Como era previsible, la inmensa mayoría de los lectores me
exige una autocrítica ¿Para qué, si ni siquiera logré convocar ni a mi esposa al voto en
blanco?
Mi posición ya es historia. No se las agarren conmigo, muchachos
y muchachas. Más bien traten de entender que tuvieron una buena performance,
pero lamentablemente no les alcanzó para sacar al macrismo del gobierno de la
ciudad. Pero, eso sí, ya dejaron instalado el triunfo de Lousteau en 2017 y
2019. Algo es algo y es de caballeros reconocerlo.
¿Hizo bien el electorado del FPV en votar a Lousteau? Por
supuesto, era lo más lógico.
¿Con ese voto a Lousteau, el electorado kirchnerista de la
CABA inventó así otro adversario sin dudas mucho más temible que el PRO?
También, no caben dudas. Es diabólicamente suicida la forma en que el
electorado kirchnerista contribuyó a quitarse de encima un adversario que lo ha
bailado durante una década pero a costa de entronizar a otro que lo derrotará
en el decenio que viene y que en el fondo piensa lo mismo que el PRO.
Lousteau es muchísimo más inteligente y tiene más volumen de
juego que Macri y el PRO en su conjunto. Es una derecha cool mucho menos
vergonzante. Una derecha progre: La Metro y la rosca de la UBA y el nosiglismo.
Algo sin dudas mucho más civilizado y capacitado para llevar adelante el mismo
proyecto pero con estilo.
Martín puede hablar sin libreto, puede improvisar y herir de
muerte, como lo ha hecho, al macrismo, para acometer con todo lo que falta para
que por fin la ciudad vuelva a ser gobernada ya no por el falso progresismo de
Ibarra sino por una fuerza que, ante todo, es inteligente y tiene swing.
El apoyo cerrado del votante K a Lousteau alejó
definitivamente la posibilidad de que el espacio Nacional y Popular dispute la
ciudad por lo menos en los próximos 4 años.
Si, por un lado, el voto K logró en lo táctico herir de
muerte carrera presidencial de Mauricio Macri,
al mismo tiempo le abrió la jaula a una bestia electoral que se lo va a
engullir sin piedad. Lousteau es el restyling que la restauraciónm conservadora
estaba necesitando. No es sólo un oportunista como Massa que únicamente puede jugarla
de Sheriff. Es algo mucho más denso y formado, con mucho futuro por delante.
¿Hay algo para festejar? La verdad que no está claro, salvo
que nos alegre suponer que estábamos encerrados en una jaula con un leopardo
pero logramos abrir la puerta para ingrese un león poderoso que malhirió al felino
que nos estaba amenazando. Ahora quedaron él y nosotros en la jaula.
No se la agarren con quienes votamos en blanco: quedó más
claro que nunca que nuestra representatividad es nula. Agárrensela con vuestra
incapacidad de derrotar al macrismo. Pese a todo el esfuerzo, les faltaron 3
puntos.
De nuevo sopa.
Pero con el agravante de que tamaño arrojo será
disfrutado por un enemigo acérrimo del kirchnerismo que ya nos traicionó en
2008 y es un férreo opositor. Tranquilamente se puede hablar de una derrota
doble: No lograron arrancar al macrismo del gobierno de la ciudad y
entronizaron a su sucesor.
Disfruten, se lo merecen.