Alejandro Rofman arrima muy bien el bochín en esta
columna de opinión sobre una cuestión que debe ser debatida en profundidad: Los pequeños productores agropecuarios.
¿Existe hoy ese pequeño productor agropecuario de los sesenta y setenta enfrentado inexorablemente a la Sociedad Rural, que era visualizado por el Nacionalismo Popular Revolucionario como un componente sustancial del campo del pueblo?
Un primer vistazo nos dice que no. Que ese modelo de chacarero virtualmente se ha extinguido y que los que aún sobreviven -como bien lo explica Rofman- han sido Hegemonizados política e ideológicamente básicamente por CARBAP, la entidad mas reaccionaria y con mas afiliados, que expresa a los productores de 500 hectáreas para arriba y que es el verdadero motor de la sedición sojera.
Esto explica la alianza de Buzzi y De Angeli con Llambías y Biolcatti, siendo el propio De Angeli un productor que al explotar 800 hectáreas alquiladas no tiene nada que ver con aquellos chacareros que trabajaban unidades económicas de 250/300 hectáreas, y mucho con el afiliado promedio de CARBAP.
Estas mutaciones debieran ser estudiadas a fondo a fin de extraer un nuevo diagnóstico del panorama agropecuario que posibilite no sólo nuevas miradas sobre el sector sino que sea funcional al diseño de un proyecto agropecuario que hasta ahora brilla por su ausencia.
Pero debe quedar claro que al enunciar la necesidad de un nuevo proyecto agropecuario no estamos coincidiendo con la comandancia sojera. Porque cuando ellos plantean la necesidad de una política agropecuaria, lo que en rigor dicen es que quieren que el Estado se retire definitivamente de su actividad. Esa es la “política agropecuaria” de los sojeros.
La política agropecuaria que reclama el país está destinada a colisionar indefectiblemente con la patronal verde, de ahí que se requiera una etapa de preparación muy extensa.
Mientras tanto hay que empezar a prepararse para los aprietes que se vienen. Así como el pasado jueves en Arroyo Seco demostraron su intolerancia violenta contra la presidenta de la nación,
llegando incluso a levantar nubes de polvo con las camionetas para dificultar el aterrizaje y despegue del helicóptero que trasladaba a la primer mandataria, antes de fin de año van a mandarse algunos cortesitos, y el año que viene, en los meses previos a las elecciones ¡AGARRATE CATALINA!!!!! con la que nos espera...
Los candidatos del oficialismo no van a poder transitar por las rutas y los actos en el interior van a ser boicoteados por las bandas de la nueva derecha sojera.
Nos aprestamos a sufrir una campaña electoral con una violencia rural sin precedentes porque el conflicto de la 125 configuró una nueva expresión reaccionaria en la Pampa Húmeda que hacía tiempo estaba incubándose pero no encontraba causes para expresar su fundamento fascistoide. En los pueblos y ciudades de esta región todos conocemos a los que van al corte y fungen de dirigentes de las Sociedades Rurales locales, tienen de 500 hectáreas para arriba y sabemos que tienen mucha guita, sabemos cómo explotan a la gente, lo mal pagadores que son, cuantos hijos no reconocidos tienen en las barriadas humildes, y demás perlitas que la obediencia debida a la hipocresía de los pueblos chicos obliga callar.
Estos muchachos no tienen nada que ver con el chacarero al que se refería la teoría 30 años atrás.
Y sabemos que tienen la cara muy dura al aparentar que su actividad no es rentable. Pero claro, ellos manejan el pueblo y son muy pocos los intendentes con valentía para enfrentarlos.
Lo concreto es que estos especimenes, con mucho pero mucho resto económico, son la cimiente de esta nueva derecha rural que lamentablemente recién está naciendo y con el tiempo va a dar que hablar porque inexorablemente trasladan a su praxis política esa concepción de "Capanga", de "dueño todopoderoso del pueblo". Pero hay algo peor aún y es el hecho de que se creen dueños de la argentinidad y del trabajo. Están convencidísimos que SON LA PATRIA y tamaña convicción los lleva a creer que tienen vía libre para expresarse en las rutas de las formas más totalitarias. Como además van a misa y cumplen con todos los rituales sociales (comprar rifas, donar un ternero a una escuela, presidir un Club, etc) están convencidos que son portadores de la llama de la nacionalidad.
Son gente de temer...
Todo esto amerita ser analizado por todos aquellos que no estén dispuestos a convalidar la estructuración de un país para 16 millones de habitantes, que es el proyecto sojero.
Desde la política habrá que trabajar mucho esta cuestión y creo que se abre un rol fundamental para los blogs: DENUNCIAR TODOS LOS ACTOS DE VIOLENCIA QUE ESTA GENERANDO Y VA A GENERAR LA NUEVA DERECHA RURAL.
La experiencia de los amigos del blog
Jóvenes cachariences fue un ejemplo de contrainformación cuando el productor agropecuario de Pehuajó Mariano Grondona estuvo insultando periodistas en Azul.
Los blogs van a ser el único medio de difusión que publique las tropelías que se avecinan. Porque las radios y diarios locales están encorsetados y ya sabemos qué tipo de cobertura realizará la prensa “Libre” “Objetiva” e “Independiente” nacional.
Se avecinan tiempos difíciles y de mucha pelea.
Continuará.