Uno no entiende cómo genios como Beatríz Sarlo no han llegado más lejos ¿Quizá porque no les ha interesado?
La constante que explica el fracaso persistente de una construcción opositora con serias chances de triunfo es la falta de gestión política a los problemas políticos. Esta declaración de Sarlo, al igual que los razonamientos de Longobardi-Lanata desconocen que los armados políticos son algo bastante más complejo que los análisis de laboratorio y que, además, las matemáticas políticas con no son como las que se enseña en las escuelas. El viejo dicho de que "dos mas dos en política no siempre es cuatro".
María Eugenia Vidal (que aunque Tenembaum la quiera mostrar como Caperucita roja es más mala que una araña pollito) ¿Se bajaría candidamente para que su electorado acompañe a Felipe Solá? Sergio Massa ¿Se suicidará políticamente de modo que sus votos vayan, precisamente, al tipo que más hizo para cagarlo? ¿Y qué sentirá el votante de Vidal al ver que ya le cambiaron su voto aunque eso aún no sucedió?
No casualmente, alguien como Jorge Macri, que analiza la acción política desde la gestión en el territorio declara: