazo saludable y de gestar un bebé sano. Para una mujer embarazada es esencial mantener su bienestar físico y mental por ella misma y por el bebé que lleva dentro. 

Hay conceptos equivocados respecto al yoga para las mujeres embarazadas. Algunas mujeres temen que practicar yoga durante el embarazo pueda provocarles un aborto. Esto, sin embargo, nada tiene que ver con la realidad. En las asanas se ejercita el útero para fortalecerlo y hacer que funcione correctamente para tener un buen parto.

"El momento para salvar la vida de un bebé en gestación es antes de que se produzca el embarazo", como dice el dicho popular. Es totalmente cierto. Ya hemos mencionado el momento adecuado para empezar con las asanas, concretamente la pubertad, y si así se hace ayudará a la sadhaka a estar fuerte en el momento del embarazo. 

El embarazo es un estado natural, como lo es la menstruación. Aunque supone un gran cambio para todo el cuerpo, este vuelve a la normalidad después del parto. 

Aquí se ha de enfatizar un punto importante. Una deficiencia en la secreción interna de la glándula tiroides puede provocar un aborto. Por esa razón, las mujeres han de practicar posturas como shirsasana, sarvangasana, setu bhanda sarvangasana, janushirsasana, antes de la concepción. El correcto funcionamiento de las glándulas endocrinas es de vital importancia para gozar de una buena salud y el yoga ayuda a proporcionar este equilibrio hormonal.

Shirsasana.

Las yogasanas son verdaderamente beneficiosas para prevenir los abortos debido a anomalías o a condiciones patológicas como la inflamación o el desplazamiento del útero. 

Las yogasanas también son útiles para evitar la esterilidad debida a anomalías en los ovarios, las glándulas o las trompas de Falopio. 
Por consiguiente, es recomendable para toda mujer empezar a practicar yoga antes de la concepción,  no solo para mejorar su salud como madre sino para asegurar la salud de las generaciones futuras.

Se aconseja a las mujeres embarazadas que tengan un cuidado especial durante los tres primeros meses. Al igual que la medicina, el yoga aconseja los cuidados prenatales. La madre necesita durante el embarazo sangre de buena calidad, rica en hemoglobina, y tener la presión arterial equilibrada. Las asanas son importantes para evitar signos peligrosos como la hipertensión, un rápido aumento de peso o albúmina en la orina.

Durante este período hay peligro de aborto debido a anomalías en la formación de la placenta, a prolapso (caída de un órgano), o a debilidad de los músculos uterinos. Durante este período es peligroso levantar mucho peso y dar saltos. Las yogasanas, sin embargo, no son violentas; refuerzan los músculos de la pelvis y favorecen la circulación sanguínea en dicha región; fortalecen el aparato reproductor, trabajan la columna vertebral y hacen que el parto sea mas llevadero. 

En este período las asanas que mas se recomiendan son Parvatanasa, Supta Virasana, Upavishta Konasana, Baddha Konasana, Shirsasana y Supta Padangusthasana. Estas posturas expanden la cavidad pelviana y crean espacio dentro del útero, asegurando una correcta circulación sanguínea y sitio para que el niño pueda moverse. 
Además, si se practica pranayama se relaja el sistema nervioso, se gana confianza y valor, y se vence la fatiga. Incluso las posturas invertidas realizadas correctamente son beneficiosas; mi padre y yo hemos guiado a muchas mujeres en su práctica de asanas hasta el noveno mes  del embarazo. Sin embargo, cuando la respiración se vuelve pesada es mejor no continuar. La propia mujer, cuando se encuentra en un estado avanzado de su gestación es quien mejor puede juzgar. Puede darse cuenta de que ciertas posturas no son factibles para ella debido a la pesadez que nota en la pelvis y el abdomen y por consiguiente también en el corazón. 
En esos casos, las asanas como Shirsasana, Sarvangasana y Halasana se han de interrumpir, pero otras posturas como las posturas sentadas con la espalda cóncava y las asanas de fortalecimiento de la columna sí son aconsejables. La práctica de dichas asanas aligerará el abdomen y la pelvis, que estarán así mejor irrigados. 
Sin embargo, los pranayamas ujjayi y viloma se pueden realizar durante todo el embarazo. 

En las primeras etapas de la gestación pueden hacer su aparición las nauseas matinales, la apatía y la debilidad. A veces se producen pequeños sangrados y dolores en la región pelviana, hinchazón o adormecimiento de los pies, venas hinchadas y varices, dolor de espalda, estreñimiento, variación en la presión arterial, toxemia, dolor de cabeza, pereza, visión borrosa y retención de orina. Para todos estos transtornos las asanas son fabulosas. 

No obstante, es aconsejable seguir un tratamiento médico si se descubre que el feto está en una posición anormal (cruzado o transversal) o si está muerto. El yoga practicado cuando el feto esté ya en posición de salida no puede hacer ningún daño. 

Al poco de haber tenido un aborto se puede reiniciar la práctica de las asanas y del pranayama, pero sin fatigar los órganos abdominales. Si se mantiene una constancia y un progreso, se puede aumentar gradualmente el tiempo de práctica y el número de asanas.

Collage: C. Peralto inspirado en la obra de P.R. Picasso: "Maternidad".

Indicaciones especiales
Se recomienda a todas las mujeres que fomenten su salud después del matrimonio y antes del embarazo mediante la práctica regular de asanas y de pranayama. 

Las que ya han concebido, durante los tres primeros meses pueden practicar todas las asanas y pranayamas salvo urdhva prasarita padasana, jathara parivartanasana, paripurna navasana y todas las asanas de estiramientos hacia atrás.

Practique todas las asanas de pie, estiramientos hacia adelante, sentada y supinas, invertidas y torsiones, especialmente las que estiran la columna y ensanchan la pelvis. 

Las mujeres que padecen hipotiroidismo tienen tendencia a los abortos, para remediar esto, se recomiendan las asanas invertidas.

Para facilitar el parto, se han de practicar las siguientes asanas con frecuencia hasta muy avanzado el embarazo: Baddha Konasana, Supta Baddha Konasana, Upavishta Konasana y las asanas de estiramientos hacia adelante. De hecho, cada vez que tenga algo de tiempo libre puede practicarlas. 

Después de tres meses, cuando el feto ya va creciendo, la práctica que ha de seguir hasta el momento del parto es la siguiente: 
Asanas
Utthita Trikonasana, 
Utthita Parsvakonasana, 
Virabhadrasana I, 
Ardha Chandrasana, 
Parsvottanasana, 
Prasarita Padottanasana, 
Janu Shirsasana, 
Baddha Konasana, 
Upavistha Konasana, 
ciclo de Virasana,
Supta Virasana Parvatanasana,
Salamba Shirsasana, 
Parsva Shirsasana, 
Parivrita Eka Pada Shirsasana, 
Salamba Sarvangasana, 
Halasana, 
Eka Pada Sarvangasana, 
Urdhva Padmasana en Sarvangasana, 
Bharadvajasana I, 
Savasana.
Pranayama: 
respiración profunda, ujjayi pranayama, viloma pranayama, surya bhedana pranayama, nadhi shodana pranayama. 

Si se produce un aborto conviene practicar viloma pranayama en savasana y surya bhedana pranayama durante dos o cuatro semanas. Después ya se puede empezar con las asanas invertidas comenzando durante algunos días sólo con salamba sarvangasana y halasana. 

Posteriormente se puede añadir salamba shirsasana y cuando se ha recuperado la energía por completo se pueden reanudar paulatinamente las asanas de pie y las de estiramientos hacia adelante. 

Las mujeres que tengan tendencia a abortar comprobaran que las yogasanas son muy beneficiosas. Durante el embarazo habrán de practicar todas las asanas de la guía que se enumeró anteriormente y pranayama y sus variaciones. 

Las mujeres con tendencia a abortar debido a problemas glandulares o debilidad muscular y constitución débil, han de concentrarse en la práctica de las asanas de estiramientos hacia adelante sentadas y supinas e invertidas. Maha Mudra y Savasana son esenciales. En ningún caso se deben practicar las asanas abdominales y lumbares. Se ha de seguir este programa como un medida curativa en todo momento, tanto si se está embarazado como sino.

Padmasana.
Parto
Las contracciones del parto son naturales, son una especie de señal de los diversos músculos de la zona pelviana y la zona adyacente. La mayor parte de las mismas van obviamente dirigidas a los músculos del útero que se contrae y relaja en una serie de espasmos hasta conseguir la expulsión del bebé. Sin embargo, el miedo y la fatiga mental pueden agravar los dolores del parto y retrasar el nacimiento del bebé.

Si se practican yogasanas durante el embarazo, éstas fortalecerán los músculos del útero para optimizar su funcionamiento durante el parto. Baddha Konasana y Upavistha Konasana son extraordinarias pues ensanchan la cavidad pelviana y dilatan el cuello del útero. El pranayama fortalece los nervios y ayuda a que la madre respire con calma durante los períodos entre las contracciones, lo cual es esencial para un parto fácil. Ayuda a relajar los nervios y a evitar las tensiones mentales. 

Si el parto es normal o aunque se tenga que realizar una cesárea, es aconsejable retomar las asanas y el pranayama a fin de favorecer la recuperación y el fortalecimiento de los órganos abdominales. 

Indicaciones especiales:
Durante el primer mes después del parto: tras dos semanas de reposo se puede hacer Savasana, Ujjayi y Viloma Pranayama (de 20 a 30 minutos en total), cada mañana o cada tarde, o por la mañana y por la tarde. En pranayama se tonifican los músculos y los órganos abdominales, que reciben un masaje en dirección a la columna y hacia el pecho. Esto refuerza el abdomen y ayuda al útero a volver a la normalidad. También mejora la calidad de la leche materna, purificándola y aumenta la secreción de leche. Además, con esta práctica se relaja todo el sistema nervioso. 

Segundo mes: se han de practicar las asanas de la semana anterior además de las que se indican para la semana correspondiente:
Primera semana:
Vrksasana, Utthita Trikonasana, Utthita Parsvakonasana, Salamba Sarvangasana, Halasana.
Segunda semana: Virabhadrasana, Janu Sirsasana
Tercera semana: Paschimottanasana, Janu Sirsasana, Salamba Sirsasana, Maha Mudra
Cuarta semana: Parvatanasana, Paripurna Navasana, Setu Bandha Sarvangasana, Bhardvajasana. 
Duración: para Salamba Sarvangasana, Halasana, Setu Bandha Sarvangasana y Paschimottanasana, aproximadamente 3 a 5 minutos para las demás 15 a 20 segundos. Sin embargo la práctica del yoga se debe adaptar a cada persona, se puede aumentar la duración según nuestra fortaleza física; la práctica del yoga no debe producir cansancio. Junto a este programa se ha de realizar pranayama. 

Tercer mes: la madre ha recobrado su silueta y sus órganos se han fortalecido; el cansancio postnatal también ha desaparecido Cuando se ha recobrado la  normalidad se pueden volver a practicar todas las asanas de pie, las asanas abdominales y lumbares y torsiones. 

Efectos: la práctica de las asanas después del parto refuerza la columna; el vientre y el abdomen no acumulan grasa, la cintura tiende a reducirse y las nalgas no se quedan flácidas. Tiran de los músculos pectorales hacia arriba y así los pechos no se caen. La debilidad debida al sangrado desaparece y se tonifica el sistema nervioso.


Cesárea: en el caso de una parto difícil o de una cesárea se ha de practicar Savasana, Ujjayi Pranayama I y Viloma Pranayama I hasta que cierre la herida. Esto normalmente supone unos dos meses. Pasado ese tiempo se pueden reemprender las siguientes asanas: 
Salamba Sarvangasana, Halasana, Setu Bandha Sarvangasana, Parvattanasana, Janu Sirsasana, Maha Mudra y Savasana. 

Lactancia: Tras el parto, la madre ha de asegurarse el descanso físico y mental. Los músculos abdominales se quedan flácidos después de dar a luz, en esta etapa están indicados Savasana y el pranayama Ujjayi I.

Al bebé se le ha de alimentar con la leche materna. En medicina se dice que para cada medida de leche materna se requieren cuatrocientas medidas de oxígeno. En savasana el abdomen y los órganos internos no sobresalen y en Ujjayi Pranayama la cavidad torácica se expande por completo Por ende, aumenta la absorción de oxígeno y favorece la lactancia. 

A partir del primer mes se recomienda practicar las asanas de la parte recomendada para posparto; éstas estimulan la hipófisis, que segrega la prolactina que controla la lactancia. Estas asanas también alivian la pesadez de los pechos y los reafirman. Después del parto se suele acumular grasa en la zona de las nalgas, caderas y pechos y hay una tendencia a la flacidez. Se ha de controlar el aumento de grasa y se han de reforzar los órganos abdominales. A los dos meses del parto ya se pueden practicar las posturas que ayudan a contraer los músculos abdominales y pelvianos para que vuelvan a su forma anterior. 

No hay ningún peligro en practicar yoga tras una operación quirúrgica como una tubectomía o una extirpación de útero. No obstante, se ha de ir con cuidado y gradualmente, y sólo tras un riguroso descanso, evitando los esfuerzos y los sobreestiramientos. Por consiguiente es esencial una práctica correcta.

Título: Yoga para la mujer.
Autor: Geeta S. Iyengar.
Editorial: Kairós.
Páginas: 376.
P.V.P: 28,02 € (Amazon).

viernes, 3 de agosto de 2018

De leyendas y legados: Sri K Pattabhi Jois



(traducción y recopilación de Mariela Cruz. Compartido de Namasté Yoga y Ashtanga Magazine)

En 1934, K. Pattabhi Jois, un muchacho, era estudiante del feroz —y pronto legendario— yogi T. Sri Tirumala Krishnamacharya. India estaba todavía bajo el imperio inglés y los Maharajas de India tenían todavía sus roles intactos como cabezas de estado. Su gloria y pompa seguía presente, su intención de mantener las tradiciones de su amado país entre sus prioridades. El Maharaja de Mysore, Krishnajendra Wodeyar, amaba las artes, la música y el yoga. Los habitantes de Mysore celebraban su Festival Dusserah con grandiosidad y vivían en una ciudad limpia y bien cuidada. En esta atmósfera es que este muchacho aprendió de su maestro, quien estaba a su vez bajo el patronaje del Maharaja.

Pattabhi Jois vivió el resto de su vida en Mysore. Krishnamacharya se mudó eventualmente a Madras (actual Chennai). En Mysore, Guruji asistió al Sanskrit University, continuó su práctica y eventualmente tomó el puesto de profesor en su universidad.

Los años pasaron y después de una chispa inicial en los años 60´s y 70´s, la práctica del yoga se expandió por todo el mundo como un incendio, después de haber estado prácticamente sellada en India por miles de años. Sólo pocos susurros habían logrado salir: Madame Blavatsky, 
Vivekananda y otros.
Tal vez la mejor forma de conocer a Guruji sea a través del testimonio de su propio nieto y estudiante por más años: Sharath Jois


ABUELO Y MAESTRO
¿Cómo describiría a su abuelo?
—Yo siempre sentí que era mi Guru antes que mi abuelo. Su sabiduría era tremenda: era una enciclopedia caminante del Yoga. Y su conocimiento no era sólo teórico sino práctico a todos los niveles. Los Vedas y los Upanishad vivían totalmente integrados en él. No sólo tenía un conocimiento muy profundo del cuerpo físico sino de toda la tradición India.
Como abuelo, quería que toda la familia estuviera unida. Quería cuidarnos siempre, nuestro protector. Se preocupaba mucho cuando alguno de nosotros salía de noche y no regresaba a tiempo.

¿Qué le enseñó exactamente?
Me enseñó asanas, pranayama y algo de filosofía. Al inicio no entendía nada, pero a medida que entré más profundo en mi práctica, se volvió más fácil. Empecé a leer el Bhagavad Gita, los upanishads..., ahora es cuando siento que los estoy comprendiendo.

—¿Tuvo otros maestros aparte de su abuelo?
No.
—¿Cómo fue su experiencia con el yoga al inicio?
Cuando empecé a ayudarle no me dejaba ajustar a todos los estudiantes. Me daba indicaciones precisas con ciertos de ellos, pero a medida que empecé a comprender más me permitió ajustarlos a todos. Mi propia experiencia en mi práctica personal creció y entendí que primero uno tiene que experimentarlo en uno mismo, luego puede ayudar a otros. Si uno no tiene su propia experiencia antes de enseñar, ¿qué puede realmente enseñar? Por eso es que la experiencia práctica es vital en este linaje. Es lo que Guruji llamaba el 99% de práctica. Cuando uno hace su práctica todos los canales energéticos del cuerpo se abren, hasta la posición de los chakras cambia y uno comprende el verdadero significado del yoga.
Cuando yo empecé con él no estaba muy serio. Pero después un año me di cuenta de lo hermosa que es esta práctica y realmente me comprometí. Después me di cuenta que esa era mi vida y desde entonces me puse estricto conmigo mismo y abierto a sus enseñanzas. Nunca pretendí ser un yogi perfecto o enseñar. Sólo amaba practicar y me sentía tan privilegiado de hacerlo. Incluso ahora no tengo expectativas: sólo sé que me encanta hacerlo.

—¿Qué es lo más importante que le enseñó su abuelo?
Fe. uno tiene que creer en el yoga. Dedicación hacia nuestra práctica. Entonces, todo llega. Sin fe y dedicación es casi imposible realizar el impacto del yoga.

—¿Cuál cree usted que es la contribución más importante de su abuelo al mundo del yoga?
Su contribución es inmensa: nadie ha hecho algo así. Creo que él fue el embajador de la práctica de su Guru. Enseñó lo que aprendió directamente de él. Las enseñanzas de Krishnamacharya son tan amplias: pero para mí, Pattabhi Jois es el único que enseñó correctamente a sus estudiantes sin mucho cambio. Hay cientos de sistemas, pero sin su dedicación a mantener la tradición tal y como la aprendió de Krishnamacharya este sistema no hubiera sobrevivido. Cuando la gente descubrió la magia del Vinyasa —la respiración, las posturas y el movimiento—, y cuando finalmente lo experimentaron por ellos mismos, conocieron su grandeza.

—¿Cómo cree usted que puede contribuir con la labor de su abuelo?
Trato de hacer lo mejor: enseñar lo que él me enseñó. Algunos creen que quiero volverme Guruji: pero Guruji es Guruji: yo nunca seré como él. ¡Yo soy yo!


PRÁCTICA
—¿A qué edad sintió el deseo de practicar diariamente?
Empecé a mis 19 años. Al principio fue muy difícil practicar todos los días. Pero poco a poco me puse más fuerte a través de la práctica misma.

—¿Qué lo llevó a practicar?
Bueno, cambió todo en mi ser. Me cambió por dentro. Soy de esos que cuando algo le interesa se vuelca completamente con el tema. Pero sobre todo sentía un llamado del corazón. Tenía que hacerlo. Y este deseo se ha fortalecido con los años. Después de un tiempo me di cuenta de la maravilla que era: "¡Wow! Sólo déjadme hacer yoga!". Creo que la razón es que me hacía sentir muy bien.

—¿Cómo articularía su primera comprensión del yoga?
Al inicio sólo sentía que estaba haciendo ejercicios. No sabía de la espiritualidad que conllevaba. Creía que era sólo físico. Como un joven Brahmin que era, uno tiene que aprender tantos cantos védicos, los cuales son en sí mismos una práctica espiritual muy intensa. Hay muchas prácticas espirituales, pero para mí cambió algo por dentro y sólo quería hacer yoga! Me sentía muy conectado a algo profundo.
Ciertamente, mi primera experiencia de yoga fue sólo física, pero a través de los años comprendí que es método de auto-realización. Cada día me sentía mejor: más concentrado, más despierto, más estable.

—¿Cómo articularía su comprensión del yoga ahora?
Ahora el yoga es todo. Nos cambia a nivel profundo. Nos acerca a Dios. Cuanto más profundo entras en tu práctica y más te involucras con el yoga, más contacto tienes con tu propia espiritualidad. Así me siento después de tantos años de practicar. Siempre quise explorar los orígenes de la existencia —ese poder que nos mantiene con vida, la fuente de todo—. Somos seres humanos, pero hay algo que es la causa de toda esta vida y se ha vuelto fascinante.

—¿En qué consiste su práctica diaria?
Son dos horas más o menos, pero depende. Los domingos practicamos la Serie Intermedia (segunda serie), que dura sólo una hora y media. Los lunes y martes hago dos series avanzadas y esto me toma más de dos horas, sin contar las posturas de pie. Los lunes hago tercera y quinta y los martes cuarta y quinta. Hay alrededor de 30 asanas en cada serie así que esos días son como 60 asanas. Los miercoles sólo tercera serie. Los jueves sólo cuarta y los viernes primera serie para todos. 
Practico pranayama tres veces por semana y también recito los cantos védicos.

—¿Hay textos que estudia?
Sí, muchos. El Bhagavad Gita, los Sutras de Yoga Sutras of Patanjali, cantos védicos y los Upanishads. Mi libro favorito es el Bhagavad Gita.

—¿Tiene alguna otra práctica espiritual (sadhana) parte de su práctica de yoga?
No, escogí el yoga. El Yoga es mi sadhana, no tengo tiempo para nada más. Bueno, me gusta mucho la fotografía y disfruto muchísimo de la naturaleza. Me encanta el bosque y me encantaría poder quedarme ahí por meses si pudiera.

TRADICIÓN
—¿Cuánta gente practica este estilo en el mundo?
Mucho más de un millón de personas. Nuestros estudiantes enseñando a sus estudiantes, sus estudiantes enseñando a otros (esta entrevista se hizo en el 2005 [nota de la traductora])

—Hace unos años era sólo un puñado. ¿Qué piensa sobre esta explosión?
La gente está comprendiendo que hay una forma correcta de enseñar y aprender las asanas. Y así es como gradualmente se está popularizando. No es algo que ha sucedido instantáneamente, sino lento, muy lento a través de practicantes muy dedicados que han propagado el método en el mundo. Hace cuarenta años que Guruji puso el pie en América por primera vez y le enseñó sólo a un puñado y ahora se ha convertido en un árbol muy grande. Pero creo que la razón principal es que la gente está experimentando por ella misma que esta práctica es real.

—¿Cómo describe este estilo en relación con otras escuelas?
Aquí en Mysore somos muy estrictos. Hasta que el asana está correcta no los movemos en las series. La primera vez que vienen, si son principiantes, se les lleva muy poco a poco. Los observamos a ver si comprenden el vinyasa. No tenemos ninguna prisa por aquí.

—¿Cuáles son las fuentes primarias del yoga?
El Bhagavad Gita es la fuente. También el Hatha yoga Pradipika, Yoga Yagnavalkya y por supuesto, los Sutras de Patanjali.

—¿El yoga necesita estar unido a la tradición o puede evolucionar?
Muchos desarrollos ulteriores en el yoga son puro negocio. La gente buscando su propio nombre y fama, pero el yoga es el yoga. La fuente es el Ashtanga Yoga. 
Cualquier practicante serio en su práctica, notará que es una compromiso de por vida y una experiencia. No puede uno darle su propio nombre y ya. Así que obviamente estos pseudo métodos van a decaer y son imitaciones de la fuente verdadera de inspiración que tuvieron. Un yogi real es aquel que se dedica a lo que hace y practica lo que enseña. Mucha gente se promociona como que estudió con Guruji pero no practican y sólo lo hacen por mercadeo. Si les preguntas sobre el impacto del yoga en sus vidas, no saben nada. Así que sí, para mí la tradición es muy importante. El Sadhana es sacrificarlo todo por la alegría de aprender. Qué has entendido de tu práctica? Es eso lo que importa. ¿Venir una vez y luego decir que han estudiado por muchos años? Hay que venir muchas veces, hacer tu práctica por muchos años bajo la guía de tu Guru.

ESPIRITUALIDAD
—¿Qué es la espiritualidad para usted?
Para mí, la espiritualidad es realizar a Dios, ese poder. No sólo cantar los Vedas, pero tratar de realizarte profundo en tu corazón y en tu alma. Realmente. Un significado profundo y experiencia práctica. Si no es práctica, no sirve de nada. Así que la experiencia práctica es muy importante: algo con que te puedas relacionar desde muy adentro, en lo que puedas confiar y que es más grande que uno mismo, que sabes que es real y le das espacio. Tu vida toma un nuevo significado.
Mucha gente tiene mucho conocimiento en muchos campos. Muchos memorizan los cantos sagrados, pero a menos que sigas algo profundo dentro tuyo, ¿qué están realmente haciendo? Algunos se ufanan de sus conocimientos y ni siquiera les gusta la gente. Otras veces impiden que otros crezcan a su alrededor y que aprendan porque tienen miedo que alguien se vuelva mejor que ellos. Se quedan pegados en el control y en la supresión para probar su propia superioridad. Esto no es espiritualidad. Tenemos que seguir los yamas en la vida diaria si queremos tener un destello de algo espiritual.

—¿Cómo definiría a Dios, Atman, este mundo?
Hay una fuerza. Brahman es real, el mundo es una apariencia, pero el alma no es nada mas que Brahman. Es lo único. Hay un poder más grande que nosotros que nos sostiene. Sin él no somos nada. No es una forma: Jesús, Krishna o Alá. Esa es sólo una Rupa —forma. Dios es la suma de todo lo que existe. Como la naturaleza, mira qué hermosa que es. El Paramatman (Alma Suprema) existe más allá de todo y al mismo tiempo es parte de todo en este Universo.

—¿Cómo define el Atman?
Como dice Sankaracarya, Dios habita dentro de nosotros. Está ahí pero no nos damos cuenta. Tenemos que purificarnos para sentirlo y en este proceso nos daremos cuenta poco a poco de quiénes somos en verdad.

—¿Cómo define este mundo?
Parece Kali Yuga (se ríe). Creo que todo tiene que suceder: lo bueno y lo malo. Hay ahora un despertar a la espiritualidad en el mundo. No todas las prácticas de yoga y meditación te acercan a Dios, pero si se hace con sinceridad la gente encontrará eventualmente algo real. Es distinto para cada persona. Habrá menos confusión e ignorancia.

—¿Hay algo espiritual en una practica física de yoga?
Sí, muchísimo. Antes de practicar uno viene sin saber nada, enojado, frustrado y lleno de tensión. Puede ser por mil razones pero cuando practicas te das cuenta que hay algo más que te empieza a atraer. En vez de seguir enojado, realizarás poco a poco a Dios en tu corazón. Así me sucedió a mí. Naturalmente uno se ve atraído y interesado en la espiritualidad y trata de explorar qué es esta energía o poder. La gente se vuelve más sátvica y se cuidan mejor en sus vidas.

—¿Cómo explica el sutra Yogascitta vritti Nirodah? (el yoga controla las fluctuaciones mentales)
Significa que si empiezas a practicar tu mente se controla. Ya no divaga. Tu practica te ayuda con el enfoque. Por supuesto que la mente siempre seguirá divagando, pero poco a poco te vas a calmar y podrás controlar mejor tus pensamientos.

—¿Cómo explicar el Tada Drashtu Svarupe Vasthanam? ( el practicante realiza quién es, más allá de las fluctuaciones)
¡No sé cómo explicar este! Creo que tienes que hacer tu práctica y sentir para entenderlo.

Sharath Jois estará por primera vez en España en septiembre de 2018 (organizado por Mysore House Madrid).

—¿Cómo facilita esto su práctica de yoga?
Como dije desde un principio, no es algo que se experimenta instantáneamente. Es un largo periodo de tiempo, toma muchos años. Patanjali habla sobre el Abhyasa (la práctica) y dice que debe hacerse por muchos años, sin interrupción, de una manera dedicada y sincera. Sólo entonces se vuelve firme en su base. Luego define el yoga como restringir las modificaciones mentales y nos dice que esto se logra a través de la práctica y el desapego. La practica es vital para experimentar algo diferente a lo que estamos acostumbrados. El desapego es eso que le llega a uno cuando está mayor y que es muy difícil de explicar: es una sensación de que uno no necesita nada más, uno está totalmente a gusto como son las cosas. Los sentidos se fortalecen, el cuerpo se fortalece, luego la mente se fortalece. Y luego se fortalece la seguridad de que Dios vive dentro tuyo. Entre mas dedicado seas a tu práctica, más fuerte serás en todos los sentidos.

Para mí el desapego (vairagya) es no darse por vencido. Dejar de inventar excusas: "estoy muy viejo para esto", "tengo pereza de hacer esto". Haz tu yoga y no esperes nada a cambio. Pero por supuesto que tiene que haber un esfuerzo para poder llegar a comprender el verdadero significado del yoga. El yoga no es para competir con nadie, para sentir que uno es mejor que otros o probar superioridad. Sólo haciendo media serie primaria puedes encontrar la sabiduría. Hay muchos haciendo las series avanzadas que no han entendido nada de nada.

—¿Qué significa ser un Yogi de verdad?
Un yogi de verdad tiene su sadhana. Sadhana y una fe inquebrantable en ella. Si no la tienes no puedes avanzar. La dedicación, la disciplina y el compromiso con tu practica son de importancia capital para un sadhaka. Uno no se resiste: por los últimos años me he levantado a las 2 am para hacer mi práctica. Debes hacer estos sacrificios y de pronto, todo viene automáticamente. Pero hay que dejar ir muchas cosas en tu vida. Nada de salidas tarde, comer comida deliciosa de noche. A dormir a las 8 pm cada noche. Levantarte temprano y hacer tu practica cuando todos duermen y hay sólo silencio. Y ahí realizas que hay una energía que te hace hacer estas cosas. Ese es el yoga real. No solo filosofía, sino la experiencia de la conexión con ese poder que te mueve. Dios te sostiene, lo vas a sentir. Lo vas a sentir adentro. Es una experiencia interna personal difícil de explicar. Tienes que vivirla. Y para eso, tienes que practicar. 

La base es yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi. Paso a paso, hazla y todo viene. Tal vez no en esta vida (se ríe), pero sucede. Esto es lo que todos los grandes maestros tenían en común: Ramakrishna, Vivekananda y muchos mas tenían en común. Ese compromiso profundo con sus practicas. Buscaron la verdad y desearon realizarla en su corazón. Desearon sentir cada vez mas profundo y necesitas ese enfoque en tu vida para penetrar mas y más profundo en el corazón de la verdad. A pesar de las equivocaciones, regresa siempre a tu enfoque y permite que se intensifique. Dejarás de pensar en trivialidades y tu sólo enfoque será Dios.


ENSEÑANZA

—¿Cuantos años ha enseñado? (Sharath cumple 25 años de enseñar este año).
Ayudé a Guruji muchos años pero creo que es solo hace poco que puedo llamarme maestro. Nunca me sentí tal. Los estudiantes fueron los que comenzaron a llamarme así.

—¿Cómo ha evolucionado su método de enseñanza?
Guruji me enseñó que cada persona es distinta. Depende de su mente y su capacidad de entendimiento. Al algunos incluso hay que gritarles para que se despierten y darles un shock 440.

—¿Por qué cree que este estilo que enseña se ha vuelto tan popular en el mundo?
Porque es un yoga real. Si haces esta practica realizas lo que dice Patanjali: entenderás desde lo más profundo de tu corazón.
Necesitas una practica física que te transforme a todo nivel: físico, psicológico, tus patrones y condicionamientos —los samskaras— que condicionan tu ser.

—¿Qué enseña actualmente? 
Asanas: ellas son la base.

—¿Cual es su consejo para los maestros?
Enseña lo que has aprendido de tu Guru. No lo cambies. No trates de adornar nada. El parampara (linaje) debe ir de maestro a estudiantes. Necesita tener raíz en algo real y no creaciones del momento. Los estudiantes merecen saber que es una sadhana real en vez de gente que ha aprendido como doblar sus cuerpos y los usan para un buen marketing.


FUTURO
—¿Cómo ve el futuro del yoga?
Muchos se están dando cuenta que el yoga es una forma de calmar del estrés mental. Es la solución última a muchos problemas físicos y mentales.
El yoga es la vida. La práctica te purifica: te vuelves más humilde, más sereno en tus pensamientos y puedes percibir la esencia en todo. Todos estamos conectados a la misma esencia, la misma fuente, Dios. Dedicación y sinceridad: lo llegamos a comprender. Te sentirás conectado. Eso es yoga.

(traducción y recopilación de Mariela Cruz. Compartido de Namasté Yoga y Ashtanga Magazine)

viernes, 16 de febrero de 2018

Mi yogasana favorita: Padmasana (el loto)

Padmasana, en 2014, durante un retiro de yoga Iyengar con Conchi Ruiz (Yoga Amitabha, Málaga).





Hace unas semanas, entre un grupo de compañeros practicantes de yoga, surgió la propuesta de elegir y describir nuestra asana favorita. Eso me ha facilitado escribir esta breve entrada sobre la mía, que es Padmasana. El loto. ¡Sí!, ¡es mi favorita!

Aquí os dejo lo expuesto:

MI YOGASANA PREFERIDA: PADMASANA


El  Hatha Yoga Pradipika describe padmasana y la práctica del control de la respiración en ella:

Estando en Padmasana y con las palmas de las manos colocadas una encima de la otra, fíjese firmemente la barbilla en el pecho y en contemplación de Brahman, contráigase frecuentemente el ano dirigiendo apana hacia arriba. Mediante similar contracción de la garganta, fuércese prana hacia abajo. Se obtiene así un inigualable conocimiento por la intervención de kundalini (que por este proceso es despertada). 

Padmasana, casi siempre, es la postura que asociamos al yoga, ya que es la base para la meditación o para los ejercicios de pranayama.
Su nombre común es la postura del “loto”,  y el loto “simboliza la evolución espiritual del hombre: las raíces en el barro representan su naturaleza interior, el tallo que se eleva a través del agua su búsqueda intuitiva, y la flor que se abre a la luz del sol, la autorrealización.” (Yoga, una guía para su práctica, Centro Sivananda Yoga. 1995).

Padmasana, en la sala de Ashtanga Yoga Conil (2017).

Ejecución:
Para ejecutar esta asana debemos sentarnos cómodamente con las piernas separadas en “V” .
Doblamos la pierna derecha colocando el empeine del pie, sobre el muslo izquierdo, si es posible, lo más arriba y cercano a la ingle. La planta del pie, debería orientarse hacia arriba. La rodilla derecha debe estar apoyada en la esterilla.
Después, suavemente, llevamos la pierna izquierda hacia nuestro cuerpo, sobre nuestra pierna derecha, de manera que el empeine del pie izquierdo quede cerca del inicio del muslo derecho, lo más cerca posible de la ingle.
Lo ideal es que los talones de ambos pies presionen sobre ambos lados del ombligo, en el abdomen inferior.
La posición de las manos puede variar, sobre las rodillas, con o sin mudra.

Beneficios: Proporciona una base estable para el cuerpo de cara a la meditación  o al pranayama. Se flexibilizan las rodillas, tobillos y abre la cadera. Facilita a su vez la circulación sanguínea en la zona lumbar y el abdomen, la columna vertebral y los órganos abdominales se tonifican.  Padmasana es una buena posición para practicar Mula Bandha.

Contraindicaciones:  lógicamente, no está indicada si tienes una lesión o dolencia en las rodillas o tobillos. Generalmente  es difícil de lograr cuando comenzamos a practicar yoga debido al sedentarismo de la vida moderna. Pueden doler las rodillas. Pero tras unos meses de práctica llegará a ser una postura agradable, en la que fácilmente podemos enderezar la columna empujando las rodillas hacia abajo. Hay que tener mucha consciencia para no lesionarse ya que involucra varias articulaciones, y las lesiones pueden venir por forzar o deshacerla inconscientemente.
Hay posturas sustitutas que nos pueden servir igualmente para la meditación o el pranayama como la postura cómoda (sukhasana) o la postura perfecta (siddhasana).


Padmasana nos abre los beneficios de otras muchas posturas, como:

Urdhva Padmasana (Loto elevado).

Urdhva padmasana, carmen peralto, vida sana y creativa


Pindasana (el feto o embrión),

Pindasana, Carmen Peralto, vida sana y creativa


Tolasana/Utpluthih (La balanza).

tolasana, utpluthih, carmen peralto, vida sana y creativa


Lugar en la secuencia:
En ashtanga yoga, padmasana es una de las posturas de cierre, y es también la postura para el pranayama y la meditación; por tanto, su lugar en una clase de hatha yoga podría ser al principio, si incluimos una breve meditación, y al final, si hacemos algún pranayama.

martes, 26 de diciembre de 2017

Shirshasana, según el "Yoga Mala" de Sri K. Pattabhi Jois

Yoga Mala de Sri K Pattabhi Jois. Sirsasana.
A la izquierda, shirshasana. A la derecha, cubierta de la edición en español del "Yoga Mala" de Sri K. Pattabhi Jois. 
Algunas personas llaman a este asana Kapalasana o Viparita Karani, pero mayormente se conoce como Shirshasana, y aquí lo nombramos así.

Shirshasana tiene trece vinyasas; el 8  constituye su estado. (Las mujeres embarazadas no deberían practicar este asana).

Método
Al venir del 6  al 7  vinyasa del primer Surya Namaskara, y haciendo puraka, sentarse sobre las rodillas, entrelazar los dedos de las manos y colocar los codos en el suelo; este es el 7  vinyasa. Luego, haciendo rechaka y puraka, apoyar la coronilla en el suelo, las manos entrelazadas envolviendo la parte posterior de la cabeza y, haciendo rechaka y puraka otra vez, manteniendo las piernas estiradas y unidas, levantarlas con la fuerza de los brazos, afirmar los músculos del cuerpo, poner los pies en punta y mantener el cuerpo erguido con la fuerza de los brazos; este es el 8  vinyasa, durante el cual se debe hacer rechaka y puraka lentamente todo lo posible. Luego, haciendo rechaka lentamente, traer los pies de vuelta al suelo; descansar durante dos minutos con los glúteos sobre los talones y la cabeza contra el suelo. A continuación, haciendo puraka y luego rechaka, saltar hacia atrás al 4  vinyasa del primer Surya Namaskara; este es el 9  vinyasa. Los próximos vinyasas siguen el método de los asanas anteriores.

Los aspirantes deberían notar que la mera ubicación de la cabeza para abajo y las piernas para arriba para así invertir el cuerpo no es Shirshasana; sencillamente, esto es incorrecto. De hecho, nadie debería engañarse con la idea de que Shirshasana es un asana fácil de hacer. Se debe aprender atentamente el método correcto. Por ejemplo, el cuerpo entero se debe mantener boca abajo con la fuerza exclusiva de los brazos. Si la cabeza lleva la carga del cuerpo entero, la circulación de la sangre desde el corazón, que está fluyendo correctamente hacia los miembros, no podrá llegar hasta los nadir sutiles en la coronilla, que se encuentra presionada contra el suelo. Luego, siguiendo el descenso del estado del asana, existe la posibilidad de que los nadis sutiles en el cerebro se arruinen por la irrigación repentina de sangre que surge al levantar la cabeza. Esto puede impedir el crecimiento físico e intelectual y generar delirios, anormalidades mentales, enfermedad o el acortamiento del tiempo de vida. 
Por ende, los aspirantes deben practicar este asana con conocimiento y mucho cuidado. 

Algunas personas, ignorantes del método correcto, lo practican después de haber visto Shirshasana en un libro o una foto, y así se exponen a numerosos problemas, y hasta inspiran miedo en quienes lo practican correctamente, como he visto en mi propia experiencia. 

También me he encontrado con situaciones en las que los males que resultan de la práctica incorrecta de este asana se han curado cuando el aspirante lo aprende correctamente. Entonces, permítanme repetir otra vez que los aspirantes deben tener mucho cuidado con Shirshasana.

Algunos dicen que los practicantes deben quedarse en este asana durante dos a cinco minutos solamente; de no ser así, se podrían lastimar. Se debe recalcar, sin embargo, que esto no es correcto, como atestigua la siguiente declaración de las escrituras:

Yama matram vashe nityam [Podemos morar en (Shirshasana) durante tres horas]. 

Este punto de vista es respaldado por gente experimentada y erudita que conoce bien las escrituras, y es correcto. Un yama equivale a tres horas. Para permanecer en Shirshasana durante tres horas, un aspirante debería empezar practicándolo primero por cinco minutos, luego diez, luego quince; es decir, debería aumentar gradualmente el tiempo de permanencia en Shirshasana por incrementos de cinco minutos. De esta forma y a raíz de practicar lentamente durante muchos días, meses y años, un aspirante podría permanecer en este asana durante las tres horas completas. Practicado de esta forma, Shirshasana nutrirá el cuerpo, los órganos de percepción, la mente y el intelecto y en consecuencia promoverá su evolución. En cambio, si un aspirante permanece en el estado de Shirshasana durante uno a cinco minutos, o menos de un minuto, no obtendrá los beneficios especificados.

En el estado de Shirshasana, tanto el abdomen inferior como el ano se deben contraer y sostener con firmeza (es decir, se debe hacer mula bandha). Además, el cuerpo entero se debe mantener erguido y se debe hacer rechaka y puraka profundamente, sin kumbhaka.


Beneficios
A través de la práctica de Shirshasana, los nadis sutiles de la cabeza (es decir, aquellos que están relacionados al cerebro y los órganos de percepción, como los ojos) se purifican por la afluencia de sangre cálida y aumenta el poder de la memoria. Las enfermedades oculares se destruyen, los ojos brillan y se mejora la visión a larga distancia. Los órganos de percepción también se purifican. Además, exclusivamente por medio de este asana el bindu, que resulta de la transformación de la comida en sangre y que se preserva a través de la comida pura y el aire fresco (ambos necesarios para que el cuerpo sobreviva), puede alcanzar el sahasrara chakra (el séptimo chakra y el más elevado, donde ocurre la iluminación espiritual). 
Gente erudita considera la disminución del amrita bindu como la muerte y su preservación como la vida. Por ende, es mejor preservarlo. Mientras permanezca el bindu puro en nuestros cuerpos, se manifestará una juventud fresca en nosotros. 

Como la experiencia demuestra una y otra vez, la práctica ininterrumpida y sostenida durante un tiempo largo no solamente le otorga poder y brillo al cuerpo, sino que aumenta el poder intelectual. 

Esto lo afirma el yoga shastra: 
Maranam bindu patena / Jivanam bindu dharanat / Tasmat sarvaprayatnena / Bindu dharanam abhyaset. [Pérdida del bindu es la muerte / y su preservación la vida / Entonces, por todos los medios / la retención del bindu se debe preservar].

Para repetir, con la pérdida del bindu viene la muerte; con su retención, la vida. Por ende, los hombres deben practicar con toda su fuerza para preservarlo. Y preservar el bindu es lo que hace Shirshasana. 

Pero no hay escritura que valga para comunicar la utilidad de este asana. 
Un aspirante solamente puede disfrutar de la felicidad de Shirshasana al practicarlo. 
Es imposible intentar describir la dulzura del azúcar. Solamente se puede experimentar la dulzura al probarlo; aun es así para Brahma [Dios]. Así como la gente solamente siente la dulzura del azúcar al comerlo, así también sentirán la felicidad de este asana al practicarlo.


Como mencioné antes, hay diferencias de opinión acerca de la práctica de Shirshasana y otros yogasanas. Algunos dicen que delirios y otros males pueden resultar de la práctica excesiva de Shirshasana y que también puede debilitar el corazón. Efectivamente, se dice que hace daño practicarlo durante cualquier cantidad de tiempo. 
Ésta, por lo menos, es la teoría propuesta en los libros de gente hambrienta de fama o gente que quizás no practique yoga o quienes se llaman yoguis desde algún apego a la ciencia del yoga. Y, en cierta medida, sus palabras son certeras, o por lo menos para la gente que practica Shirshasana cuando apoya la cabeza en el suelo y levanta las piernas para arriba cuando se le da la gana. 

No es sorprendente que estas teorías puedan inspirar mucho miedo en las personas que tienen el fervor, la devoción a Dios y el deseo de practicar yoga, mientras que quienes fomentan esas ideas ganan renombre y fama. De hecho, cuando alguien logra algo que los otros no han podido realizar, ¿no les llega la fama como resultado? Pero estas ideas erróneas no tienen ningún fundamento.

Claro está que si hubiera algún peligro en la práctica del yoga, la gente hubiera perdido el interés en su ciencia hace mucho tiempo o se hubiera vuelto indiferente a su práctica o declarado que sus dichos, aquellos de los más grandes entre grandes yoguis, como Patanjali, son un rejunte de mitos.

Pero ¿cómo puede haber peligro si uno sigue el camino de quienes han estudiado los shastras de forma plena, correcta y tradicional, y comprenden su significado? ¿Dónde está el peligro si uno lee las escrituras correctamente y comprende su significado y practica bajo la guía de un Gurú devoto durante muchos años, adquiriendo experiencia para así seguir el camino de gente de estas características? 

Las grandes almas del mundo se han entregado al esfuerzo incesante, renunciando a todo placer y riqueza, pensando que el servicio desinteresado es la meta verdadera del hombre y, conociendo primero la naturaleza real del yoga ellos mismos, se han dedicado al servicio de los demás y no buscan otra cosa en el mundo fuera de este acto. Entonces, como estas grandes almas son los ayudantes del mundo, no hay ningún peligro en seguir su camino y aprender las escrituras correctamente.

También se ha declarado que la gente mayor de cuarenta años no debería practicar Shirshasana o yoga de ningún otro tipo. Ni la experiencia ni los shastrakaras demuestran esto. Después de todo, los grandes visionarios como Patanjali nos otorgaron la ciencia del yoga para la cura de las enfermedades y, naturalmente, los seres encarnados son vulnerables a cosas de esta índole. ¿A partir de los cuarenta, las enfermedades no acechan a los hombres?

El cuerpo es la morada de la enfermedad. Si está cansado a causa de la falta de comida, de sueño o algo parecido, o una gran dificultad o la pobreza, sucumbirá a la enfermedad. Por ende, es esencial curar sus males. Desde este punto de vista, como los órganos de percepción se debilitan con la vejez, los sentidos también se debilitan.

Cuando la mente está débil, las enfermedades pueden fácilmente conquistar el cuerpo. Entonces, una cura mental también es esencial. 

Para resumir, no existe la restricción de edad para la práctica del yoga. Como dicen los shastrakaras: 
Yuva vrddho'tivrddho va vyadito durbalo'pi va / Abhyasat siddhim apnoti / Sarvayogeshvatandritah [Aunque joven o viejo o anciano / enfermo o debilitado / aquel que es disciplinado obtiene, por medio de la práctica, éxito en todos los yogas]
                                           (Hatha Yoga Pradipika i:64). 

Sharath Jois en sirsasana
Sharath Jois en shirshasana.
Esto quiere decir que si uno es joven o viejo ("viejo" aquí significa mayor de sesenta y "anciano" mayor de noventa), si uno es hombre o mujer, o sufre de una enfermedad o debilidad, si uno practica yoga, uno puede alcanzar la perfección. 
Efectivamente, cualquier persona —hombres y mujeres de todas las edades, enfermos o débiles— puede practicar yoga, menos los perezosos.

Finalmente, algunos libros afirman que Shirshasana debería ser el primer asana que los aspirantes practican, seguido por los demás asanas. Esto es contradictorio a las escrituras y la experiencia vivida. Es más, quienes hacen una declaración tal no conocen la naturaleza del cuerpo. 

Shirshasana siempre crea paz mental y alivia la fatiga del cuerpo. Según los expertos en el campo del Ayurveda shastra, así como los que tienen experiencia en el tema, hacer Shirshasana primero, al levantarse antes de las cinco de la mañana y hacer las abluciones matinales, puede generar todo tipo de problemas. 
Esto ocurre porque la comida que comemos a la noche, que es responsable de nutrir el cuerpo, se transforma en los siete dhatus. 
La comida que comemos de día no es tan eficaz para este fin. Para que se digiera la comida que ingerimos, y por ende pueda unirse a nuestra sangre, se debe juntar con la bilis del hígado; solamente se digiere la comida si la bilis se mezcla con ella y así se transforma en los siete dhatus. 
Aquella parte de lo que comemos que no sirve al cuerpo se elimina en la forma de heces, orina, traspiración y flema. Para que la bilis producida en nuestro hígado se una con la comida, debe salir del hígado. Hasta que la bilis se mezcle con la comida, la digiera, y luego vuelva a su origen, concretamente el hígado, uno debe evitar actividades que generan pitta vikara [actividades que agravan al hígado y crean el calor excesivo]. Esta es la regla. Y, al ser así, si uno hace Shirshasana directamente después de levantarse a la mañana, cuando la bilis aún permea todos los miembros del cuerpo, y no hace Surya Namaskara y los otros asanas, la bilis no volverá al hígado; fluirá en varias direcciones y dañará al cerebro. Pero si uno practica Surya Namaskara primero y luego los otros asanas, en cambio la sangre se volverá caliente y pura y fluirá a todas las partes del cuerpo, disminuyendo la excitación de la bilis. 


Si uno practica los siete asanas de Sarvangasana y su ciclo, seguido por Shirshasana, el corazón, el intelecto y el cerebro evolucionarán, previniendo cualquier daño cerebral y así asegurando una larga vida. Por lo tanto, los aspirantes nunca deberían practicar Shirshasana primero. Además, después de Shirshasana, solamente deberían sentarse en Padmasana y hacer pranayama y cosas parecidas, pero no hacer más asanas. De lo contrario, el peligro está asegurado.



Título: Yoga Mala. Las enseñanzas originales del Maestro del Ashtanga Yoga.
Autor: Sri K. Pattabhi Jois.
Editorial: El hilo de Ariadna.
ISBN: 978-987-3761-24-9
Fecha edición en español: mayo 2017.
PVP: 16,15 € (Amazon)

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Kino MacGregor: La fuerza del ashtanga yoga

Cuberta del libro La fuerza del Ashtanga Yoga de Kino Macgregor en las playas de Málaga.
Foto en las playas de Málaga.

Este es el título del libro que a primeros de 2016 publicó en español la editorial Sirio. Su autora es Kino MacGregor, una de las escasas mujeres practicantes de la quinta serie de ashtanga yoga en todo el mundo y sin duda, una de las más brillantes y a la vez controvertidas profesoras de este tipo de yoga.

Kino es actualmente una de las mayores celebridades en el mundo del yoga y en el mundo del ashtanga en concreto. De imagen siempre perfecta, sonriente, saludable, fresca y perfectamente maquillada, cuenta con un canal de youtube, cuentas en instagram, facebook, clases on-line, etc., convirtiéndose así sin duda en la ashtangui más mediática de la actualidad; y aunque tiene su sala en Miami, podemos decir, sin equivocarnos, que casi todo el tiempo se encuentra recorriendo cualquier rincón del mundo con sus talleres.

Imagen de Kino MacGregor durante el Taller en Palma de Mallorca. Vida sana y creativa.
Kino haciéndome el ajuste en Marichasana D (foto: Alessandro Sigismondi).

En el libro, de 278 páginas a todo color, nos detalla su íntima relación con el ashtanga yoga, desde que a los 19 años, y en un gimnasio en aquel entonces, accede a su primera clase de yoga (de estilo Sivananda, como otros muchos grandes maestros de ashtanga de hoy en día). A Kino, el estilo pausado de Sivananda la aburrió, pero ese contacto espiritual y una lesión grave de los dos tendones de Aquiles, abrieron el camino del que sería su gran amor por otro yoga: el ashtanga.

"Muñeco" muy interesado en una de las páginas de libro.
Kino nos detalla su relación con el ashtanga en varios fragmentos del libro: "Cuando terminó la clase, me encontré tumbada sobre un charco de mi propio sudor. Sin embargo, recuerdo que me sentía verdaderamente feliz y libre por primera vez en mi vida. Tenía la mente clara, respiraba profundamente, una suave sonrisa se había instalado en mis labios (…)" y fue en Nueva York donde comenzaría su práctica 6 días a la semana y donde se enteró de la existencia de Sri K. Pattabhi Jois y su sala en la ciudad de Mysore, al Sur de la India. Así, llegó su decisión de emprender un primer viaje a Mysore, al que han seguido muchos más. Y tambien así, surgió su idea de enseñar ashtanga hace ya más de 12 años desde su centro de yoga en Miami Beach.

El libro se divide en dos partes diferenciadas: la teórica y la práctica.
En la teórica se habla de:

  • Las bases filosóficas e históricas del ashtanga, narrando la historia y la tradición del método y de Pattabhi Jois, junto con su propia biografía y descubrimiento personal de este yoga.
  • Los tres pilares de la práctica del ashtanga: respiración, posturas y mirada.
  • Beneficios de una dieta yóguica para el practicante y también para el planeta, en su conjunto.
  • Principios básicos del camino espiritual del yoga, que conduce a la paz interior real y verdadera.

Kino MacGregor y Sofia Xirotiri. Vida sana y creativa. La fuerza del Ashtanga Yoga
Palma de Mallorca, 2014: Ayudando a Sofia Xirotiri.

La parte práctica se ocupa de la parte física del Ashtanga Yoga, con ilustraciones e instrucciones para realizar las asanas.

  • Saludo al Sol.
  • Posturas de pie.
  • Posturas sedentes.
  • Flexiones hacia atrás.
  • Posturas finales.

Este libro es altamente recomendable porque está muy trabajado y además, es de las pocas ediciones publicadas en español sobre ashtanga. Las posturas están detalladas y explicadas prácticamente al milímetro. Y las primeras ochenta páginas, donde se habla de la filosofía del yoga y de esta práctica o de la idea de la práctica vista a través de la autora, nos lleva a mirar más allá de nuestra nariz, más allá de nuestro drishti incluso. A refrescar el ideal al que debemos aspirar. A recordar o a conocer porqué estamos haciendo lo que hacemos..., para qué practicamos, a llenar de sentido el acto de ponerte en la esterilla..., a no dejarnos embaucar por lo más humano y fácil... y cuando llega ese momento, instantes antes de cantar el mantra, nos ayuda a resintonizar con el sentido último, profundo y bello de la vida y de ese instante.

Carmen Peralto y Kino MacGregor durante el taller efectuado en Palma de Mallorca en 2014.
Durante el taller que dio en Palma de Mallorca en 2014.
Practicar yoga es tomar la decisión de creer en uno mismo, en la propia capacidad para superar dificultades. Es la opción de recorrer un camino que te permitirá liberarte del sufrimiento y acrecentar tu poder personal. Al entrenar tu mente y potenciar tu firmeza, comienzas a deshacer ciclos de desdicha para aventurarte por un camino que te llevará a la verdadera libertad.
El gato Muñeco en Prana Yoga, con el libro La fuerza del ashtanga yoga de Kini Macgregor.



Título: La fuerza del Ashtanga Yoga.
Autora: Kino MacGregor.
Editorial: Sirio.
ISBN: 978-8416579037.
Fecha edición en español: 2016.
PVP: 25,65 (en Amazon).

jueves, 8 de junio de 2017

DIY: Spray limpiador para alfombrilla de yoga

Cuando empezamos a practicar yoga y si sentimos que va a ser una práctica duradera, lo más útil, lógico y, por qué no decirlo, higiénico, es comprarnos nuestra propia esterilla.

Una vez que la tenemos, y comenzamos a usarla, como hábito, deberíamos lavarla con periodicidad (normalmente cada fabricante da una serie de instrucciones de lavado en particular), habitualmente se deben lavar a mano, en una bañera, balde o similar y con jabón neutro o, mejor aún, sin usar ningún tipo de jabón.
Para secarlas, nunca debemos dejarlas expuestas al sol.

Pero... entre lavado y lavado, una manera de mantener perfectamente higiénica y limpia la esterilla es usar en ella una mezcla que podemos hacer nosotros mismos.


Este spray contiene en distintas proporciones agua destilada, agua de hamamelis o vinagre blanco, aceite esencial del árbol del té y unas gotas de nuestra esencia favorita.

El aceite esencial de árbol del té tiene muchísimas propiedades, entre ellas, es un gran antimicrobiano. Pese a su nombre, no tiene nada que ver con la popular planta del té, sino que se extrae de la destilación de las hojas de Malaleuca alternifolia, un arbusto o pequeño árbol originario de Australia y al que se le atribuyen numerosas propiedades beneficiosas para nuestra salud: es antiséptico, antibiótico y antifúngico. También es un potente cicatrizante, antiinflamatorio, desinfectante e incluso desodorante. Por lo tanto, es ideal para usarlo en nuestra esterilla. 

Necesitaremos:

  • 3 partes de agua destilada.
  • 1 parte de agua de hamamelis o de vinagre blanco.
  • 10 gotas de aceite esencial del árbol del té.
  • 10-20 gotas de la esencia elegida: eucalipto, lavanda, nerolí...



Combínalo en un bote de cristal o plástico y agítalo bien antes de cada uso. Úsalo después de tu práctica diaria , justo antes de enrollar tu esterilla de yoga.

¡Y a disfrutar!