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viernes, 4 de febrero de 2011

A quién votará esa petisa?





¿A quién votará esa petisa con esas tetas tan evidentemente hechas, tan paradas, tan de mentira? ¿Y su marido? El tipo se debe calentar con esos globos, tiene cara de haberlos pagado con gusto. Bueno che, cada uno se excita como se le canta ¿O también querés determinar cómo se ratonea la gente? Conformate con que te voten.

No puedo evitarlo. Soy ese kirchnerista que hace encuestas en cada lugar que pisa y que instala una urna en cada rincón. Miro la playa repleta y pienso cuántos votarán a Cristina en octubre.

“Lo que la gente quisiera
Es vivir como la gente”

Me da vueltas en la cabeza esa idea de Rinconete sobre que lo bueno de estos tiempos debía pasar por decantación pero lo malo es obra K. ¿Cuánta de esta gente que morfa pornográficamente churros y bolitas de fraile piensa en estas cosas?

En Mar del Tuyú se vende Diario Popular y El Día a rabiar. Mucha, pero mucha Tercera Sección y mucha Octava. Mucho 504, mucho Gol, mucha patente “R” y “S”. Si hasta el hit publicitario del avión que surca los cielos incansablemente son los precios de una carnicería de 65 y 3 que vende el cuadril a 25 mangos…

La gente en la playa se la ve líneas generales es fea. Mucho cuerpo deforme por culpa de la harina y eso es algo que no debe extrañar en un pueblo que viene de sobrevivir con una dieta acotada y sobreabundante en fideos, que termina siendo la más accesible. Las consecuencias se ven en la playa y más que nada en las mujeres. Abundan las parejas donde el marido conserva más o menos su línea en contraposición con su compañera que, se nota, le cuesta horrores avanzar en la arena.

Después de las 21.00 no se puede vender alcohol ni siquiera a los mayores. La gran mayoría de los súper cumplen a rajatabla la medida. Al parecer hay Estado presente que te empoma si transgredís la norma, y está muy bien. Falta que le caiga con toda ferocidad a esos típicos langas que corren el cartel de “prohibido estacionar y acampar” para poner justo ahí su coche, como también que a los padres que le prestan el cuatriciclo a pibes de 12 años se los pene con una multa fortísima e incautación del rodado. Un pibe en un cuatri no puede no querer ser Patronelli, es lógico. Las esquinas, en tanto, son cada vez más una ruleta rusa.

Vengo a Mar del Tuyú hace 5 años y ahora se nota la diferencia, no sólo en cantidad de gente (hay mucho más que en otras temporadas) sino también en la actividad comercial. Pero, eso sí, el crecimiento se ha dado centralmente en verdulerías y carnicerías, algo que ratifica eso de que los que se agregan a la masa de veraneantes son sectores que vienen con lo justo, sectores que hasta generan algún comentario lamentable como ese que escuché en la cola del súper referido a que “Los negros sacan préstamos para salir de vacaciones”. Es evidente que los que se suman al veraneo son los que vienen de más abajo. Acá tiene una buena noticia, estimado lector.

Anoche me enteré que según Carrió la manifestación popular para despedir a Néstor fue organizada por Fuerza Bruta. Prometo investigar en los días que me quedan en esta zona si acá también estamos ante una organización de esas características.


martes, 9 de febrero de 2010

Stevie Wonder, la felicidad y una tristeza

Generalmente hay una canción que define mis veraneos, básicamente una canción que suena en ese preciso instante en que me siento en la cima de la felicidad por estar cerca del mar con mi familia, presintiendo el asadito que llegará, inexorable, por la noche.

Estos días que pasé en la costa me encontraron escuchando al insuperable Stevie Wonder y su álbum doble "La vida secreta de las plantas" de 1979, y ese momento culminante de felicidad llegó una tardecita mientras escuchaba la cada día más tierna y bella "Send one your love".

Al día siguiente fui al ciber y me enteré por Griyo que había muerto su primo, Mario Donari, un tipo que fue uno de mis referentes en aquella segunda parte de los setenta donde por tener a mi hermano estudiando en La Plata sabía que en nuestra tierra pasaban cosas.

Me dio mucha pena la muerte de Mario, me embargó la certeza de que de a poco se nos van extinguiendo ciertos entornos y también su recuerdo quedará inmortalizado en esta obrita genial de Wonder.

Esta noche voy a ponerla en La Bloguera, pero no sé por qué sentí la necesidad de compartirla ahora con ustedes.

jueves, 5 de febrero de 2009

Crónicas playeras

Qué gorda que está la gente!!!
Mucha pasta, mucho helado, mucha berlinesa y mucho churro pero los kilos no se mueven, che.
Claro, Mar del Tuyú no tiene ni cerca el sharme de Cariló o lugares de esos que frecuentan los ganadores. Acá no abundan esas mamás tipo Maru Botana, bellas, rubias y con seis herederos todos lindos y rubios. A lo sumo pinta algún que otro pseudo potentado que por más que se esfuerce en demostrar que está acá pero tranquilamente podría veranear en Pinamar, no logra esquivar el sablazo atroz del sentido común: Flaco, si pudieras estar allá no te veríamos por estos lares...
Sobre la playa mucho auto modelo 93 a 98 y mucho veraneante que, se nota, tiene casa familiar acá.
Los comerciantes a las puteadas. La cantidad de gente es más o menos la misma que el año pasado pero el consumo ha bajado.
Las minas se arremolinan ante esos puestos de ropa ambulantes, buscando con 10 mangos una blusita más para tapar el excedente de ravioles.
Estamos irremediablemente pasados de peso y salvo las adolescentes, cuesta ver una mina de treinta más o menos y son casi inhallables los varones sin panza.
Por las mañanas se arremolinan a la costa del agua para caminar y engañarse que queman grasas los mismos que luego hacen cola en la fábrica de pastas para comerse hasta la servilleta.
El tejo sigue firme lo mismo que la paleta y no faltan los que se traen hasta la red y portan unos raquetones y una pose como si fueran Laver, pero no. El primer golpe delata que nunca entraron a una cancha de Tenis.
Por la noche un cantor de tangos y "melódico" asola el oído popular y no faltan los cuenta cuentos que alguna vez participaron en Videomatch, aunque las pruebas sean pocas. Por supuesto que en "El Colonial" está el infantable imitador de Arjona con lo que uno, al escuchar la publicidad en ese avioncito que pasa a cada rato, siente que está siendo agredido gratuitamente. Si de por sí el original da asquito, un copia de segunda mano da tristeza.
Con mi esposa discutimos sobre la belleza de Costa del Este y la identidad de Mar del Tuyú/Santa Teresita. Lanzo un voto populista a favor de Santa Teresita fundamentando que me siento mejor entre esa alegría sincera y sindical a la pose y la sobreabundancia de madera Esteña. Ella me sospecha resentido y yo digo que ciertas bellezas no me cautivan. Como con las minas: Ella sabe que, por ejemplo no me dicen nada las porno con minas esculturales y que me vuela la cabeza todo lo que sea más amateur. Bah, que me calienta más la vecina que vive a la vuelta que cualquier rubiecita de la tele.
La belleza de Costa del Este no es creíble, todo muy simulado, todo muy "como qué". En cambio en Santa Teresita todo fluye con naturalidad, los kilos de más, el maltrato de padres a hijos y las internas matrimoniales.
La radio está copada por los uruguayos y cuesta sintonizar emisoras porteñas salvo, obvio, LS4 Radio Soja con su guerrilla periodística día a día más febril, con un Victor Hugo Morales que ya no asombra pues ha mostrado las cartas y termina demostrando para qué lado juega y con un Fernando Bravo que está frenéticamente lanzado contra el gobierno.
La tele tiene lo mismo que allá, lo que posibilita ver a Biolcatti, De Angeli, Macri y Solá en una sola noche.
Los precios más o menos como en Bs As, quizá más baratos en proporción que el año pasado.
Y acá andamos, ya en crisis, ya aburridos y empezando a contar las horas como los presos. No hay caso, somos bichos raros que no logramos superar la semana de alpedismo y que, por ejemplo, estas escapadas al ciber nos caen como la dosis diaria de un potaje mágico.
Mañana la seguimos.
Tengo que ir a comprar los ravioles.

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