Hija: Qué cagazo esa tarde del sábado cuando la partera nos dijo que estabas ahí...
Qué sensación rara cuando tu madre me dijo con la cara "me parece que..."
Que sensación extraña tomar ese taxi con el bolso que albergaba tu ropita. Ibamos a tu nacimiento y si querés también al mío. Mami ya había tenido a Sofi hacía 7 años, pero yo, nada. Ni siquiera CUIT tenía y se me venía de frente tu llegada. El tachero que nos llevó a la Bazterrica iba escuchando el cassette de Gloria Estefan: recuerdo que sonaron los temas "Tradición" y "Mi tierra". Con mi mano izquierda abrazaba a tu mami o bien le estrujaba la mano mientras con la derecha fumaba interminables cigarrillos y miraba sin ver la ciudad por la ventanilla. Cuando me fui a vestir, a ponerme esas prendas verdes de enfermero, como quedaba tiempo porque el anestesista no llegaba, prendí innumerables cigarrillos en esa pieza, mirando a través de una ínfima ventana una pizca de la esquina.
Tu mami sufría, la espera fue larga. Desde las 12 y media más o menos hasta las tres y cinco en que naciste. "Hola Manola" dijo Ceci cuando el Dr Cenarega te sacó de su vientre y te depositó en sus manos. Yo lagrimeaba al costadito, testigo de oro, calificado. Los padres en esos instantes somos inservibles, quedamos dibujados hasta que nos dan el bebe para llevarlo a neonatología. Cuando te tuve entre mis brazos temblé. Te moviste, lanzaste un quejidito y vi tu manito derecha bien extendida, con esos dedos largos ("Manos de pianista" dice mi madre de todos quienes tenían dedos largos) Te llevé a neonatología donde te hicieron todas las achurías que les hacen a los bebes cuando nacen y te llevaron. A la media hora o un poco más te trajeron al cuarto y ahí por primera vez tomaste la teta ¿Te acordás que la tomaste hasta el año y medio, animalito de Dios?
Serían las 8 de la mañana cuando salí a comprar el Página. El aire frío de mayo me refrescó y cuando puse un pie en la vereda, abandonando la clínica, sentí la paternidad posándose sobre mí, tomando todo mi ser. Me sentí crecer, me sentí responsable, me sentí con un deber en este mundo. Fui presuroso al kiosco y volví rápido adonde estaba mi esposa y mi cría, eso, mi cría. Ese sentido animal de volver a proteger a la cría.
Felíces 15 años, hermoso "Topin" mío...
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