Luego de 187 días La Nacion vuelve a hablar en su tapa de "La oposición". La última que vez había sido el sábado 8 de octubre del año pasado, en esa ocasión el titular había sido "Fuerte debate en la oposición por la reforma consitucional", hoy se lee "La oposición suma votos para rechazar al sucesor de Righi"
Pero no es sólo eso, hoy también ha sido el día donde nos enteramos que la diputada Elisa Carrió ha hecho abandono de "la resistencia" a la que ella sola se había convocado merced al oprobio que le significó la magra cosecha electoral en octubre último. Claro, regresa a un espacio no plebiscitario, retorna a los medios, donde era reclamada a gritos.
El espectro opositor se recicla de manera autista en un funcionamiento que no le sirvió para nada en los años anteriores. Viendo que finalmente el vicepresidente continúa de pie y que el gobierno logró defenderlo del fusilamiento mediático al que lo sometieron, todo parece indicar que como esos monstruos mecánicos y predecibles de los filmes de segunda categoría, el dispositivo mediático no encuentra argumentos ni espadachines nuevos para seguir con su ofensiva. Por eso vuelven a lo conocido. No tienen otro recurso a mano.
Ahora el objetivo es resistir en el senado la aprobación de Daniel Reposo en la Controladuría General de La Nación. Para tal fin van a encolumnar a todos los minibloques opositores en esta novel gran causa nacional. No importa que el candidato propuesto por el Poder Ejecutivo tenga galardones de sobra para ocupar el cargo al que se lo propone. Los medios hegemónicos plantean un debate en términos tan desopilantes que nos llevan a la conclusión de que el gran inconveniente que tendría Reposo para ocupar la función es su oficialismo...