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miércoles, 22 de octubre de 2008

Un buen momento para caminar juntos

La cuestión de las AFJP es una muy buena oportunidad para que el oficialismo y cierta oposición “progresista” logren construir una mayoría cualitativa que fortalezca la perspectiva de lograr denominadores comunes que estén por encima de los vencimientos políticos de coyuntura (acumulación preelectoral, etc).
El oficialismo tiene juego como para “hacer política”. Es de esperar que haga buen uso a todas las cartas que tiene.
La muchachada del SI, el socialismo leve y Claudio Lozano tienen la oportunidad de dar un testimonio de coherencia con lo que han venido sosteniendo en la materia durante años.
Pero a no engañarnos: Es el bloque del FPV el que tiene mayor responsabilidad en esta instancia y deberá armarse de mucha paciencia pues, ya sabemos, la tentación alternativista de centroizquierda a veces es un viaje de ida y lleva a que en circunstancias como las actuales, alguna dirigencia priorice el “no quedar pegada” al kirchnerismo, antes que el bienestar concreto del pueblo trabajador.
Las elecciones del 2009 están a la vuelta de la esquina y la progresía parlamentaria evaluará el impacto que podrá tener en sus hipotéticas cosechas electorales votar junto al FPV o al ladito de Menem, Rodríguez Saa y Chiche.
Si la sensación térmica en la clase media es solidamente favorable a lo actuado por el gobierno, es probable que se sienten a negociar con espíritu constructivo.
Si por el contrario, olfatearan un disgusto creciente y un nuevo encolumnamiento opositor por parte de los grandes medios, le van a poner rueditas al arco...

sábado, 13 de septiembre de 2008

Los progres que se victimizan

Una de las trampas predilectas de ciertos opositores progres es cuestionar las formas en que los oficialistas defendemos al gobierno. La cosa sería más o menos así: El opositor progre tiene derecho de manifestar todas sus objeciones pero cuando desde la vereda oficialista se le responde, se victimiza y se siente agredido.
Ya se escribió en este blog sobre ciertos razonamientos llamativos de quienes creen que sólo ellos padecen los aumentos de precios con lo que, por ende, sugieren que los que apoyamos al gobierno no vamos al chino y, en definitiva, no vivimos la realidad tal como ellos.
Así como creen que sólo ellos viven la cotidianeidad y nosotros somos unos marcianos, también creen que tienen el derecho a decir cualquier cosa sobre el gobierno sin que nadie les salga al cruce.
Acostumbrado a los tiempos de Menem, la Alianza y Duhalde, mucho progresismo se sorprende cuando aparece una legión de oficialistas que le discute palmo a palmo y desde el mismo palo cada aspecto de la coyuntura política nacional, entonces se sorprenden y el primer reflejo que les sale es el de enrostrarnos que no nos bancamos las críticas y que reaccionamos acaloradamente en lugar de dar el debate.
Toda una gran mentira, todo un gran montaje para ocultar que lo que no se bancan es que se les responda, a veces bien, otras más o menos, pero que se les responda, al fin y al cabo.
Son funcionales al escenario maniqueísta que tanto acá como en Bolivia y en Venezuela formula la derecha:
Que la violencia la genera el gobierno.
Es noticia muy fresca de estas horas lo que esgrime la derecha de la media luna boliviana, culpando al Evo Morales de los actos de violencia y aquí la "prensa libre" ha transformado en verdad irrefutable que la violencia siempre proviene del lado del gobierno, no de las bandas rurales que cortaron rutas, hicieron volcar camiones, impidieron el tráfico de mercadería y hasta provocaron la muerte de una persona.
Es noticia de quince días atrás cómo se publicó en la prensa “libre e independiente” que Mariano Grondona fue agredido en Azul, cuando en los hechos fueron una docena de militantes que le gritaron golpista y otras verdades, lo que dista y mucho del escenario que se le vendió a la sociedad.
Pareciera que hay ciertos opositores progres que se mueven dentro de esa lógica. Que creen tener todo el derecho a decir cualquier cosa pero que quienes pensamos distinto no podemos responderles, y si lo hacemos a poco de andar se nos cuestionan los modos.
Un viejo truco.
Acá hay una lider opositora que compara al matrimonio Kirchner con los Ceacescu y que vaticina que no llegamos a diciembre.
Pero la violencia la genera el gobierno
Acá hay editoriales en La Nación de golpismo explícito.
Pero la violencia la genera el gobierno
Acá hubo un silencio sepulcral y vergonzante por parte de socialistas, solanistas y Siístas cuando se escracharon domicilios de legisladores y funcionarios cuyo pecado fue ser oficialistas.
Pero la violencia la genera el gobierno
Acá hay Sociedades Rurales como la de Reconquista que declara “personas no gratas” a legisladores que votaron en contra de sus intereses.
Pero la violencia la genera el gobierno...
Acá hay provocaciones como la que sufrió Guillermo Moreno en un restaurante, como la execrable y vomitiva actitud del depredador de boleros Fernando Peña quién al aire hizo un copete de nota digno de repulsa general por su racismo explícito, pero resulta que luego cuando Luis D’Elía le respondió, se victimizó escribiendo una carta abierta a la presidenta de la nación plagada de mentiras y omisiones que no ameritó comunicado alguno por parte de ciertos parlamentarios “progresistas”.
Pero la violencia la genera el gobierno.

Así como hubo una coincidencia objetiva en la votación de la 125 entre ciertos legisladores que se dicen progresistas con la derecha golpista, así como la historia recoge montones de escenarios de golpismo donde inexplicablemente (o no) aparecen sectores de izquierda avalando las acciones desestabilizadoras, también se verifica hoy una coincidencia en esto de moverse dentro del maniqueísmo delineado por la derecha, según el cuál quien genera violencia es el gobierno nacional.

Hay cierta oposición que se ve a si misma como “progresista” que debiera repensar un poquito el lugar que está ocupando y para quienes objetivamente está jugando antes de seguir victimizandose cuando se les dicen algunas cosas que, aunque les duela en lo más profundo, son verdades incontestables.
Si a la hora de los bifes votan con CARBAP
Si ante los desmanes protagonizados por la derecha rural en las rutas ni siquiera emiten un comunicado de ocasión criticando ese patoterismo antidemocrático.
Si cuando hay que negociar una Ley en el parlamento se la pasan corriendo el arco para no acordar.
Si casi no opinan de la reforma de Ley de Radiodifusión porque temen que no les den mas aire en los medios.
¿No es hora de que se enteren que están en la puerta del horno?
No se quejen después cuando se lo recordemos.

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