Ahora resulta que Macri es un ladri y hay que enumerar uno a
uno los delitos que se le atribuyen para que la sociedad se entere... Nos
hacemos los desentendidos con De Vido o bien exigimos que se expida la justicia
sobre los muchos casos en que está denunciado pero a Macri ya lo queremos tras
las rejas... Algo está muy mal, en algo nos estamos equivocando y muy fiero.
Creemos que los argentinos ignoran lo que es Macri ¿Y si no lo ignoran? ¿Y si
sabiendo lo mismo que nosotros lo votan igualmente? A ver, pareciera que no
estamos comprendiendo algunas de las razones que motorizan el voto en nuestros
días, porque resulta que la misma sociedad que desoyó una a una las denuncias
de Carrió contra Néstor y Cristina y en su momento nos votó al parecer ahora reacciona
de la misma manera ante nuestras denuncias y vota a Macri y su gente. Es que
parece imposible que se pueda captar el voto de la mayoría denunciando al otro,
no se gana diciendo que el otro es tal o cual cosa sino demostrando más
capacidad de seducción y conquista que el otro. Se gana mostrándose mejor y más capacitado
para liderar en la etapa actual. La sociedad no vota santos, vota a
determinados hombres y mujeres de carne y hueso hasta que un día empieza a
preferir a otros hombres y a otras mujeres ¡Pero no lo hace buscando ángeles
que orinen agua bendita sino porque cree que le irá mejor con estos nuevos
dirigentes!!!
A los kirchneristas nos cuesta entender y asumir que la
sociedad vaya demostrando paulatinamente que deja de considerarnos como los
únicos en condiciones de garantizarle acceso al bienestar, entonces, en lugar
de poner las barbas en remojo y analizar qué está pasando la emprendemos con
una retahíla de reiteraciones, diciendo que Macri esto, Macri lo otro y no
observamos que lo único que logramos es calmar nuestra propia frustración
porque lo que en verdad sucede es que estamos verificando que nuestra palabra y
nuestra propuesta ya no cautiva como antes. La gente no vota a Carrió en un 50
% en CABA porque le crea sino porque nosotros no hemos sido capaces durante una
década para ofrecerle una alternativa política. Porque además, más de una vez
mientras en la prensa criticamos los negociados del PRO, en la legislatura
tranzamos y entre gallos y medias noches le dimos los votos que le permitieron
hacer grandes negociados. Pero claro, nos creímos que la sociedad no se enteraba...
Tanto en esto como luego de cada votación hemos recurrido a
la fácil, como decir que los votantes "son todos unos giles que no se dan
cuenta que los están empomando y encima lo votan" ¿Cómo es? ¿Cuando el
electorado nos acompañó con una votación histórica en 2011 era demostración
irrefutable de que habíamos encontrado el nudo de la hegemonía y a los dos
años, cuando con la ruptura de Massa nos depositó de nuevo en el tercio que
siempre tuvimos (y tenemos) resulta que son una manga de tarados?
¿Qué le sucede a una fuerza política que en 2013/2015 recogió derrotas y ahora, luego de jugar a su máxima figura, la del 55 por ciento, está esperando el recuento definitivo para ver si ganó por uno o dos puntitos las PASO en la provincia? Evidentemente se están haciendo muy mal las cosas compañeros porque aún sacrificando la dama no logramos torcer el rumbo del electorado. Habrá que ponerse a estudiar pero de verdad; habrá que dejar de creer que tenemos la llave para solucionar los problemas de los argentinos y habrá que tomar algún que otro baño de humildad para reconocer que se nos escapó la tortuga pero como estábamos mirando para otro lado no nos dimos cuenta.
¿Qué le sucede a una fuerza política que en 2013/2015 recogió derrotas y ahora, luego de jugar a su máxima figura, la del 55 por ciento, está esperando el recuento definitivo para ver si ganó por uno o dos puntitos las PASO en la provincia? Evidentemente se están haciendo muy mal las cosas compañeros porque aún sacrificando la dama no logramos torcer el rumbo del electorado. Habrá que ponerse a estudiar pero de verdad; habrá que dejar de creer que tenemos la llave para solucionar los problemas de los argentinos y habrá que tomar algún que otro baño de humildad para reconocer que se nos escapó la tortuga pero como estábamos mirando para otro lado no nos dimos cuenta.
Mientras no dejemos de buscar traidores entre nosotros,
mientras no comprendamos que la política es algo demasiado complicado como para
dejarla en manos de los empleados del mes; mientras no entendamos que así como
vamos estamos marchando al olvido, no lograremos cambiar el rumbo que lleva la
coyuntura.
"Todo tiene su final, nada dura para siempre",
cantaba Héctor Lavoe y eso resuena cada vez con más fuerza en ese conglomerado
que alguna vez fue el kirchnerismo. No tenemos que aferrarnos al recuerdo de lo
vivido sino apuntar al futuro porque así podremos sintonizar de nuevo con la
sociedad, que nos dejó de visualizar como la dirigencia apropiada para los años
por venir.
Si no comprendemos que hay etapas y que así como en su
momento fuimos disruptivos, por ej cuando Néstor dijo "¿Qué te pasa
Clarín, estás nervioso?" luego, cuando no tuvimos capacidad ni
inteligencia para plasmar en la realidad la ley de Servicios de Comunicación
Audiovisual, esa misma sociedad que nos agradeció el haberle demostrado las
maldades de Clarín nos dejó luego de considerar su vanguardia predilecta,
entonces el manual del buen político nos está exigiendo revisión de todo lo
actuado, revisión y repaso de lo hecho. Y si sabemos escuchar ese mensaje, si
somos capaces de obrar en consecuencia y demostramos capacidad de acción
política para reformularnos no hay dudas que volverán a reencontrarse con
nosotros.
Pero si pretendemos que los argentinos sigan adhiriendo a
una serie de consignas que aunque válidas ya no convocan, la culpa de ello es
nuestra y de nadie más por que sencillamente hemos perdido sintonía con el
pueblo. El trotkismo puede aleccionarnos con eso de las enumerciones de verdades.
En definitiva, el problema principal lo tenemos nosotros,
los que alguna vez fuimos vanguardia pero ahora nos vamos pareciendo cada vez
más a un club de la nostalgia que no convoca, porque los pueblos siempre van
hacia adelante, están condenados a ir para adelante y la acción política que se
suponga popular, que aspire a representar los intereses de un pueblo, lo
primero que debe hacer es tener capacidad de renovación para volver a ser
tomada como una propuesta inteligente y probable. De lo contrario, sólo queda
el club de la nostalgia y buscar en Youtube los programas de 678 para recordar
lo felices que éramos en aquellos días.