La verdad, el programa con Solita Silveyra fue de una pobreza llamativa, todo muy armado, muy genuflexo, muy chupamedias.
¿Porqué Cristina no recibe a periodistas de esos que se dicen independientes si puede incluso salir fortalecida?
¿Porqué esa cerrazón?
Recuerdo cuando en la campaña de 2007 los bailó a Silvestre y Bonelli y ese es el mejor ejemplo para revisar una actitud contraproducente y desandar un camino equivocado.
Cuesta entenderlo.