Cuando fallece cualquier persona, tras perder todas sus batalla, incluso guerras contra el cáncer es sumamente dolorosa. Y si hablamos de un referente deslumbrante en el mundo de la informática es natural que se produzca un eco mediático muy grande. Sin embargo, pienso que hay algo que no está bien. Me refiero a que una gran mayoría de periódicos pongan en primera plana la pérdida de Jobs y le concedan un espacio enorme en crónicas o columnas de opinión. En estos momentos, cuando veo esto, lamento más la muerte de cientos de miles de personas a causa del hambre que pasan cada día desapercibida. Este día tampoco han dicho nada. Por desgracia, siempre hay algún gran tema que eclipsa los dramas humanitarios. El retrato que dibujan del fundador de Apple tampoco me gusta nada, o bien poco. Sólo podemos encontrar palabras elogiosas en los medios. Genial, visionario, ilusionista, pionero o revolucionario son algunos de los adjetivos con los que lo definen. I...