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lunes, 30 de enero de 2012

lunes, 13 de octubre de 2008

La 530 y Quique Pesoa: Crónica de un levantamiento anunciado

Me acabo de enterar por el blog de Juan Pablo que en la Radio de las Madres (AM 530) levantaron la emisión del programa de Quique Pesoa, en rigor un estracto de una hora (El programa tiene tres) que iba al aire los sábados a las 21.
Era esperable. La pregunta en todo caso es , conociéndolo a Quique y viendo cómo maneja la radio Hebe de Bonafini, por qué duró tanto.
Acá abajo ustedes podrán escuchar lo que el propio Quique dice al respecto, pero no sería honesto conmigo mismo si no escribiera algunos razonamientos que se me vienen así como a borbotones y no los puedo contener:
Si la versión que da Pesoa es verídica (Habría que escuchar la otra campana ¿no?) la forma en que le comunican el levantamiento es pobre, pedorronga, lamentable y hasta si se quiere un poco cobarde. Creo que este tipo de medidas exigen que el director de la emisora agarre el teléfono y “poniendo lo que hay que poner” diga de frente lo que haya que decir, máxime cuando el levantado es una figura de las más importantes de la radiofonía argentina de las últimas décadas.
Seamos claros, si bien la comunicación de todo levantamiento de programas tiene un tamaño simbólico que excede al e-mail, mucho más se agranda la necesidad por lo menos “telefónica” si el tipo al que le levantás el programa es nada menos que Quique Pesoa.

Algo hay que dejar escrito ya mismo: En esta radio todo aquello que no le guste a Hebe de Bonafini será volado del aire sin la más mínima consideración, lo que nos lanza a otro debate y es el referido a la famosa “libertad de expresión” que al igual que el “periodismo independiente”, ya sabemos, en los medios tal cuál funcionan hoy, no existen.
Pesoa mismo tiene editoriales antológicas al respecto.
Seríamos una manga de ilusos o de necios si creyéramos que un medio de comunicación porque se autodefina de izquierda deberá respetar algo que no existe como, precisamente, la libertad de expresión.
Siempre que un medio sea de “alguien”, ese “alguien” decidirá qué emitir y qué soslayar. Sea Clarín, Hadad o Hebe de Bonafini.
No existe la "Libertad de expresión" como tampoco la "Igualdad ante la ley"
Sabemos que eso es verso.
Son frases hechas, grandes mentiras a las que recurren las empresas periodísticas para encubrir sus verdaderos intereses.
Frases que hay que cascotear para ir desarmando el dispositivo discursivo de la derecha mediática. Como cuando enarbolan esa palabreja horripilante que es “tolerancia” y que encubre un cinismo atroz ¿Porqué he de “tolerar” a un golpista, a un represor, a un antisemita? ¿Cómo es eso?
Frases hechas, grandes inventos que inundan Editoriales pletóricos de sofismas con que los grandes diarios camuflan su aguijón.
Hay que desmarcarse y no enfocar la problemática de los medios con los prismáticos de las empresas periodísticas.
Ni Clarín ni la radio de las Madres tienen que respetar lo que no existe. Lo que no hay que hacer, en todo caso, es mentir que se respeta lo inexistente, como hacen Clarín, La Nación y la cadena nacional de la gente linda. Desde este ángulo hay que reconocer que la 530 no iza esa bandera. No miente tanto.

Este levantamiento anunciado nos lleva a pensar cómo no se evaluó desde la dirección de la 530 la conveniencia de poner al aire un programa cuya línea editorial iba a colisionar con la de la emisora más temprano que tarde. Delata por ende una gran inexperiencia y cierta carencia de “olfato”, entre otras cosas porque si este tema llegara a ser tomado por la derecha mediática, preparémonos para el festival que se avecina, donde incluso muchos de los medios que lo echaron a patadas al mismísimo Pesoa capaz que ahora salen solidarizándose con él en una potenciación extrema de la mentira y la falsedad.

Hay que blanquear muchas cuestiones ligadas a los medios pues de lo contrario seguimos moviéndonos en un espacio de supuestos que no le hace bien a nadie. Tengo claro que lo que no le gusta a Hebe no sale al aire en la 530, pero al mismo tiempo digo que la 530 es una radio absolutamente escuchable: que sus informativos son alternativos; que el programa de Ricardo Horvath es exquisito y que hay otros programas muy escuchables; que tiene el mejor programa que existe sobre discapacidad ¿Se entiende? Todo está un poquito mezclado.
Y en una de esas no sé si no está bueno que así sea.

En cuanto a Quique digo que sólo le debo favores, pero eso no me impide decir que en política no coincido para nada con él, aunque ese es otro debate.
Lo puntual es que el tipo se fue a San Marcos y se las ingenió para tener su propio programa de radio, y que si fue bastante indómito cuando trabaja en medios de otros, imagínatelo ahora que hace su propio programa en su casa y lo cuelga en internet para que quien quiera lo baje...

Este episodio vuelve a poner sobre el tapete la necesidad de contar con medios plurales, donde puedan convivir diversas visiones políticas e ideológicas, incluso contrapuestas entre sí. Esos medios, de existir, sólo pueden ser garantizados por el Estado mediante una legislación específica. Mientras tanto, cada dueño o licenciatario de una radio o canal de TV seguirá manejando la programación según sus intereses políticos, ideológicos y comerciales.

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