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domingo, 4 de marzo de 2012

El Vermucito | domingo 4 de marzo


A la salida comentábamos con Néstor que el programa de hoy estuvo muy "lleno". Hablamos con Juan Cabandié, que puso el acento en la militancia y construcción de una fuerza política en la ciudad como único recurso para derrotar al macrismo; analizamos el vínculo del gobierno nacional con la jefatura de gobierno porteña con el sociólogo Héctor Stupenengo; nos visitó Carlos Caramello; Camila comentó el rebote en Twitter del discurso de la presidenta; Arnaldo Bocco explicó los alcances del proyecto enviado por el PEN al parlamento sobre el Banco Central y también las fuertes declaraciones del Chino Navarro sobre los paros de los gremios docentes, y mucho más

Para el Chino Navarro es un error grave el paro docente


El diputado provincial del Movimiento Evita estuvo terminante al opinar sobre los paros de los rgemios docentes.

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martes, 18 de octubre de 2011

El paro docente de 48 hs termina beneficiando la estrategia de Macri


A ver: El macrismo viene por todas las conquistas de los docentes, está claro. La pregunta es si el método elegido por los gremios del sector para enfrentar esta embestida es el más inteligente y ahí es donde me parece que se equivocan. El gobierno de la ciudad ingresó un proyecto en la Legislatura, que es el ámbito adecuado para discutir esta modificación que propone. Frente a este proceder, la convocatoria a un paro de 48 hs -que se suma al de la semana pasada- aparece como una medida con rasgos de un autismo preocupante que antes que nada desconoce el funcionamiento de las instituciones.

El macrismo viene con los tapones de punta, encaramado nada menos que en un respaldo electoral fabuloso, si desde los gremios docentes no se mueven las piezas con mucha sutileza perderán la batalla y por goleada. Macri no va a decir que detesta la escuela pública. Va a mentir que piensa lo contrario mientras cercena derechos laborales, la desfinancia y la transforma en un servicio de baja calidad para los sectores de escasos recursos. Pero el avance, además, vendrá montado sobre los evidentes agujeros negros que hoy por hoy tiene el sistema y ante eso la respuesta más idónea no parece que sea el paro, que entre otras cosas amontona a los padres en la vereda discursiva del macrismo.

Se equivocan los docentes si creen que esta embestida la van a aguantar con paros, le erran si no aceptan que el gobierno de la ciudad tiene derecho de pensar como piensa y que aunque su propuesta sea horrible la está cursando a través de los mecanismos institucionales adecuados para ver si logra una mayoría que le posibilite llevar adelante su plan. Se equivocan si creen que enquilombándole la vida por dos días a las familias que dependen de la escuela pública lograrán que se entienda su reclamo. Y, lo peor, si lograrán convencer a algún que otro legislador de que no conviene darle número al PRO para aprobar su proyecto. La imagen que con mucha audacia instaló el macrismo es que los gremios están defendiendo meramente una serie de privilegios así porque sí. La respuesta del paro a como dé lugar  termina validando esa estrategia.

La historia de las luchas populares está repleta de pujas por causas justas que se dilapidaron por procederes torpes, pareciera que vuelve a repetirse.
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martes, 31 de marzo de 2009

Cosas que se ven en la escuela

Ayer participé de la reunión de padres de quinto grado y me llamó la atención cómo cuando se empezó a hablar del paro y los docentes comenzaron a explicar las motivaciones de la medida de fuerza, la gran mayoría de los padres empezó a retirarse con un silencio de esos que delatan desaprobación.
Muchas veces sucede esto, no es novedad. Los padres van a esas reuniones a tratar cuestiones ligadas directamente –creen- a los chicos: qué materiales van a usar durante el año, qué bibliografía, etc, etc. Pero cuando la temática de la reunión se desliza a carriles “laterales” empiezan a poner cara de cierto disgusto, rostros que en minutos adoptan el rictus de “ya es tarde y debo ir al trabajo” con los que acompañan los pocos pasos que median entre la sillita donde están sentados y la puerta del aula.
Hay un porcentaje nada despreciable de padres que se incomodan cuando se les habla, por ejemplo, de aportar a la cooperadora y que directamente se molestan cuando se plantea la problemática del paro docente. Notable que en muchos casos, hijos de estos padres el año pasado se manifestaban incondicionalmente a favor del “campo” y su paro.
Notable y preocupante.
Notable que personas asalariadas cuestionen la lucha de otros asalariados por un mísero aumento,
Notable que se apoye el lockout de propietarios que mientras cortan la ruta e impiden el tránsito de camiones, tranqueras adentro siguen cosechando y con su actividad normal, pero se cuestione la lucha de personas con su mismo tipo de inserción laboral.
Claro, son años de lavado de cabeza los que generan esta visión tan desclasada de la realidad.
El punto es desde dónde se da el debate para restaurar ciertas nociones que han quedado sepultadas por el discurso neoliberal.
El punto es cómo hacer para que los laburantes entiendan que sus pares tienen no sólo el derecho de pelear, sino que es su única herramienta ¿Hay que empezar de cero nuevamente?
El punto es cómo hacer para demostrar que la utopía de la vida en sociedad sin conflictos no existe.
El punto es cómo demostrar que no hay rotondas para los derechos y las reivindicaciones y que por ende hay momentos en que unos y otros se entrecruzan generando fricciones y que esas fricciones son inherentes al conflicto y que el conflicto es basamental a una sociedad desigual.
En la escuela se manifiestan con toda crudeza muchas de estas contradicciones. Se ve cómo una familia que no aporta a la cooperadora gasta 5 pesos por día en golosinas para su hijo cuando la cuota mensual es de veinte pesos.
En la Escuela se ve cómo muchas de esas madres se desviven por juntar plata para el regalo del día del maestro o cómo trabajan para la el acto donde actúa el hijo ¿Qué delata esto? Un profundo individualismo, una visión acotada a lo personal y una ruptura de todo lo que sea colectivo, porque eso es más abstracto, más lejano, más inasible y porque, además, no refleja beneficios concretos y directos al pibe.
Los beneficios para el pibe son que pueda comprase cinco pesos de golosinas, no que tenga clases de computación, Ajedrez y teatro que las paga la asociación cooperadora EXCLUSIVAMENTE CON LOS APORTES DE LAS FAMILIAS. Es como que eso no se lo llega a ver y acá estamos frente a un problema realmente serio, porque si se perdió de vista lo colectivo, si se desdibujó la visión de conjunto, estamos cerca del horno como sociedad.
En nuestra escuela hemos ido reconstruyendo muy lentamente varias nociones de lo colectivo y lo bueno es que se van viendo algunos resultados. La reconstrucción es lenta y siempre lleva más tiempo construir que destruir, pero nuestra experiencia es alentadora.
Hay mucha gente que malvive, que es explotada en su trabajo pero defiende posturas e intereses que le garantizan la perduración de su actual situación o a lo sumo el agravamiento de sus condiciones y por supuesto que lo hace convencida de que ese es el mejor camino. Ahí debe trabajarse, sabiendo que la tarea es bastante ingrata, pero necesaria, vital.
Una cooperadora escolar es un buen lugar para comenzar a reconstruir mucho de lo roto.

martes, 28 de octubre de 2008

Clarín PRO y el paro docente

No se puede manipular así la información, tan desvergonzadamente como lo hace acá Clarín.
Las escuelas siempre están abiertas durante los paros, entre otras cosas para garantizar la alimentación de los chicos becados, que van al mediodía a retirar la vianda.
Además, la experiencia enseña que siempre hay algunos docentes que no paran. Esto sucede sucede en todas las escuelas.
Por eso nunca están cerradas.

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