Compramos material bonito, o algo que ya tenemos y que reclama nuestra atención, un poco de tiempo, y salen pequeñas cosas a las que no podemos resistirnos..y pensamos "¡Esto para mi!".
Es la suerte de poder hacer tus propias piezas de bisutería, que no hace falta recorrerte mil tiendas en busca y captura de eso que tienes en mente y que necesitas desesperadamente. Un par de alicantes, material, y a dar rienda suelta a la imaginación.
Pues eso mismo, me pasó con estas cositas que os enseño, no me pude resistir, os lo prometo.
Ups, se nos ha colado una intrusa minina.
Realmente, esta es una pequeñísima parte de piezas que me he ido agenciando con el paso del tiempo, pero no quiero saturaros, más adelante, os enseñaré más cosas.
¡Feliz domingo! Ay, adoro los gatos negros...