He pasado más de una semana en cama con fiebre por un virus, - o esto dicen.-. Me hubiese gustado poder decir que en estos dias he pensado mucho en vosotros pero no es verdad, porque lo mio ha sido como quedarme invernado y no enterarme de nada. La cuestión es que al despertar del letargo todo seguía igual. Muy normal, la corrupción no se abandona así como así. No vayamos a perder la antigüedad. La única novedad ha sido que esta vez les han puesto unas esposas a unos cuantos , no a todos, claro. Porque al Felix Millet, señor donde los haya, este declarará cuando le apetezca, y de esposas nada de nada, que esto es solo para los cacos. Y se supone que si la cosa va por el camino de “lo normal” de aquí a 10 años ya los juzgarán. A mí, de los casos estos de corrupción que se investigan desde hace días hay algunas cosas que aun ahora todavía no dejan de sorprenderme. Esta es una de ellas: ¿ como es que el juez Garzón -que aquí sí que se ganaría el aplauso de España- no haya citad...