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jueves, 4 de febrero de 2016

Dilemas del cristinismo


Cuando decimos que Cristina tiene que definirse nos referimos a que en los últimos tiempos su acción política no cubrió todo el espectro del peronismo ya que concretamente privilegió a La Cámpora, dejando afuera al movimiento sindical y a otros sectores y por eso no es casual que desde ahí sea donde empieza a gestarse mucho de lo que se trasparentó con el surgimiento del minibloque de Bossio y cía. Sabemos que en el peronismo hubo desde siempre compañeros que militan con fervor en torno de la tesorería, no es nada nuevo, por eso se agrava la situación, porque se sabía. Si dejás afuera a un sector nada desdeñable como el sindicalismo, vas a tener problemas. Y los estás teniendo.
La plaza del 9 y las mateadas en los parques expresan una porción de sectores medios muy comprometidos pero no al conjunto multiforme que alguna vez supo interpelar el FPV. No es casual que desde el 54 % el FPV se haya ido desgajando, con alejamientos como los de Massa y Moyano, por citar sólo los más rimbombantes y todos los que se fueron sucediendo hasta ayer. Ante esta situación el gran riego es conformarse con tratarlos de traidores y punto cuando en rigor el problema es muchísimo más profundo. Desde el peronismo de todo el país se vio en los últimos años a Cristina orbitando casi exclusivamente en torno de La Cámpora y eso generó sordas broncas en el resto del movimiento. Por eso se equivocará feísimo el cristinismo si no entiende que estos desgajamientos expresan diferencias profundas en el seno del peronismo, o si considera que el 49 % está compuesto exclusivamente por cristinismo duro. Cuidado: si se cometió el error de creer que el 54 % eran todos votos que a pie juntillas se encolumnaban con “la jefa”, ahora existe la posibilidad de equivocarse creyendo que todos los votos que sacó Scioli se sienten expresados por las mateadas en los parques los fines de semana.
Más allá de los reflejos y las broncas que instantáneamente generan rupturas como la de ayer, el manual del buen político recomienda leer que bajo esa cáscara están pasando cosas y que ya se pusieron en evidencia el mismísimo 10 de diciembre cuando no toda la bancada del FPV, tanto en diputados como en senadores, obedeció la orden muy poco feliz de no asistir a la jura de Macri para acompañar la menos feliz decisión de Cristina de tensar la cuerda para encontrar la coartada de no asistir al acto simbólico de traspaso.
Muchos deben entender que el tiempo que viene es novedoso y muy complicado. La pérdida de las cajas nacional y bonaerense no es joda pero, de nuevo, sería un error pensar que el desgajamiento responde pura y exclusivamente a esa cuestión. Acá hubo un manejo muy destemplado de Cristina en los últimos años para con vastos sectores del movimiento y eso fue generando distancias. El movimiento peronista fue y es muchísimo más que los patios militantes de los pibes para la liberación.
Salir a gritarle de todo a Bossio es algo que en las últimas horas hemos hecho muchos, pero sabemos que el tema es más grave y profundo. Quizá haya que pensar en que una vez fuera del estado, el cristinismo es un actor más dentro del FPV y que deberá revalidar los títulos de ahora en más, en un plano que tiene mucho de borrón y cuenta nueva.
Otro de los riesgos es el planteo desde sectores del cristinismo no peronista que el peronismo deberá definir cuál es su rol, si se asume como conservador o si va a salir a bancar casos como el de Milagro Sala, etc. Dos cosas: ese planteo desconoce en gran medida cómo se mueve históricamente el peronismo, pero lo más importante es que cabría un poco más de respeto por la fuerza política que fue en lo institucional la verdadera garante para la sanción de todas las leyes de las que nos enorgullecemos. Sin el volumen político del peronismo, nada de lo que se hizo podría haberse concretado, por eso habría que ser un poco más cautos en el análisis, y también respetuosos.
En las actuales circunstancias, lo más riesgoso es que el cristinismo se cierre sobre si mismo en un corralito de lealtad que muy probablemente deje afuera a muchos más que los Bossio-Urtubey, dejándole servido en bandeja al macrismo el escenario para marchar a las legislativas de 2017 arrastrando a estos sectores consigo o, lo más grave, poniéndolos a jugar en el rol que tuvo Massa en las últimas elecciones con lo cual se vislumbraría un escenario de tres tercios (Macrismo, macrismo blue, y Cristinismo).

jueves, 30 de abril de 2015

lunes, 2 de marzo de 2015

Los pibes nos mejoran


Mirá estos pibes ayer en la plaza ¿Entendés por qué el odio a La Cámpora? Porque hay futuro en esas caras.
Mi hija Maite, con sus 18 años, viene ayer y me dice "Pasó al lado mío Cristina y me largué a llorar de la emoción".
Todo esto queda y fermenta en un futuro de dignidad. Por eso tanto odio, por las semillas plantadas que no paran de germinar. Ellos van a mejorarnos, sin duda ¡Y por suerte!

viernes, 27 de febrero de 2015

Wado


"Aquél mediodía de 1978, el gigantesco operativo contra la casa de la calle Belén, en el barrio de Floresta, duró más de una hora. Incluyó bombas, granadas y un helicóptero. Carlos Fassano fue fusilado. Lucía Révora, su pareja que tenía 24 años, se había metido junto a Wado, que tenía menos de dos años, en la bañera para protegerlo, pero a ella la alcanzó una ráfaga de ametralladora. Moriría poco después en el campo El Olimpo, junto a su beé que estaba por nacer.

A Wado, que había quedado en la bañera cuando sacaron el cuerpo herido de su madre, lo dejaron en la casa de un vecino esa tarde, pero al día siguiente volvió a buscarlo una patota de civil. Lo dejaron en El Olimpo, primero, y después lo cedieron a una familia."

(Fragmento del libro Fuerza Propia, de Sandra Russo)


Ese bebé ayer juró como Secretario General de Presidencia y muchos escuchamos un "PRESENTE" estruendoso que venía de muy adentro, venía de las entrañas del pueblo. Era la memoria de los 30.000 compañeros.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Hablemos de Máximo y La Cámpora


Hay varias lecturas sobre el acto de La Cámpora y la aparición en público de Máximo Kirchner. En líneas generales se observa cierta estupefacción por el lado de la prensa opositora. Pareciera que les cuesta posicionarse ante una irrupción que no tenían en sus planes. La nota de Pagni publicada ayer La Nacion asombra por su pobreza y ahí quizá tenemos una prueba del desconcierto.

Lo fuerte de Máximo no estuvo en el discurso, que fue una suerte de "Grandes Exitos" del kirchnerismo. Lo impactante fue el parecido con su padre, su forma de comunicar, su gestualidad y eso que Néstor manejaba tan bien, que era exponerse para recibir y asimilar los golpes él con el objetivo de cuidar a Cristina. Máximo hizo lo mismo para con su hermana y ese fue el momento en que con mayor nitidez se pareció a su padre, cuando dijo algo así como "No me importa nada lo que digan de mí, pero no quiero que se metan con mi hermana". Otro parecido con Néstor fue la capacidad para lanzar títulos como cuando dijo "Queremos que cierren los números pero con la gente adentro"

Se rompió, por otro lado, ese verso de quienes lo quisieron mostrar como alguien con serios problemas de comunicación, imposibilitado de mostrarse en público. El pibe se bancó un acto ante 40.000 militantes, sabiendo además que el país lo miraría en los días subsiguientes.

Algo para nada sencillo.

La Cámpora, esa agrupación tan demonizada, hizo una manifestación poderosa, presentó en sociedad a su líder y este es un dato nada menor que molesta a todos los que la detestan, incluso desde adentro del kirchnerismo. Habrá que empezar a debatir el origen de esas diferencias y porqué se le achaca a esta organización pensar como piensa y estar convencida de los postulados que defiende.

En el fondo el ataque no es sólo a La Cámpora sino a ciertos postulados del kirchnerismo como lo son, por citar algunos puntos, la ley de medios y la batalla cultural. Es que en verdad la anchura de este colectivo político posibilitó la coexistencia tumultuosa en su interior de sectores con miradas casi antagónicas sobre varios temas. Como no podía ser de otra manera, ya hubo un sector que se fue con Massa pero quedan otros que tranquilamente podrían estar acá o en el Frente Renovador. Por ahí están pasando una serie de discusiones que en algún momento habrán de cristalizar.

El problema para estos va mucho más allá de La Cámpora.

domingo, 14 de septiembre de 2014

El Vermucito | 13-09-2014


Abrimos el programa conversando con la antropóloga Mariana Melgarejo a propósito de las modificaciones en las calificaciones de las escuelas bonaerenses, luego nos visitó Eduardo Valdéz, quien nos contó cómo surgió la carta del Papa a Cristina y otros datos interesantes sobre Maradona y Moreno. Hablamos con el Cuervo Larroque sobre el acto de La Cámpora en Argentinos Juniors.


sábado, 13 de septiembre de 2014

La Cámpora, al Máximo


No se puede estimar cuánto incidirá esta aparición de Máximo Kirchner en el escenario político, pero seguramente habrá que incorporar a un jugador con mucho peso de ahora en adelante en la esfera pública ( ya es un operador de fuste tras bambalinas).  En lo emocional, me pegó fuerte el parecido con su padre en muchos gestos y tonos. 

Y no lo van a admitir, pero las canchas repletas como la de Ferro con el Evita hace menos de un mes y esta del bicho reventando inciden en el tablero político. La primera reacción en las redes es de mucho festejo en el campo oficialista y de indisimulable preocupación en el archipiélago opositor: al turco Asís, por caso, lo salieron a matar porque intentó realizar un análisis político serio del suceso.



En los medios hegemónicos, en tanto, se percibió cierto desconcierto y Clarín salió por el lado del reflejo reeleccionista


Seguramente sobrevendrán lecturas del suceso diciendo que estos actos son expresiones de aparatos que no expresan directamente el ánimo popular pero si algo las palabras no podrán evitar es la sensación de que ha ingresado a la cancha un jugador que no pasará desapercibido. Luego iremos viendo cuánto juego tiene, pero si de algo no hay dudas es que en Argentinos Juniors hubo un punto de inflexión importante.

sábado, 26 de abril de 2014

Reportaje al Cuervo Larroque



Nota realizada en El Vermucito (Emisión del 26-04-2014). Escuchá acá el programa completo.

Cortes:

- Porqué el plenario de la militancia


- Los protagonistas serán la militancia y el debate


- Sobre el documento de un sector del empresariado conocido esta semana


- Las fuerzas políticas que se suman a las operaciones con el tema de la pobreza serán operadas si algún día   llegan al gobierno. Hay que ser inteligentes y buscar consensos en esta materia.



Nota completa 




martes, 25 de marzo de 2014

Lo que dice Máximo Kirchner y cómo lo dice


El periodismo local es raro. Se permite redactar el enésimo texto descontracturado sobre la nueva foto de Francisco, el reciente papel de Cate Blanchett, la última intentona de Massa por arruinar la mente de la población o la inesperada muerte de Ricardo Fort (no es preciso gastar dinero para vérselas con estas coloridas producciones ensayísticas; los blogueros las escriben gratis). Pero no levanta la perdiz cuando ocurre un auténtico hecho periodístico: por ejemplo, las declaraciones de Máximo Kirchner recopiladas en el libro Fuerza propia. La Cámpora por dentro, de Sandra Russo, aparecido hace pocos días por Editorial Debate. Desde el punto de vista del ejercicio del periodismo profesional, el tema reviste interés de por sí: Máximo es el hijo de dos presidentes (Russo acierta en dar esta caracterización “de mínima”) y nunca había hablado ante la prensa. En una definición más amplia, el interés se incrementa: Máximo es miembro fundador de La Cámpora, poderosa organización política cuya estructura roza los treinta mil militantes, en su mayoría jóvenes. Pero notablemente, los analistas políticos no le dedicaron ninguna atención al asunto. Apenas puede mencionarse una muy ansiosa columna del devaluado Pagni, en la que traduce directamente la entrevista a Máximo como un mero intento de instalación electoral. Quizás este silencio se deba a que tomar las definiciones de Máximo como algo tan digno de pensamiento como el éxito de Breaking Bad o los modales austeros del Papa conduciría a reconocer lo irreconocible: que La Cámpora constituye un fenómeno político y generacional muy relevante, que excede por todas partes la demonización criminal de los medios profesionales y la descalificación satírica de la prensa amateur, y que por consiguiente merece un lugar destacado y legítimo dentro de la cultura argentina contemporánea.
Al grano. Según cuenta Russo, Máximo Kirchner brinda dos entrevistas, que pueden encontrarse en el segundo y el último capítulo del libro. Dos cosas llaman la atención en la transcripción de sus palabras: el registro en que se expresa y la inmensa cantidad de definiciones políticas. En términos estilísticos, Máximo Kirchner no recurre sino excepcionalmente a los términos comunes del discurso kirchnerista. Las expresiones “modelo nacional y popular”, “década ganada” y similares aparecen de manera sumamente esporádica. Casi no pronuncia consignas ni frases hechas. Expone los razonamientos con un estilo oral (“Ahí ya había un Néstor más suelto”, “Los veo muy de ir con lo propio”) pero lo combina con giros de sintaxis más compleja (“Ojalá también haya sectores que se decidan a abandonar la comodidad de la queja y se animen a la dificultad de la construcción”) y algunos términos de raíz teórica (por ejemplo, en alguna ocasión dice “fuerza de trabajo” y no simplemente “trabajadores”). Por otro lado, como destaca Russo en un par de ocasiones, Máximo recurre poco al pronombre “yo” y bastante a la forma impersonal “uno” (“Mi generación votaba a Clemente o la mortadela. Metían dibujitos en los sobres. Uno miraba asombrado todo eso”); lo único que debe añadirse a esta observación es que el Indio Solari suele expresarse en forma muy parecida[1], lo cual tiene sentido, además, por el hecho de que Máximo Kirchner no pretende que sus palabras sean tomadas como la manifestación de un individuo con tales y tales características, sino como el discurso de un militante de una organización colectiva. Por ello el pensamiento tiene que colectivizarse, y también el estilo. Este rasgo es definitorio en un militante: la pretensión de que su pensamiento sea algo más que su propio pensamiento, es decir, que la expresión de las ideas tenga la generosidad suficiente de incluir de entrada a los demás. Hay una enorme dosis de esperanza histórica en esta manera de hablar –la esperanza de sacarse la mentalidad burguesa de encima, de librarse de la propia psicología privada para adquirir lo contrario, que es justamente lo que podemos llamar “conciencia” propiamente política o subjetividad histórica. Hablando de batalla cultural, este vendría a ser el deseo brechtiano del militante, la expectativa superior de la solidaridad, una apuesta ante la época y ante los otros. Se puede tener una vida no-individual.
En segundo lugar, Máximo Kirchner produce una significativa cantidad de definiciones políticas. Mejor dicho: definiciones ideológicas –es decir, que rebasan la agenda y apuntan al horizonte cultural. Citemos un párrafo corto: “Hay dos calidades de vida. La de puertas adentro, bueno, podés tener tu casa, tu tele, tu equipo de música, tu auto, cama, morfi, ¿qué más? ¿Y afuera qué pasa? Afuera vas a salir en algún momento, porque la vida no transcurre entre cuatro paredes. Y si no salís vos, salen tus seres queridos. El afuera te tiene que interesar sí o sí. Pero no desde el miedo, sino desde la acción.” La habilidad de este razonamiento estriba en que, incluso partiendo de las premisas de la sociedad de consumo (donde la “calidad de vida” y el consumo elevado aparecen como valores principales), es posible hacer una crítica del individualismo, la indiferencia, la apatía y sus sinónimos: como resulta obvio para cualquiera, se puede tener gran “calidad de vida privada” (mediante toda una serie de objetos de consumo) y una muy mala “calidad de vida pública”, que es la vida que compartimos con el resto de la sociedad. Y que, en efecto, empieza en la calle. Los sectores acomodados pretenden clausurar la existencia del afuera, la “calidad de vida pública”, yéndose vivir en barrios cerrados, pero esta solución es por definición efímera y a la larga imposible –de algún modo, y necesariamente, el afuera se mete en nuestras vidas (de la peor forma cuanto más lo negamos). Por eso hay que interesarse en el afuera. Pero “no desde el miedo, sino desde la acción”. La aclaración apunta obviamente a la cuestión de la “inseguridad”: lo que de hecho ocurre no es que la gente no se preocupe en lo más mínimo por la sociedad donde vive, sino que el canal de contacto que tiene con la realidad es (a veces de forma excluyente) la “inseguridad”. Y no se trata simplemente de que los medios de comunicación se comporten como una fuerza de ocupación extranjera, y usen la inseguridad como un arma de terrorismo psicológico contra su propia población –es peor, todo sucede como si la inseguridad “en sí misma” se hubiese vuelto un medio de comunicación de masas, un “tema de conversación constante” en los barrios, en el trabajo, en la mesa familiar (en el mismo sentido en que Theodor Adorno decía que, para la Alemania nazi, el antisemitismo se había vuelto un medio de comunicación hegemónico, la forma por excelencia de relacionarse con los demás). Por esta razón, la política no es simplemente el interés profesional de algunas personas denominadas “militantes”, sino que configura un tipo de relación social activa con respecto a la realidad. Y entonces es lo contrario del miedo.
Continúa, acá

lunes, 27 de mayo de 2013

Salvando las distancias, el editorial de La Nacion es terrorista

El editorial de La Nacion de hoy intenta comparar la situación política de nuestro país con la Alemania nazi. Leemos, por ejemplo:

"El 4 de febrero obtuvo del presidente un decreto que prohibía las críticas al gobierno y suprimía la libertad de reunión y de prensa de las organizaciones de izquierda, para barrerlas de la contienda electoral."

En Argentina, mientras tanto, en 2009 se procedió a la derogación de las penas de prisión para los delitos de calumnias e injurias.


Seguimos leyendo:

"El 27 de febrero ocurrió el recordado incendio del Reichstag y la atribución de culpas al partido comunista. Hitler forzó entonces la firma de un decreto para la "protección del pueblo y del Estado" suspendiendo las libertades individuales, de expresión, prensa, asociación, reunión y comunicaciones, autorizando a la autoridad política a realizar allanamientos de domicilios, detención de personas y a confiscar bienes privados."


¿Se ha clausurado algún medio de comunicación opositor? ¿Se ha allanado algún domicilio de opositor alguno?

Seguimos con el editorial de marras:


"El decreto del incendio del Reichstag se basó en el artículo 48 de la Constitución de Weimar, que autorizaba al presidente del Reich a dictar "decretos de emergencia" invadiendo la función legislativa del Parlamento. Fue la primera herramienta que Hitler utilizó para establecer una dictadura en vida de Hindenburg. A partir de ese momento, se cerraron diarios, se arrestaron opositores, se prohibieron manifestaciones públicas y se creó un clima de persecución política."


El texto sigue enumerando medidas de Hitler intentando, naturalmente, instalar la idea de que en nuestro país se corre el riesgo de llegar a ese estado de cosas, pero lo mejor está en el párrafo final:


"Salvando, como decíamos, las enormes distancias, los argentinos deberíamos reparar en los rasgos autoritarios que, cada vez con mayor frecuencia, pone de manifiesto el Gobierno, y cobrar conciencia de que es imposible prever cómo puede terminar un proceso que comienza cercenando las libertades y la independencia de los tres poderes del Estado, al tiempo que distorsiona los valores esenciales de la República y promueve enfrentamientos dentro de la sociedad."


En sus discusiones con las izquierdas dependientes de sus centrales europeas, Jauretche decía que de lo que se trata es de amoldar el sombrero a la cabeza y no la cabeza al sombrero, como hacían los socialistas y comunistas. Bien, La Nacion está haciendo lo mismo pero por derecha. Está estrujando la historia para tratar de obtener algún rédito. El punto es que el ancho de banda de "la fuente de doctrina" verdaderamente nos deja boquiabiertos. Ora La Cámpora puede ser la semilla montonera pronta a germinar, ora puede ser una horda de fascistas violentos que salgan por las calles a ajusticiar ciudadanos independientes.

En realidad, lo sabemos, no es ni una cosa ni la otra. Más bien se está tratando de un intento de forzar la realidad con fines claramente perversos. No es casual que ayer este diario haya escrito que en el acto de  Plaza de Mayo hubo  "milicias populares". Están buscando inventar un escenario ficticio pero creíble para un sector recalcitrante de la sociedad argentina y principalmente porteña. Están buscando generar violencia; están buscando incluso que algún huevón oficialista pise el palito para así tener la coartada.

No es casual que este editorial se publique a menos de 48 horas de la demostración de vitalidad que dio el sábado el gobierno de Cristina. Comprueban que las fuerzas de oposición siguen enfrascadas en su guerra de almohadas, que se vienen las PASO y que nada indica que de las elecciones de este año el gobierno salga malherido. Por eso la agitación de fantasmas horribles para la memoria de la humanidad. Están buscando por todos lados el desbarranque violento porque al fín y al cabo es lo que a lo largo de los años le posibilitó a las minorías desarticular al movimiento popular y además aprovechar el mar revuelto para aumentar sus beneficios.


No hay peligro de nazismo. No están en riesgo las libertades públicas. Hay sí un país que sigue comprobando día a día que, con sus idas y vueltas, hay un proyecto político vivito y coleando y enfrente un archipiélago de emprendimientos personales incapaces de ofrecerle una alternativa al pueblo que no sea el retorno a las catacumbas del neoliberalismo pero con mayor control de daños.

sábado, 6 de abril de 2013

La sorda batalla de lo "apartidario" contra la política


El complejo cívico-militar que hegemonizó la escena política argentina desde 1955 a 2003 se anotó varios triunfos. El primero – y por lejos el más significativo – fue invisibilizarse, camuflándose centralmente en el entramado de grandes medios hegemónicos desde donde fue modelando día a día y minuto a minuto, el sentido común de buena parte de los argentinos. Los resultados están a la vista y pudieron observarse en el entrelíneas que dejó la nota del periodista Juan Miceli al referente de La Cámpora Andrés "Cuervo"  Larroque. Cuando el periodista le plantea al diputado que la solidaridad con los inundados es una “causa nacional apartidaria” no hace otra cosa que exponer una de las principales victorias discursivas de ese complejo cívico-militar: la noción de que la solidaridad debe ser apartidaria, algo muy distante a pensarla como algo “multipartidario” y “multisecorial”, pero no es casual. Conceptualmente lo “multisectorial” refiere a las sumatoria de todas las organizaciones sociales y en ese colectivo están las fuerzas políticas. En cambio lo “apartidario” niega el sentido de sumatoria de las diversas fuerzas y organizaciones de la sociedad civil. Es que el plan fue convencernos de que la solidaridad debe ser gestionada por instituciones que, según esa lógica, “no persiguen fines políticos e ideológicos” como la iglesia y sus satélites. Esto se complementó con los golpes de estado y la gestión del gobierno nacional a cargo de las fuerzas armadas, que, como sabemos, tampoco hacían política...

El punto es que acá tenemos un hueso muy duro de roer ya que resulta muy costoso hacerle entender a mucha gente bien intencionada que la iglesia es la institución milenaria que más política ha hecho y hace. Tantas décadas de denostar a la política partidaria y de contraponer entonces lo “apartidario” como superador de “lo político” ha generado las condiciones propicias para que luego sectores importantes de la ciudadanía reproduzcan mecánicamente esa suerte de sentido común ante determinadas situaciones críticas.

Esto se complementa con el también muy extendido razonamiento de que si se colabora desde la militancia política no ocultando la identidad, en realidad se persiguen los más espurios y perversos fines electoralistas cuando en realidad lo que intenta expresar la militancia kirchnerista es una práctica de “democracia participativa”, la misma de la que tanto se hablaba durante la reapertura democrática, cuando hasta el mismísimo presidente Raúl Alfonsín repetía que la democracia no consistía solamente en votar cada dos años, que había que comprometerse con la modificación de la realidad en el barrio y en los distintos frentes de masas. Pero de poco sirvió. La identificación partidaria sigue generando rechazo, como también la política engendra rechazo en esa porción de la sociedad que por default abraza lo “apartidario”. Varias las décadas de martilleo han dado frutos.

Después irrumpe el acoplado de los prejuicios, donde el más repetido es “que lo hacen para ganar elecciones”. Claro, mucha de la gente que reproduce esa idea no sabe que La Cámpora o el Movimiento Evita realizan permanentemente el trabajo militante en los barrios, por eso se asombraron cuando apareció Emilio Pérsico manifestando su alegría por el nombramiento de Jorge Bergoglio como Papa pues le reconoce que siempre estuvo estrechamente vinculado a los curas villeros con los que el Evita trabaja codo a codo todos los días.

Se está librando una batalla sin cuartel en torno a la política o si quiere sobre qué tipo de política queremos para nuestro país. Por un lado está la política del complejo cívico-militar, que fue la que imperó durante décadas, por el otro la que desde el 2003 se está intentando modelar al calor de la experiencia kirchnerista. Esa es la gran batalla que tras bambalinas se viene dando en la Argentina del presente y de cuyo desenlace depende la orientación que tendrá nuestro país en las próximas décadas.

El objetivo es atacar a la militancia política


Juan Miceli no hizo otra  cosa que poner en palabras un lugar común del discurso de la antipolítica y el Cuervo Larroque se calentó, algo que los libros desaconsejan pero los calentones entendemos. No obstante, el punto no es ese. Acá lo que está en discusión es que hay una serie de nociones que están siendo puestas en discusión, por ejemplo, que la solidaridad debe ser apartidaria y gestionada por Cáritas, la Cruz Roja y los Boy Scout. La idea madre es que "la política" es sucia y que los políticos sólo buscan ganar elecciones. El problema es la política ejercida desde afuera de los dispositivos tradicionales. No está mal que un canal de Televisión, ponele, haga una colecta y los pibes que trabajan tengan sus respectivas pecheras publicitando la marca, pero si quienes tienen pecheras o remeras son militantes de organizaciones políticas está todo horrible...

¿De dónde proviene la noción político-ideológica que lleva a Miceli a plantear "Me parece que esta es una causa nacional apartidaria, y no me parece bien que se identifique con un partido político a la gente que realizó sus donaciones sin intenciones políticas"? 

¿Qué lo lleva a suponer que la causa nacional es "apartidaria" y no "multipartidaria" y "multisectorial"

¿Qué lleva a Miceli a sostener el prejuicio de que la gente realiza donaciones "sin intenciones políticas" cuando en rigor la solidaridad es de hecho una actitud política?

Una explicación posible a este montaje desplegado con ahínco por el dispositivo mediático es que si algo no se puede ocultar es el despliegue de las diversas organizaciones del colectivo kirchnerista que contrasta con el pobrísimo despliegue de las fuerzas políticas y gremiales opositoras. Entonces, de alguna manera hay que deslegitimarlo y este cruce del Cuervo con el periodista de Canal 7 les vino como anillo al dedo.

domingo, 26 de agosto de 2012

El Vermucito | Mayra Mendoza, Fortunato Mallimaci, Arnaldo Bocco, Julio Baldomar

Conversamos con Mayra Mendoza, diputada nacional de La Cámpora, sobre el proyecto de ley para la creación del Instituto Nacional de la Música y aprovechamos la oportunidad para hablar de la militancia juvenil, el Nestonauta y las reacciones de Macri.


Con Fortunato Mallimaci conversamos sobre la oportunidad de separar a la Iglesia Católica del Estado en la reforma del Código Civil.



También hablamos con Julio Baldomar, vicepresidente del club Vélez Sarfield, sobre los negocios en la compra-venta de jugadores en el fútbol.



La columna de Arnaldo Bocco, una explicación precisa sobre las causas del problema del sistema previsional de la provincia de Córdoba.



Audio completo del programa


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viernes, 24 de agosto de 2012

Laura Alonso y la libertad



Laura Alonso, la intempestiva diputada del PRO, muy probablemente esté sobreactuando un perfil marcadamente anti kirchnerista ya que el año que viene tiene que renovar la banca que cosechó en 2009, cuando sin que muchos lo notaran pasó de la ONG “apartidaria” Poder Ciudadano, de la queera nada menos que directora, a las listas del macrismo, algo que, no obstante la protección mediática con que contó, desacreditó, antes que nada, a la propia ONG, que nunca más podrá hacerle creer a alguien que no es una escuela de cuadros para el PRO.

A pesar de haber quedado evidenciada esa vinculación entre Poder Ciudadano y el PRO, no ha habido una sola medida del gobierno nacional en su contra. La ONG siguió funcionando con absoluta normalidad, al igual que las tantas entidades ligadas al PRO y las demás estructuras opositoras. Pero la diputada Alonso nos informó días pasados que si el PRO llegase al gobierno nacional “no existirán ni La Cámpora, ni Vatayón Militante, ni 678”. Toda una confesión que nos exime de mayores comentarios sobre los estrechos límites de disenso que estaría dispuesto a tolerar el macrismo y nos trae a la memoria los horrendos años de proscripción que padeció el peronismo. ¿Querrá el macrismo lisa y llanamente proscribir a estas agrupaciones? ¿Estará pensando en prohibir su funcionamiento? ¿Hay que ir haciéndose a la idea de que si Mauricio es presidente los pibes de La Cámpora no podrán seguir desarrollando trabajos barriales?

Parece descabellado, pero la esencia del PRO tan íntimamente ligada a la pata civil del golpismo vernáculo faculta a abrir el paraguas. Porque en un tiempo también era inimaginable la proscripción del peronismo, hasta que sobrevinieron 18 años de persecución e ilegalidad. Es que estos adalides de la libertad como la diputada Alonso, incapaces de probar ni siquiera una de las afirmaciones sobre la falta de libertades del presente, cuando tienen la sartén por el mango son verdaderamente feroces y no trepidan en limitar efectivamente las libertades y lesionar la mismísima Constitución Nacional cuantas veces sea necesario. Pero eso sí, curiosamente lo hacen en nombre de “la libertad”.


jueves, 16 de agosto de 2012

El problema es la política, no La Cámpora




El ministro de Educación porteño Esteban Bullrich tuvo un reflejo PRO que lo pinta de cuerpo y alma: El 0800-Botón para denunciar "intromisión política" de La Cámpora en las escuelas. Podría ironizarse diciendo que a partir de ahora la política no podrá acercarse a menos de 100 metros de distancia de las escuelas porteñas, así se sigue brindando un servicio educativo falsamente "apolítico", así las maestras siguen repitiendo las consignas del Billiken cada fecha patria; así se sigue cantando el himno a Sarmiento al comienzo de cada acto público; así en la mayoría de las escuelas no se cumple con la obligación de hacer un acto por la memoria los 24 de marzo, porque como se escucha en muchos lugares "hay maestros que tienen familiares del otro lado"; así en la escuela 25 del distrito escolar 18 se hace jurar la bandera en inglés, como sucedió este año, así esa porquería llamada política no se entromete en la pureza de las aulas...

Seamos claros: el problema no es La Cámpora. El problema es la fuerte persistencia de los que medran con la persecución de la política partidaria, y en todo caso explícita, mientras hacen política a rabiar pero de manera implícita, con globos y denostando a cuanto huela a político mientras pintan todo de amarillo. El problema es que esto nos retrotrae a los tiempos de dictadura donde no había política electoral pero desde los intendentes hasta los curas, pasando por las ligas de madres de familia, se la pasaban rosqueando las 24 horas del día.

El gran aporte cultural del kirchnerismo ha sido recuperar la política, recuperar el debate en la oficina, en la familia, en el grupo de amigos ¿Porqué la escuela tiene que estar afuera de este tiempo? No hay nada mejor para un niño que crecer escuchando hablar de política. Eso lo hará más libre tarde o temprano. Un pueblo politizado y por ende conciente de su lugar y su tiempo siempre será un hueso más duro de roer mientras un pueblo formado en el desprecio a la política será carne de cañón para proyectos de minorías donde las masas no participan y delegan en "los que saben" los destinos del país. Así nos fue a los argentinos por delegar en ricachones y militares el manejo del país durante más de medio siglo.
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lunes, 11 de junio de 2012

Lanata no cambió...


Acá hay un muy buen post de El Pibe Peronista sobre el bochornoso refrito que anoche se hizo en el programa de Lanata sobre algo que ya es viejo y que pasó en su momento sin pena ni gloria por las páginas de los diarios opositores.

Sólo quiero aportar la sensación de que Lanata está trabajo para un público muy reaccionario y muy gorila, que recién ahora lo está descubriendo porque antes lo consideraba de izquierda y por ende no lo seguía. Lo que también se nota es que para sintonizar con ese espectro, poco politizado, el programa tiene que tener informes de un nivel muy bajo, que luego no resisten el menor análisis. De hecho, que si por militar en una fuerza política te piden un porcentaje del sueldo es tan viejo como la existencia misma de los partidos políticos. 

Lo que busca Lanata (lo que buscó desde siempre, en realidad) es desacreditar la política. En su mundo figura el "estado de cosas" y él como un solitario vengador que desde la tele realiza denuncias rimbombantes sobre temas que ya están trillados, apuntados a un espectro posicionado muy sólidamente en contra del gobierno de turno. Cuando gobernaba Menem, Lanata fue el periodista el vengador de sectores progresistas, ahora lo es de los reaccionarios. Algo cambió. O Menem y Cristina son lo mismo, o Clarín ya no es lo que era, o Lanata encontró nuevamente un lugar bajo el sol, fungiendo ahora como punta de lanza de un dispositivo mediático contra el que dijo luchar durante más de 20 años.

En el fondo, Lanata no cambió. 

Lanata es hoy lo que fue siempre, sólo que ahora está desnudo, desprovisto del disfraz de progre con que surfeó durante dos décadas. Cuando la sociedad comprobó en 2001 los efectos del somnífero neoliberal y empezó a hacer un nuevo camino empezaron a caerse los atuendos de muchos que en hasta entonces andaban camuflados. Como siempre dijimos: era fácil ser opositor y progre con Menem en Casa Rosada
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sábado, 2 de junio de 2012

Habrá que volver a discutir lo discutido


Hay un sector que ha tercerizado su conciencia política en eso que denominados "La Cadena Nacional de la Gente Linda" para dedicar su tiempo a cuestiones personales, al amor y al trabajo. Es que tanta operación a la través de los años para despolitizar a la sociedad ha generado esta nueva especie de ciudadanos con parte de su conciencia amputada. El razonamiento más o menos es éste: "Que del mundo, la economía y la política se ocupen los medios y que me den una síntesis cada media hora en los zócalos de la tele o directamente por Twitter" (es notable, ya que mencioné TW cómo en la primera mañana los conductores twittean "títulos" que emiten los entrevistados en sus programas de radio. Esto aparece hasta más "económico" que la audición íntegra del reportaje. Es peligrosa esta "zocalización de la radio", pero de eso hablaremos con detenimiento en otro momento)

Esa tercerización del consumo y digestión de información causa estragos, el primero y más notable es que el individuo comienza cada vez con más asiduidad a repetir gansadas, es como que tiene un chip que se actualiza cada media hora con consignas que serán automáticamente emitidas sin el menor filtro. Por eso cuando alguien le pregunta qué piensa él de lo que acaba de decir, suelen vivirse momentos de un bochorno indescriptible.

Para este tipo de seres humanos imposibilitados de razonar un poquitito así es que se montan operaciones que no resisten el más mínimo análisis. Pueden leer en La Razón sin inmutarse que el programa de Lanata midió -según IBOPE, la medidora de Clarín- 20 puntos un domingo a las 11 y media de la noche y no preguntarse cómo puede ser que el clásico Boca-Racing hubiera medido sólo dos puntos más a las 20 de ese mismo día. El tema pasa, se lee y se archiva, no se mastica. Se archiva y punto.

Pero el top top ha sido sin duda la foto de Clarín de ayer mostrando el celular del diputado provincial José  Ottavis. Da vergüenza ajena escribirlo, de verdad, y hasta pena. ¿Cuan limada tiene que estar la cabeza de un lector de ese diario para no razonar que en una cámara de diputados o hasta en un concejo deliberante los acuerdos políticos no se hacen en el recinto, que cuando se baja a debatir ya está todo claro y ya se sabe cómo vota cada bloque? El jueves pasado, a las once de la mañana el diputado opositor Mauricio Dalesandro me anticipó en esta nota que bajaba el FAP, que bajaba el properonismo, que hasta el radicalismo bajaba "Hay síndrome Puerta 12, Gerardo" me dijo mientras me hacía descostillar de risa. Ese mismo día, todos los informativos de las 12 en adelante fueron contando cómo se desarrollaba la sesión y se sabía, además, que el oficialismo, una vez logrado el quórum, tenía mayoría para aprobar el paquete impositivo. Pero nuestros tercerizadores  de conciencias no llegan a razonar estas simples cuestiones y entonces, de manera infantil comienzan a emitir comentarios del tipo "¿Viste la tapa de Clarín?" "¿Viste lo que hizo ese de La Cámpora?" Hasta que irrumpe el compañero de oficina que les pregunta "¿Ustedes realmente creen que esas cosas se arreglan por mensajito?" y se termina el intercambio...

Ojo que esto también es un mensaje para la comunicación kirchnerista. Es muy probable que haya que extremar la capacidad de simplificación argumental. Al fin y al cabo ¿Acaso la principal virtud de Jorge Lanata no es hacer un editorial con frases cortísimas tipo Twitt? Agarrá cualquier columna suya y fijate. Es una sucesión de zócalos y frases contundentes, que es lo que la mayoría de la audiencia está en condiciones de asimilar. Claudio Lozano hace algo parecido en el tema económico.


Y también hay que tomar nota de que muy probablemente tengamos que volver a discutir lo discutido, porque se olvidaron, porque la memoria del tercerizador de conciencia tiene la duración del zócalo televisivo. Si hasta tenemos que recordarles que en agosto y octubre del año pasado el país votó dos veces y que en ambas elecciones (las PASO y las generales) el actual gobierno ganó por paliza y que hasta en la ciudad de Buenos Aires Cristina triunfó con el 35 % de los votos.

Pero también tenemos que ser flexibles y recordar aquello de la "democracia participativa" de la que tanto hablábamos en los ochenta. Decíamos que la democracia no se remite sólo a votar cada dos años, que la sociedad tiene que participar en las organizaciones intermedias de modo de fortalecer en el día a día el proceso democrático. Bien, hay pequeños bolsones de sectores acomodados que están empezando a hacer su experiencia de democracia participativa, sólo que están tan despolitizados y tan desrepresentados que salen a mostrar sus enojos en pitucas esquinas porteñas. Son, además, violentos, agresivos. La violencia siempre vino de arriba e incluso a veces la sufren sus propios referentes.


En los barrios, la participación popular se da en las cooperadoras, en las salitas de Primeros Auxilios, en los clubes, en las parroquias. En las esquinas paquetas de la CABA el proceso participativo es violento y, en estrecha sintonía con el ADN de las clases altas argentinas, comienza por la exacerbación del egoísmo en su fase de queja. La violencia que ostentan tiene por objetivo blindar su protesta. No quieren ser mirados por otros que no sean sus custodios o sus medios afines. Son fieles a la tradición de que sus cosas sólo son relatadas por su propia prensa. Habrá entonces que adiestrar sofisticados equipos comando para filmarlos sin que ellos lo noten y así mostrarle al conjunto de la sociedad de qué la va el frenesí de Santa Fe y Coronel Díaz.

Habrá que volver a discutir lo discutido...
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martes, 17 de abril de 2012

Kicillof explica los ataques a La Cámpora


Varias veces he escrito que uno de los motivos centrales de la demonización de La Cámpora por parte del dispositivo mediático se debe a su condición de divisiones inferiores del proyecto que encabeza Cristina Fernández de Kirchner. Por si fuera poco, la presidente no sólo gana elecciones con márgenes sorprendentes sino que abre las puertas en el terreno de la gestión para que los pibes vayan formándose en esto de conocer cada intersticio del Estado, con todo lo que eso genera en términos de inversión a futuro.

La descollante exposición de hoy en el senado de Axel Kicillof es una comprobación de que hay recambio y que paulatinamente irán saliendo figuras de alta calidad en términos de formación técnica, además de experiencia política. 

Lo que más encrespa a las tribus opositoras es no tener inferiores en condiciones de competir con las diversas ramas de la juventud peronista, el no contar con figuras que puedan sostener un debate con, por ejemplo, el viceministro de economía. Por eso se sumergen en una trama tipo Terminator 1, donde el robot viene al pasado a eliminar a un niño que, de sobrevivir, derrotará en el futuro a la generación de máquinas a la que él pertenece. 

La derecha en todos sus varietales no descansa en esto de transformar a la militancia juvenil peronista en la encarnación misma del peor de los males. Por eso fungen de Terminators y quieren destrozar desde el vamos todo atisbo de militancia nueva, porque saben que en el futuro estos jóvenes, con formación, con herencia y con un ADN consustanciado con las banderas más gloriosas del pueblo argentino será un enemigo casi imposible de vencer. 

Por eso los quieren erradicar a como dé lugar ahora, antes de que sigan creciendo...
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lunes, 6 de febrero de 2012

Firmenich se sumaría a La Cámpora



 “Pepe” habría sido tanteado por dirigentes del kirchnerismo 

"La diputada nacional Adela Segarra, referente del Movimiento Evita, estuvo en Barcelona hace un mes y habría tenido un contacto con el ex comandante montonero."

"...otros sectores del kirchnerismo analizan que un regreso del "Pepe" despertería una extensa polémica mediática"
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Cristina habría sufrido un ataque de risa que le habría generado una reapertura de la cicatríz que le quedó por la operación a la que habría sido sometida por un supuesto tumor que podría haber sido cancerígeno.
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