Lo que a uno le parece una tremenda estupidez es en realidad parte de una campaña muy bien orquestada para instalar nociones. Esta nota de Guillermo Mentruyt, presidente de la denominada Fundación Ciudadana que sale hoy en La Nación, es un ejemplo típico de cómo opera la derecha. Tiene párrafos desopilantes como éste:
“Fue tan impactante ver los aparatos partidarios en funcionamiento para influir en los procedimientos (y quizás en los resultados) como el abrazo final y emocionado con un fiscal de otro partido a quien ayer no se conocía.”
Y también perlitas como este otro:
“Muchos se preguntaban: "¿Qué habría pasado en esa mesa si no hubiera estado allí?" Las cosas habrían sido distintas en muchos casos”
El plan es inteligente y consiste en mantener viva la noción de la posibilidad de fraude para deslegitimar cualquier victoria de sectores del peronismo disfuncionales al esquema del “consenso”.
Ellos saben que es imposible alterar el resultado de una elección aunque sea de una diferencia de dos puntos (en la provincia de Bs As se necesitaría alterar más de 3.000 como lo demostró Sirinivasa)
Ellos saben que como el kirchnerismo aceptó el resultado sin chistar, el discurso del fraude quedó malherido, por eso siguen insistiendo, porque como bien me lo explicó Mendieta en uno de esos raptos de lucidez que tiene el hombre, cuando haya consenso para levantar el fantasma del fraude lo harán como si nada hubiera pasado.
La nota en cuestión es de una pobreza conceptual que hasta es capaz de generar pena. Pero cumple a la perfección el objetivo de seguir manteniendo vigente un cantito que a un sector muy carriotizado le sigue sonando fascinante así como a los fans de Ellington deleita el saxo suave del gran Johnny Hodges.
Por eso hay que seguir dando batalla en este tema.
“Fue tan impactante ver los aparatos partidarios en funcionamiento para influir en los procedimientos (y quizás en los resultados) como el abrazo final y emocionado con un fiscal de otro partido a quien ayer no se conocía.”
Y también perlitas como este otro:
“Muchos se preguntaban: "¿Qué habría pasado en esa mesa si no hubiera estado allí?" Las cosas habrían sido distintas en muchos casos”
El plan es inteligente y consiste en mantener viva la noción de la posibilidad de fraude para deslegitimar cualquier victoria de sectores del peronismo disfuncionales al esquema del “consenso”.
Ellos saben que es imposible alterar el resultado de una elección aunque sea de una diferencia de dos puntos (en la provincia de Bs As se necesitaría alterar más de 3.000 como lo demostró Sirinivasa)
Ellos saben que como el kirchnerismo aceptó el resultado sin chistar, el discurso del fraude quedó malherido, por eso siguen insistiendo, porque como bien me lo explicó Mendieta en uno de esos raptos de lucidez que tiene el hombre, cuando haya consenso para levantar el fantasma del fraude lo harán como si nada hubiera pasado.
La nota en cuestión es de una pobreza conceptual que hasta es capaz de generar pena. Pero cumple a la perfección el objetivo de seguir manteniendo vigente un cantito que a un sector muy carriotizado le sigue sonando fascinante así como a los fans de Ellington deleita el saxo suave del gran Johnny Hodges.
Por eso hay que seguir dando batalla en este tema.
Lo que a nosotros nos puede parecer una pedorrada, es una jugada de suma inteligencia en lo referido a la lucha cotidiana por instalar nociones y percepciones.
------------------------------------------------------