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miércoles, 21 de octubre de 2015

El lamento de Morales Solá


En la mesa de Mirtha Legrand, Joaquín Morales Solá lanzó una frase que sin dudas quedará en el historia:

"La sociedad no percibe que está en crisis, en tanto puedan cobrar a fin de mes, en tanto haya aumentos salariales anuales"

Lo que a simple vista parece una soberana tontería, en realidad es el lamento de las clases dominantes, de las cuales el escriba de La Nacion es quizá su mejor vocero. El gran logro de la oligarquía fue transformar sus intereses en los intereses del conjunto del pueblo, hacerle creer al laburante que sus problemas eran los mismos que los de las patronales y que por ende, cuanto mejor les fuera a ellas, mejor le iría a él. De esta forma se instaló como hegemonía el proyecto de las elites y por eso no fue casualidad que en pleno auge del neoliberalismo noventista los Morales Solá repitieran el ya célebre "Estamos mal pero vamos bien".

Durante décadas, lograron que la sociedad se encolumnara detrás de sus consignas, hasta que llegó el kirchnerismo a poner en discusión esa hegemonía, a contradecirlos. Todas las campañas desestabilizadoras que lanzaron pasaron al olvido sin pena ni gloria y el país siguió funcionando pese a los peores augurios. El drama para los dueños históricos de la torta es que la sociedad ha ido verificando durante varios años que todos los desastres que les anticiparon no fueron tales y eso es letal. Una porción significativa de los argentinos sabe que hay mucho por hacer y mucho por corregir, sabe que el FPV no es perfecto, pero también tiene evidencias de que es la única fuerza política que puede orientar el rumbo hacia un norte distinto que el que durante décadas le propusieron las clases dominantes.

Cuando Morales Solá dice que la sociedad no percibe que está en crisis no hace más que admitir que en realidad la crisis la tienen sus mandantes, que no logran retomar la hegemonía y volver a convencer a la plebe de que ellos tienen el mejor proyecto.

domingo, 1 de agosto de 2010

Morales Solá: Un hombre desesperado


En la semana escribí que a partir de la operación "Shopping del senado" lanzada por Joaquín Morales Solá, tendríamos una pista interesante para mensurar el nivel de acuerdos del Grupo A y sus posibilidades de imponer algún proyecto sobre retenciones en el parlamento. La idea lanzada fue que cuanto más se hablase desde el Dispositivo Mediático de las supuestas compras de votos por parte del gobierno en el senado, más lejos estarían las escuadras opositoras de obtener los acuerdos y votos necesarios.

La lectura de su columna de hoy en La Nación nos muestra a un hombre claramente desesperado, desencajado y punto de perder los estribos. Es entendible su ataque de nervios: El Grupo A saca de las casillas a cualquiera. Parece un arreo de cerdos, animalitos inorgánicos si los hay a los que ningún cusco los hace entrar en razones y enfilar prolijamente como, por ejemplo, los vacunos. Cuando uno cree que los tiene rodeados y no les queda otra que marchar ordenadamente, los chanchitos salen cada uno por su lado y no vaya usted a creer que por rebeldes, no. Su razón de ser es así, medio tarambana ¿vio?

La bronca de Morales Solá es por momentos conmovedora, si hasta se me da por pensar que mandó el original escrito todo en mayúsculas y en negritas... Ya el martes no pudo contenerse y los comparó con los jóvenes del 68. Y uno llega casi a solidarizarse con este escriba del poder al que los tiempos lo han conminado a organizar desde el señorial diario de la oligarquía a grupúsculos de lúmpenes que como tales, a la hora de los bifes no sirven para nada.

Leanla, copienla, archívenla y reenvíenla.

Perlas como éstas no aparecen todos los días

miércoles, 28 de julio de 2010

Se lanzó la campaña "El shopping del Senado"



Nuestro post de hoy por la mañana terminaba así:

"...esta campaña que hoy inaugura el editorialista de La Nación es que nos da una pista para medir el grado de acuerdos del espacio opositor: Cuanto más se hable del shopping del senado, tendremos más claro lo lejos que está el Grupo A de ponerse de acuerdo y de contar con los votos necesarios en ambas cámaras."


Está clarísimo que esta nota de La Nación es la primera demostración que tenemos de lo mal que está el poroteo del Grupo A.




Recordamos cómo funciona el mecanismo: Cuanto más lejos esté el espectro opositor dentro y fuera del parlamento de lograr un acuerdo sobre las retenciones, más se hablará del "shopping del senado"

martes, 27 de julio de 2010

Las disidencias de la oposición que no tiene disidencias



Indudablemente la síntesis del panel del Grupo A que se desarrolló hoy a la mañana en la Rural la expresó Joaquín Morales Solá quien expresó textualmente:




"Creo que lo que hemos escuchado hoy es un consenso de que el Congreso debe recuperar sus facultades, no hay disidencias en la oposición, un poco no saben con qué se va a reemplazar, qué es lo que van a hacer. Están un poco con bastantes disidencias. Son como los jóvenes de mayo del 68', saben qué es lo que no quieren pero no saben lo que quieren"


Obsérvese que dice: "No hay disidencias en la oposición" (respecto de que el congreso debe recuperar sus facultades) pero instantáneamente afirma que "No saben qué es lo que van a hacer, están un poco con bastantes disidencias"

Toda una foto de lo lejos que están de lograr un acuerdo para recién ahí convencer a Solanas de que les dé Quórum.

Acá están los audios tomados de la transmisión del Canal Rural (que es de Clarín, por si no lo sabías)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Morales Solá en "Quinta a Fondo"

Nadie puede discutir la creatividad de Morales Solá. Verdaderamente hay que tener oficio para exprimir todos los días un par de sofismas vetustos y lograr notas que sintonicen con la actualidad. El editorialista de La Nación busca y rebusca en las paredes del pote vacío y siempre encuentra algo. Lógicamente que lo que encuentra es pobre, nada más que rezagos, pero ahí es donde irrumpe el arte del impostor, que derrama engañifas con una coherencia tal que un decálogo de frases hechas y lugares comunes aparenta ser una columna de opinión del presente.
Morales Solá ideológicamente es una especie de Conde Drácula: Logra mantener un look actual siendo que tiene siglos de vejez.

En relación al bloqueo de los camioneros a las plantas de impresión de Clarín y La Nación, se despacha hoy con una columna previsible, vetusta y polvorienta. Lo que sorprende es el abuso del sofisma como indicador de que son pocos los lugares conceptuales donde las primeras espadas de los dos grandes diarios argentinos pueden aferrarse para edificar un discurso medianamente creíble.
Decir que bloquear las puertas de las plantas de impresión de Clarín y la Nación es “clausurar las puertas de la libertad” es mucho. Últimamente la escritura de Morales Solá y Grondona tiene tanto vértigo que no se por qué, me hace pensar en los chicos del programa Quinta a Fondo, por lo pasados de rosca que están. Acá va un estracto de algunos párrafos que no tienen desperdicio:

“¿De qué serviría el afán de los periodistas si un grupo de pendencieros solventados por un sindicato clausurara las puertas de la libertad?”

“¿En qué subsuelo de la calidad cívica habrá caído la Argentina si un grupo de adeptos oficialistas estuviera en impunes condiciones de clausurar la salida de los diarios?”

“La calle es tierra de nadie desde hace seis años, aunque por esas calles, como en el caso que afecta a los diarios, circulen las arterias de la libertad.”

“Moyano y Kirchner no están perpetrando un atentado que afectaría sólo a los diarios. Afectaría a todos los argentinos que podrían verse impedidos de acceder a la información que necesitan para ser ciudadanos plenos de una democracia plena y de un país normal. ¿O los dos prefieren una sociedad argentina sólo informada por los voceros del oficialismo?”

“La descalificación del periodismo forma parte de la historia de Kirchner. Ningún otro presidente de la democracia argentina habló tanto de la prensa y de los periodistas para desacreditarlos, ningunearlos y difamarlos.”

“Los límites se están forzando. Algo definitivo se levanta delante de Kirchner y Moyano. Consiste en que podrían convertir la libertad en otra nostalgia argentina.”

Definitivamente la libertad ha sido apresada por La Nación y Clarín, y Morales Solá seguramente es uno de los cabecillas del Grupo de Tareas que la secuestró.
¿Con qué derecho se embanderan como esencia de la libertad medios que cotidianamente la maltratan cercenando el derecho a la información del pueblo toda vez que desinforman, manipulan, encriptan y manosean la noticia para adecuarla a sus intereses políticos?
¿Con qué derecho se atribuyen, de manera confiscatoria, la representatividad del periodismo y la prensa?
El periodismo y la prensa tanto como la libertad son anteriores a Clarín y La Nación .
A esto debiera reducirse el debate con estas dos empresas. Y en este punto es donde hay que salirles al cruce. La libertad es algo mucho grande y “libre” que los intereses de clase que defienden estos medios y estos escribas que tienen el pasado manchado de silencios, secretos y negociados con quienes vejaron como pocos la libertad.
Estas empresas y estos periodistas no pueden usurpar la libertad
No debemos permitírselo.

lunes, 21 de julio de 2008

Cobos no somos todos

Cobos expresa ese costado argentino que festejó a rabiar el gol con la mano a los ingleses que, como pocas cosas, nos define, si no a todos, a una buena parte al menos.
Como eran los ingleses valía todo , aún inclumplir el reglamento. Claro, la avivada es parte de la “idiosincrasia futbolera”. Si no lo viste, jodete.
Así razonamos muchos argentinos en la canchita y en la vida institucional y lo hacemos creyendo que ganamos, que somos unos piolas bárbaros, como Cobos.
Nos han hecho creer que somos unos vivos de aquellos si cruzamos semáforos en rojo, si nos colamos en el cine, si le decimos al chino que le habíamos dejado antes el envase para no pagarlo, si vamos de empresa en empresa de banda ancha aprovechando las promociones por seis meses... somos Cobos.
Como Cobos.
El tipo violó una norma como no se lo ha hecho en ninguna parte del mundo y partió por las “rutas argentinas hasta el fin” llegando incluso a entrar al centro de Junín para recibir algunos aplausos de cheroncas como él.
No faltan los farabutes que envidian lo piola que es el mendocino. Son los mismos que se alegran porque los grandes patrones del campo ahora se la lleven en pala ancha.
Los mismos infelices que siguen creyendo honestamente que si a los del campo les va bien, mejorará su situación y nunca reparan en cómo, si desde siempre les ha ido bien a los “productores” a ellos, como a sus padres y abuelos siempre les fue para el orto.
Los mismos buscas que sueñan con que la nena se case con algún heredero de la zona, de esos que estudian agronomía o veterinaria.
Cobos los expresa. Cobos es el ídolo de esa porción de argentinos medio facha, medio garca, medio pelo.
Cobos representa a esos argentinos que siempre juegan a ganador.
Cobos es la expresión política del bilardismo mas salvaje.
Cobos expresa a los que ganando por penales se sienten los mejores.
Y lo peor es que la clase dominante lo avala, consumando así un malentendido que traerá a la larga consecuencias lamentables. Desde la Sociedad rural y los medios se ha bajado la línea de “entender” al hombre que tenía llorando en su despacho a sus hijas...
Todo vale si de favorecer al status quo se trata. Que la “calidad institucional” quede herida de muerte poco importa, total quienes tanto la jetonearon ya dieron vuelta la hoja arrumbándola junto a la sarta de improperios conceptuales con los que se ha petardeado al gobierno.
Así como el corte de rutas es bueno si lo hacen los gringos; así como el desabastecimiento no es grave porque lo perpetra “gente de trabajo”, que un vicepresidente viole de una manera soberanamente inconcebible su rol, como parte del Poder Ejecutivo entra en el terreno de lo relativo. Claro, al fin y al cabo la Argentina es un país relativo.
Pero todo esto alumbra una conclusión que debe de una buena vez aprenderse: Cuando se habla de “moral” en política se miente desembozadamente. La política es la política y la moral es la moral. Son paralelas que jamás se tocan. Es horrendo decirlo, pero es así. Ver a los comunicadores de las clases dominantes justificar el “cobismo” es la prueba irrefutable de lo antes dicho.
No ha salido ningún custodio de la moral a cuestionar el cobismo como sí lo hubieran hecho si huiese votado al revés.
Todo favor a la clase dominante ES MORAL ¿Te diste cuenta?
Si Cobos hubiera hecho lo que la experiencia internacional reconoce como norma, hoy seguro que estaría en Ezeiza rodeado de un impresionante dispositivo de custodia y tendría objetivamente prohibido salir a la calle y su casa mendocina sería un mamarracho de vidrios rotos y pintadas. Pero como jugó para el bando de los que tienen plata, es un héroe que incluso recoge altos niveles de adhesión en algunas encuestas.
Cobos es Marcelo Araujo cuando relatando la entrega de premios de una Copa Libertadores que Boca le ganó al Santos, en el momento que equipo brasileño se aprestaba a recibir su premio, muy suelto de cuerpo dijo “Recibe su premio el mejor de los perdedores”
Cobos es Bianchi cuando no se quedó a recibir el premio como subcampeón luego de ser derrotado por el Once Caldas en Colombia.
Cobos es el argentino ganador que mandó a la nona al fondo y se puso un “MAXIKIOSCO” que es lo mismo que un kiosco, pero el "Maxi" dice, comunica y confiesa que su dueño no es un perdedor, qué va. Es un capo que además la tiene así de grande...
Cobos es el comerciante que mientras te llena la cabeza con críticas a los políticos se olvida de darte la factura.
Cobos es, a la postre, la comprobación del contrapeso que tenemos si queremos cambiar algo en nuestro país. No sólo están los multimedios; no sólo están los grupos concentrados y la patronal. Hay mucha basura social y mucho desecho ideológico que dificulta y obstruye.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Las tropelías de Joaquín Morales Solá

Se lo contó David Viñas a Eduardo Aliverti en Marca de Radio: Joaquín Morales Solá grabó un
capítulo de su programa "Desde el llano" con Horacio González, Juan José Sebrelli, el propio Viñas y otro intelectual cuyo nombre acabo de olvidar. El asunto es que, al parecer, el contenido se le fue de la mano entonces esa grabación jamás se emitió.
¿Informó algo al respecto la "Prensa Independiente"?

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