lunes, 31 de marzo de 2014
El FR no viene a corregir los errores del kirchnerismo sino los del menemismo
jueves, 3 de octubre de 2013
La hibridez electoral no es sólo kirchnerista
lunes, 16 de septiembre de 2013
Massa es la restauración conservadora
viernes, 30 de agosto de 2013
Massismo es más menemismo
viernes, 2 de agosto de 2013
Hubo un tiempo que fue hermoso...
sábado, 16 de marzo de 2013
"Nunca estuvimos tan desunidos"
La "unidad" significa el retorno al país previo al 2003 y no es raro que esto sea así, no debería extrañarnos que muchos argentinos anhelen la "normalidad" de los noventas. Fue muy fuerte la avanzada de aquella década, fue voraz el lavado de cerebros. Basta recordar que el conjunto de los medios de comunicación avalaban por completo el proyecto político-ideológico del menemismo y que a lo sumo se criticaban aspectos formales. A los 7 años de dictadura y neoliberalismo feroz, sucedió un interregno de 6 años de zozobra y luego sobrevino la década de los 90, que llegó para "poner orden y previsibilidad" en una sociedad que andaba a los tumbos.
Luego, esa "normalidad" se vio afectada por la falta de pericia del radicalismo y casi nos disgregamos como nación, pero siempre las usinas de las minorías repitieron incansablemente que si bien nos habíamos ido a la banquina, el problema fue del conductor, no del vehículo. Por ende siempre estuvo subyacente la noción de que con un buen volante, se podía seguir avanzando con el mismo rodado. Esa idea es la que astutamente han venido vendiendo bajo el packaging de "unidad" y "democracia". Estará por la unidad y la democracia aquél que no confronte con la noción de que el vehículo (el neoliberalismo) todavía puede dar respuesta. Dentro de este bloque hay que incluir a sectores del progresismo y la izquierda que, aunque sueñen con cambiar el estado de cosas del neoliberalismo, por sus escasas posibilidades de acceder al poder terminan siendo visualizados y utilizados por los medios dominantes como aliados. La derecha ha crecido en este aspecto y toda fuerza política menor, por más que tenga un discurso antisistema, será apañada y utilizada en la acumulación de masa crítica contra el enemigo principal, que no es otro que el populismo.
El modelo de "democracia" y "unidad" son los noventa, el punto más alto de la hegemonía de los grupos económicos, aquella etapa en que la oposición a Menem la articulaba Mariano Grondona los jueves en "Hora Clave" y donde Chacho Alvarez y Cía planteaban que la estructura estaba bien, que sólo faltaba una gestión más transparente, sin corrupción. Los tiempos en que lo que se buscaba eran "buenos administradores"...
No es casual, entonces, que todo intento de alterar ese estado de cosas será señalado como disolvente y antidemocrático. A este análisis hay que recurrir para confrontar con la noción, cada vez más instalada, de que "los argentinos estamos más desunidos que nunca". En realidad no estamos más desunidos, lo que sucede es que se quebró la hegemonía del discurso neoliberal, o sea, se quebró la "unidad"...
domingo, 31 de julio de 2011
Martín Rodríguez señala el camino
LOS AÑOS 90 Y EN EL 2000 TAMBIEN
jueves, 9 de junio de 2011
Tarea pendiente: Discutir el menemismo
Luciano es un tipo que siempre te hace pensar. En este post nos propone imaginar cómo será el peronismo de los próximos años y para ello propone discutir el menemismo, tarea sin duda pendiente en el espacio nacional y popular. Por supuesto que, fiel a su estilo, se manda párrafos provocadores como éste:
"Hay algo peor que hacerle el juego a la derecha: hacerle el juego al óxido frepaso-lanatista. Hay un momento en el que el militante peronista-kirchnerista debe dejar de sentir culpa (porque la mayoría silenciosa que avaló los dos peronismos, nunca la sintió): cuando progresista o derechamente comparan a Kirchner con Menem. Políticos profesionales como Pichetto o Aníbal F. han preferido una desprejuiciada objetividad: Menem es un hombre de Estado. Punto. Habrá que prescindir de cierto folklore avejentado: dejar de decir Méndez, M***m, dejar de hablar de “genocidio económico” o de menemato (como si no hubiera habido consenso democrático), habrá que decir que Pizza con champán fue un librito tremendamente gorila y racista, habrá que reconocer que Menem permitió que se hicieran los juicios por apropiación de bebés, que la masa técnica cavallista sirvió como amortiguador (para) estatal contra los corporativismos que minaban la más básica capacidad administrativa de un Estado exangüe y que al menos pudo empezar a cobrar impuestos para no ponerse la economía de gorro, que hubo un consejo nacional de la mujer montonero que funcionaba bien, que Menem y Kirchner le dieron estabilidad a la economía. Que Menem terminó con el golpe de estado, y Kirchner con el de mercado. ¿Con qué va a terminar el peronismo en este nuevo ciclo?"
¿Qué pensás vos?
martes, 19 de octubre de 2010
En el horno
viernes, 17 de septiembre de 2010
viernes, 3 de septiembre de 2010
Los condicionamientos de apretar a la tropa desde el diario
Esta nota de Julio Blanck de hoy, ya desde el título es sugerente y viene a demostrarnos lo complejo que resulta organizar a la tropa desde la prensa.
jueves, 5 de agosto de 2010
Dios los cría y Magnetto los amontona
viernes, 23 de julio de 2010
La desmemoria y la confrontación
martes, 6 de julio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
Llamemos a las cosas por su nombre
Pongámonos de acuerdo en algo: No se puede seguir denominando "peronismo disidente" a este rejunte de caciques que además, como dijo Tonelli en Twitter, "sólo aparece unido en las páginas de Clarín".
sábado, 12 de junio de 2010
"Vamos por mas" debe ser la consigna kirchnerista
La política tiene una dinámica impensada. A veces en unos pocos días se suceden con suma celeridad varios acontecimientos que eran insospechados para la mayoría de los analistas.La semana pasada enfocábamos el espectro opositor en un contexto de descontento y dispersión, independientemente de la carga subjetiva que nuestra mirada tiene, el paneo por las principales fuerzas opositoras mostraba un panorama confuso. Imaginábamos que el aparato radical de Moreau y Storani se impondría por las buenas o por las malas a Ricardo Alfonsín, que por eso instaló en los medios la posbilidad de que le hicieran fraude, pero así como en 1988 Carlos Menem dio el batacazo al vencer a un Cafiero que controlaba las estructuras del PJ, fue ahora el hijo del ex presidente radical quien sin tener mucho más para mostrar que no sea su apellido generó una movilización tal de afiliados radicales que arrasó con el sistema imperante en
El triunfo de Alfonsín reavivó en horas el dibujo de un panradicalismo supuestamente más tirado al centroizquierda, con lo que virtualmente liquidó las ya de por sí escasas chances electorales del okupa de la vicepresindencia. Por el lado de la derecha virtualmente liquidó el sueño de Mauricio Macri de ser el receptor del voto de la disidencia peronista pues la reunión del miércoles donde participó lo mejor de cada casa del menemismo residual dejó en claro que tendrán un candidato propio. Para Solanas, en cambio, estos días fueron una película de terror y sigue sin explicarse cómo de tener grandes posibilidades de liderar un bloque “progre” con el socialismo santafesino (no abundan rastros de su existencia en el resto del país), con el grupo de la diputada Stolbizer y el enclave humorístico-político del senador Luis Juez en Córdoba, ahora tendrá que evaluar seriamente la posibilidad de recluirse en la ciudad de Buenos Aires, donde por otra parte no estaría nada mal que le arrebatara el gobierno al macrismo.
Entre el domingo y el miércoles se reconfiguró el tablero político y si bien falta mucho para las presidenciales, ya se pueden vislumbrar que no serán mas de tres las candidaturas que muevan el amperímetro: La kirchnerista, la panradical y la del PJ menemista. Está por verse donde se ubica Macri y por supuesto que se descuenta una candidatura de Proyecto Sur que estará clavada en lo meramente testimonial.
Estos reacomodamientos no fueron tampoco una buena noticia para el kirchnerismo dado que por lo pronto, la posibilidad de ganar en primera vuelta en base a una gran dispersión del arco opositor quedó prácticamente liquidada. Si en los mentideros políticos se asumía como probable que el kirchnerismo tenía tantas posibilidades de ganar en primera vuelta como de perder en un ballotage, a partir del triunfo de Alfonsín se le esfumó el sueño de sacarle más de 10 puntos a la segunda minoría y debe ahora prepararse para un escenario de ballotage donde su techo bajo le complica pensar en un triunfo.
Por supuesto que hay muchas variables que operan en los 14 meses que faltan para las presidenciales: El radicalismo deberá transmitirle a la sociedad que es capaz de cumplimentar un mandato y de no dejar al país en llamas. El menemismo deberá demostrar que tantos caciques pueden coexistir bajo un mismo paraguas y el kirchnerismo deberá extremar la audacia para comunicarle a la sociedad que va por más, que a lo hecho hasta acá hay que sumarle otras transformaciones pues sólo así puede anhelar el record de cumplimentar tres mandatos consecutivos.
No es un desafío menor.
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jueves, 10 de junio de 2010
Hoy Tertulia sobre el kirchnerismo en "Conectados"
viernes, 26 de febrero de 2010
Martín en llamas
"Lo que la oposición no sabe es dónde quedan los años 90: si adelante o atrás. Y ese error, que no necesariamente debiera adscribir a una demonización ni a un lugar común, de no saber dónde poner a los años 90 ni a Menem, es el punto por el que se fuga todo el olor a futuro que prometen tener."
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Condenados al Exito
Maestro de la perogrullada política, Eduardo Duhalde es un compilador de “Grandes Exitos” del discurso dominante en el país. Ahora plantea que hay que armar un proyecto que incluya hasta los seguidores de Videla…
Causa gracias
Y mete miedo
Lucas Carrasco es quien mejor ridiculiza el discurso duhaldista, quien con una gracia singular le saca jugo a máximas del hincha de Banfield como aquella de que “tenemos que ponernos de acuerdo en cuatro o cinco temas”
Hace días, Duhalde pidió que las Fuerzas Armadas se sumen para combatir “la inseguridad”, ahora lo menta a Videla. Está juntando votos de la derecha dura, de esa argentina agazapada, profundamente golpista, que sigue vivita y coleando.
No preocupa Videla, ni preocuparía tanto Duhalde sino existiese un bolsón reaccionario de tal tamaño.
Hay, en efecto, un núcleo duro embanderado con lo peor del terrorismo de estado. Y ojo que es más numeroso de lo que pueda suponerse. Excede y por mucho a los grupetes que junta Cecilia Pando.
Pero hay otro sector, mucho más numeroso aún y es esa asociación sin fines de lucro que nuclea al boludo tipo argentino, esa troupe de “vivos” funcionales que siempre tienen la oreja preparada para recepcionar las guarradas de Duhalde. Esos son realmente peligrosos porque son muchos. Son los que votan a Macri y después cacerolean porque se les inunda la cuadra y se quejan ante las cámaras porque “nadie hace nada” o que en estos días saldrán a putear porque el gobierno porteño les aumenta los impuestos para subirle el sueldo a los docentes (que tienen dos meses de vacaciones, etc, etc) Son los adalides del “no me jodan”, una rara especie de pseudo anarquistas de derecha. Son los cancheros, los piolas de la cuadra, los que permanentemente la tienen re pero re clara, los que repiten a cada instante que “siempre fue así y no va a cambiar”. Entraron al Estado por su padre, se patinaron el retiro voluntario con Menem, recorrieron todo el espinel del cuentapropismo y ahora le están sacando el jugo al Renault 21 vetusto que funge de remis.
Esa es la clientela de Duhalde y al mismo tiempo un contrapeso para todo proyecto que intente cambiar alguito la realidad, porque como dice el dicho popular, siempre es más complicado el equivocado que el ignorante. El equivocado cree que sabe, cree que tiene la posta, y en su fracaso personal proyecta el fracaso colectivo. Estos tipos que se las saben todas pero cada vez están peor terminan finalmente adhiriendo a las opciones más ramplonas por la sencilla razón de que les fue horrible en todo lo que emprendieron y total ahora, “perdido por perdido”… vocé me entiende ¿no?
Pero en su discurso nunca hay un reconocimiento de errores, una pizca de autocrítica. Ellos siempre hicieron las cosas bien, los que hicieron todo mal fueron los gobiernos. Los gobiernos que ellos mismos votaron pero jamás lo confesaron. Nunca votaron ni a Alfonsín ni a la rata ni a la Alianza. El mismo Duhalde que les dijo “El que depositó dólares, recibirá dólares”, ese mismo caradura al que tanto putearon, ahora los vuelve a convocar y estos especímenes, ejemplares del boludo tipo argentino, le vuelven a creer y vuelven a fantasear con que regresando a los tiempos idos de los noventa finalmente le encontrarán el agujero al mate.
Ahí anda Duhalde con sus 20 Grandes Éxitos de la mano de Terragno prentendiendo hacerle creer al país que la solución a todos nuestros problemas pasa por la entente radical-peronista del pacto de Olivos y el derrocamiento a De la Rúa. He aquí un discurso insostenible que no resiste el mínimo cotejo con nuestra historia reciente, pero apto, muy apto para los oídos de esta tribu.
Duhalde y Terragno plantean que sin tensionar el status quo, sin tensar ninguna de sus contradicciones, el país retomará la senda del crecimiento y la redistribución. Este discurso sólo puede tener anclaje en cabezas tomadas por la desmemoria, en mentes dominadas por ese hábito de proyectar la vida a través de los titulares de TN. Antes no había tantas teles en los kioscos, en las sala de espera, en los bancos y en cada lugar habitado por argentinos (sólo falta que pongan algunos LSD en las salas funerarias) Entonces ahora la coyuntura se reduce al “minuto a minuto” y la perspectiva histórica a media hora cuando lleguen los nuevos titulares, que son en un 90 % los mismos de la media hora anterior. Esto limpia cabezas, higieniza cerebros. La gente pierde la memoria, pero además se suma un actor nuevo que pinta para disputarle seriamente el control del Movimiento del Boludo Tipo Argentino a los que se fueron del Estado con Menem. Son sus hijos, los que crecieron con la revista Caras y con el Gomazo de Tinelli y el bilardismo de Torneos y Competencias. Esos a los que la inventiva sólo les sirve para dejar comentarios anónimos en los blogs, repitiendo titulares de Perfil.
Duhalde y Terragno operan sobre esas cabezas vaciadas prometiendo que volver a lo que nos llevó al borde del precipicio ahora nos conducirá a la gloria.
Lamentablemente, muy lamentablemente por cierto, ese mensaje cala hondo en esas cabezas vacías de ciudadanos que ya no tienen el puesto en el Estado, que ya no tienen la galletitería, ni la pañalera que resultó un fracaso, tampoco el parripollo que funcionó un añito y nada más, mucho menos el “drugstore” (que era muuucho más que un kiosco, vistessss) que en verdad dio pérdida desde el primer día. Ahora sólo queda el alquiler de la casa de la vieja y ese auto avejentado, con gomas lisas, con el que se yuga la diaria.
Lamentablemente hay cosas a las que no se puede volver.
Por eso se ilusionan con retornar a esos tiempos idos, aunque no se dan cuenta que ya no son los mismos y que casi no les queda nada, salvo, eso sí, ese típico envalentonamiento, esa pose, ese aire de superados.
Eso que a veces nos hace sentir unos malnacidos por pensar que en un punto tienen bien merecido que les vaya como les va.
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jueves, 25 de febrero de 2010
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