Voz vieja, gastada... ronca. Bohemio, en su mano un vaso de whiskey medio vacio, Tom Waits, tan silencioso espera el momento para subir al escenario y hermosear con su banda los instantes petrificados de humo, a destrozar todas las iluciones humanas de porvenir, a quebrar con sus cuerdas vocales el amplificador impregnado de su llanto para el alma, instrocpectivo, hacia dentro, profundamente teñido de nostalgia... si se que ya lo repetí! , pero tan pronunciado repertorio impone a una mujer sanando las heridas a causa de la espiritualidad sonora, desapareciendo lentamente, dolorosa que caya... y su amable exposicion permanece cubriendote del frío, en este invierno dentro del congelador.
"Pass en el Congelador de tu Conciencia"