No me cabe la más mínima duda, mucho menos luego ver en lo de
Eva la solvencia con que
Carlos Heller refuta, una a una, las aparentes preguntas de
Nelson Castro que en rigor son
un repertorio de slogans y consignas del relato opositor.
Néstor Kirchner debe aceptar el combite de
Francisco De Narváez ¿Saben para qué? Para que el colombiano huya con la cola entre las patas. Es de libro que De Narváez lanzó esta propuesta dando por descontado que kirchner no responderá
¿Y si responde que sí?
Si responde eso, el colo va a poner trescientas mil excusas
para empiojar la cancha y finalmente borrarse argumentando que el ex presidente le quería imponer condiciones desventajosas.
El panorama, entonces, sería que "una vez más"
los políticos no se pueden poner de acuerdo en nada y ese empiojamiento no le conviene a Néstor.
Está claro que pocos debates podrían constituir una paliza soberana como éste. Si
Néstor Kirchner es un peso pesado de temer, el pobre De Narváez no es precisamente el opositor con más herramientas para enfrentarlo.
OPINIÓN LUEGO DE LEER LO ESCRITOPor todo lo escrito más arriba queda clarísimo que Kirchner
no debe aceptar la invitación de De Narváez. En realidad arranqué el post pensando en
cuántos argumentos de gran solidez tiene el gobierno, me puse a escribir intentando comunicar que me sigue llamando la atención cómo teniendo tantas cosas a favor
el gobierno defiende tan mal sus acciones. En su terreno,
Aníbal Fernández es un espadachín de lujo y en lo económico Carlos Heller
da cátedra de por dónde hay que refutar el consignismo opositor ¿Porqué no hay más cuadros defendiendo la gestión?
El gobierno va de anuncio en anuncio y no trabaja debidamente cada uno de esos actos, sin ir más lejos el convenio con la AFA para que
el mundial se emita por la Televisión Pública. Ya
es historia y fue noticia de ayer, ya nadie se acuerda de una noticia que impacta y cómo en
el pueblo futbolero. Naturalmente que el monopolio de Clarín -dueño del fútbol- va a silenciar, pero ni siquiera en los
medios afines al gobierno pareciera que se la ha dado la debida importancia.
No me explico cómo se derrochan estas posibilidades de refutar con argumentos de mucho valor la diatriba opositora porque todos los que apoyamos al gobierno tenemos la misma experiencia toda vez que debatimos con opositores: Una vez que refutamos los primeros slogans quedan desangelados y comienzan a huir pero
panfleteando consignas del tipo "El tren bala", "la cooptación de la prensa" y todo el repertorio que ya conocemos. No hay sustento en la crítica opositora porque no hay sustancia y porque no hay proyecto. El proyecto opositor es la reacción por la negativa a toda inciativa gubernamental.
Releo y vuelvo a pensar si realmente vale la pena intentar poner más gente en los medios ¿La invitarían? Mmmm....
Porque, a ver: Quién vió ese reportaje de Castro a Heller desde la vereda de la oposición preventiva ¿habrá repensado sus posiciones? No lo creo. Quizá pudo servirle a alguien que tiene ganas de apoyar al gobierno pero no se anima. Porque esto pasa, ojito. Pasa que así como hay personas que
no encuentran un solo motivo para explicar a Dios y toda la sarasa religiosa pero sienten un gran temor ancestral a quedar desguarnecidos si un buen día afirman que
Dios no existe, sucede también que hay argentinos que tienen más puntos en común que disidencias con el gobierno pero
están como formateados para ser opositores y sienten
pánico al sopesar la posibilidad de manifestarse oficialistas.
Da como una cosita declararse a favor, en general da cosita declararse a favor de muchas cosas. Salvo en el fútbol, donde nadie se sonroja por declarar su pasión, en el resto de la vida parece que cuesta ir al frente: Cuesta
sumarse a una cooperadora, cuesta meterse en el consorcio, cuesta arrimarse al gremio, cuesta mucho, en definitiva,
salirse del montón y exponerse. Tenemos miedo al ridículo y al fracaso porque nos han fabricado para que funcionemos así, engrampados entre la falsa opción "Exito-Fracaso". No nos damos cuenta que asumir un rol en cualquier instancia de la vida
no es para siempre ni definitivo. No nos damos cuenta que por ejemplo apoyar al gobierno no significa dejar de cuestionar aspectos que están mal o que decididamente no nos gustan. Apoyar al gobierno en mi caso no significa negar que
en lo social falta mucho por hacer y que se debió y se pudo hacer más, no sé cuanto, pero seguro que mucho más.
Pero bueno, yo empecé escribiendo que
Néstor debía debatir con De Narváez y concluyo escribiéndote a vos, si si, a vos que hace tiempo me leés porque valorás que a veces pego un grito y manifiesto mi disidencia, te escribo a vos que no lográs evitar que el árbol de las disidencias te tape el bosque de las coincidencias.
Venite para este lado que está calentito y lleno de gente buena, de laburantes que lo único que quieren es que las cosas a la gente le sigan yendo mejor que antes.
Venite que entre otras ventajas...
Acá el chori tiene otro gustito.
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