Cuando empezaron a llegar los primeros datos de las elecciones alemanas y se veía venir un triunfo aplastante de la conservadora Angela Merkel, el diario La Nacion, exultante, no se preocupaba por hipotéticos riesgos de retorno a ese execrable autoritarismo alemán que hizo padecer a la humanidad medio siglo atrás. Muy por el contrario, festejó incluso un tercer mandato consecutivo de Merkel sin exponer el más mínimo reparo a que el parlamento teutón se transforme en una escribanía, como dicen que sucede en nuestras pampas.
Pero cuando ganó por amplio margen un candidato salido de las entrañas del pueblo en una patria hermana, este diario se hizo eco de que (no se sabe quienes) temían una dictadura...
Si se reeligen por tercera vez presidentes europeos estamos ante una prueba de solidez de las instituciones
Si se lo plantea en sudamérica se corre riesgo de caer en experiencias dictatoriales.
Está claro ¿no?