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miércoles, 19 de mayo de 2010

Ley de Glaciares: Las cosas en su lugar


En el blog "Bancate ese defecto", Soledad se tomó el "trabajito" de comparar los proyectos de ley sobre glaciares de Miguel Bonasso y Daniel Filmus, cotejando los artículos más conflictivos de uno y otro proyecto de modo que el lector pueda formarse una idea acabada y tomar posición con datos concretos, ya no dejandose arrastrar por sarasa tribunera.

Felicito a Soledad por este trabajo monumental y los invito a que se den una vueltita por su blog para leer el post.



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miércoles, 24 de junio de 2009

Para Bonasso que lo mira por tevé

El lector Osvaldo Bidabehere me hizo llegar un e-mail diciendo textualmente:

Estimado: le envío este borrador de Axel Enet,(biólogo,especialista en residuos y medio ambiente),residente en Santa Cruz, sobre el tan bastardeado tema de la minería,medio ambiente, glaciares, etc, y el progresismo ecofascista.(Pino,Bonasso)
PD: soy lector de su blog, artepolitica y blogofera.

atte

Osvaldo Bidabehere

Puerto Deseado

Santa Cruz


Acá va el trabajo de Axel:
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Días atrás leí un muy buen artículo, que en el marco de un proyecto de zonificación minera en Santa Cruz, donde en el se planteaban dos aspectos centrales: El paradigma imperante de belleza o ausencia de ella en relación a los ambientes naturales y una caracterización respecto a de los abanderados ecofascistas y sus trapos. El autor describe como ciertas ideas fuerza, tiñen el discurso e instalan el concepto que la minería es intrínsecamente contaminante y como este discurso, es abordado por los funcionarios, que después de su decodificación trae como consecuencia una maraña leguleya que hace muy difícil de aguantar.
Creo que el autor, en su diagnostico, no abordo en profundidad los procesos de génesis de estos engendros o mamarrachos que configuran la maraña leguleya y burocrática que le hacen cada vez más difícil vivir en su querido país.
Para ahondar un poco más en ello, habría que poner más énfasis en el análisis, sobre uno de los actores y que en realidad a mi parecer, es el más importante de la película. El legislador. Si bien es cierto que el legislador no debe ser un especialista en un tema especifico, pero…. ,al menos, debiera aplicar ciertos criterios en la investigación, la búsqueda de información, de tal manera que la fundamentación y por consiguiente la formulación de una norma cumpla con su objetivo: que sea universal, equitativa, equilibrada y por sobre todas las cosas sea fundada en principios objetivos. Pero esto pareciera mucho pedir.
Los legisladores, por línea general descargan sus no asumidas responsabilidades, transfiriendo al pueblo desorientado y mal informado, una decisión que por lógica les corresponde a sus representantes. Actúan por así decirlo, de manera políticamente correcta y detrás de la fachada teñida de progresismo, recurren a herramientas como la audiencia pública o bien sucumben ante la más mínima presión de grupos de intereses particulares. En el camino quedo lejos la intensión de la búsqueda de la construcción real planteada por el autor.
Ejemplos de lo anterior abundan, los más emblemáticos quizá han sido los proyectos de leyes de bosques y de protección de glaciares. Cuando uno ahonda un poco sobre estos dos proyectos, entiende inmediatamente las razones que llevaron a Cristina Fernandez a, vetarlos en uno de los casos y en otro, a no reglamentarlo.
En el caso de la ley de Glaciares, es porque a Cristina no le quedaba otra opción, ya que el proyecto es un verdadero mamarracho jurídico y sus fundamentos están plagados de imbecilidades, montañas de mentiras, verdades a medias, pero por sobre todo, porque hubiera sido una norma tendenciosa con nombre y apellido.
Para aproximarnos un poco a lo que quiero explicar, habría que entender el espíritu de una ley de presupuestos mínimos. A partir de la reforma constitucional de 1994, se ha delegado en la Nación el dictado de estas normas debiendo observarse la no alteración de las facultades y jurisdicción de las Provincias, tomando en consideración a los Arts. 122 y 124 de la Constitución Nacional, donde ellas son las que poseen, como preexistentes, el poder originario de los Recursos Naturales, y que dictarán, en cada caso y de acuerdo a la realidad de su territorio, normas complementarias en las que se brinde un piso igual de protección al ambiente o uno superior. Es decir, podrán proteger más, pero nunca en menos, so pena de la inconstitucionalidad en que pudiere incurrir tal ley, si así lo dispone o que ante la jerarquía normativa, prime la norma nacional.
El proyecto de ley de Glaciares, abiertamente, cercena las facultades de las provincias, al pretender definir niveles de protección basados en un criterio absolutamente arbitrario, y como lo explica el autor de la nota que hice referencia, ese criterio estará de acuerdo a la idea que adhiera quien redacto el proyecto de ley. Más allá de este aspecto no menor, el proyecto de ley incurre en otros dos gravísimos errores. El primero de ellos es que se permea en el proyecto de ley el pensamiento que la minería es intrínsecamente dañina y hace una mención directa a la minería y la explotación petrolera como las dos actividades “prohibidas”, mas allá de toda consideración de la ingeniería de explotación o lo que pudieran decir las declaraciones de impacto ambiental. Uds piensan que es ingenuidad, que únicamente esas dos actividades fueron mencionadas como actividades contaminantes o que podrían poner en riesgo la integridad de los glaciares?. No, la verdad que no creo que sea una ingenuidad. Para poner esto más en claro o entendible, una ley de presupuestos mínimos no puede asignarle el status de contaminante a una actividad industrial, suponiendo que las demás no lo fueran. O es que para el diputado Bonasso, los traking, las cabalgatas, el efecto térmico urbano de las cabañitas de madera y un sin número de actividades “ecológicas”, no estén poniendo más en riesgo la integridad de lo que pretende conservar?Es como si yo fuera legislador y estoy preocupado por el abuso infantil en los jardines de infantes. En esta línea argumental podría elaborar un proyecto de ley donde prohibiera que los profesores de educación física dieran clases en tales instituciones. Lo fundamentaría que al prohibir a un profesor de educación física dar clases en un jardín de infantes, estaría evitando la posibilidad que un niño fuese violado o abusado. Qué pensarían los profes? Desde el absurdo, puede entenderse el más nocivo y no menos “polivalente” de los principios impuestos en las agendas ambientales siglo XXI, “el Principio de precaución”. (huyy que miedo que da!)El otro aspecto conflictivo consistió en que el proyecto estipulaba que el censo debía ser llevado adelante por una entidad especifica (el IANIGLA dependiente del CONICET Mendoza) y no, como debiera haberse esperado, que la autoridad de aplicación se reservara el derecho de definir si el monitoreo sería llevado adelante por ella misma o bien delegado en aquella institución/es que considerara como la más capacitada. Es en este punto, donde se le puso nombre al proyecto de ley.
Bonasso como muchos de otros legisladores nos tienen acostumbrados a estas mediocridades. Solo basta leer los proyectos de ley de bosques, donde desde una actitud supuestamente “progre” pareciera definir dos estatus de sociedad, la de los comunes mortales civiles y los otros “los pueblos originarios y las poblaciones campesinas”. Donde unos tendrían condicionantes para la explotación de los recursos, mientras que para los otros la ley no es aplicable. Volvemos al absurdo…Un mapuche no es argentino? Un pueblo originario, en el imperio de la ley no es sujeto comprendido por ella? Los fundamentos son imperdibles…”Se hace evidente que la opinión de los mejores expertos coincide con la sabiduría milenaria de nuestros pueblos originarios: la naturaleza se cobra, tarde o temprano, los daños que le ocasionamos con el mal uso o con la devastación que sufren nuestros recursos naturales”
Mas allá que coincido que el tema respecto al avance de la frontera agropecuaria, es un tema muy preocupante (y en el cual los agrogracas tienen mucho que ver), el legislador podría haber echado a mano a un montón de recursos que documentan científicamente y sin lugar a dudas, tal situación. Pero… como siempre…. no las considero. Sin embargo, parte de una idea…. Que no es más que eso..una idea, donde se avecina el apocalipsis ambiental diciendo: “Todos los días del año, los medios de comunicación reflejan alguna consecuencia irreparable por daños al ambiente o bien como consecuencia de fenómenos asociados al cambio climático. La discusión entre expertos atraviesa en estos tiempos distintas capas sociales de la llamada opinión pública; en estas discusiones, legos y profesionales nos preguntamos a menudo si fue o no posible prever estos fenómenos de la naturaleza, tales como inundaciones, sequías intensas y prolongadas, incendios forestales, terremotos y maremotos, lluvias y huracanes despiadados como nunca antes”
El sr legislador parte sobre dos supuestos:
1. que los cambios del planeta a que hace referencia son de origen antropogenico y
2. que la tierra es una especie de estatua de diamante, inalterable, despojada de
variación temporal.
Me parece que el legislador, está lejos de entender o comprender que el planeta es una entidad dinámica, cuyas fuerzas están fuera de toda escala humana o biológica en términos generales. Un pequeño eructo del planeta, como lo fue el Krakatoa, borro del mapa una isla y a miles de personas, genero otra, disminuyo la temperatura de la atmosfera en varios grados en cuestión de días, la onda expansiva se escucho en Australia y otras cosas más, mucho, pero mucho tiempo antes que la industrialización moderna. ¿Se preguntara el legislador porque en rio Gallegos había monos y selvas, pero hoy encontramos matas negras, una estepa espectacularmente árida? Estará convencido que fue la actividad antropogenica o pensara que lo que hoy vemos no era así hace tiempo atrás? Quizá entienda de la existencia de procesos de cambios geológicos que afectan la composición y distribución de biomas. Quizá entienda que existen procesos solares que afectan la dinámica de la atmosfera y por consiguiente su manifestación “los climas”.
No logro visualizar cual serian aquellas acciones posibles propuestas por el legislador, para evitar las sequias intensas, los terremotos, maremotos y huracanes. ¿Habrá pensado en embadurnar todo el planeta con un factor de protección UV de 120? ¿Habrá pensado en administrar un antiespasmódico subcutáneo a la corteza terrestre para evitar los terremotos y de paso evitar esos molestos Tsunamis?
Estas idioteces sin sentido, las pueden observar en cualquier producto elaborado por un legislador, aun en aquellos, que después de la cachetada que les pego Cristina, presentaron un proyecto de ley de glaciares más ajustado a la realidad. Si no me creen, vean los fundamentos de tal proyecto y se darán cuenta de lo que hablo… Volvemos de nuevo a lo mismo.
En sus fundamentos realizan una diatribia respecto al otro cuco, la guerra del agua. Que el agua se agotara y nos moriremos sin el vital elemento, porque se contaminara o se derretirá o se secara o desaparecerá (en esta historieta, todas las hipótesis son posibles) . Aquí tampoco entendieron que el planeta no gana ni pierde agua. El agua ha sido la misma desde que el planeta es planeta y lo único que cambia es el estado físico de la misma. Hay veces que predominan los estados sólidos (eras glaciares), mientras que en otros momentos predominan los estados gaseosos o líquidos. Por lo que si hace calor, los glaciares se derretirán y si hace frio el agua se congelara.
En definitiva, queda preguntarse si este desconocimiento es real o una conveniente postura? Yo adhiero a la segunda de las opciones. Entonces en este contexto y si los funcionarios o legisladores no asumen sus responsabilidades seguirán apareciendo estos mamarrachos jurídicos que terminaran entorpeciendo aun mas nuestra vida.Seguir negándonos al desarrollo, en base a retorcidos pensamientos de grupos de intereses, resulta abiertamente atentatorio contra los intereses provinciales; y es perfectamente funcional con el mezquino proyecto de convertirnos en una simple "provincia bananera", de economía primaria y resignada a vivir en la pobreza, la mediocridad y a soportar la cruel y perversa contaminación de la miseria. (Siempre termino mis artículos que están vinculados con la relación entre ambiente y desarrollo, con este párrafo….las razones sobran)
Un abrazo
Axel Enet
Puerto Deseado
Santa Cruz

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