Mostrando las entradas con la etiqueta nazarena. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta nazarena. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de octubre de 2008

Carrió: Entre Nazarena y Guillermo Patricio Kelly

Pensar en Elisa Carrió como la Nazarena Vélez de la política mediática nos remite a observar en primer lugar el funcionamiento de los medios en estos tiempos y básicamente el de la TV pues a la postre ambas figuras son ni más ni menos que un producto típicamente televisivo.
La tele funciona de tal manera que va como formateando a las figuras que sospecha taquilleras. Cuando los productores perciben que Nazarena o cualquier figurita del “ambiente” “mide” la empiezan a meter en cuanto espacio idiotizante exista. Lo que importa es el negocio, que dará mejores dividendos cuanto más escándalo se arme. Algo similar ocurre con Carrió para los programas supuestamente “periodísticos” del cable nocturno, donde incluso la invitan sola, como para que el monólogo tenga mas impacto.
La idea es que se pone al aire lo que sume audiencia, o mejor dicho: Lo que el mundillo de la tele decreta y/o cree que “mide”. Ese mundillo pequeño, que en rigor es un puñado de agencias de publicidad, productores, conductores y gerentes, determina entonces lo que sale al aire en las tardes y por las noches.
Esa priorización del escandalete, del ruido y el titular rimbombante es lo que genera esta sobredosis de Nazarenas por las tardes y carriotismo explícito por las noches. Esto es: Una suma indescifrable de dimes y diretes a la hora del té y una vocinglería en la sobremesa nocturna que nos recuerda cada vez más al inefable Guillermo Patricio Kelly.
Así las cosas no faltará la mente retorcida que sospeche que toda noche en que el cable se carriotiza, tras una apariencia opositora, está operando a favor del gobierno...

Esa necesidad de medir pone a la tele contra las cuerdas toda vez que arma una mesa para debatir algún tema de la coyuntura, porque al priorizar antes que la idoneidad de los panelistas su capacidad de “medir” en términos televisivos, cada vez le quedan menos figuras para llevar al piso.
Es lo que ocurre con el diputado Claudio Lozano, a quien invariablemente convocan toda vez que haya que atemperar los patéticos paneles del elenco estable con alguna figura del progresismo pues su pose tipo Charles Bronson “mide” ante, por ejemplo, la liviandad televisiva de un buen cuadro como Eduardo Macalusse pero muy desangelado para las cámaras.
Está en problemas la tele pero ojo que también languidece (por suerte) cierta forma de entender la política como una actividad basada pura y exclusivamente en la construcción mediática. El Frepaso puede dar lecciones al respecto: En su fugaz historia tuvo desde un dirigente infartado en los estudios de canal 9 hasta una figura que de tanto “acumular” en los medios se encontró un buen día con la realidad política de contar con sólo dos legisladores sobre sesenta y ya sabemos cómo le fue. .

Al fin y al cabo la tele hace su negocio por supuesto que mintiéndose libre e independiente. El problema está en los dirigentes políticos que se inmolan en sus estudios creyendo que por ahí pasa la construcción política.

En el caso que nos ocupa, daría la impresión de que Dios no le ha avisado a Lilita que el camino de los medios conduce al mismo lugar que el pecado.

Entrada destacada

A propósito de Mundstock y ciertas giladas

A propósito del fallecimiento de Marcos Mundstock volvió a aflorar esa actitud mediocre de refutar a un artista por sus posiciones políti...