Mostrando las entradas con la etiqueta maria eugenia vidal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta maria eugenia vidal. Mostrar todas las entradas
miércoles, 1 de marzo de 2017
martes, 17 de enero de 2017
sábado, 14 de noviembre de 2015
El Cambio es que los medios hegemónicos sean prensa partidaria del PRO
Mientras la pena inmensa por los inocentes fallecidos en París
no obtura el análisis político que nos dice que "occidente" está
tomando de su propia medicina, también nos agarramos la cabeza por el
fusilamiento de que fue objeto el joven Lucas Cabello por parte de un agente de la Policía Metropolitana y la obscenidad con
que María Eugenia Vidal es protegida por la prensa opositora. La todavía
vicejefa de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, con esa cara de alumna que
da lección de memoria dijo, primero, que se trató de un caso de violencia de género
y ayer, para reafirmar el peor cinismo, expresó:
¿Y si hubiera sido un caso de violencia de género está bien
que el policía le haya disparado dos veces más a Cabello, una vez que el joven
yacía en el piso?
El tema, empero, no ha merecido un tratamiento acorde a su
gravedad en la "prensa libre" y buena parte de la sociedad ni si
quiera se ha enterado de este suceso aberrante.
El "Cambio" es, antes que nada, una gran malla de
protección mediática al PRO y sus aliados. Prensa partidaria, se le dice.
Ya que estamos hablando de Vidal, no quiero dejar pasar la oportunidad para manifestar que José Pablo Feinmann es un reverendo pelotudo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Entrada destacada
A propósito de Mundstock y ciertas giladas
A propósito del fallecimiento de Marcos Mundstock volvió a aflorar esa actitud mediocre de refutar a un artista por sus posiciones políti...
-
Florencio Randazzo tensó tanto la cuerda y radicalizó tanto su verba que se fue encerrando en una posición tan intransigente de la que...
-
La gran pregunta es si el resultado de las PASO expresa un "hasta acá llegamos" de la sociedad o es un duro castigo a errores del...
-
Desde 1983 hasta nuestros días nunca se escuchó decir tanto como ahora “Estoy orgulloso de nuestra presidenta”. Seguramente tampoco se escuc...