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lunes, 20 de agosto de 2018

El Flan


Luego de muchos años Alfredo Casero ha lanzado una idea creativa muy festejada en las usinas de propagación de ideología cambiemita que contrariamente a lo que se puede sospechar a primera vista no se refuta fácilmente. Este montaje se sostiene en el "se robaron todo" y a ese slogan, muy pero muy profundamente arraigado en el sentido común de la popular, lo inteligente no es ponerlo en discusión, sino plantear que no hay una sola variable que haya mejorado desde el 10 de diciembre de 2015. 

Al macrismo se lo debe combatir con un análisis crudo de su gestión, y se lo nockea mostrando que es un proyecto político e ideológico regresivo, que apunta a un país con un tercio satisfecho, otro peleando la diaria y un tercero definitivamente arrumbado y fuera de la sociedad.

Es que el macrismo no quiere flan para todos (y si lo quisiera es una utopía en tanto expresa una política que sólo favorece a un tercio de la sociedad) El desafío, entonces, es volver a convencer que comer flan es posible, pero para ello hay que ir por otro camino, que no precisamente debe ser el ya transitado.

martes, 10 de mayo de 2016

Vuelven los aplazos porque volvió el país normal


Volvieron los aplazos en las escuelas bonaerenses y es una muestra más de que estamos ante un proceso de restauración de la Argentina pre-kirchnerista de una intensidad tal que empequeñece las previsiones más exageradas que se pudieron realizar antes del 10 de diciembre. Si repasamos someramente área por área nos encontramos con un accionar direccionado al objetivo de desmontar todo lo que se construyó en los 12 años del kirchnerismo, pero es vital entender que no lo hacen porque hayan estado mal las iniciativas del gobierno anterior sino porque están sumamente comprometidos a retrotraer a la Argentina a lo que ellos consideran “el país normal”. Por eso ya están avisando que van a rematar las acciones que ANSES tiene en varias empresas, como paso previo a un retorno al modelo de las AFJP; por eso también circulan rumores sobre la privatización de Aerolíneas Argentinas; por eso se está frenando todo lo que venía desarrollando YPF en Vaca Muerta y, por supuesto, por eso también el retorno a la lógica del endeudamiento externo, como forma de volver a someter al país al tutelaje de las calificadoras de riesgo y a que las decisiones de política económica las vuelvan a tomar los mismos organismos que nos condujeron al peor desastre de nuestra historia.
La discusión de fondo pasa por entender la lógica de la restauración del país pre 2003, evaluando en cada caso cómo estaba Argentina con Pinedo y cómo a sólo cinco meses de Macrismo se puede entrever en todo su esplendor el regreso a una lógica que, pese a habernos dañado en demasía sigue siendo publicitada como el estado natural de las cosas en Argentina. Macri acaba de decir que lo angustia el drama del trabajador que no llega a fin de mes pero que a pesar de todo duerme en paz pues sabe que está haciendo “lo que hay que hacer”, en una demostración de un dogmatismo tan infantil que asombra. Pocas fuerzas políticas han tenido tantos años el gobierno de un país como el entramado social y económico que desplegó en nuestro país la oligarquía. Basta contar los años de gobiernos cívico-militares y la década del noventa para verificarlo. Siempre plantearon las mismas ideas que hoy promueve Chevrolet, pero siempre el final fue el incendio de todas las variables. No obstante, siguen fieles al dogma. Es que no tienen otra cosa que ofrecer porque, al fin y al cabo, las políticas que han promovido desde siempre a ellos, como clase, les ha dado resultados estupendos. Tienen espalda para aguantar interregnos populares y luego regresar a poner “cada cosa en su lugar”, enfrente, las fuerzas populares sólo tenemos el voto para llegar al gobierno y demostrar, como pasó con Cristina, que de poco y nada te sirve controlar el Poder Ejecutivo y el parlamento si la Justicia, el sistema de medios y el mundo de los negocios está directa o indirectamente controlado por el establishment.
La generación que viene detrás nuestro, esa que tuvo la gloriosa oportunidad de crecer en medio de un paradigma distinto es la que tendrá la gran ocasión de sintetizar las experiencias que al menos se inicializaron en los años kirchneristas, para extraer conclusiones superadoras y demostrar que el paradigma del nacionalismo popular le conviene mucho más a las grandes mayorías. Es sencillo y al mismo tiempo complicadísimo, pero fascinante el desafío que tiene el piberío.

viernes, 29 de abril de 2016

Zamba triste


La imagen lo dice todo. Habla del odio gorila redimido y apesta a venganza cheta. De todas maneras, el gesto no hace más que describirlos. Podrán arrumbar el muñeco de Zamba pero no quitarlo del alma de una generación de pibes que gracias a él le bajan línea a sus abuelos sobre nuestra historia patria. Estos son los mismos que hablaron de “Negrópolis”, son los que hablan de ñoquis y te dicen que mentís cuando les contás que los despidos en la actividad privada superan a los de la esfera del estado. Son los que discuten el número de los desaparecidos y los que a la militancia la denominan “grasa”…
Muchos no creían que kirchnerismo fue lo más parecido a los dos primeros gobiernos de Perón. Bien, ahí, en esa imagen de Zamba destrozada tienen la ratificación de que lo fue.

viernes, 22 de abril de 2016

Macrismo y pensamiento mágico


El baño de casa tiene unas baldosas entre rojas y bordó que nunca nos gustaron, para colmo, hubo que cambiar algunas por roturas de caños, con lo cual se notaban las diferencias entre las viejas y las nuevas. Como cambiar todo nos representaba un costo inaccesible, contratamos a un señor que puso arriba una especie de sobrepiso con baldosas tipo flexiplast grisecitas claras muy bonitas, pero Lamentablemente, con los años empezaron a despegarse y romperse, por lo que ahora nos encontramos nuevamente en la disyuntiva original. El kirchnerismo fue algo parecido a ese entrepiso. Por años duró, hasta que empezó a romperse y nos dimos cuenta que abajo seguían estando esas baldosas horribles entre rojas y bordó, por lo que habría que pensar seriamente en juntar la guita para cambiar definitivamente ese piso original.
Todo esto viene a cuento del campeonato de ironía que se ha lanzado a propósito del coaching macrista de hace unos días y la irrupción de este experto en felicidad que ha nombrado el señor presidente de la nación. En verdad, todos vimos crecer esta movida de la autoayuda que nos llegó en el mismo paquete donde venía el neoliberalismo, y eso es bastante anterior al kirchnerismo, pero un día lo olvidamos y por ende nos desentendimos del asunto. Hasta que ahora queremos balearnos en un rincón cuando desde la mismísima Casa Rosada se auspician las diversas variables del pensamiento mágico, con el aliento indispensable del sistema de medios, que difunde ideas como por ej cómo hacer más eficiente las compras, cómo sacar ventajas del vivir en un monoambiente y diversas innovaciones como los beneficios de encender menos luces y demás razonamientos por el estilo, que no son otra cosa que militar el ajuste salvaje pero, tipo, con onda ¿Viste?
El macrismo no improvisa cuando describe las consecuencias de su accionar político-económico en términos de pensamiento mágico. Simplemente opera sobre la base de un diagnóstico muy elaborado en torno a lo que sucede en la cabeza de una inmensa cantidad de argentinos. Tratar de entender este fenómeno debería ser una de las tareas centrales de todos aquellos que intentamos modificar pero en serio la estructura económico social de nuestro querido país.

miércoles, 20 de abril de 2016

De la batalla cultural al reino de la autoayuda


El error más grosero de lo que cierto kirchnerismo entendió por “batalla cultural” fue no entender que mientras creían que con el esquema 678 ampliaban el horizonte del pensamiento Nacional y Popular, en verdad sucedía que se estaban haciendo recircular los mismos razonamientos entre los ya convencidos, entonces, afuera seguía creciendo la noción de la mejoría socioeconómica por el mérito individual, por las condiciones personales de cada uno a quien le mejoraba la situación, y todo esto desconectado de las políticas generales que posibilitaban esa mejoría. El sistema de medios se encargó de que buena parte de los argentinos que mejoraban creyeran que lo hacían por sus propias virtudes y a pesar de un gobierno que gestionaba en contra de ellos, cuando en verdad era al revés. Entonces quien accedía a la jubilación lo hacía convencido de que lo hacía porque era su derecho -algo innegable- pero sin considerar en absoluto que había habido una decisión política para poner en vigencia ese derecho, haciéndolo trascender de la abstracción a la vida real. Las decisiones políticas generan nuevos jubilados pero también despidos y alza del costo de vida. El problema es que las decisiones políticas que mejoraban la vida de los pobres y que sumaban derechos eran comentadas con desprecio, como meros artilugios para ganar un puñado de votos y a las decisiones políticas del macrismo, que destrozan a esos mismos que antes se beneficiaban se las amplifica en términos de “angustia”.
Lo concreto es que ese mismo sistema de medios, hoy oficialista, tuvo una eficacia notable en la difusión de esa noción del éxito personal y consecuentemente, hoy amplifica las reuniones de autoayuda que organiza el macrismo gobernante, donde uno llega a sentir una especie de vergüenza ajena por la cantidad de pelotudeces que se escuchan.
Pero bueno, esa es la media en una ancha, muy ancha franja de nuestra sociedad que existe desde mucho tiempo atrás y crece sin pausa, pero no la vimos, encandilados y ensordecidos por nuestra batalla cultural contra nadie.

viernes, 25 de marzo de 2016

Preguntas chotas



Martiniano Molina, intendente de Quilmes, demostró un desconocimiento notable del accionar del terrorismo de estado nada menos que en su distrito. Mauricio Macri, por su parte, desesperó en el Parque de la Memoria porque no le acercaban el discurso que debía leer. Confundir el Pozo de Quilmes con asuntos municipales ligados al bacheo y no saber qué decir si no está el papel es PRO. Pero hay una pregunta chota, que es a cuánta gente realmente le importa esto, y una sospecha más chota aún: que muy probablemente que no sean tantas como uno se imagina.

Es que existe una Argentina que toma lo del intendente de Quilmes como un descuido y el momento aciago de Macri sólo como una desconexión de equipo. No piensan, como nosotros, que no puede ser que un intendente desconozca un centro clandestino de exterminio o que el presidente se muestre incapaz de improvisar unas palabras, justo en un aniversario doloroso como los 40 años del golpe, etc, etc.

No lo registran con esa frecuencia. Es más: les importa un bledo.
Pero votan
Con lo cual tenemos un pequeño gran dilema político que resolver…

viernes, 25 de diciembre de 2015

Todo vale si es en nombre del cambio y la unión de los argentinos



Toda ley vigente podrá ser violada si es en nombre de la democracia, la unión de los argentinos y el cambio. Muchos no lo entendimos aún.
Es la misma lógica que sustentó el golpismo del siglo pasado, cuando se eyectaban gobiernos constitucionales para generar las condiciones de "una democracia plena"


viernes, 14 de marzo de 2014

Costosa albañilería táctica en la ciudad de Buenos Aires


Ayer, cuando vi las fotos que publicó Página/12 creí que estaban trucadas. Pero hoy pasé por la plazoleta de Lacroze y efectivamente, está en obra.

Aquí arriba la nota de Clarín, con manijazo incluido. Agosto de 2011

Abajo, la foto que subió el mismísimo Diego Santilli cuando se inauguró la plazoleta seca en noviembre de 2011.


Aquí la foto de la plazoleta destruida


Y acá abajo, el boulevard recientemente inaugurado de Avenida Cabildo que será demolido para instalar el metrobús.


Como se ve, cero planificación, pura albañilería táctica

Qué caros te salen los globos...


miércoles, 12 de febrero de 2014

Ningún pibe nace sin vacante, salvo en la ciudad de Buenos Aires



La prensa “independiente” se desentiende del tema tratando, como siempre, de que la movilización por la falta de vacantes en las escuelas públicas de la ciudad de Buenos Aires quede circunscripta al ámbito kirchnerista. Sin embargo crece el desconcierto de muchos por no llegar a comprender cómo hizo el macrismo para llegar a esta situación.
La verdad: hay que ser muy inservible para lograr que en el distrito más rico del país haya miles de niños que no tienen un asiento en la escuela pública. Esto no pasó ni en las peores crisis que atravesó el país en provincia alguna, pero ahora cubre de oprobio a la CABA porque el macrismo es una mezcla de infantilismo reaccionario con desconocimiento absoluto de la gestión de lo público. A estos yuppies no les interesa que miles de niños queden fuera de la escuela. Y no es chicana: no les conmueve en lo más mínimo, pero lo más grave es que no hubo una catástrofe climática que destruyó decenas de establecimientos educativos, en todo caso la catástrofe es el macrismo mismo.
¿Cómo se explica que el ministerio de educación porteño no haya previsto con tiempo que este año tendrían un déficit tan elevado de vacantes si año a año las propias escuelas son un sensor muy preciso de cómo vendrá el crecimiento de la matrícula? Día a día las direcciones de los jardines y primarias tienen pedidos de familias que se mudan y saben por el trato cotidiano con los padres que el año entrante ingresará el hermanito menor al jardín, esta información está en cada establecimiento y por ende en los distritos donde están las supervisiones. El sistema educativo tiene poleas de transmisión de estas informaciones que son los que han servido durante décadas para tener un diagnóstico de la realidad y operar en consecuencia. Pero el macrismo, fiel a su prepotencia y a la creencia de que todo lo anterior a ellos es malo se propuso innovar con los resultados que tenemos a la vista.
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miércoles, 10 de julio de 2013

¿El massismo es macrismo con Derechos Humanos?

(Click en la imágen para ampliar)

Causó fuerte impacto en el mundillo político esta nota de Pablo Ibáñez publicada en ámbito financiero porque demuestra que la participación del PRO en las listas del massismo es bastante más tupida de lo que parecía. Se dan casos como los de Morón donde nada menos que el esposo de la vicejefa del gobierno porteño, María Eugenia Vidal, está en una lista que participa de la interna del Frente Renovador.

Va de suyo que estamos hablando de política y que en política los acuerdos son su parte constitutiva. De lo que se trataría, en todo caso, es de analizar en qué consiste "lo nuevo" que el discurso massista declama a cada rato. Porque peinando el mapa de la provincia se ve una participación de macristas que excede a la idea lanzada en un comienzo de que se le daban un par de diputados a Jorge Macri y Gustavo Posse para meterlos adentro del paquete (algo básico y usual)

Tampoco vamos a venir a exigir exámenes de ADN político (aunque cuando nos metemos en estos temas muchas veces nos los piden a nosotros) No pasa por ahí. Lo único que interesa es desentrañara las lógicas de algunos acuerdos y eventualmente analizar la conformación de las estructuras políticas de cara a todo lo que tenemos por delante.

La sensación de que el massismo se quedó a mitad de camino y que lamentablemente no tiene nada nuevo para aportar a la política argentina pareciera consolidarse en estas horas donde, además, se lo ve a Darío Giustozzi remando en dulce de leche por mostrar que integra un espacio que no es más de lo mismo dentro del espectro opositor, mientras Macri no para de repetir que votaría por el intendente de Tigre y hasta Luis Barrionuevo se anota para fiscalizar a su nombre.



miércoles, 3 de abril de 2013

Buen análisis de Raúl Degrossi sobre Macri

Que el temporal que se abatió sobre la Capital Federal y parte del conurbano fue grave, no quedan dudas.

Como tampoco quedan dudas que concentra la atención de los medios no tanto por su gravedad, como porque pasó donde pasó: fundamentalmente en la CABA, que es la vidriera mediática y política del país: lo que no pasa allí, es como si no pasara, o si no mereciera ser registrado y contado profusamente desde los medios.

De hecho, hasta que el estropicio que es la gestión de Macri en la ciudad quedó -una vez más- visiblemente expuesto, las consecuencias del vendaval en el conurbano bonaerense pasaron casi desapercibidas para el complejo mediático dominante.

A partir de hoy, en cambio, es muy probable que ese mismo dispositivo ponga el foco en las inundaciones en La Plata u otros distritos, como para disminuir las responsabilidades del macrismo: algo así como que mal de muchos, consuelo de tontos.

Tampoco se puede especular demasiado (en términos de análisis político) con las probables consecuencias electorales a futuro del desastre, y el rol que cada uno (Macri, Scioli, el gobierno nacional) desempeñó en el medio; porque hay que anotar un dato que no puede soslayarse: de un tiempo a esta parte, la percepción ciudadana de la política en términos de probables opciones electorales parece congelada, en compartimentos estancos sin comunicación posible entre sí.

Dicho de otro modo, los que acompañaron con su voto a Cristina en octubre del 2011 parecen dispuestos a seguir haciéndolo -al menos en su gran mayoría-, y si alguno migra, todavía no ha encontrado donde vehiculizar su desencanto.

Y otro tanto sucede con los que adversan al gobierno nacional: incluso allí la decepción parece ser mayor, y se expresa con más furia, como lo comprobaron los cacerolazos del año pasado.

El caso porteño tiene a su vez -analizado desde éste punto de vista- componentes distintivos; y no es probable que la terrible mediocridad de la gestión de Macri ponga en riesgo un triunfo del PRO en la CABA: el porteño promedio (ése que acompañó masivamente con su voto en cuatro oportunidades, incluyendo sendos balotajes, al Jefe de Gobierno) expresa un voto fuertemente ideologizado, que vota en Macri lo que éste representa, más que la resultante de un balance crítico de su gestión concreta.

Y sobre todo voto en contra del gobierno nacional de turno, en especial si éste es peronista: el caso de Erman González fue la excepción que no hizo sino confirmar la regla, que no casualmente sucedió cuando los porteños se subieron a la ola de un peronismo travestido al neoliberaslismo.

Sin embargo la idea de la autonomía porteña va más allá de la puntual elección directa del Jefe de Gobierno: la ciudad autónoma es una apetecible vidriera política para todo potencial aspirante a la presidencia; montado sobre una masa importante de recursos públicos (la mayor por lejos del país, medida en dinero por habitante), y con muchos problemas estructurales resueltos de antemano, que plantean (al menos en teoría) desafíos de gestión bastante menos complejos de los que debe afrontar cualquier gobernador o intendente promedio.

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