LA FELICIDAD NO ES UNA ESTACIÓN A LA QUE SE LLEGA, SINO UNA MANERA DE VIAJAR. FELIZ VIAJE A TRAVES DEL 2010. El domador de fieras enseña a los leones lo que deben hacer. Ellos son ajenos a su increíble poder. Soportan el dolor del látigo y obedecen porque así obtendrán comida y serán tratados bien. Hacer las cosas bien es, para ellos, actuar conforme a lo que el domador dicta. Así, muchos de nosotros, solemos vivir de acuerdo con lo que nuestro “domador” particular cree que es correcto, esperando, a cambio, su cariño y aceptación. Actuamos en el circo desconociendo el auténtico león que somos por naturaleza. Y vivimos esclavos, anhelando la libertad pero sin creer que sea posible. En nuestro interior habita ese poder, esa fuerza que nos ayuda a despertar, que nos invita a ser quienes realmente somos, a vernos tal y como somos cuando nadie nos mira, cuando nadie nos juzga. Nos empuja a ser sencillamente nosotros mismos, a pesar de todo. El ser humano se muestra tal y como es cuando no ...