Siempre me causó mucha gracia esa gente que cuestiona la televisión basura pero por el rigor de sus comentarios uno deduce que se clavan todos esos programas que luego critican con cara "Ah, viste qué asco". Es gente bien intencionada que generalmente no ve lo obvio: son parte de eso que critican. Esto me trae a la memoria el recuerdo de Catita, el entrañable personaje de Niní Marshall, que hablando de una vecina muy chusma decía "Siempre que pongo el ojo el agujero de la pared para espiarla me encuentro con el ojo de ella".
Todo esto viene a cuento por la cantidad de amigos que me dice "Eh, che, estás entre los que les gusta La Nación"... La verdad es que sí, que no sólo aparezco ahí porque clickié un "me gusta" sino porque, efectivamente me gusta y mucho leer La Nación y no me avergüenza en lo más mínimo. En todo caso me dan cosita, o si querés un poquito de vergüencita ajena, los estimados conocidos que me señalan como si le "estuviera haciendo el juego a la derecha" por aparecer entre los "me gusta" sin caer en la cuenta que si me ven es porque ellos también están recorriendo el diario de los Mitre-Saguier.
Son como esos que se encuentran con un conocido en un videoclub porno y piensan "qué pajero este tipo"
Igual los quiero.
.