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martes, 14 de agosto de 2018

La caída


Un país es una suma de pactos que garantizan su funcionamiento. Los pactos no son ni buenos ni malos, existen y punto. Generalmente se establecieron hace años y son producto de acuerdos secretos, una suerte paz gansteril pero paz al fin que está siendo violada no por un actor externo, por un invasor, no. La paz está siendo alterada por la irresponsabilidad de un puñado de herederos que no tienen la más mínima conciencia de lo que hacen y para colmo alientan a una barra de comunicadores plebeyos que en su afán de lujo y placer van a las radios y los canales a vocear proclamas sin saber que están escupiendo hacia arriba. El viejo entramado que funcionó aceptablemente para administrar los negocios vuela en mil pedazos pero no hay una nueva casta pronta a ejecutar el reemplazo, una vez que se disipe el humo quedarán los restos de una alianza dominante pero no estará el vencedor erguido para hacerse cargo de la reconstrucción a su manera. Nos acercamos alegremente a un diciembre de 2001 pero peor aún pues lo que quedará para la reconstrucción será lo mejor de lo mismo, con suerte, no una revolución ni un cambio de reglas.

¿Quién gana en este derrumbe? ¿Quién?

A muchos les podrá parecer que esta explosión generada por irresponsables puede parir un nuevo tiempo popular y la verdad, enternecen. Muchos creen que ver a Roggio y a los capos de Techint desfilando ante un juez nacido de acuerdos con la política de 20 años atrás es gratis y saludable. Por cierto que no viene mal verlos olfatear el olor apestoso de los juzgados, pero creer que ello es el triunfo de las masas populares...

La observación de la realidad con la suficiente distancia indica que si es necesario hacer volar al mismísimo presidente e instalar en su reemplazo algún garante que aplaque los ánimos y genere nuevas instancias de rosca para sellar nuevos pactos no les temblará el pulso. Son sus culos los que han quedado expuestos por un puñado de irresponsables a los que se les dio por jugar a la política con cosas que no tienen repuesto.

Ahí están en un todos contra todos mientras el pueblo trabajador llora en silencio implorando un cacho de paz y una tregua para lo que siente como un saqueo cotidiano a lo más preciado que es la comida y por eso ese pueblo profundo no dudará en acompañar a quien se comprometa a garantizarle algo de pan y por ende de paz.

En estos días ¿hoy? puede pasar cualquier cosa porque se han roto todos los códigos dentro del palacio y se están tirando con munición gruesa entre ellos mismos. Parece mentira ver a los ganadores eternos en un  todos contra todos demencial y eso está sucediendo ante nuestros ojos. Si tenemos capacidad para comprender la profundidad de esta implosión y leer adecuadamente sus características estaremos un par de pasos adelantados en la senda de la recuperación de un poco de calidad de vida para el conjunto. No soñemos revoluciones ni tomas de la Bastilla, seamos precavidos, seamos  conservadores en el deseo de cambios. Ninguno de los que salgan victoriosos será aliado para siempre, más temprano que tarde nos traicionará. Lo importante o mejor dicho lo determinante es ver cómo se emprolija nuevamente el poder sabiendo que emprolijar en política significa no mucho más que sanear, curar y vendar. Se nos está cayendo una rosca de décadas ante nuestras narices y vemos a los ricachones hasta las manos delatando, admitiendo, negociando libertades ante Bonadío!!!! 

Es de no creer. Coppola se haría un festín en esta Argentina del 14 de agosto de 2018

martes, 15 de mayo de 2018

Colonizar ese espacio que media entre Cambiemos y el cristinismo.

Longobardi es poesía pura. Dice que el kirchnerismo dejó el campo minado y que el gradualisno fue caminar sigilosamente para no pisar las minas, hasta que alguien pisó una y explotó todo. A dos años y medio el discurso oficial sostiene que la culpa sigue siendo del gobierno anterior. En rigor, muchos indicadores estarían demostrando que el discurso de "la herencia recibida" ya está expirando, pero no finiquitado definitivamente. Las usinas cambiemitas siguen rasqueteando el pote del odio anticristinista que crearon y les posibilitó triunfar dos veces consecutivas y si lo siguen haciendo debe ser porque algo debe quedar, salvo que supongamos que son irremediablemente torpes. También los ayuda cierto deseo desde sectores del cristinismo para los que, más tarde o más temprano, todo el espectro opositor deberá marchar al pie de Cristina y encolumnarse tras ella o quienes ella designe.

Este juego de pinzas entre esa imagen del campo minado y el cristinismo obcecado constituye la fórmula que termina favoreciendo al macrismo, por eso se impone romperla en mil pedazos pero sabiendo que no será nada fácil porque tampoco aparece en el horizonte una dirigencia y un pensamiento superador. De mi parte me conformo con tender puentes, reconociendo que nadie en el peronismo tiene la precisa y que por ende todos tienen fragmentos positivos que habrá que recolectar como forma de construcción de algo superador. Mi modelo sigue siendo el de Néstor Kirchner cuando armó una coalición donde no todos pensaban igual pero donde había una serie de puntos básicos que posibilitaron su construcción. Mientras no se entienda que en política hay que sumar más que el otro para ganar y se siga puteando a Pichetto, Bossio y cía sin reparar en que jamás podrían haber llegado adonde llegaron sin la bendición de la presidencia se seguirán trasuntando vías muertas que por supuesto no conducen a ningún lado.

A este armado habrá sí que sumar a la economía popular que representa a un tercio de la población argentina.


El desafío político e ideológico de estos días es colonizar ese espacio que media entre Cambiemos y el cristinismo. Ahí, en ese lugar es donde puede construirse la alternativa política que se requiere para derrotar a Cambiemos y también a ciertas brigadas de la nostalgia por un tiempo que ya pasó y no volverá. Tal construcción por supuesto es harto compleja pero aparece como la única probable si es que lo que se desea verdaderamente es triunfar y lo digo porque puede suceder que haya quienes se conformen con mantener cierta pureza porque si así incluso logran capturar un tercio del electorado se dan por satisfechos. De lo que se trata es de construir el 50 más uno en la sociedad, donde están esos votos que así como se convocaron en 2011 en torno a la candidatura de Cristina Fernández, velozmente se fueron esparciendo cada vez más y más, hasta llegar al tercio, al núcleo duro. De ahí es que si tengo que sentarme a conversar con Pichetto, con Larroque. con Massa, con Solá, con Urtubey, con Mayra Mendoza, con Máximo Kirchner o con Bossio, lo hago sin el más mínimo sentimiento de culpa porque sólo se construye unidad para la mayoría sentándose con todos los que alguna vez estuvieron juntos.


¿Seremos capaces?

jueves, 24 de noviembre de 2016

El pan dulce y la sidra no son antagónicos con la revolución

Escribe Teodoro Boot, a propósito de una nota de Roberto Caballero en Tiempo Argentino

aaaaaaaaaaa-2La nota de Roberto Caballero en Tiempo Argentino provocó bastante escozor y motivó no pocas críticas y polémicas, aun en los círculos que Roberto Caballero califica sin mas de “kirchneristas”, pero no seré yo quien se sume a la manía clasificatoria y diferenciadora que suele aquejar a los movimientos políticos en etapas de retroceso, así que lo dejamos ahí.
Pasa que no pocos integrantes de ese difuso “espacio” que Caballero llama (y nosotros dejamos ahí) “kirchnerismo” han tildado su nota de “gorila”, lo que no deja de ser una paradoja. Pero ocurre que muchas veces, a falta de mejores calificativos y de voluntad de profundización y análisis, por pereza se apela al término “gorila” para referirse a algo que no nos gusta, nos repugna o suponemos surgido de las cavernas del enemigo.
Compelido a comentar la nota por el editor de Pájaro Rojo, no puedo descansar en el cómodo recurso. Es que el escrito de Caballero no me parece gorila, sino insustancial, surgido de la necesidad (artificial y caprichosa) de justificar o defender a Cristina, tan artificial y caprichosa como la de quienes pretenden que es necesario defenestrarla.
Desde luego, el escrito de Caballero es bienintencionado, pero hijo de una concepción equivocada de la revolución (porque hay que recordar que quienes bregamos por la liberación nacional y la justicia social somos revolucionarios, no kirchneristas o peronistas o hinchas de Argentinos Juniors), y en el peor, de un sistema de prejuicios liberalizquierdistas.
Dejando esto de lado, en virtud del respeto y la credibilidad básica que merece todo compañero por el hecho de estar de nuestro lado y enfrentando a los mismos enemigos, opino que es fruto de una confusión ideológica y conceptual ligada a cómo se construye (y digo construye y no “hace”) una revolución.
Como atenuante, hay que decir que la nuestra, la de los setentistas, es una generación muy influida por la teoría del foco, un absurdo que en su momento precipitó muy serios errores.
Una digresión: sospecho que el Che nunca entendió la naturaleza y los mecanismos internos de la revolución que protagonizó. Suena loco, pero parecería que fue así, ya que Fidel nunca se diferenció demasiado de Lázaro Cárdenas, Pepe Figueres, Getulio Vargas o Perón, pero tampoco se diferenció de Mao o Ho Chi Minh, que proponían tesis opuestas a las del foco: la liberación nacional no es un golpe de mano; por el contrario, se va construyendo desde el seno del pueblo, en el pueblo y con el pueblo. En consecuencia, tiene que respetar sus tiempos, y más todavía porque es necesario nuclear a los más diversos sectores sociales e intereses que a uno le sea posible nuclear, lo cual, obviamente, va en contra de cualquier clase de pureza y apuro.
En este plano, si uno se toma en serio lo que dice con buena leche pero poco tino Caballero (pues arma una mezcolanza incomprensible con lo que no puede digerir) se vuelve zonzo y suicida. Y es que su “análisis” confunde las distintas lógicas y tiempos de diferentes espacios que, no por ser diferentes, tienen por qué ser divergentes.
La reconstrucción del frente nacional transita por al menos tres espacios en los que se debe trabajar en forma simultánea: está claro (y no se entiende por qué Caballero insiste en lo que es evidente para todos como si se tratara de un punto de controversia) que el pueblo conseguirá vivir mejor, con más derechos y seguridades, si pudiéramos retomar una política nacional y popular. Nadie discute esto. Ahora bien, el modo de llegar a esto es, mientras nos dejen, electoral, lo cual exige hacer acuerdos políticos y lanzar propuestas electorales que nos permitan ir construyendo una nueva mayoría.
Pero hay otro espacio, llamémosle social, el de la protección y defensa de los derechos sociales, que también supone construir mayorías, pero se trata de mayorías diferentes, de otras mayorías. ¿Cual es el propósito de estas luchas sociales? Lo que Emilio Pérsico ejemplificó impecablemente para definir el sentido de la marcha de días pasados, y no se entiende por qué despertó tantas iras “kirchneristas”, así entre comillas. Dijo más o menos algo así como “No estamos aspirando a volver al proyecto del año pasado. Estamos peleando por un pan dulce, un pollo y una sidra”.
Ocurre que mientras vamos construyendo la mayoría política suficiente para volver a ganar las elecciones y llegar a la posibilidad de retomar un proyecto de liberación nacional, los compañeros tienen que tener su sidra y su pollo para fin de año, tienen que poder garantizar sus derechos sociales y laborales, sus derechos humanos, como el acceso a la salud, la educación y la vivienda, necesitan defenderse. Y esa, la defensiva, es la naturaleza de las organizaciones gremiales, tanto si nuclean a los trabajadores formales y se llaman “sindicatos”, como si agrupan a los informales, desempleados y marginados y  en forma bastante redundante, se dan en llamar “organizaciones sociales”.
Una cosa, la lucha política, y la otra, la defensa social, van por carriles, en tiempos y según lógicas diferentes, pero no hay ninguna razón (excepto la estupidez o la traición) para considerarlas contradictorias. Al revés: son complementarias. Pero para ser complementarias, deben ser diferentes.
Aun así, la lucha política y la lucha social son insuficientes: es necesario trabajar en un tercer plano, el de la creación de una red, un sistema de contención y protección comunitaria, para amparar a nuestros compañeros en su hábitat, en su vida cotidiana, para que los muchachos no se vean tironeados entre el narco y la cana, que no pocas veces son lo mismo. En la práctica, esta construcción (así sea llevada a cabo tanto por agrupaciones políticas como por organizaciones sociales) tiene tiempos y lógicas diferentes a las de la política y las de la lucha social: son los tiempos y las necesidades de esa comunidad.
Pasa que si no entendemos que no somos un partido político, una suma de sindicatos ni un movimiento de pacotilla, algo así como una réplica berreta del falangismo o el fascismo, sino que somos (o debemos ser, o vamos siendo) un movimiento complejo, tumultuoso y contradictorio, un frente nacional, el germen, el embrión de una nueva sociedad, si no entendemos que debemos ser la nación en su ir siendo… pues no entendemos nada.
Lo otro, que si Cristina sí, que si Cristina no, es pura tontería. Hay que construir un movimiento y un frente nacional, que es un organismo vivo, lleno de tensiones y contradicciones. Y conducirá este proceso quien sea capaz de conducirlo. Si a Cristina le da la talla, nos ahorraremos mucho tiempo y sacrificios. Si no le da, mala suerte, y a llorar a la iglesia.
Enfrentamos a un auténtico Partido del Extranjero ante el que lo peor que podemos hacer es seguir creando divisiones y sembrando cizaña por celos, prejuicios, o peleas subalternas.
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Aquí la nota de Caballero

http://tiempoar.com.ar/articulo/view/62418/la-emergencia-social-y-la-emergencia-pola-tica-por-roberto-caballero

viernes, 2 de septiembre de 2016

Sacar la cabeza por la claraboya y escuchar al Pepe Mujica


El Pepe es uno de los cuadros político más lúcidos que nos quedan. Es como un viejo sabio al que hay que demorarse y escuchar una y otra vez. Lo tenemos acá cerquita y me parece que no le prestamos la debida atención. Creo que en estos tiempos duros, surgen dos caminos: Uno es recluirse con las convicciones acuñadas en los últimos 10 años, otro es abrir la claraboya, subirse a una escalera y sacar la cabeza para mirar el cielo y el paisaje, pero hacerlo con los ojos propios, sin preconceptos.

El Pepe Mujica, creo, desde su sabiduría nos está sugiriendo abrir la claraboya, para ver si llueve, si hay sol, si el aire está fresco. Hacerlo como lo hacíamos antes, antes de abroquelarnos en una serie de posiciones que la historia se está encargando de poner en cuestión a una velocidad llamativa.

Cuando el tipo nos habla de "la enorme dependencia cultural que ha generado el capitalismo en esta etapa y que es más fuerte que todos los ejércitos que pueda tener" nos está planteando una serie de nociones profundas, tanto que la gran mayoría de los convencidos de momento me parece que las va a rechazar.

Del otro lado estamos quienes nos permitimos dudar y, de momento, seguimos sacando la cabeza por la claraboya...

martes, 30 de agosto de 2016

La foto de Manaos y la ruindad política


Hay imágenes de política vieja y política nueva, pero también de política chica, pequeña y ruin como la que ayer desplegaron en la empresa Manaos el presidente y la gobernadora al prohibir que las autoridades del distrito de La Matanza estuvieran en la foto con ellos, compartiendo el logro de que en medio del achicamiento del país en todos los ordenes, hay algo que que crece. Claro, Manaos no crece por Vidal  ni por Macri, crece por el apoyo que desde su inauguración le ha brindado el municipio de La Matanza.

Ayer, alrededor de las 10 de la mañana, el gobierno nacional difundió un comunicado de prensa diciendo que el presidente retrasaba su ida a la planta de Manaos por problemas climáticos y, la verdad, bastaba con mirar el cielo para comprobar que había gato encerrado. ¿Cuál era el inconveniente? Que el presidente no quería que estuviera la intendenta del distrito, quería una foto PRO, sin peronismo, aunque éste, por decisión del pueblo matancero sea quien lo gobierne a nivel municipal. Estaba claro que el macri-vidalismo estaba operando para la foto que se ve en el encabezado. Y lo lograron. Luego, cuando se retiraron, se hizo la otra parte del acto, donde las autoridades de Manaos entregaron una plaqueta a Verónica Magario por su compromiso en los destinos de la empresa.


En su discurso, el presidente dijo:

"Necesitamos que todos nos demos una oportunidad. El camino no es agredir, confrontar, el camino es escucharnos, dialogar, es sumar"

¿En qué quedamos, Mauricio? ¿Por qué balbuceás palabras que en ese mismo instante estás refutando con tus actos?

Claro, después resulta que no lo dejan gobernar...

jueves, 4 de agosto de 2016

No vienen por Hebe: vienen por todos nosotros


Es simple: Así como la contradicción principal tapona a las secundarias, la figura de Hebe se agiganta cuando una justicia sospechada por todos los costados pretende apresarla. Muchos hemos tenido diferencias puntuales con ella, pero eso jamás significó desconocer su compromiso total y sin medias tintas con la verdad y la justicia, por eso en momentos históricos como el que atraviesa nuestro país, bancar a Hebe es quizá la forma más directa de manifestar el desprecio por el rumbo político, previsible, del gobierno de Macri.

No podemos confundirnos en el análisis, y para eso es vital releer este pasaje de la carta que Hebe le presentó al juez Matínez de Giorgi:

"Las madres con gran esfuerzo aportamos voluntariamente 60 cajas con pruebas, junto con 40 backup, y otros elementos más, primero a Oyarbide y después a ud. que ni siquiera leyeron algo de lo aportado.
Asistimos cuantas veces nos llamaron a declarar, hicimos pericias de las firmas que constataron que no eran mías, siempre a disposición por la verdad, incluso hace unos meses asistí voluntariamente a su despacho para informarme ante la indigna marcha de la causa."

Es que la persecución a las Madres forma parte de una estrategia mucho más profunda, cual es la de poner en cuestión todo lo actuado en los tres gobiernos de Néstor y Cristina. El poder económico argentino y trasnacional viene por todo y por ello acciona como lo estamos viendo. Por otra parte, acompañar a Hebe no significa en absoluto hacer extensiva la defensa a casos como los de José López y todos aquellos que hayan robado: la transformación que vivió nuestro país en los últimos 12 años no se mancha por estos chorros. Es más: queremos que estos delincuentes y los otros, los que les dieron la guita, tanto como todos los que no están siendo tocados por la justicia, paguen como cualquier hijo de vecino.

No vienen por Hebe, vienen por la historia reciente y vienen de atropellada, por eso hay que pararlos y ya, sin dar más vueltas.

viernes, 10 de junio de 2016

Qué le proponemos a los argentinos?

Muchos tenemos la tendencia a espantarnos y expandir a cada minuto por las redes nuestro asombro por las definiciones ideológicas y las medidas antipopulares que genera el gobierno de Macri día tras día, pero llega un punto en que pareciera que una suerte de empate se extiende indefinidamente entre el espanto del kirchnerismo por lo que hace el macrismo y el de éste por el desastre que, dice, le dejó aquél. El estiramiento de esta escena no hace más que favorecer al oficialismo por la sencilla razón de que detenta el poder con una serie de ramificaciones en áreas como medios y justicia que lo posicionan con una fuerza nada despreciable. Pero, además, el problema de que esta foto siga congelada es que obtura la gestación de la alternativa política que imperiosamente se necesita para capitalizar lo que nosotros consideramos como un desastre, que es la acción de gobierno de Cambiemos.
El macrismo seguirá desplegando su sino restaurador sin el más mínimo complejo por la sencilla razón de que tiene muy claro para qué ha llegado al gobierno. Se dio el lujo de vetar la ley antidespidos y, la verdad, no voló una mosca. Así de fuerte se siente y así de fuerte está, aunque desde la oposición muchos quieran ver otra imagen.
El único freno posible está en el parlamento, donde el peronismo no termina de presentarse como un bloque nítidamente opositor, fundamentalmente en el senado, que es el espacio en que más rudamente se sienten las presiones de la lapicera, y en el resultado que puedan arrojar las elecciones de medio término del año entrante, donde el panorama para el FPV no es nada sencillo: En la PBA los bloques parlamentarios están partidos en tres, tanto en diputados como en senadores y la posibilidad, aunque sea de garantizar una interna ordenada es hoy por hoy casi una utopía. En este escenario confuso, no escasean las operaciones de todo tipo, como el rumor que habla de un acuerdo entre Randazzo y los intendentes “dialoguistas” con el massismo, algo que no sería de extrañar para nada. Por otro lado tenemos al cristinismo, al sciolismo y otros sectores minúsculos que andan buscando con quién arreglar. La pregunta es obvia ¿Está el peronismo provincial en condiciones de presentar una propuesta única y lo suficientemente poderosa como para asestarle una derrota a Cambiemos?
No sólo queda muy poco tiempo para presentar esa propuesta sino también para comenzar a decirle a la sociedad qué propuestas tenemos para revertir el estado de cosas que está consolidando el macrismo. Desde el vamos, surgen preguntas como ¿Qué vamos a hacer con las tarifas de luz y gas? ¿Pensamos retrotraer todo al 9 de diciembre de 2015? ¿Qué pensamos de los subsidios?
La respuesta política se fortalece con propuestas en áreas donde el adversario ha tallado. Esto significa que no es poca la cantidad de argentinos a la que se convenció de que el cuadro tarifario que dejó el gobierno de Cristina era una bomba de tiempo. Más allá de nuestro propio debate interno sobre si no debimos haber tocado el tema subsidios muchísimo antes, lo concreto es que el discurso de “la pesada herencia” tuvo índices de penetración nada desdeñables y eso nos obliga a expedirnos, ante la otra buena instalación que hizo la cadena paraoficial: “Si ganaba Scioli hubiera hecho lo mismo”
Todos los debates son bienvenidos, siempre que apunten para adelante, porque ello significa que estaremos pensando seriamente en qué propuestas le presentaremos al pueblo para que vuelva a acompañarnos. Lo que políticamente ya no sirve es seguir llorando sobre la leche derramada y alarmándose por cada nueva iniciativa restauradora del macrismo porque con eso no vamos a ningún lado.
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En la publicación original de este post, el amigo Musgrave dejó un comentario que corresponde anexar porque es un aporte importantísimo:
"dejame cambiar el eje. Hay dos problemas, uno es el de las propuestas y otro más grave para mi, es el de quienes son las voces de las propuestas. Tengo la sensación de q mientras nuestras voces sigan siendo las mismas la gente va a pensar “por que no lo hicieron cuando fueron gobierno?”
Perón decía, no siendo muy original pero si muy pragmático, “en política las estrategias se validan por los resultados”. O sea la estrategia q sirve es la q te permite ganar elecciones.
Por eso en la tradición peronista, se repite el mantra “el peronismo no puede ser conducido por perdedores”
Porque la realidad de la cosas es que, a diferencia de lo q uno piensa, en politica economica y en politicas publicas en general, ya está todo inventado. Lo que se necesidad es politicos con liderazgo q sean capaces de generar elecotorabilidad para para aplicar esas politicas"

miércoles, 1 de junio de 2016

Grupos de tareas


Si no fue una fiesta, fue un maquillaje o una fantasía. Cualquier opción les sirve para convencernos de que vivimos 10 años de mentira. Para ellos, la verdad es lo que vemos: bancos con ganancias récord y exportadores de fiesta. Te dicen que la verdad es que los ricos sean cada vez más ricos y que el resto cuide lo que tiene porque si lo pierde, chau.

Hubo un tiempo en que el yugo lo ejercía el patrón a los palos, luego fue el Estado con sus Fuerzas Armadas. Ahora, a los mercados les alcanza con los medios, donde una combinación de conductores, referentes y funcionarios nos explican los beneficios de quedarse en el molde. Entonces, poco a poco vas cayendo socialmente pero te vas conteniendo con pequeñas alegrías, como por caso cuando en estos días confirmen que la selección no se vuelve y que Boca podrá seguir en la Libertadores. Luego vendrán nuevas pequeñas victorias, como lograr pagar la luz y el gas. Varias veces me vi como Alterio gritando “La puta que vale la pena estar vivo” al salir de la oficina de Edenor luego de pagar en el segundo vencimiento la factura.
El pueblo argentino está sometido a una nueva forma terrorismo donde los Falcon verdes han sido reemplazados por grupos de tareas que operan las 24 horas del día, como la mesa de Fantino, los programas de panel y la gran mayoría de la programación en vivo de la tele. No se llevan a un familiar, castigan sin piedad a tu conciencia política hasta dejarla malherida. Luego, encendés la radio y el servicio informativo de Continental te dice “No te muevas, nosotros nos movemos por vos”.
Quedate piola, no busques, no jodas…
Nunca se vivió un trance como el actual y no se sabe dónde está la respuesta. Ya Lenin dijo hace más de 100 años que si hay algo que jamás se detiene es la lucha ideológica. Lo que nadie nos dice ahora es cómo se la libra en tiempos donde la comunicación está dominada como nunca por el sentido común de la clase dominante y hasta el GPS te alerta que te aproximás a una zona peligrosa cuando estás cerca de un barrio humilde, pero se queda bien callado el turro cuando pasás cerca de un barrio privado, habitado en su mayoría por tipos que no pueden justificar sus mansiones.

domingo, 24 de abril de 2016

viernes, 22 de abril de 2016

Macrismo y pensamiento mágico


El baño de casa tiene unas baldosas entre rojas y bordó que nunca nos gustaron, para colmo, hubo que cambiar algunas por roturas de caños, con lo cual se notaban las diferencias entre las viejas y las nuevas. Como cambiar todo nos representaba un costo inaccesible, contratamos a un señor que puso arriba una especie de sobrepiso con baldosas tipo flexiplast grisecitas claras muy bonitas, pero Lamentablemente, con los años empezaron a despegarse y romperse, por lo que ahora nos encontramos nuevamente en la disyuntiva original. El kirchnerismo fue algo parecido a ese entrepiso. Por años duró, hasta que empezó a romperse y nos dimos cuenta que abajo seguían estando esas baldosas horribles entre rojas y bordó, por lo que habría que pensar seriamente en juntar la guita para cambiar definitivamente ese piso original.
Todo esto viene a cuento del campeonato de ironía que se ha lanzado a propósito del coaching macrista de hace unos días y la irrupción de este experto en felicidad que ha nombrado el señor presidente de la nación. En verdad, todos vimos crecer esta movida de la autoayuda que nos llegó en el mismo paquete donde venía el neoliberalismo, y eso es bastante anterior al kirchnerismo, pero un día lo olvidamos y por ende nos desentendimos del asunto. Hasta que ahora queremos balearnos en un rincón cuando desde la mismísima Casa Rosada se auspician las diversas variables del pensamiento mágico, con el aliento indispensable del sistema de medios, que difunde ideas como por ej cómo hacer más eficiente las compras, cómo sacar ventajas del vivir en un monoambiente y diversas innovaciones como los beneficios de encender menos luces y demás razonamientos por el estilo, que no son otra cosa que militar el ajuste salvaje pero, tipo, con onda ¿Viste?
El macrismo no improvisa cuando describe las consecuencias de su accionar político-económico en términos de pensamiento mágico. Simplemente opera sobre la base de un diagnóstico muy elaborado en torno a lo que sucede en la cabeza de una inmensa cantidad de argentinos. Tratar de entender este fenómeno debería ser una de las tareas centrales de todos aquellos que intentamos modificar pero en serio la estructura económico social de nuestro querido país.

lunes, 18 de abril de 2016

Un paso adelante, dos pasos atrás



Ayer por la tarde sentí por primera vez una tristeza muy profunda que venía de lo más hondo de mis sentimientos y estaba generada por la certeza de que en Brasil se iniciaba el golpe parlamentario contra Dilma. Me acabo de enterar que uno de los diputados que votó por el juicio político a la presidenta le dedicó su voto al militar que la torturó cuando estuvo detenida, algo que ratifica aquello de que la grieta es muy anterior a los gobiernos de la última década y nos demuestra qué sectores militan si profundización.
Si bien este desenlace se veía venir, igualmente duele que el partido político que más hizo por los pobres del principal país de sudamérica sea expulsado del poder por una runfla de impresentables, pero esta es una enseñanza que debemos atender con sumo cuidado quienes seguimos aspirando a la transformación social.
En momentos como estos, donde la pregunta es ¿Cómo pudimos llegar a este punto? es donde se impone realizar una mirada en términos históricos y recordar que quienes empezamos a militar a fines de la dictadura cívico-militar soñábamos con un futuro donde las fuerzas hermanas de Uruguay, Chile, Brasil y del resto del continente llegaran alguna vez al poder. Eso se dio en los albores del nuevo siglo y fuimos testigos de los logros obtenidos, pero las oligarquías de los diversos países y los Estados Unidos no se cruzaron de brazos, aguantaron el interregno popular y planificaron el regreso con una dureza como la que hoy estamos verificando. Están dispuestas a convencer como sea a los pueblos de la inconveniencia de instalar nuevamente gobiernos díscolos. Lo vemos aquí, donde el ajuste brutal al que se somete al pueblo es relatado como la consecuencia de la fiesta populista y se oculta la verdadera causal, que no es otra que el resultado de una transferencia de recursos nunca vista a los ricos en tan poco tiempo.
Lo que debemos hacer desde el campo nacional y popular es recordar aquello de Lenin cuando hablaba de un paso adelante y dos para atrás. Hoy, más que nunca es prioritaria esa evocación. Las fuerzas populares siempre están en inferioridad de condiciones en la confrontación con las oligarquías que cuentan con los medios, el dinero, las empresas, las corporaciones y una camada de dirigentes políticos siempre dispuestos a jugar con ellos. Pero la gran diferencia de estos tiempos es que en la región, las nuevas generaciones se criaron al calor de las políticas populares y eso marca una diferencia. Cuando yo tenía 14 años me agarró el golpe del 76 mientras que mi hija, a los 14 ya protagonizó la toma de su colegio por reivindicaciones estudiantiles. La generación de los que andamos en torno a los 50 tuvo que crecer en medio de proclamas militares y eso deja marcas indelebles que tarde o temprano afloran, tirando a favor de lo establecido. Nuestros hijos tuvieron la inmensa suerte de crecer viendo cómo se podían lograr conquistas sociales y cómo desde el gobierno se podía gestionar a favor de los que menos tienen.
Hay una diferencia notoria
Nos toca a nosotros padecer la restauración pero no tengo duda que el piberío que se formó con el kirchnerismo, el PT y el resto de las fuerzas populares sabrá pasar la zaranda para revisar todo lo que se hizo, corregir, profundizar e innovar todo lo que sea necesario. Las experiencias de 10 años de gobiernos populares en el continente no caerán en saco roto pero tenemos que prepararnos para recordar que los tiempos de las luchas políticas son mucho más largos que nuestras propias vidas.

domingo, 20 de marzo de 2016

El Vermucito | Audio del 20-03-2016


En el comienzo del programa criticamos algunas cosas que no nos gustaron del Plenario del FPV en la UTN de Avellaneda.
DARIO VILLARRUEL SOBRE JUSTICIA MEDIÁTICA
ENTREVISTA A JORGE CAPITANICH
COLUMNA DE ARNALDO BOCCO
ENTREVISTA A MARIO SECCO, INTENDENTE DE ENSENADA
PRIMERA HORA
SEGUNDA HORA


sábado, 19 de marzo de 2016

Ayer por Lula, en Abril por Cristina


El diario La Nacion se empeña, bien a la manera militante, en sostener que fue ínfima la concentración a favor de Dilma y Lula en Brasil. Cree que la sociedad es ciega y no vio, a través de las imágenes que circularon por la red, la grandiosidad del hermano pueblo brasileño haciendo tronar su compromiso con el PT, por encima de las críticas que tiene para hacerle al gobierno de Dilma. Es que si bien hasta ahora su segundo mandato ha sido realmente malo, y en eso la coincidencia es abrumadora, los motivos por los que la O Globo y los sectores imbricados en el entramado opositor la quieren destituir son otros, básicamente les preocupa que el ingreso de Lula en el gobierno sirva para reorientarlo y eso lo oxigene, con las consecuencias políticas esperables.
Lo que está sucediendo en Brasil es muy similar a lo que ocurre en Argentina. El sistema de medios en estrecha alianza con sectores impresentables del poder judicial operan en tándem para desestabilizar gobiernos (Brasil) e impedir que fuerzas políticas disfuncionales puedan regresar al poder (Argentina). Los medios amplifican denuncias que en muchos casos no tienen sustento y sus aliados de la justicia proceden. En el caso de Lula, no paran de encontrarle propiedades, es el aloe vera paulista. Aquí están haciendo algo parecido con el refrito de “La ruta del dinero K” y su presentación como si ya fuera cosa juzgada que pone a los jueces contra la pared, pues si no se subsumen a la presión del multimedios sale Lanata a solicitar el escarnio público, como lo hizo el año pasado con los jueces de la Sala Dos de la Cámara federal, cuando llegó a solicitar que se escrachara a sus hijos en las escuelas a las que asisten.
La oleada de gobiernos populistas/progresistas es algo que las oligarquías latinoamericanas en alianza con los Estados Unidos no están dispuestas a volver a tolerar y es por eso que no dudarán en recurrir a cualquier metodología buscando sacar de la cancha a los líderes que tienen potencialidad para liderar procesos de masas. Lula y Cristina están en la mira por eso, y vienen por ellos sea como sea. Las fotos de San Pablo de ayer serán las de abril en Buenos Aires cuando Cristina, muy probablemente escoltada por Raúl Zaffaroni, como su abogado defensor ingrese al despacho del juez Bonadio

martes, 15 de marzo de 2016

Y cómo sigue esto?


Hoy comienza a plasmarse en la vida real el retorno al "país normal" que el 51 % de los electores votó el 22 de noviembre. Cambiemos ha logrado alquilar escribanía y la cámara de diputados, luego de un extenso y por momentos ardoroso debate, terminará dando el puntapié inicial para que luego el senado sancione  la derogación de la ley Cerrojo. Argentina emprende el regreso a la lógica del siglo pasado que, por supuesto, es relatado desde el dispositivo mediático oficial como un "regreso a los mercados y al mundo". La prensa de occidental elogia al gobierno de Macri y falta nada para que volvamos a ser el mejor alumno de la sala de los periféricos, igualito que con Menem. Es el regreso al endeudamiento masivo, según palabras del mismísimo Miguel Angel Broda, pero también el punto de partida de nuevos juicios, que llegarán de manera inexorable pues esa es la razón de ser de los procesos de endeudamientos de países dependientes.

Si no entendemos el objetivo político de la deuda externa, como la gran disciplinadora de los países en desarrollo, no entenderemos las razones profundas que fundamentan el frenesí  con que ceocracia gobernante sumerge nuevamente al país en una lógica que ya padecimos. Que esta capitulación deje abierta la puerta a nuevos juicios y que incluso puedan llegar a ser por montos superiores al que se le pagará a Singer y cía, es funcional a la lógica de un país nuevamente atado de pies y manos a un corralito del que durante la última década se intentó salir.

Lo que viene de ahora en más es, en primer lugar, un sobregiro mediático de la "victoria política de Macri" y la instalación de que por fin "el país sale de la tenebrosa noche K". El festival va ser soberbio y difícil de soportar para personas fácilmente emocionables. Entre los fuegos de artificio del conglomerado de medios, con ricos y famosos celebrando la liberación y el amanecer "de un nuevo tiempo", el pobrerío seguirá incrementando el consumo de hidratos de carbono en silencio y la fracción de la clase media donde habita el kichnerismo intenso profundizará su militancia opositora.

En este contexto, no estaría mal tomar este 15 de marzo como un punto de partida para la construcción de una coalición que llegue a tener posibilidades de disputa por el poder, habida cuenta de que la que expresó el kirchnerismo ya no existe. Si en un momento estuvieron dentro de un mismo espacio Victoria Donda, Sergio Massa, Hugo Moyano y Urtubey, por citar casos emblemáticos y hoy están todos afuera, hay que entender que lo que sigue debe ser una construcción nueva, acorde a la etapa que vivimos.

No hay alternativa

La ceocracia es la toma del estado por asalto por parte de la clase dominante gracias al voto, pequeño gran detalle. Tiene una legitimidad de origen intachable y un volumen de usinas de generación de hegemonía político-ideológica nunca visto. Si hasta Nelson Castro critica aspectos laterales y hasta La Nacion publica informes que no causan ninguna gracia en la quinta presidencial. Es la lógica que supimos vivir en tiempos de Menem; es Mariano Grondona alentando la creación del FREPASO en Hora Clave; es Clarín diciendo en 1977 que apoya a la dictadura en lo político pero cuestiona fuertemente su modelo económico. Es, en definitiva, la suma de contradicciones secundarias dentro de un mismo bloque de poder amplificadas como si fueran discusiones estructurales de un país que, dirán, "por fin dejó la grieta atrás..."

En suma, sobrevendrá un período de fortísima operación comunicacional que como sabemos, tarde o temprano tiene sus frutos. Instalarán que todo lo malo es culpa del "desastre que dejó Cristina" y que "hay que pasar el otoño", porque luego, cuando empiecen a cobrarse los aumentos por paritarias, el aguinaldo, y comiencen a llegar las inversiones, habremos llegado a las puertas del paraíso.

Lo preocupante es que en este instante, lógicamente el peronismo de las provincias juega a dos puntas, renegando pero buscando al mismo tiempo mantener canales de diálogo con Casa Rosada y el kirchnerismo intenso corre el riesgo de aislarse en su propio algoritmo de red social. (Concretamente, estas líneas no creo que sean leídas por afuera de nuestro microclima, salvo por algún profesional de la comunicación o la política).

La derogación de la Ley Cerrojo partirá las aguas al interior de lo que hoy es el FPV y es muy probable que se generen condiciones para una ruptura donde queden, por un lado, aquellos sectores que expresen un peronismo macrizado (un simil de lo que fue la Renovación cafierista respecto al alfonsinismo) y por otro, sectores más proclives a una construcción tipo FREPASO.

Habrá que esperar a que se desarrollen los acontecimientos para que queden expuestos con nitidez los dos bloques y ver luego cómo mueve Cristina. De todos modos, nada hace sospechar que tengamos buenas noticias ni a corto ni mediano plazo dado que una ruptura -que es lo más probable- favorece exclusivamente a la ceocracia y también porque la unidad de lo que fue el FPV aparece cada vez más lejana, básicamente porque no hay cajas para negociar, y porque el macrismo está demostrando prestancia para sintonizar con los gobernadores peronistas. Con todo lo que ello implica...

En este contexto, lo prioritario quizá sea entender que la tarea pasa por la construcción de una nueva coalición política, que para tener posibilidades de ser mayoritaria deberá ser mucho más que el activismo en las redes y en los parques. Fundamentalmente con inserción en la clase obrera y sectores sociales que hasta el momento no pareciera que están siendo interpelados por el denominado kirchnerismo duro.

sábado, 12 de marzo de 2016

La quieren ver presa a Cristina


A tres meses de asumido Macri su gestión apunta a la destrucción de todo lo bueno que construyó el kirchnerismo mientras que todo parece crujir en el FPV. La pérdida de las cajas del estado nacional y el bonaerense se hacen sentir día a día con más fuerza y esto, combinado con esa tendencia al oficialismo permanente de vastos sectores del peronismo, genera un escenario de dispersión como el que se vive por estas horas en el bloque de diputados de la provincia de Buenos Aires. La derrota trae consigo una crisis profunda y en estos días hay mucho de “sálvese quien pueda” y poco de asumir la realidad de que somos oposición y que ser oposición significa pararse en otro lado, muy distinto y para muchos muy nuevo.
En este contexto, todo indica que Macri conseguirá los votos de algunos peronistas para derogar la ley Cerrojo y así consumar la rendición ante los buitres, con las consecuencias nefastas esperables pues vendrán nuevos juicios y la deuda externa volverá a ser el látigo con que el capital financiero impondrá de nuevo el yugo. La incidencia de esta capitulación abrirá grietas imposibles de cerrar en el campo nacional y popular.
Asistimos a un festival de pragmatismo en el marco de una carrera por ver quién negocia mejor con el gobierno nacional para sobrevivir. Lo que nadie se pregunta en este reality es quién tiene los votos y la gente del FPV. La respuesta es que la inmensa mayoría de los votos y de la gente los sigue teniendo Cristina. No hay persona de las que siguen identificándose con el kirchnerismo que no se referencie en ella. Es que quienes con su militancia denodada lograron que la derrota de Scioli fuese mucho más ajustada de lo que decían los sondeos se sienten representados exclusivamente por la ex presidenta y eso le aporta una fuerza nada desdeñable. Busque usted a ver cuántos encuentra que se sientan convocados por Urtubey, por Sanguchito o por Gioja… Un amigo me decía hace poco que los actos en las plazas no son actos peronistas. Le respondí que la plaza del 9 de diciembre tampoco lo fue y me miró extrañado. Se están generando mutaciones profundas, atenti… Artemio clamaba en el desierto que Scioli no sumaba votos por fuera del pan kirchnerismo y no le dimos bola, hasta que las urnas dieron su veredicto postrero. Está cambiando el vínculo entre el ciudadano de a pie y el dirigente al tiempo que la coalición que sostuvo los gobiernos K ya no existe más, y en ese contexto, Cristina es la única dirigente que mantiene un vínculo intacto y directo con la base, un contacto que no es intermediado y forma parte del nuevo tiempo que estamos viviendo, algo que el círculo rojo no desconoce y por eso la va a ir persiguiendo cada vez con más ahínco.
Es obvio que la quieren meter presa ¿Por qué? ¿Por sus errores o por sus aciertos? La respuesta a esta pregunta define el escenario político a futuro. El kirchnerismo fue el intento de transformar el sistema de medios, la justicia y el rol del estado en la economía y fue la ex presidenta quien lideró ese desafío. No lo consiguió, pero se animó a hacerlo y eso constituye una herejía que los mercados no están dispuestos a tolerar, entre otras cosas para que no haya reincidencia. Es cierto que cometió errores, muchos si querés, pero hoy eso es lo de menos ya que no vienen por ella por sus errores, vienen por sus aciertos, y entre éstos el que más se destaca es el haberle hablado horas enteras a los argentinos sobre las causas de la mayoría de sus males y resulta que todos los que fueron comprendiendo su mensaje no se confunden y saben muy bien quién es su referente.
Pero la quieren meter presa, además, porque no desconocen que sigue teniendo una altísima electorabilidad y eso la transforma en un enemigo temible. Saben muy bien que si las consecuencias de sus políticas profundizan el descontento, la sociedad tendrá dos modelos nítidamente diferenciados y que el modelo del kirchnerismo nadie lo podrá representar mejor que Cristina. Por eso la van a acosar por todos lados, en un accionar muy parecido al que se está desarrollando en Brasil con Lula.

viernes, 11 de marzo de 2016

Aspectos jurídicos del arreglo con los buitres



Sebastián Soler es especialista en derecho financiero, fue asesor de la presidencia del BCRA y es uno de los pocos abogados argentinos habilitado para ejercer la abogacía en New York. Es, por lo tanto, una voz altamente calificada para analizar las consecuencias que podría tener el arreglo con los buitres en los términos en que lo está planteando el gobierno de Macri.

jueves, 10 de marzo de 2016

Felipe Solá y el sentido común de la derrota

Este video de Felipe Solá está siendo muy difundido y cosechando no pocos elogios. En lo personal, me generó varias contradicciones, que están emparentadas con las que me provoca el mismísimo Felipe. Pero ¿Qué es lo que quiero marcar? Que las afirmaciones del diputado son una convocatoria a la derrota, a bajar los brazos, un pragmmatismo propio -y no casualmente- de un tipo que no casualmente integra una agrupación profundamente reaccionaria y oportunista.
No puedo escindir el discurso de Solá de su práctica porque no me olvido que este mismo dirigente que hoy llama a lamerse las heridas es el mismo que alguna vez dijo que para sobrevivir en política hay que hacerse el boludo.
Es el sentido común del derrotado que no casualmente juega dentro de la sutil engañifa del “no queda otra” del massismo que consiste, ni más ni menos, que en acompañar al macrismo en una capitulación con los buitres cuyas consecuencias serán nefastas para el país.
Claro que no hay nada que festejar y que la celebración de los diputados del oficialismo avergüenza, en eso estamos de cuerdo, pero no en la propuesta de acompañar la capitulación.
Esta exposición atrae básicamente por su composición, propia de una mente brillante capaz de elaborar pensamientos sutiles y comunicarlos con la tierra y la cancha del que ha caminado 50 años por la política argentina, pero el mensaje que arroja es lamentable, porque no es cierto que no se pueda hacer otra cosa. Se puede intentar un camino distinto. Se puede incluso negociar sin ceder absolutamente en todo. Sólo hay que tener la voluntad política de hacerlo, algo que Felipe ya no tiene desde hace muchos años.

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