I put a spell on you es una de esas canciones con millones de versiones. Quizá las más famosas sean la de Creedence Clearwater Revival y la de Nina Simone. La original, la de Screamin Jay Hawkins, es (a pesar de que esté difícil decidir) mi favorita.
Si le escuchas sin más, su voz puede llamarte poderosamente la atención; de hecho, en un principio, quiso dedicarse a la ópera. Pero si además le ves, la combianción sonora y visual es tan potente que te hipnotiza.
En este vídeo, en el que actúa con la teatralidad que le caracterizaba (vestido con un traje de chamán o algo parecido), canta el que es su mayor éxito. Disfrutad, es impresionante.