miércoles, 1 de diciembre de 2010
Por acá no, Caballero
viernes, 15 de enero de 2010
domingo, 8 de noviembre de 2009
Inseguridad, Homicidios y Suicidios
Entre tanta documentación valiosa hay un trabajo titulado “VIOLENCIA Y USO DE ARMAS DE FUEGO EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES” (Ver el documento acá) que contiene datos interesantes como, por ejemplo, que en 2005 hubo más muertes por suicidios (3.076) que por homicidios (2.715).
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domingo, 25 de octubre de 2009
Nuevos desafíos para el oficialismo
El caso del vuelo de Aerolíneas Argentinas a Uruguay el día del partido de la selección es un muy buen ejemplo: El dispositivo pone sus usinas a full con un tema y en horas el tema encabeza los sitios de noticias, los titulares de los canales de noticias y los informativos de las radios.
Florencia Peña dijo en un reportaje que le realizó Ni a Palos el domingo pasado:
“Hace un tiempo que estoy sintiendo que la opinión pública está digitada y que todo nos llega opinado”
En los blogs es notable cómo se nota esto, cómo aparecen al toque y a raudales comentaristas que repiten casi textualmente los titulares y las consignas que lanza el Dispositivo. Cómo, incluso, muchas veces logran desviar el sentido de un post al instalar una discusión sobre un tema distinto al posteado.
En este post, un lector con un razonamiento de aparente lucidez escribió, en relación al tema Aerolíneas:
“Lo de Aerolíneas se soluciona fácil, no escondiéndose. Recalde sale y explica y punto. Le contestan que no sale eso, bueno, que conteste fácilmente, que los precios no son los mismos para el público que los internos, eso lo sabe todo el mundo.Digo, si la verdad está de tu lado, es fácil tirar abajo cada una de las mentiras.Salvo que seas Montenegro, claro)A lo que voy, es que no hay que ofuscarse, hay que salir a explicar 80 veces si es necesario, 80 conferencias de prensa. U otra solicitada, no hay nada mejor que la buena educación para desnudar las falacias”
El problema es que con eso no alcanza para clarificar la cuestión, de nada servirán 80 conferencias de prensa pues estamos sufriendo una lógica del manejo de la información que directamente silencia la palabra, en este caso de la empresa, entonces nunca no se puede contraponer ambas versiones del tema. Ahí se verifica en todo su esplendor esto de que “todo nos llega opinado”.
La pregunta es cómo se defiende el gobierno y el espectro oficialista de este accionar de las grandes empresas periodísticas que va a seguir incrementándose día a día y qué hace en definitiva la sociedad para defenderse de procedimientos que escudados en “la libertad de prensa” objetivamente llegan directamente a falsear lo que podríamos denominar “datos duros” de la información. Quiero decir que nadie tiene que prohibirle a nadie opinar lo que le plazca de cualquier tema, eso va de suyo. El punto es cuando ya la información misma se emite en estado de contaminación editorial, cuando ya la noticia viene opinada, masticada y digerida. Ahí es donde ingresamos en terrenos de peligrosa sinuosidad.
Si tomamos el caso Aerolíneas nos vamos a encontrar con un porcentaje notablemente pequeño destinado a reproducir por vía gráfica o audiovisual la palabra del presidente de la empresa. Lo que abunda son redacciones del tipo: “según el presidente de la empresa, el vuelo fue, etc, etc” pero en ningún momento se brinda el espacio necesario para que la empresa pueda bindar acabadamente su explicación. Dos renglones para la versión de la empresa y 20 para aniquilarla, o 10 segundos en radio o TV y 3 minutos de locución en off destruyendo la explicación.
Llegamos entonces a un punto en que hasta los que somos del palo entramos a dudar sobre si no estaremos ante un nuevo error no forzado…
¿Fue un charter K o un vuelo planificado tres días antes? ¿A quién creerle a la empresa o a Lapegüe, a Recalde o a Gelblung?
La fortaleza de la manipulación mediática derriba todas las explicaciones posibles. La Ley de medios de Servicios de Comunicación Audiovisual tanto en su etapa de proyecto como luego de sancionada sigue siendo “Ley de medios K” y andá a cantarle a Gardel… Entonces no discutimos sobre una ley que democratice el acceso y la propiedad de los medios y adapte nuestra normativa a la legislación de los países a los que queremos parecernos, sino que hablamos de una simple “ley mordaza” que los Kirchner impusieron porque quieren perpetuarse en el poder... No sólo eso si no que luego de aprobada se dice desde el Dispositivo mediático que la ley tiene visos de ilegalidad por la famosa fe de erratas que, como cualquier persona más o menos ilustrada en estos temas sabe, se aplica usualmente cuando hay errores de redacción.
Resulta entonces que una ley discutida como pocas y aprobada con mayorías históricas sigue siendo una suerte de decretazo despótico.
Todo esto nos lleva a la necesidad de entrar en otro plano de análisis político que debe estar signado por la certeza de que todo aquello que esté ligado al oficialismo será pasible de sufrir cualquier tipo de operación de prensa por el sólo de existir. La coyuntura política se desenvuelve en un plano de demonización tal que para muchos oficialistas, el sólo hecho de poseer diversos grados de “K” en sangre, los expone a ser tapa de los diarios en el momento menos pensado e incluso sin que se pueda probar que hayan cometido delito alguno.
Siempre se repite aquel aforismo según el cual “La mujer del César no sólo debe ser honesta, sino, además, parecerlo”. El problema de nuevo tipo que se debe resolver de aquí en más es cómo hacer para evitar que a la esposa del César le inventen andanzas que no tuvo… ¿Hay posibilidades de resolverlo satisfactoriamente?
Supongamos que la esposa del César concurra a la justicia e inicie demandas por calumnias, injurias o difamaciones ¿De qué sirven si el gran público no se entera? ¿De qué sirve incluso ganarlos si el Dispositivo Mediático no publica la noticia?
Cuando un par de multimedios denomina “Ley mordaza” a una ley democrática de medios y repite insistentemente que un vuelo programado tres días antes fue un charter, estamos ante un cuadro de difamación y mentira revestida impunemente con ropajes de “libertad de prensa”. Aquí comienza una nueva etapa, un tiempo frenético donde la turbulencia llega a niveles que antes se creía imposibles de lograr.
El sólo hecho de pertenecer a un gobierno comienza ya a ser visto casi como un delito y cualquier funcionario o adherente puede ser difamado con total naturalidad por el solo hecho de ser “K”, volvemos así a encontrarnos con una sucesión de colisiones entre la realidad y el relato del Dispositivo mediático pero donde la característica principal es que paulatinamente los impactos son más violentos y eso se observa en la imposibilidad de poder mantener debates con un mínimo de coherencia en los blogs puesto que generalmente el comentarista que entra, por ejemplo en el caso de Aerolíneas, a debatir lo hace tomando los elementos del relato mediático, y esos elementos no mantienen ningún punto de consonancia con los hechos concretos, con la realidad. Sucede entonces que mientras alguien elabora una posición a partir de un vuelo de línea programado con anticipación, aparece otro que confronta a partir de sostener que en realidad se trató de un vuelo charter. De esta manera entramos entonces a un muy confuso intercambio de ideas donde es virtualmente imposible lograr un piso de acuerdo entre las partes pues ya desde el vamos, desde el comienzo las dos personas parten de diagnósticos absolutamente disímiles. En un punto todo da lo mismo y ya no importa quién tiene el dato preciso, por lo tanto se suceden de manera circular respuestas sobre un punto central ¿Fue o no fue un vuelo charter?
En líneas generales la toma de posición sobre estos temas se da por las posturas políticas: Los que apoyan al gobierno le creen a Aerolíneas y los opositores al Dispositivo mediático, algo que ya de por sí es harto preocupante pues estamos ante el certificado de defunción de la noticia. Revive en todo su esplendor McLuhan repitiendo por enésima vez que si un árbol cae en el bosque y una cámara no lo registra, podrá ponerse en duda que efectivamente eso halla sucedido...
Es lo que nos ocurre a muchos kirchneristas cuando surgen temas de política en las reuniones familiares o sociales. Por lo general nos granjeamos la repulsa de muchos contertulios por el simple hecho de corregir la información que están brindando. En este caso, por ejemplo, no faltará el conocido o familiar que diga en el almuerzo dominical “¿Vieron lo del charter K cuando jugó la selección”? Ahí el “K” saca pasaje al infierno pues debe decir que en realidad no fue un vuelo charter sino un refuerzo programado con tres días de anticipación, etc, etc. Ya con eso se instala la discusión y el que trajo el tema a la mesa se siente agredido por el “K” que siempre le caga los temas…
Ahí no hubo un debate sobre si está bien o mal que el presidente de la empresa pague su boleto como cualquier hijo de vecino, o que pague el costo, etc. Toda la discusión transcurre exclusivamente en ponerse de acuerdo en la noticia en sí misma, en si fue un vuelo programado o un charter exclusivo para la Cámpora.
Cada tema que instala el Dispositivo Mediático viene ya opinado y es por lo tanto una posición antes que una noticia. De ahí que todo lo que venga en concepto de debate sobre la base de esa noticia ya opinada sea de por sí algo muy contaminado.
¿Debe ser éste el costo a pagar por darle al país una nueva ley de medios?
¿Qué consecuencias sociales acarrea tanta tergiversación?
¿Cómo resolverá el kirchnerismo este nuevo desafío?
miércoles, 14 de octubre de 2009
Es legal pero no resuelve el problema
El gobernador del estado libre asociado de San Luis hizo uso de la palabra en el espacio cedido que le ofrendó Gustavo Silvestre en La Red. Nunca mejor dicho esto de "espacio cedido" dado que cuesta creer que no se le caiga la cara de vergüenza al conductor del programa por escuchar groserías conceptuales tan grandes y no atinar a expresar una mínima acotación, ya ni hablar de una re-pregunta.
Rodríguez Saa, estrujándolo de una manera impía al pobre Dalmacio Vélez Sarfield y al famoso Art. 32 de la Constitución dijo, por ejemplo, que si una persona no debe pedir autorización para ir al cine, comprar una pc o publicar un diario, no tiene tampoco porqué pedir permiso para instalar una radio. Luego planteó que como las provincias son anteriores al Estado nacional, cada distrito puede hacer lo que le plazca en la materia...
Esto lisa y llanamente destruye la existencia misma del Estado nacional. Las frecuencias de radio y TV son administradas por el Estado nacional pues son un recurso escaso. El dial no es infinito, tiene un límite.
Si yo quiero hoy instalar en capital una fm en el 99.9 MHZ no lo puedo hacer pues esa frecuencia está ocupada en capital y conurbano por la FM 100 (de Clarín) Ahí acabó mi libertad. Una vez que una frecuencia es cubierta por una señal, deja de existir como algo vacante. pero además las frecuencias de radio y TV atraviezan los estados provinciales: Radio Continental, por caso se escucha en varias provincias directamente por aire, sin contar las bajadas por satélite o internet que realizan de su señal otras emisoras. Esto transforma a una radio de AM en un medio de alcance nacional y por ello debe ser legislado a nivel nacional, es natural.
Muy distinto es el caso de los medios locales. El gobierno de la ciudad de Buenoas Aires tiene facultades para, por caso, tomar cartas en el asunto en lo referido a cuestiones ligadas al cable dentro de los límites de la CABA, pero los grandes lineamientos deben ser legislados a nivel nacional.
Todo esto nos lleva nuevamente a aquella sentencia de Eduardo Buzzi cuando previendo que la 125 sería aprobada en el parlamento dijo: "Será legal pero no resuelve el problema"
Atenti pebetes que acá casi no ha pasado nada...
Sólo ha pasado que el kirchnerismo aprobó una ley con votos de un parlamento ilegítimo, que no expresa la voluntad popular expresada el 28 de junio...
La "legalidad" de la ley votada por amplias mayorías en ambas cámaras sigue siendo ilegal, corrupta, tendenciosa, censuradora y amordazante para el dispositivo mediático. Nuevamente se pone a prueba la capacidad de resistencia de la realidad "real" ante la embestida de la realidad mediática.
Para la realidad mediática El pobre Dalmacio Vélez Sarfield pudo decir tranquilamente cualquier cosa dos siglos atrás porque se realiza una interpretación y luego incluso eso es refrendado por alguno de los constitucionalistas del staff que siempre, irremediablemente, acomodará la Constitución a favor de los intereses antipopulares.
Para la realidad mediática la ley puede decir cosas que no están en su texto, no importa, da lo mismo.
Porque la lucha cuerpo a cuerpo por las nociones y las percepciones se agudizó a su punto máximo cuando a las dos y media de la mañana del sábado la cámara de senadores votó con un contundente 44 a 24 la ley 26.522 (casi casi con los dos tercios de los presentes)
Se pone a prueba nuevamente la capacidad de corrosión del mensaje multimediático y la salud mental de la población para coexistir con tanta manipulación sin perder la cordura. Por ejemplo se machaca con las presiones que, dicen, reconoció la senadora radical de Corrientes.
Ey! 44 a 24... ¿Me explico?
Cuatro cuatro a dos cuatro, papá...
Sacale uno, sacale también al tucumano si querés y quedan cuarenta y dos... cuarenta y dos a veintiséis...
Si alguien pensaba que la lucha terminaba el sábado, le erró y muy fiero. Recién comienza. Recién comienza la puja por las aclaraciones pues entramos definitivamente en el tiempo donde todo va a pasar por andar aclarando que la ley no dice lo que dicen que dice, y que tal cosa no está en texto, etc, etc.
Los tiempos que vivimos ponen a prueba la capacidad de la institucionalidad de resistir el fauleo constante del dispositivo mediático. Marshall McLuhan dijo alguna vez que en los tiempos de la aldea global, si un árbol se caía en un bosque y no era filmado, se iba a poner en tela de juicio, se iba a poder dudar tranquilamente de que efectivamente hubiera caído.
Bien, eso ha comenzado a pasar dramáticamente en nuestra tierra. La audiencia, la gente, el pueblo, la señora de acá al lado no tiene en sus manos el texto de la ley. Su conocimiento del tema lo adquiere en la medida de lo que va escuchando y viendo en la radio y la tele ¿Alguien está en condiciones de afirmar qué noción de la ley de medios tiene doña Porota?
El kirchnerismo tuvo los votos y la política de alianzas correcta para sancionar con holgura la ley. Pero no podríamos afirmar que el gran público esté efectivamente enterado de ello. El 10 de diciembre cambia la composición de las cámaras pero está en duda que se sepa realmente cuánto poder de fuego pierde el FPV y cuánto crece el de la oposición UCR-PRO-CC-Dualdismo, porque le han hecho creer a la población que la oposición triunfó en las elecciones cuando en realidad a nivel nacional -que es lo que determina la composición del parlamento- quien ganó fue el oficialismo. Por supuesto que desde lo simbólico la derrota de Néstor Kirchner fue contundente, pero a lo que me refiero es a la composición del parlamento.
Tanto el dispositivo mediático como sus fuerzas afines persisten en el engaño de hacerle creer al pueblo que ganaron cuando en realidad la primera minoría seguirá siendo el FPV.
Por eso vuelvo a remarcar que la pulseada entre la realidad real y la mediática pone al país en una encrucijada que no reconoce antecedentes.
Saber cómo reaccionar ante la manipulación sistemática es hoy el principal valor del que podemos disponer para enfrentar una lucha tan ardua y tan desigual.
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lunes, 20 de julio de 2009
Ricardo Natalucci hoy en La Bloguera
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lunes, 1 de junio de 2009
Bueno sí pero no tanto, bah, qué se yo...
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Es cierto, la tendencia es a la baja, pero así y todo el crecimiento interanual, siendo el más bajo de los últimos cuatro meses, SIGUE SIENDO CRECIMIENTO ¿NO?
Es como que crecemos menos pero crecemos y eso está bueno, digo yo que soy poco instruido en economía.
domingo, 31 de mayo de 2009
Clarín va armando la tapa del 29 de junio
"Grandes distritos: el kirchnerismo sólo gana en la provincia"
Si Clarín quisiera menoscavar al macrismo titularía así:
"Grandes provincias: el macrismo sólo gana en capital"
Si en cambio quisiera pegarle al radicalismo diría:
"Grandes provincias: el radicalismo sólo gana en Mendoza"
Si, además, el gran diario argentino informara con alguito de seriedad, debería publicar que hay algunas diferencias nada desdeñables en lo referido al peso electoral de "los grandes distritos", por ejemplo decir que de cada 100 votos a nivel nacional, 39 salen de la provincia de Buenos Aires contra 9 de la ciudad de Buenos Aires y 4 que aporta la tierra del buen sol y del buen vino, mientras que Santa Fe y Córdoba aportan 8 votos cada una, con lo que la importancia de triunfar en un lugar no es lo mismo que en otro.
Se podría repetir que en cada una de estos distritos triunfarán fuerzas provinciales que no pueden construir nada entre sí y que sólo pueden converger en el oposicionismo permanente al gobierno nacional,pero eso no está en la concepción informativa de Clarín.
Además ¿A quién le importa?
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jueves, 7 de mayo de 2009
"En todos lados hay cosas que no se pueden decir"
Siempre el empleado es eso, un asalariado que vende su fuerza de trabajo al patrón. Y siempre ese patrón impone determinadas reglas de juego que el empleado deberá acatar o marcharse, salvo que se trate de cuestiones contempladas en las leyes laborales.
¿Pero cómo se cocina esto en los grandes medios?
¿Puede alguien que reconoce que “en todos lados hay cosas que no se pueden decir” venir luego a embanderarse con la independencia periodística? Definitivamente no.
Por suerte todo pareciera indicar que los niveles de credibilidad de los medios vienen bajando sin prisa y sin pausa. Definitivamente es incontrastable que hoy se le cree mucho menos al complejo mediático que en la década del sesenta, donde el “lo dijo la radio” tenía muchísimo más poder de sentencia que hoy.
De no ser así no se explicaría que ante la excesiva crispación del dispositivo mediático y el manijeo constante, el eco en el pueblo sea tan pobre.
Dicho de otra manera: Si la penetración del mensaje de los medios fuera realmente importante ya se tendrían que haber generado varias puebladas para sacar de los pelos a Cristina de la Casa Rosada.
Es que si uno observa en perspectiva el nivel de agresividad de los grandes medios privados, el nivel de mentira, el nivel de deformación de la realidad y si efectivamente ese manijeo surtiera efecto, repito, ya la gente habría salido a las calles, como se dice vulgarmente. Pero no salió. Salieron algunos sectores acomodados a manifestar su apoyo a sus pares de la pampa húmeda y de paso a vomitar su asco por un gobierno que se afirma en los sectores populares, cosa imperdonable para la “gente” de Barrio Norte, Belgrano y Olivos. Pero el pueblo, el pueblo de verdad no salió. Es más, ni siquiera salió en 2001, donde el núcleo duro de la movilización estuvo protagonizado por los mismos que teflonearon el año pasado gritando “por el kempo”, “por el kempo”.
Salió en su gran mayoría todo aquél que tenía su guitita presa.
¡Que apresen a todo el mundo, cárcel para todos los que nos joden la vida, menos para la guitita.!
¡Libertad a mi guitita!!
Y después no me importa más nada, después que enrejen las plazas, después que caguen a palos por las noches a los mendigos, después que la redada bussista se reactive en la gran ciudad mientras los vecinos, bien tapaditos, se duermen abrigaditos.
El manijazo del sistema mediático penetra sí en una fracción de estos sectores acomodados y por supuesto en ese otro bolsón de medio pelo que se mata para ver si consigue algún día un plan para comprase un terrenito en una barrio privado de “zona norte” (Ese mismo que está podrido en la oficina y al leer estas líneas vomita un comentario anónimo que no le voy a publicar)
Pero con eso no alcanza, a juzgar por lo que se ve en la realidad de todos los días. La Cadena Nacional de la Gente Linda penetra fuertemente en ese parque automotor bocinero y prepotente que ensordece la ciudad entre las 8 y las 8 y media. Señores que llevan a sus herederos a caros colegios (muchos con subsidio estatal) y madres como las de las publicidades de actimel, que funden el aroma de sus caros perfumes en paquetas confiterías luego de haber dejado a los chicos en el cole y antes de irse a la sesión de Pilates. Ahí la penetración es total. Ahí el odio y la crispación mete miedo (como también –para qué negarlo- en pobres docentes macristas que sin haberse adherido a los paros de marzo también han sufrido los descuentos de Mauricio y Gabriela, pero por suerte no son tantos…)
Pero como por suerte el país es mucho más que el microclima clasemediero porteño, fuera de estos ámbitos se respira otro clima. No un clima de devoción oficialista, no. Otro clima, otra mirada, otra perspectiva.
Es que así como para el dispositivo mediático “la gente” es todo aquél que tenga un auto y un ingreso como para llegar a fin de mes, el mensaje que emite naturalmente llega únicamente a ese sector. Tomemos el ejemplo de los fines de semana largos donde “la gente” se va a la costa y observemos cómo todos los programas de radio y TV dedican un tiempo excesivo a los consejos para los automovilistas: “maneje tranquilo”, bla bla bla. Un mensaje que deja afuera a dos tercios de la población que no se va a la costa, que no tiene auto y obvio, vive colgada en colectivos y trenes.
Por suerte, pareciera que el pueblo es mucho más que esos bolsones de gente linda.
Y por suerte (y vuelvo al comienzo del post) pareciera que el pueblo es bastante más sabio de lo que se cree. El pueblo sabe si le aumentó la luz, el pueblo sabe si la abuela ahora está un poco mejor porque tiene la jubilación, el pueblo sabe que ahora el tío volvió a laburar…
Sabe también que la cosa está dura, y que la plata alcanza cada día menos. Eso lo sabe, bien que lo sabe. Pero no se olvida que 5 años atrás estaba sin trabajo como tampoco olvida que falta mucho, mucho por hacer.
Por eso cuando veo todas las mañanas las tapas de los grandes diarios, cuando hago una pasadita por las radios privadas (de pueblo) y la veo a la bella Débora Pérez Volpin (que era progre y hasta dio charlas en ETER) haciendo caritas para editorializar los titulares de la patronal pienso que sí, que jode tanta mentira, pero que si nos ponemos un poco las pilas, van a seguir haciendo puchero por varios años más.
lunes, 23 de marzo de 2009
Perlitas de la blogosfera
Hoy leí esta nota de Clarín donde se plantea que el gobierno tiene serias posibilidades de perder diputados en las próximas elecciones y me quedé pensando. Algo me decía que nos estaban metiendo el perro, pero por diversos motivos no investigué más.
Por suerte Andy Tow no la dejó pasar y publicó este post demoledor donde pone las cosas en su lugar y desnuda las falsedades de esa nota del gran diario argentino.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Analizando La tapa de Clarín del domingo pasado
Los invito a leer este post del blog "La otra", que no tiene desperdicio.
viernes, 13 de marzo de 2009
Paco informativo y periodismo chatarra
El punto es cómo generás espacios de difusión para amplificar la gran cantidad de personas que no consumen paco informativo (Perdón Manolo por el choreo conceptual)
Hay datos que refutan el supuesto crecimiento del delito en Argentina, pero si salís a dar la discusión por ese lado ni siquiera lográs que te escuche nadie porque el convencimiento es tal que cualquier opinión contraria a la instalada como “verdad” será tomada lisa y llanamente como un delirio, y probablemente si los que te escuchan son dos personas seguro que se miran entre ellas mordiéndose el labio inferior y consumando el típico gesto de “mirá la locura que tiene este chabón”.
Escribíamos ayer sobre el consumo de basura mediática ¿Es posible achicar esos guarismos? De a ratos pienso que es una quimera, como aspirar a que se consuman menos hamburguesas y menos salchichas. Como aspirar a que se achique el consumo de “periodismo chatarra”
Hay que luchar muy en desventaja y desde todos los lugares para recuperar cabezas formateadas por el dispositivo mediático opositor.
Y hay que volver a realizar ciertos razonamientos simples para recrear ciertas certezas que el bombardeo mediático acorrala y adormece. Volver a pensar que si todo el sistema mediático toma, por ejemplo, los hechos de inseguridad con el fin de instalar la idea de que el país está siendo virtualmente tomado por la delincuencia, estamos fregados.
A ver: Si todos los medios están predispuestos a poner en los titulares cada hecho luctuoso que, por ejemplo, se genera dentro del conglomerado urbano de capital y el conurbano –más de 10 millones de personas- indudablemente una parte importante de la población va a creer que efectivamente el país está al borde del colapso.
Una experiencia personal. Cuando voy a mi pueblo y veo los canales de capital desde allá, siento cómo se agiganta la sensación de que en Capital y el gran Buenos Aires ya no se puede vivir. Y hasta regreso con miedo, miedo que luego se atenúa cuando vuelvo a mi cotidianeidad y constato que la realidad vivida desde acá es distinta a la que se ve por la tele desde un pueblito que está a 500 kilómetros.
Ayer por la mañana prendimos la tele para ver el pronóstico, al toque la apagamos porque no se puede creer el nivel de bombardeo con el tema inseguridad, están pasados de rosca y mal.
Ricardo Ragendorfer, uno de los periodistas más experimentados en temas policiales, escribió sobre la muerte del florista de Susana Giménezen Miradas al Sur del domingo pasado:
“…La ex pareja de Carlos Monzón –para quién, por cierto, no reclamó la pena capital luego de la violenta muerte de Alicia Muñíz- daba por sentado que lo ocurrido era otra manifestación del flagelo que más aterra a los argentinos: la inseguridad. Pero la pesquisa no tardaría en derrumbar esa creencia, dado que dicho crimen fue el corolario de una desafortunada fiesta íntima convocada por el propio Lanzavecchia. Y el principal acusado, Roberto Leiva, lejos de ser un pibe chorro bajo los efectos del paco, era exactamente lo opuesto; es decir, un profesional de la seguridad: hasta hace unos días habría trabajado de vigilador en la agencia Vicus, una de las más afamadas del ramo. Pero aquellos detalles pasaron a un segundo plano. En cambio, quedaría instalada la idea que es factible combatir al delito con la muerte”
Pero a quién le importa eso ¿no?
¿Quién te escucha si es tu palabra –o la de Ragendorfer- contra la diva?
El asesinato perpetrado por un desequlibrado como el pibe Martín Ríos un par de años atrás también se lo cargó en el rubro “inseguridad”. Todo suma y todo vale a la hora de generar la sensación de “Por favor, ya no se puede vivir”
Si durante una semana los medios se dedicaran a cubrir todas las infracciones de tránsito perpetradas, por ejemplo, por los colectiveros no hay duda que al tercer o cuarto día estaría instalada la noción de que “Ya no se puede cruzar la calle porque viene un colectivo y te pasa por arriba”
La suma de la cantidad de unidades que recorren a diario todas las avenidas y calles de capital y conurbano nos va a dar un número elevado, con que un ínfimo porcentaje de ese número cometa infracciones, sin duda obtendremos una cantidad exorbitante de infracciones cometidas por los afiliados a la UTA.
Quiero decir con esto que la cantidad de robos, hurtos y crímenes que se registran en el conglomerado de capital y GBA no ha crecido en los términos que lo muestran los medios ¿Se entiende el planteo?
Es la vieja contraposición entre la realidad “concreta” y la realidad de los medios. Y es la vieja lucha y el debate añejo sobre la incidencia de los mass media en la cabeza de la gente la que sigue estando en el ojo de la tormenta.
Este es el debate central. Volver a poner en el tapete el asunto de cómo los medios engañan, manipulan y crean sensaciones que generalmente no se corresponden con la realidad. Un ejemplo futbolístico simple: Cuando River le ganó a Banfiel 2 a 0 y el arquero Ojeda atajó muy bien, en varios programas y hasta en Clarín se habló que River había “encontrado un arquero” para reemplazar en inmenso vacío que dejó Carrizo. A los pocos días el pobre Ojeda se comió 5 goles azulgranas, fue volado de la titularidad y ya nadie recuerda todo lo que se armó en torno a la buena actuación del guardavalla contra el taladro.
El desafío es cómo hacer para que la señora que paga el tomate 3, 50 no crea que lo pagó 5, 20 porque se lo dice la tele.
Creo que es la única forma de no colapsar. Ver cómo coexistimos con los grandes medios, cómo filtramos y cómo encontramos elementos no para negar la realidad, sino para mitigar el impacto de su accionar.
Y todo porque camufladas en estas escaladas gana pasos la mirada represiva. Porque el fin y al cabo el miedo paraliza y si llega un punto que la gran mayoría de la población no se anima a sacar la basura luego de las 20.00 por temor a que la asalten, no dudará en apoyar que su cuadra sea patrullada por escuadrones que le garanticen dormir en paz… En definitiva seguirá presa pero creyendo que los que están afuera son de los buenos.
martes, 25 de noviembre de 2008
Detrás está la gente
Lo preocupante es percibir cómo se van incrementando estos ejercicios en los grandes medios. Se están rozando límites groseros en esto de dar vueltas de tuerca a la noticia hasta que el titular y la nota se adecuen al objetivo político del medio o comunicador. Da la impresión que cuando mínimos niveles de rigor periodístico se sujetan a los fines políticos, comerciales e ideológicos de los medios se ingresa a territorios de los que después no se sabe cómo salir y donde no se puede mensurar los daños que tales incursiones puedan generar en la sociedad.
Si Chávez realiza una elección que por lo menos mantiene sus porcentajes históricos pero la prensa acá (y en muchas otras partes, obvio) lanza como mensaje que perdió en Zulia y Caracas pretendiendo sentar la idea de que comienza el declive bolivariano, uno tiene derecho a preocuparse.
Ya es sabido que no existe el periodismo objetivo y todo ese rosario de perogrulladas al que viven echando mano, curiosamente, los medios que llevan la subjetividad al paroxismo. Pero sucede que están entrando muy pasados en todas las curvas y en cualquier momento se van a dar el piñón del siglo. Esto no sería grave si no estuviera buena parte del país sentado en ese gran colectivo imaginario que son los medios.
Lo grave no es que vuelque Clarín, lo grave es cuánto afecta ese accidente periodístico a la población ya que son millones los que se (des)informan con el noble grupo.
Después pasa que la gente anda medio colifa ¡Cómo no pirar ante tamaño manijeo!!!
Después la gente dice “Ya no se sabe a quien creerle” y tiene razón.
Pareciera que se han roto ciertos límites o si querés ciertos códigos: Creo que antes se daba la información y si bien se mentía y manipulaba (porque, al fin y al cabo, la mentira y la manipulación son elementos constitutivos de la prensa) se respetaban ciertos parámetros. Daban la noticia y luego operaban desde la “opinión”. Ahora ya directamente operan sobre la noticia y como decíamos más arriba, la manosean sin asco hasta encontrar el formato que se ciña al mensaje que el medio quiera propagar.
El famoso “Estamos ganando en Perico” del bunker menemista en aquellas elecciones donde Avelino Porto, su candidato a senador fue vapuleado por el opositor Fernando De la Rúa, o “la mesa de Necochea” que esgrimió Alberto Rodríguez Saa en 2003 para contrarrestar los boca de urna que lo daban cuarto a su hermano, quedaron instaladas en los mentideros políticos como verdaderos hitos graciosos. Lamentablemente esta metodología de recurrir a lo insólito viene siendo utilizada últimamente por los grandes medios toda vez que se deba acomodar la noticia a los fines empresarios.
Perdonen que sea reiterativo, pero siempre es bueno recordar la gran Clarín con
“Algunos problemas atenúan el impacto de la crisis” o la gran Nación: “La caída del consumo hace que la inflación oficial se acerque a la real”...
No son exabruptos. Son deslices, la resultante obvia del pase de rosca reinante en las empresas que impacta devastadoramente en redacciones que ya de por sí están infectadas por necesidades de conservación del empleo, genuflexión o directamente complicidad con la patronal.
El problema, repito, es que atrás hay millones de personas que reciben (padecen) estas manipulaciones, gente que luego toma decisiones equivocadas, que culmina accionando en su propio perjuicio por culpa del manijeo irresponsable de empresas y periodistas que, por supuesto, jamás se hacen responsables de los daños ocasionados por su mala praxis.
martes, 28 de octubre de 2008
Clarín PRO y el paro docente
Las escuelas siempre están abiertas durante los paros, entre otras cosas para garantizar la alimentación de los chicos becados, que van al mediodía a retirar la vianda.
Además, la experiencia enseña que siempre hay algunos docentes que no paran. Esto sucede sucede en todas las escuelas.
Por eso nunca están cerradas.
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