En el post anterior recibí el comentario que me parece apropiado reproducir porque coincide con mucho de lo que pienso. El autor usa como nick "Posagno"
----------------------------------------------------------------------------------------
Me parece que no es un problema solo de la CABA.
Unas semanas atrás estuvo en Bahía Blanca Martín Sabbattella.
MS se esforzó en dejar en claro su acuerdo con las políticas llevadas a cabo por Nestor y Cristina Kirchner, para acto seguido cuestionar los soportes políticos que permiten llevar adelante esas políticas.
La Asignación Universal, AFJP, ley de Medios, política de desendeudamiento, política de derechos humanos, son solo menciones de los vastos acuerdos que sostiene con el gobierno. En cualquier otro caso ese grado de acuerdo tendría como correlato una estrategia electoral común. Sin embargo en el caso de Sabbattella prefiere prescindir de la elección nacional y dedicar sus esfuerzos a enfrentar al principal sostén en términos electorales del gobierno nacional.
Los cuestionamientos van dirigidos a las estructuras partidarias “que sirven tanto para un fregado como para un lavado” y al gobierno de Scioli a quien se le cuestiona sus políticas de seguridad y su gestión.
Ambas posiciones en líneas generales podrian ser compartidas por quien escribe.
Sin embargo, a poco de avanzar en los argumentos aparecen varias cuestiones que me parece necesario debatir.
En primer lugar un grado de soberbia y de honestismo más propio del republicanismo de Carrió que de una fuerza que pretende interpelar a los movimientos populares. Desde el “no todo es lo mismo” del año pasado al cuestionamiento generalizado a “estructuras” por corruptas al punto de llegar a plantear que “ellos se queden con las estructuras mientras nosotros nos quedamos con la historia”.
Suponer que el gobierno de Nestor y Cristina pudo llevar adelante la mayor transformación haciendo eje en la inclusión, el empleo y la redistribución, y que la totalidad de sus soportes son corruptos es creer que un árbol de peras puede dar ajos. El argumento generalizante se cae a pedazos. Habrá que reconocer que dentro de los apoyos que recoge el gobierno hay de todo un poco. El problema es que aceptar esa lectura analógica implica dejar de lado uno de los ejes (en mi criterio errado) distintivos de la fuerza que lidera Martín.
E insisto con evitar las generalizaciones y las simplificaciones porque fue el propio Martín quien insistió en que “uno es lo que hace”. Y siguiendo esa línea digo: Martín no disputó con el kirchnerismo en 2007 (solo se presentaron listas municipales) por la fortaleza que aquel tenía en ese momento, y sí disputó en 2009 cuando el gobierno atravesaba su momento de mayor debilidad.
La diferencia por la cual perdió Nestor Kirchner frente a De Narvaez tranquilamente se puede encontrar en los votos cosechados por Sabbattella.
No estoy responsabilizando a Sabbattella por la derrota de NK a manos del colombiano, simplemente digo que Nuevo Encuentro disputó, enfrentó y ganó una porción de votos que podrían haber votado a NK pero que de ninguna manera hubieran votado a De Narvaez.
Digamos que como forma de apoyo es un poco rara.
Sigamos adelante: de los dos diputados que ingresan a la Cámara Sabbattella conforma un grupo aliado al gobierno, mientras su compañera de lista, Graciela Iturraspe, pasa a formar parte del grupo A quien conformó mayoría en todas las comisiones permitiendo que el Opus Dei, la SRA, CRA, AEA nombren sus presidentes.
La pregunta siguiente es si la construcción política que realiza Sabbatella está a la altura de sus postulados. Por lo visto en Bahía, no va por buen camino. El viejo PC por más que haya cambiado de nombre (ahora PSOL) no conduce al encuentro de los movimientos populares. Sin ir muy lejos en 2009 participó a nivel local de la lista que conduce un radical que anduvo coqueteando con Cobos.
Martín, sintetizando:
1.- Cuando hables de “estructuras corruptas” vas a tener que desarrollar mejor el discurso. Pensá que Recalde volteó el negociado de los tickets mientras que los muchachos de Micheli, que volteó una elección gremial, formaban parte de Nuevo Encuentro.
2.- Discutí política. El honestismo dejáselo a Carrió.
3.- Pensá que dentro del enorme abanico de apoyos que cosecha éste gobierno hay mucha gente que siente, piensa y ejecuta la política en un sentido parecido al que vos planteás. No articular esas coincidencias en lo electoral es repetir errores modelo 2008. Y ya estás grandecito para no darte cuenta.
5.- El eje de un partido progresista (?) no puede olvidar a los trabajadores. No se escuchan menciones siquiera. O las que se escuchan son solo para cuestionar sus organiaciones.
5.- Nota de color: “Todos y todas”, “ciudadanos y ciudadanas”, “diputados y diputadas” a Cristina le quedan bien, en tu caso queda forzado. Aunque “hombres, mujeres y jóvenes” es un poco peor. Y para usar el “construir el barco mientras se navega” hay que pagar royalty a Carlos Auyero