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jueves, 13 de octubre de 2011

La gente quiere un gabinete democrático


Leemos la nota:

"un 63 por ciento de los votantes de la oposición quiere "muchos cambios", mientras que un mayoritario 57 por ciento de los votantes de Cristina Kirchner quiere "algunas" modificaciones en el elenco ministerial."

Es cierto que el contenido del voto es siempre complejo y hasta con aspectos contradictorios (no tengo dudas, por ejemplo, de que hay mucha gente que vota a Cristina pero "con fuertes críticas al gobierno", tampoco de que para muchos votantes el FPV y la presidenta garantizan gobernabilidad, lo que no es poco ante las perspectivas de disolución y caos que ofrece el espectro opositor) Pero como dijo el sabio Panigazzi "Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa" Quiero decir: una cosa es la variada gama de aspiraciones que encierra el voto a Cristina y muy otra la intencionalidad de La Nacion que no es otra que ponerle el programa de gobierno.

La idea es que como ya no se puede impedir su triunfo apabullante, al menos se puedan filtrar algunas cositas tipo "que gane pero que eche a Moreno, que destierre a Luisito D'Elía, que rompa con Pérsico, que ponga en el ministerio de economía a José Luis Espert, en la AFSCA a Luis Majul y en Agricultura al bueno de Matías Longoni", ponele.

Lo que se dice, un gabinete democrático ¿vio?
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lunes, 11 de julio de 2011

Nuestros respetos a Poliarquía Vol. 2


Ya lo hicimos el lunes 29 de junio de 2009 cuando en este post reconocimos que a pesar de todo lo que le habíamos pegado a Poliarquía había que reconocerle que había sido la encuestadora que mejor había arrimado el bochín a los resultados de esa elección donde Francisco De Narváez le ganó a Néstor Kirchner.

Hoy la página Diarios sobre Diarios publica este excelente y muy recomendable informe sobre cómo le erraron todas las encuestadoras viendo los resultados de ayer.

Pensándolo bien no hay nada nuevo bajo el sol, cada elección que pasa volvemos a caer en la cuenta que los mismos consultores de siempre vuelven a brindar una información de mala calidad, pero a los pocos meses vuelven a estar en la palestra y en los principales medios como si nada.

El problema es de los que les seguimos dando bola.
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lunes, 29 de junio de 2009

Nuestros respetos a Poliarquía

Tanto que le pegamos a Berenstein, tanto que los pusimos en el peor lugar. Por lo menos tengamos la entereza de reconocer que la embocaron casi a la perfección.
Este tipo de reconocimientos hacen bien, liberan tensiones y es como que te sacan un peso de encima.
Mañana o pasado se enfriará el bocho y empezaremos a seguir en la de siempre, que no es otra que remar y remar buscando un país mejor, una vida más digna para nuestro pueblo, tratando de hacer eso que dice el Pepe Mugica cuando grita "Qué bueno es gastar la vida luchando por el bien de los demás".
Ya volveremos a ponernos de pie y a seguir echando pa' lante. Por el momento es bueno reconocer que hubo tipos como estos de la consultora Poliarquía que la embocaron.
Y eso debe ser reconocido.

domingo, 14 de junio de 2009

Clarín y La Nación a fondo con la polarización

La embestida mediática para crear el clima de polarización es feroz. No les queda otra que operar sobre el electorado veleta y los votantes no peronistas que irían a Stolbizer.

La Nación presenta en tapa una encuesta de Poliarquía con datos de Capital que trituran a la Coalición Civica en un claro intento de transferir votos globalmente de la ciudad y el primer cordón del conurbano desde el panradicalismo hacia Michetti y De Narváez pero apuntando centralmente al primer cordón del conurbano mediante la instalación de la noción de que votar al Acuerdo Cívico y Social es un voto perdido.



La nota de tapa de Clarín –le quedan dos domingos aún- juega a fondo para instalar el escenario de polarización y lo hace a partir de sofismas y supuestos varios:

“Y a esta altura, la suerte está echada en casi todo el país. El kirchnerismo tiene en claro su derrota en Capital, Santa Fe y Córdoba. Y que las victorias del PJ en buena parte del país serán éxitos vicarios, atribuibles más a la popularidad de los caudillos locales que a las simpatías por el Gobierno nacional.”

Siempre fue así, incluso con gobiernos anteriores ocurrió que los caudillos locales se alinean con el poder central, ese alineamiento es, precisamente, el vínculo político que transfiere fuerza al poder central y al poder provincial. Siempre los poderes provinciales entablan una relación de alianza con el poder central. Sin ir más lejos pensemos en el vínculo que tenía Eduardo Angeloz con el presidente Raúl Alfonsín. Durante toda la gestión alfonsinista, el gobernador mantuvo un juego propio, lo mismo puede decirse de Eduardo Duhalde en relación a Carlos Menem.
Cuando ese vinculo se rompe, cae el poder central. En las actuales circunstancias, la abrumadora mayoría de los gobernadores del PJ sigue reconociendo la autoridad del kirchnerismo.

“Ahora que el Gobierno jugó a Kirchner, Scioli y decenas de intendentes y, aún así, algunas encuestas vuelven a insinuar que la derrota es posible, retornan algunos fantasmas.”

“Algunas encuestas” ¿Cuáles, Clarín? Que se sepa, sólo la de Poliarquía. Es evidente que si hubiera otras ya las habrían puesto en tapa.

"Casi nadie, y menos en el oficialismo, imagina a los Kirchner gobernando en la debilidad. Sin asomarse a esa barranca abajo del poder, una victoria de Kirchner por pocos puntos, hoy un escenario probable, tampoco dejaría un camino sencillo hacia 2011."

“Casi nadie, y menos en el oficialismo, imagina a los Kirchner gobernando en la debilidad” Perdón ¿Alguien imagina a un oficialismo gobernando en la debilidad? ¿Pudo gobernar en la debilidad Fernando De La Rúa? ¿Pudo gobernar en la debilidad Aníbal Ibarra? ¿Pudo hacerlo el mismísimo Raúl Alfonsín?
Ningún oficialismo en ninguna parte del mundo puede gobernar en la debilidad. Esto es básico

“Habrá una inevitable debilidad parlamentaria del oficialismo y una serie de caciques del PJ reclamando mayores cuotas de poder”

Una mentira flagrante. El oficialismo ya tiene debilidad parlamentaria merced a sectores como el de Reutemann o el de Solá que se abrieron. En todas las votaciones que ganó el kirchnerismo desde que asumió Cristina tuvo que construir mayorías específicas para cada proyecto.

“Tampoco Daniel Scioli saldría indemne de un escenario semejante. Kirchner, como ya lo hizo tantas veces, podría pedirle al gobernador otra tarea inesperada: asumir su banca de diputado. ¿Para dejarle la provincia a Alberto Balestrini? No. Kirchner podría buscar la gobernación bonaerense para él. ¿En qué oportunidad? Es una de las cartas más escondidas del oficialismo: convocar a elecciones generales anticipadas. Ya tienen fecha: el 10 de marzo. Pondrían en juego la Presidencia. Pero Kirchner apostaría en esa jugada por Buenos Aires, como último refugio de poder. Algo que nunca entregó desde que comenzó su carrera política hace más de dos décadas.”

Y este último párrafo es una bolsa con un hedor que espanta. El agorerismo en su expresión más salvaje.
Ya mañana en La Cadena nacional de la Gente Linda se comenzará a hablar de un hipotético adelantamiento de las elecciones nacionales. Cierto es que los movimientos audaces de Kirchner habilitan barajar las hipótesis que pueden pasar de sonar descabelladas a transformarse en realidad. Pero se me ocurre que la pretensión de este cierre de la nota de tapa tiene un fin estrictamente funcional a la estrategia de instalar el escenario de polarización.
Hay un juego de equipo con La Nación. Mientras el diario de los Saguier decididamente está operando la transferencia de votos del panradicalismo al Macri-denarvaísmo con el concurso de Poliarquía (Recordar a Javier Otaegui) Clarín lo hace desde una postura no tan directa y camuflada en supuestos análisis políticos que como esta nota no son ni más ni menos que una enumeración de ejes sobre los que se discutirá ya desde esta noche en los programas políticos de la TV privada.





La presa son los votos del Acuerdo Cívico.
Julio Cobos ya está jugando en ese sentido, de ahí su reunión con De Narváez.




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martes, 9 de junio de 2009

Los nervios dicen más que las encuestas

Marcelo Falak contó ayer en su blog que en el programa “Pablo y a la bolsa” que se emite por Radio El Mundo, entrevistaron a Sergio Berenstein, director de la consultora Poliarquía, cuya encuesta publicada como nota central en La Nación del domingo sigue generando cuchicheos.
Cuenta Falak que le llamaron la atención algunas definiciones de Berenstein, acá va la más importante:

Una encuesta es tan precisa como un análisis de sangre u orina. Así, no hay que discutir el análisis sino ver porqué el colesterol está alto

Es claro que la intención de Berenstein es decir que una encuesta es una especie de fotografía y que más que preocuparse por la cámara con que se la obtuvo, hay que fijarse en el paisaje, en lo que la cámara retrató.
El problema es que acá hay algo raro porque la gran mayoría de las consultoras están dando una tendencia bastante definida en la provincia de Buenos Aires, entonces, o la gran mayoría está sacando muy malas fotos (algo probable o al menos una posibilidad nada desdeñable puesto que incluso la historia reciente ofrece algunos ejemplos emblemáticos de grandes yerros) o a quién le falla mucho la cámara es a Berenstein.
Sin entrar a defender a las consultoras -que hacen su negocio y se saben cuidar solitas- y sin entrar a hilar muy fino sobre sus vaticinios, hay un síntoma muy demostrativo de que la tendencia de la mayoría de los sondeos es cierta: El nerviosismo en las huestes del Macri-denarvaísmo y el radicalismo. Acá está la prueba irrefutable. Los enfrentamientos públicos en las huestes de De Narváez , el desplazamiento de asesores y los intentos de reperonizar la campaña son una evidencia incontrastable (en este post, el ingeniero reproduce declaraciones de Chiche Duhalde que no tienen desperdicio)
Lo mismo que el griterío del radicalismo, que de manera torpe sale a cuestionar a las encuestas, cuando en todo caso tienen que preguntarle al pueblo porqué no los vota.
No hay que creerle a las encuestas, hay que verlas, cotejarlas entre sí, tratar de averiguar porqué algunas se publican y otras no, porqué te pasan datos en off the record y te piden silencio. A lo que hay que prestar mucha atención a las reacciones de los actores.

Si Cristina arregla con Grondona para que se vea gratis y en todo el país el mundial y si hasta el mismísimo Daniel Scioli tiene el tupé de hacerlo pasar tan de largo a Tinelli, está bastante claro cómo viene la cosa en materia de votos.
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