Mostrando las entradas con la etiqueta norma morandini. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta norma morandini. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de enero de 2009

Seguimos bancando a Canal 7


La Cámara de Diputados da para actitudes de un oportunismo menor como el de Norma Morandini que ahora dice estar preparando un pedido de informes para que Canal 7 explique porqué no emitió las imágenes del ex gobernador mendocino Cobos en el Festival de Jesús María.
La vida en democracia arrastra esas nimiedades, estas puestas en escena de un tristísimo democratismo al que los oficialistas de turno desprecian y al que se aferran con uñas y dientes ciertas oposiciones desorientadas.
Todos sabemos que de este episodio virtualmente no hay más jugo para sacar. Algunos dirán que fue un error grosero el ningunear al traidor en la televisión pública. Otros diremos que estuvo bién, que a los desertores no hay que darles pantalla pública gratuitamente y por ahí surgirán los audaces y creativos comentaristas anónimos de los blogs diciendo que lo del viernes fue una renovada muestra de “stalinismo comunicacional”.
Lo cierto es que este suceso menor le vino como anillo al dedo a la diputada Morandini que ha logrado se citada, al menos, en La Nación. Ya está, ya tenemos tela para cortar. Seguramente su secretario de Prensa justificó el sueldito y todos nos creemos que la democracia se robustece.
Seguramente la va a sacar al aire Nelson Castro o Sietecase y probablemente en el diario del Maipo le hagan un nota a doble página a esta periodista que demostró una gran capacidad de manipulación cuando usó una canción del chileno Julio Numhauser para justificar el apoyo vergonzante de su amiga Mercedes Sosa a Mauricio Macri en las elecciones de 2003.
Yo, entretanto, sigo hundiéndome en el peor de los lodos execrables y ratifico mi beneplácito con la disposición adoptada por Canal 7.
A ese tipo hay que cercenarle todos los espacios. No hay que cuidar las formas con un tránsfuga que ocupa ilegítimamente un cargo al que deshonró.
Otros en su lugar hubieran renunciado, pero esta ameba sigue como si nada, armando agendas mediáticas para cuando la presidenta sale al exterior.
Pero hay más. No sé si las generales de la ley le caben a este tipo. Y sería bueno que también se pusiera la mirada en cómo medios como La Nación que siempre se llenan la boca con el cumplimiento de los deberes del funcionario público vienen avalando el accionar pestilente y amoral de un traidor.
Se demuestra una vez cómo para la derecha mediática los valores éticos y morales están sujetos a los intereses de clase. Como este traidorsuelo de provincia violó todos los límites pero con ello benefició al complejo agro mediático, le dispensan todos los espacios y todas las loas.
No hay que andar mintiendo tanto en torno a este tipo. El pueblo sabe quién es y nadie se asociaría con él ni para poner una galletitería.
Pero hay que seguir mintiendo pues, a la postre, Cobos en sí mismo es una gran mentira.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Qué es lo que pasa camaleón...


Andaba peleándole al gris de la tarde con el mate y el Long Play “Traigo un pueblo en mi voz” editado en 1973 por Mercedes Sosa (Siempre actualizado el pibe). Se nota (o mejor dicho: Se oye) una participación ostensible de “Los Andariegos” (por ejemplo en la chacarera “Arana” del Pepe Núñez) ya que por esos años su guitarrista era Santiago “Pepete” Bertiz, integrante de esa agrupación de ensueños por la que pasaron Cacho Ritro, Raúl Mercado, el Negro Agustín Gómez, Beto Sará y tantos mas...
Vuelvo al disco, que contiene, entre otros temas, joyas como El Alazán, de Yupanqui; Triunfo Agrario, de Isella y Tejada Gómez; Cuando tenga la tierra, del querible Ariel petrocelli y la chacarera antes citada. Escuchar a Mercedes, por ejemplo en El Alazán paraliza. Su calidad interpretativa, su fina sensibilidad para captar el sentido profundo de lo que el autor quiso decir –en este caso la tristeza por la muerte de su caballo- vuelve a ratificar porqué esta mujer hizo historia en nuestro canto popular.
Lo mismo que cuando recita en "Cuando tenga la tierra":
“Campesino, dueño de mirar la noche en que nos acostamos para hacer los hijos”
Necesitás un brushing urgente porque te quedan erizados todos los pelos, hasta los que no se ven... porque lo dice con convicción. Porque canta lo que desea, porque en ese canto hay compromiso con un mundo mejor... (¿Lo hay?)

De pronto, y como la memoria se empecina en cagarme los buenos momentos recordé su apoyo a Mauricio Macri allá por 2003. Y eso me refrescó una nota que publicó Norma Morandini exactamente el 17 de julio de ese año en la revista Veintitrés. El titulo era “Cambia, todo cambia” y en un ejercicio de malversación histórica e ideológica con pocos precedentes, Morandini intenta justificar la adhesión de su amiga Mercedes Sosa a la candidatura de Macri usando de coartada al chileno Julio Numhauser, autor de la canción “Todo cambia” que inmortalizó la Negra. Mediante una interpretación mañera y rebuscada de esa letra., Morandini lanza como mensaje que así como Numhauser hoy es agregado cultural de la embajada chilena en Suecia, siendo que fue uno de los fundadores de Quilapayún y estuvo ligado a los sectores mas radicalizados de la izquierda chilena ¿Porqué la buena de Mercedes no puede apoyar la candidatura del joven Macri si los tiempos han cambiado y ha corrido mucha agua bajo los puentes?

Digamos desde ya que el sentido de la letra de “Todo cambia” no da para un ejercicio tan acabado de manipulación y tergiversación histórica y conceptual.
Julio Numhauser no pasó de Quilapayún a trabajar en la embajada chilena en Suecia en tiempos del pinochetismo ¿se nota la diferencia? Ejercía allá por 2003 la agregaduría cultural de la embajada para un gobierno democrático y socialista. Mercedes Sosa, en cambio, pasó de embanderarse con las luchas antiimperialistas del continente, de gritar “Viva Tucumán, menos uno” al apoyo a un empresario ligado a lo mas oscuro de la última dictadura militar.
Dignidad y dialéctica en Numhauser. Descrédito para la tucumana. Lamentable y doloroso, pero cierto.

Ahora que se anda rumoreando que Morandini estaría mudando –con su banca, como corresponde a toda borocoteada- del juecismo a la Coalición Cívica uno se pregunta si utilizará alguna canción para camalonear el saltito.

Entrada destacada

A propósito de Mundstock y ciertas giladas

A propósito del fallecimiento de Marcos Mundstock volvió a aflorar esa actitud mediocre de refutar a un artista por sus posiciones políti...