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viernes, 18 de agosto de 2017

El problema es nuestro, eh...

Ahora resulta que Macri es un ladri y hay que enumerar uno a uno los delitos que se le atribuyen para que la sociedad se entere... Nos hacemos los desentendidos con De Vido o bien exigimos que se expida la justicia sobre los muchos casos en que está denunciado pero a Macri ya lo queremos tras las rejas... Algo está muy mal, en algo nos estamos equivocando y muy fiero. Creemos que los argentinos ignoran lo que es Macri ¿Y si no lo ignoran? ¿Y si sabiendo lo mismo que nosotros lo votan igualmente? A ver, pareciera que no estamos comprendiendo algunas de las razones que motorizan el voto en nuestros días, porque resulta que la misma sociedad que desoyó una a una las denuncias de Carrió contra Néstor y Cristina y en su momento nos votó al parecer ahora reacciona de la misma manera ante nuestras denuncias y vota a Macri y su gente. Es que parece imposible que se pueda captar el voto de la mayoría denunciando al otro, no se gana diciendo que el otro es tal o cual cosa sino demostrando más capacidad de seducción y conquista que el otro. Se gana mostrándose mejor y más capacitado para liderar en la etapa actual. La sociedad no vota santos, vota a determinados hombres y mujeres de carne y hueso hasta que un día empieza a preferir a otros hombres y a otras mujeres ¡Pero no lo hace buscando ángeles que orinen agua bendita sino porque cree que le irá mejor con estos nuevos dirigentes!!!

A los kirchneristas nos cuesta entender y asumir que la sociedad vaya demostrando paulatinamente que deja de considerarnos como los únicos en condiciones de garantizarle acceso al bienestar, entonces, en lugar de poner las barbas en remojo y analizar qué está pasando la emprendemos con una retahíla de reiteraciones, diciendo que Macri esto, Macri lo otro y no observamos que lo único que logramos es calmar nuestra propia frustración porque lo que en verdad sucede es que estamos verificando que nuestra palabra y nuestra propuesta ya no cautiva como antes. La gente no vota a Carrió en un 50 % en CABA porque le crea sino porque nosotros no hemos sido capaces durante una década para ofrecerle una alternativa política. Porque además, más de una vez mientras en la prensa criticamos los negociados del PRO, en la legislatura tranzamos y entre gallos y medias noches le dimos los votos que le permitieron hacer grandes negociados. Pero claro, nos creímos que la sociedad no se enteraba...

Tanto en esto como luego de cada votación hemos recurrido a la fácil, como decir que los votantes "son todos unos giles que no se dan cuenta que los están empomando y encima lo votan" ¿Cómo es? ¿Cuando el electorado nos acompañó con una votación histórica en 2011 era demostración irrefutable de que habíamos encontrado el nudo de la hegemonía y a los dos años, cuando con la ruptura de Massa nos depositó de nuevo en el tercio que siempre tuvimos (y tenemos) resulta que son una manga de tarados?

¿Qué le sucede a una fuerza política que en 2013/2015 recogió derrotas y ahora, luego de jugar a su máxima figura, la del 55 por ciento, está esperando el recuento definitivo para ver si ganó por uno o dos puntitos las PASO en la provincia? Evidentemente se están haciendo muy mal las cosas compañeros porque aún sacrificando la dama no logramos torcer el rumbo del electorado. Habrá que ponerse a estudiar pero de verdad;  habrá que dejar de creer que tenemos la llave para solucionar los problemas de los argentinos y habrá que tomar algún que otro baño de humildad para reconocer que se nos escapó la tortuga pero como estábamos mirando para otro lado no nos dimos cuenta.

Mientras no dejemos de buscar traidores entre nosotros, mientras no comprendamos que la política es algo demasiado complicado como para dejarla en manos de los empleados del mes; mientras no entendamos que así como vamos estamos marchando al olvido, no lograremos cambiar el rumbo que lleva la coyuntura.

"Todo tiene su final, nada dura para siempre", cantaba Héctor Lavoe y eso resuena cada vez con más fuerza en ese conglomerado que alguna vez fue el kirchnerismo. No tenemos que aferrarnos al recuerdo de lo vivido sino apuntar al futuro porque así podremos sintonizar de nuevo con la sociedad, que nos dejó de visualizar como la dirigencia apropiada para los años por venir.

Si no comprendemos que hay etapas y que así como en su momento fuimos disruptivos, por ej cuando Néstor dijo "¿Qué te pasa Clarín, estás nervioso?" luego, cuando no tuvimos capacidad ni inteligencia para plasmar en la realidad la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, esa misma sociedad que nos agradeció el haberle demostrado las maldades de Clarín nos dejó luego de considerar su vanguardia predilecta, entonces el manual del buen político nos está exigiendo revisión de todo lo actuado, revisión y repaso de lo hecho. Y si sabemos escuchar ese mensaje, si somos capaces de obrar en consecuencia y demostramos capacidad de acción política para reformularnos no hay dudas que volverán a reencontrarse con nosotros.

Pero si pretendemos que los argentinos sigan adhiriendo a una serie de consignas que aunque válidas ya no convocan, la culpa de ello es nuestra y de nadie más por que sencillamente hemos perdido sintonía con el pueblo. El trotkismo puede aleccionarnos con eso de las enumerciones de verdades.


En definitiva, el problema principal lo tenemos nosotros, los que alguna vez fuimos vanguardia pero ahora nos vamos pareciendo cada vez más a un club de la nostalgia que no convoca, porque los pueblos siempre van hacia adelante, están condenados a ir para adelante y la acción política que se suponga popular, que aspire a representar los intereses de un pueblo, lo primero que debe hacer es tener capacidad de renovación para volver a ser tomada como una propuesta inteligente y probable. De lo contrario, sólo queda el club de la nostalgia y buscar en Youtube los programas de 678 para recordar lo felices que éramos en aquellos días.

martes, 2 de mayo de 2017

Cómo meter todas las contradicciones en una boleta?


Facebook es una red social con muchísima penetración, quizá sea la más utilizada por los argentinos, pero su dinámica trae aparejados algunos sinsabores como, sin ir más lejos, encontrarse un buen día que uno tiene muchísimo amigos que no sólo no conoce sino que en función de la dinámica política se han ido alejando de hipotéticas coincidencias de otrora. Claro, la mayoría de esas amistades seguro que provienen de los años de kirchnerismo intenso, muchas me habrán llegado por mi trabajo en la radio, pero el tema es que hoy nos encontramos compartiendo un vínculo extraño, donde las diferencias afloran día a día y me parece que lo sabio sería encontrar mecanismos maduros para debatir, sin encasillamientos y sin ese uso tan adolescente de calificativos como “traidor” a quien no ha traicionado nada sino que por diversos motivos está reformando sus posiciones políticas en base a las modificaciones que se van operando en la realidad.
Lo más preocupante de los calificativos es que fundamentalmente son incorrectos, o al menos difusos y muy poco precisos. ¿Desde qué lugar de fidelidad a qué posición se posiciona quien califica a otro compañero de traidor? Creo que de una suerte de fanatismo irracional o si se quiere, algo muy propio a un club de fans que no tiene nada de malo, excepto que estamos hablando de política uno de los territorios donde la dinámica modifica minuto a minuto las realidad y por ende impone a los interesados en ella una adecuación permanente a las nuevas condiciones surgidas hace un rato, nomás.
Continúa en http://gerardofernandez.net/como-meter-las-contradicciones-en-una-boleta/

lunes, 25 de julio de 2016

Macri es...

Macri la emprende contra Tinelli porque está convencido de que el problema es lo que se dice de su gobierno y de sí mismo. Es que para él, todo es meramente una cuestión de imagen, craso error!!

No es cuestión de imagen haber dejado de llegar a fin de mes, como le sucede a miles de compatriotas!

No es cuestión de imagen no poder afrontar el pago de la Luz y el Gas!

No es cuestión de imagen perder el trabajo!

No es cuestión de imagen que día a día más argentinos caigan en la cuenta de que fueron estafados por un candidato que hacer todo lo contrario de lo que prometió!

Macri avanza en la AFA, opera contra Tinelli y demuestra con su accionar que si algo no tiene es el más mínimo pluralismo como para soportar alguna disidencia importante.

Macri es definitivamente un autoritario de características inimaginables para la mayoría de los argentinos ¡Y pensar que hizo campaña despotricando contra el autoritarismo K!!!

A un tipo con tamaña impronta autoritaria va a costar horrores sacarlo del poder, entre otras cosas porque tiene una alianza férrea con los principales factores de poder ¡Y esa alianza es mucho más sólida que la que pudo tener el kirchnerismo, que al día siguiente de sacar el 54 % tuvo que parar una corrida bancaria!

Ahora los argentinos vamos a ver qué es un gobierno autoritario!!

lunes, 9 de mayo de 2016

Un problemita de comunicación...


El gobierno de los ricos no está atravesando su mejor etapa y lo preocupante es que recién lleva cinco meses, para colmo ha fugado hacia adelante de manera  zonza, instalando que en segundo semestre bajará la inflación y empezarán a verse los frutos de su política económica. La zonzera consiste en suponer que los efectos devastadores del primer semestre no impactarán en el segundo y que aquellos sectores desprotegidos, donde impacta con efecto de bomba la gestión clasista del gobierno, no seguirán hundiéndose aún más en la miseria. Basta leer notas como ésta que publica El País de España para corroborarlo.

Pero el dispositivo de medios paraoficial ha encontrado un ardid curioso cual es criticar la comunicación de la administración Macri, con lo que todo se reduciría a errores de Marcos Peña Braun, responsable político del área. La crítica a la comunicación es el primer y remanido recurso al que echan mano los oficialismos. El gobierno de Alfonsín fue quizá el que más transitó este sendero cuando atribuyó su apabullante derrota de 1987 a que no supo explicar con eficacia sus políticas. La verdad es que cuando las cosas van más o menos bien, en líneas generales se comunican solas y que cuando el viento sopla en contra, un buen aparato podrá a lo sumo atenuar ciertos efectos pero no suplantar los hechos de la realidad. En el caso del gobierno actual, no hay aparato comunicacional que pueda convencer a muchos argentinos que el tarifazo en todos los órdenes puede conducir a una realidad mejor que la que dejó el gobierno de Cristina, entre otras cosas porque la memoria empieza a abrirse camino cuando las condiciones así lo exigen, generando en más de un ciudadano de a pie recuerdos de que esto de dejar de no llegar a fin de mes ya se vivió y no hace tantos años. Contra esa experiencia no hay modo eficaz de comunicar. Pasan los días y lo que el argentino promedio ve es que los únicos que han tenido beneficios son los de arriba y que, para colmo, día a día aparecen noticias sobre la moral y buenas costumbre de las principales cabezas del gobierno ¿Cómo se hace para instalarles otra noción desde la comunicación? ¿Cómo se cubre comunicacionalmente que día a día hay más datos de la actividad de las sociedades offshore donde participa el excelentísimo señor Presidente de la Nación como también de los vínculos de su primo Calcaterra, gerenciador de su empresa, con Lázaro Báez en negocios de obra pública? ¿O que el ministro de Energía es accionista de empresas que de manera obscena ganan licitaciones que organiza su ministerio? ¿Cómo se convence de que no hay despidos cuando en la vida real todos nos enteramos a través de vínculos familiares que a tal o cual pariente,  amigo o conocido lo despidieron?

La comunicación nunca podrá suplantar a la política. No hay casos donde buenos períodos políticos hayan tenido problemas por una mala comunicación. El kirchnerismo no arrasó electoralmente por su buena comunicación sino por sus aciertos políticos y hechos de indudable conmoción: el triunfo de 2011 se debió más a la buena etapa económica y fundamentalmente al efecto conmocionante del fallecimiento de Néstor que a las virtudes de 678 y los medios de Szpolski (algo que aún hoy muchos delegados no comprendieron)

La restauración conservadora estaría teniendo dificultades por el surgimiento de imprevistos o lisa y llanamente por errores de análisis. El dilema de estas horas consiste en ver si el volumen intenso de la comunicación paraoficial logra convencer al argentino de a pie que cuando con el kirchnerismo estaba mejor que ahora en realidad estaba peor y que el actual gobierno, que sólo le impone aumentos y privaciones, en realidad lo está conduciendo a un tiempo de pleno bienestar. 

En el fondo, quizá está sucediendo que el dispositivo mediático le dice al gobierno que hay terrenos de la acción política donde ellos poco y nada pueden hacer...



sábado, 30 de abril de 2016

Es el peronismo y sos vos, Mauricio


Entender al peronismo es algo verdaderamente complejo, a veces se me ocurre que entraña las mismas dificultades que tuvieron quienes intentaban descubrir el secreto del funcionamiento de la orquesta de Duke Ellington. Hoy sabemos que el misterio radicaba en que cada instrumentista preparaba sus solos y, por decirlo fácil, tocaba lo que quería, pero ello no impedía que la big band sonara con un nivel de justeza asombroso ¿Qué sucedía? Sucedía que, sin sospecharlo, todos tocaban lo que el Duke quería que tocaran. Por eso su sonido y sus articulaciones fueron inimitables. Se me ocurre que en las entrañas del peronismo sucede algo parecido, sólo que el lugar del Duke lo tiene el sentido de poder, que funciona como el gran ordenador. Hay corrientes internas, disputas, roscas y todo lo que vemos a diario, pero llegado un punto es una maquinaria que cuando se pone en movimiento modifica el mapa político.
En vísperas de la votación por la derogación de la Ley Cerrojo, el politólogo Julio Burdman expuso en El Vermucito una mirada conceptualmente profunda que ha sido ratificada esta semana por la media sanción de la ley antidespidos que el bloque de senadores del FPV aprobó por unanimidad y la movilización imponente de ayer. Según Burdman, el acompañamiento de un sector del peronismo para facilitarle a Macri el arreglo con los buitres en cierta medida lo fortalecería pues el presidente no sólo quedaría endeudado políticamente con el PJ sino que, además, necesitaría de acuerdos puntuales en cada asunto trascendente para garantizarse escribanía y gobernabilidad. Desde este punto de vista, quien quedaría condicionado por el acompañamiento en la votación a favor de los buitres sería el gobierno nacional pues ese peronismo viejo y sabio que lo ayudó en una instancia crucial, mañana le empezaría a exigir su parte y el presidente debería contemplar que, de no negociar, los mismos votos que le sirvieron para mostrar una victoria política fabulosa como lo fue la derogación de la Ley Cerrojo, podrían ser, a la vuelta de la esquina, los que lo condenen a ser un gobierno de minoría, sin escribanía y, por ende, sumamente debilitado.
Bien: todo eso sucedió a menos de un mes de la histórica sesión en la cámara alta. El peronismo le embocó un proyecto de ley contra su política económica -porque los despidos son una consecuencia directa de ella- y, por si fuera poco el acto de apoyo a la ex presidenta de 15 días atrás, la fotos nos hablan de una concentración obrera que desde 2011, cuando Moyano manifestó su apoyo a la reelección de Cristina, no se veía.
Por supuesto que todo sucede en un marco de inorganicidad, donde convergen sectores con diferencias profundas entre sí, y acá es donde irrumpe el gran aporte del gobierno de los ricos, dado que la confluencia de ayer fue posibilitada por un reclamo que viene desde las bases de todo el movimiento obrero organizado, donde el panorama que prima va desde los más de 50 mil puestos que perdió la UOCRA hasta problemáticas como el gremio de alimentación cuyo secretario general, Rodolfo Daer, admite que no han sufrido despidos pero sí que el ajuste está lesionando gravemente el poder adquisitivo de los salarios del sector.
Parece mentira que finalizando el mes donde el gobierno consiguió su logro político más deseado y troncal, el despliegue de su política económica de devastación le arroje estas consecuencias. El escenario en el corto plazo es de suma tensión y pone al gobierno ante el desafío político más difícil: O se las ingenia para distender en lo político y económico, o ingresa en una zona de turbulencia social que tarde o temprano lo termine eyectando.

viernes, 29 de abril de 2016

A Macri sólo le van quedando los medios


Los dos diarios que auspician, promueven y publicitan al gobierno de los ricos no pueden evitar el oprobio de ignorar en sus portadas el hecho histórico de que, a cuatro meses de asumido Macri, las 5 centrales obreras unificadas convoquen a una movilización con un punto aglutinante: la defensa del empleo. Creen que con el show de las excavadoras en los campos de Báez podrán alargar el gozo gorila del núcleo duro macrista. El sistema de medios está jugando al “orsay” cada vez más finito, con el consabido riesgo de llegar a un escenario en donde la operación cotidiana que realizan caiga en saco roto y los hechos de la vida real se lleven puesto todo este montaje. Porque los datos de la actividad económica -ni hablar del comercio minorista- atraviesan de manera transversal al conjunto sin consultar previamente a quién votó el carnicero que no puede apagar la heladera de noche o la peluquera a la que le subió la presión cuando le llegó la factura de la luz.
La movilización de hoy será majestuosa, la ley antidespidos será aprobada, Macri la vetará y eso promoverá un paro nacional ¿Cómo sigue la historia?
Todas las campañas de demonización que lance es sistema de medios no podrá tapar que la gente estaba mejor que ahora por culpa de las políticas concretas del gobierno de los ricos y contra eso es imposible dar una batalla exitosa. Es que el nivel de transferencia de recursos a favor de los de arriba, a costa de los de abajo, es tan grosero que no hay operación mediática saludable.
Y no es, como dice el discurso paraoficial, que el kirchnerismo dejó un país en llamas. Es todo lo contrario: el kirchnerismo dejó un país que funcionaba para la mayoría de sus habitantes. Por supuesto que no era perfecto y que ameritaba correcciones, pero funcionaba. Y eso es un dato incontestable que con el paso de los días y la llegada del invierno se torna cada vez más dramático.
Al macrismo sólo le van quedando los medios y los hipnotizados

lunes, 25 de abril de 2016

Estamos mal pero vamos bien


Cuando Macri dice “estamos haciendo lo correcto” no hace más que ratificar el nivel de dogmatismo que tiene el gobierno de lo ricos. El presidente duerme en paz. Ni por asomo se le aparece por la noche la imagen de la portera marplatense que murió de un infarto al ver en el cajero que sólo tenía cuarenta pesos para cobrar por los descuentos que le hizo Vidal por los paros; tampoco otros casos de muertes generadas por sus políticas económicas (a propósito ¿No debería imputarlo el juez Bonadio por esas muertes, siguiendo el razonamiento que usó con Cristina?) El presidente mantiene una fidelidad absoluta a una serie de postulados que a lo largo de nuestra historia sólo sirvieron para incrementar las ganancias de los sectores acomodados y postergar a las mayorías populares. Alguien podrá legítimamente preguntar por qué insisten, entonces, con las fórmulas fracasadas. La respuesta es sencilla y clara: insisten porque gobiernan para ellos, su prioridad son ellos. Luego, si algo sobra, que se lo queden las masas.
Es así de simple. La política, como la economía son mucho más fáciles de lo que nos hicieron creer durante años.

viernes, 8 de abril de 2016

En todo estás vos


Las imágenes de la Plaza de Mayo de anoche estremecen fundamentalmente por lo que expresan como síntoma. El slogan “En todo estás vos” empieza a sobrevolar la histórica plaza como esas luces extrañas de las películas de ficción. En todo estás vos cuando pagás el doble el colectivo, en todo estás vos cuando te sube la luz, en todo estás vos cuando hacer un asado ya es algo inaccesible, en todo estás vos cuando empezás a presagiar que, más tarde o más temprano, volverás a ver de nuevo las tribunas cuando juegue tu equipo. El piojo ahora está en vos cuando apenas se cumplen cuatro meses ¡120 días! de gobierno y te desesperás al imaginar que todavía le restan 3 años y 8 meses, cuando las señales que bajan desde Casa Rosada son más de lo mismo que ya mostró como gestión de gobierno.

El presidente ha sido puesto contra las cuerdas no por el populismo K, ni por la herencia recibida sino por su razón de ser, por su abolengo, que le impidió observar que ya no sólo es un empresario multimillonario sino el presidente de todos los argentinos y que por ende no puede viajar como si tal cosa en un helicóptero de un empresario inglés en conflicto con los argentinos, que no puede reaccionar con indolencia ante una denuncia internacional sobre su participación en actividades que todos saben que existen para esconder y ocultar. El presidente se creyó ese invento de que el país es como una empresa y por eso entendió que hay una esfera de información que es exclusiva del directorio y que, por ende, no merece ser transmitida a los empleados, siendo que en su carácter de presidente se debe a su pueblo y por ello tiene que dar explicaciones a todos, no seleccionando medios como lo hizo. Macri, primero fue “tocado” por las filtraciones de Panamá pero con su proceder entre chambón y presumido profundizó las consecuencias negativas de ese impacto. La noción de que como es rico no va a robar se hizo trizas y su indolencia ante el cisma le devolvió a la sociedad la imagen de un niño rico al que le nefrega lo que esté sintiendo la gente.
Error no forzado y doble falta.
Para peor, esto sucede justo en el momento en que las consecuencias de su gestión de gobierno empiezan a hacerse sentir en todo su esplendor. Acabó el verano, los que pudieron gozarlo afuera ya volvieron, los que lo hicieron en base a cuotas las empiezan a sentir como una condena y los que se quedaron por falta de recursos han sido arrojados de un empellón a las fauces de la pobreza. Por eso la embestida con Jaime y Báez, y la exacerbación del “se robaron todo”, porque a 4 meses de asumido, el gobierno de Macri no tiene más para ofrecerle a los argentinos que una brutal transferencia de recursos a los sectores más concentrados de la economía. Van manoteando slogans que se les consumen como una hoja de papel encendida. Le quieren hacer creer al pueblo que vivir mejor y llegar a fin de mes con dignidad fue una fiesta, pero poco a poco esos argentinos a los que el ajuste les partió en dos su economía familiar comienzan a percibir que, en realidad, vivir un poco mejor no es nada más que un derecho, entre otras cosas porque la brutalidad del empujón padecido les hizo recordar en un santiamén a Cavallo, al “estamos mal pero vamos bien” y ahí le cayeron varias fichas a muchos.
Otro caballito de batalla ha sido “Una vez que arreglemos el desastre que nos dejó el kirchnerismo empezarán a llover inversiones” pero el tiempo pasa y los dólares no aparecen. Ni los 25 mil millones en 40 días que prometió Prat Gay a mediados de diciembre ni tampoco los que necesitan para entregarle a los buitres. Lo más grave es que los expulsados del trabajo informal y la changa en los conurbanos de PBA, Rosario y Córdoba saben por experiencia que las inversiones que puede llegar no impactarán en mejoría para ellos. Y no se equivocan. Todo lo que pueda llegar en términos de rosca financiera, en negocios ligados a la minería o a la soja no genera trabajo en esas áreas sensibles socialmente, que dependen en su gran mayoría de la construcción, la industria textil y metalmecánica.
En definitiva, lo que entró en crisis en tiempo récord es el pensamiento mágico de los mercados, una serie de nociones que aparentaron ser eficaces como consignas de oposición al gobierno del peronismo, pero que confrontadas con la realidad del ejercicio del gobierno demostraron ser sólo humo, por eso, aquellos a quienes les decíamos que iban a votar en contra propia y no nos creían, ahora comienzan a verificar en la vida real que, efectivamente, Macri no es más que el restaurador de un mix de Martínez de Hoz y Cavallo. El “sinceramiento” del dólar sólo reportó suculentos dividendos a los exportadores y quedó a la vista de todos que un dólar a 9 o a 15 no modifica en absoluto las condiciones del comercio exterior. Dicho de otro modo: Con un dólar a 9 o a 15 no lográs que Brasil te compre más autos ni que aumentes las exportaciones ya que el problema es la crisis internacional, algo que la cadena nacional de la gente linda se encargó de soslayar, cuando no encriptar, para instalar la noción de que las causas de los problemas que teníamos exclusivamente internas. Ahí tenemos otro elemento de ese pensamiento mágico demolido por la realidad.
Pero el problema más acuciante del gobierno de los mercados es que esta sucesión de imágenes televisivas y slogans no logran atenuar el impacto devastador de sus políticas en amplios sectores del pueblo y mucho menos atenuar la certeza de que, por más que intenten confundirla, la gente sabe que los gobiernos de Néstor y Cristina dejaron al país muchísimo mejor que como lo encontraron y que, precisamente, la gestión de Macri no está haciendo más que retrotraer la situación de miles de argentinos a los tiempos que generaron las condiciones objetivas para su irrupción, allí por mayo de 2003.

martes, 5 de abril de 2016

La gente


La gente sabe más que lo que aparenta saber. La gente conoce que la corrupción forma parte de la vida, como la infidelidad, la mentira y la maldad. Sucede en la vida cotidiana con ese comerciante que mientras vocifera contra “los que se robaron todo”, te despide sin emitir la factura correspondiente a la compra que le acabás de hacer, lo que significa que te chorea a vos el IVA que debería ir al fisco. Y así como éste son miles lo ejemplos que todos podemos brindar. En los pueblos chicos todos saben cómo hicieron la fortuna casi todos los potentados del lugar, incluso hay casos donde personajes otrora intrascendentes y hasta despreciados pero que fueron piolas para hacer guita de maneras inconfesables, con el tiempo pasan a ser señores respetables. Se dice también que el nivel de soporte social de la corrupción en el estado depende de cómo le esté yendo a la sociedad, y que si dentro de todo le va más o menos bien, hay más paciencia que cuando las cosas le empiezan a ir mal.
En nuestro país nadie desconoce quién es Mauricio Macri y aunque no puedan dar datos precisos, todos sus habitantes saben que proviene de un a familia acaudalada, que es hijo de una Blanco Villegas -la más rancia oligarquía vacuna- y de un italiano rapidísimo para los negocios. La gente ha oído hablar de los negociados del grupo Macri, del caso SEVEL, de las cloacas de Morón y otras perlitas. La gente sabe que el presidente no orina agua bendita, pero casi un 52% lo eligió para dirigir los destinos del país. La gente no elige santos, elige dirigentes de carne y hueso pero finge votar ángeles.
Por eso hoy, mientras en las altas esferas políticas y mediáticas del país se da una lucha feroz por el sentido en torno a las filtraciones que sólo vienen a ratificar lo que la gente ya sabía de Mauricio, por abajo lo que pesa y define el humor masivo es la factura de la luz, el aumento del colegio privado, de la prepaga. Mientras más dificultades tenga la gente para hacer frente al ajuste, más caerá la imagen del presidente. En las encuestas todos se rasgarán las vestiduras por las revelaciones de los Panamá Papers y dirán que están ávidos por conocer a los 500 connacionales escrachados en esas filtraciones pero ya saben quienes serán, o al menos a qué sectores de la sociedad representan.
La gente sabe más de lo que aparenta saber. Ora se indigna, ora agacha la cabeza, ora se hace la boluda.
No es santa. Es gente

lunes, 4 de abril de 2016

Un presidente off shore


La pregunta es cuánto soportará la sociedad el despiadado ajuste al que la ha sometido el gobierno de los Ceos. Se especula con que deben tener muy bien estudiada la coyuntura porque de otro modo sería suicida avanzar con tanta impiedad sobre los gastos básicos de la gente. Cuando hasta la UCA dice que en tres meses se generó un millón y medio de pobres, no hay dudas sobre las consecuencias del “Cambio”.
Al parecer, y por lo que se lee en la prensa oficialista, en las esferas oficiales tendrían el dato de que la operación “Rosadita” habría causado un fuerte impacto en amplios sectores de la sociedad y que esto, sumado a la instalación exitosa de la noción suicida que denominaremos “la fiesta hay que pagarla”, generaría un colchón de paciencia para soportar los primeros y devastadores efectos del ajuste. Para los cráneos de Balcarce 50, una sociedad con un importante sector convencido de que mejorar fue un festín y no un derecho y que lo que deben cerrar son los números sin importar cómo le va al pueblo, mostrará signos de comprensión para atravesar el trago amargo del ajuste porque luego, le han prometido, vendrá la miel de la mejoría constante. La gran exigencia de ese sector social sería contar lo antes posible con presos K. La gente estaría dispuesta a perder calidad de vida si a cambio comienza a ver un desfile incesante de ex funcionarios kirchneristas esposados. Por eso la detención irregular de Milagro Sala, por eso la citación de Bonadio a Cristina y también la extraña detención de Ricardo Jaime un sábado a la mañana, algo a todas luces inusual.
Pero esa detención, al comienzo del fin de semana, fue explicada en la tarde del domingo, cuando estalló en todo el mundo la revelación de los Panamá Papers, donde se demuestra que el mismísimo presidente Mauricio Macri tiene muchas cosas que explicar como director de una firma off shore con depósitos en paraísos fiscales.
Los focus group y los sondeos de opinión están a full en estas horas midiendo el impacto en la sociedad de esta revelación porque si el gobierno pensaba compensar con presos K la furia que engendra el ajuste, la filtración mundial de ayer pone contra las cuerdas nada menos que a su cabeza. Sea como sea el resultado, lo que no cambia es el impacto en la vida real del tarifazo generalizado que significa en un sector pérdida de calidad de vida y en los estratos más bajos, el ingreso liso y llano en la pobreza. La cadena nacional de la gente linda desde el mismísimo momento en que estalló la filtración a nivel mundial se encargó de proteger de manera militante al presidente, y hoy lo sigue haciendo. Está por verse cuánto logran reducir los daños y cómo se las ingenian para buscar alguna responsabilidad K en estas acciones deleznables de Macri. Porque podrán convencer a muchos de que el ajuste de tarifas, alimentos y transporte se debería a que el gobierno anterior las habría dejado muy abajo, pero les va a costar horrores encontrar en el kirchnerismo la causa de una forma de ser y de actuar como la del presidente Macri en los paraísos fiscales.
Es que hay una forma de ser en Mauricio Macri que es inherente al ADN de la clase dominante y de esto no se lo podrá culpar al populismo.
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