El anteproyecto de ley del ministroWert, la LOMCE, nos devuelve al pasado, al españolismo unitarista y más reaccionario, en la escuela segregadora, adoctrinadora, selectiva y elitista. No es extraño, pues, que tenga el rechazo de la gran mayoría de docentes y de muchas familias que son conscientes de qué contenidos formula. Por un lado, es del todo sorprendente la capacidad que tienen los diferentes gobiernos españoles a fabricar leyes de educación. Haciendo y deshaciendo, e incluso queriendo pasar por encima de las competencias que otros gobiernos tenemos el caso de Cataluña y la LEC, una ley que es propia y, sobre todo, fruto del consenso y nunca de la imposición. Y bueno, de eso en Madrid no saben. Todo lo contrario, cada gobierno parece querer hacer la suya. Y es entonces cuando el ministro Wert se atreve a presentar una ley que sólo se puede calificar de escándalo y que sólo se puede responder desde la insumisión del departamento de Enseñanza y de todos los do...