Mostrando las entradas con la etiqueta julio raffo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta julio raffo. Mostrar todas las entradas
viernes, 14 de junio de 2013
martes, 23 de junio de 2009
Los cómodos de Pino
Ya el año pasado el propio Solanas y la mismísima Argumedo respondieron mi post "Solanas ¿Cuál es?" con una enumeración de hitos parecida a la que a continuación podrán leer (Los post: acá, acá y acá)
Con todos estos antecedentes lo menos que podemos hacer -y no por una cuestión de huevos sino de honestidad intelectual- es reproducir el texto de Raffo:
Gerardo
-------------------------------------------------------------------------------------
Gerardo tiene razón, Pino es un cómodo y no arriesga
-julio raffo-
No eran pocos los Fernández en el firmamento kirchnerista, y ahora apareció Gerardo quién, actualizando el dicho sobre la Abuela, le cae con palos pesados a Pino y, de roldón, a quienes con persistencia, contumacia, candidez o alguna otra malformación congénita del espíritu y la clarividencia política, lo acompañamos.
Algún desprevenido lector podrá pensar que en el artículo “El voto Cómodo” se confunde gordura con hinchazón y parecería que Gerardo, y sus defendido, están más mirando a un espejo que por una ventana. Pero no es así desde los tiempos del Manifiesto no podría encontrarse mayor enjundia y coraje que en el artículo que comento.
Dice el texto de marras:
“Se me ocurrió una línea de pensamiento más o menos así: En nuestra sociedad hay una porción de la clase media con un buen pasar económico que si bien no le permite darse grandes lujos, al menos le alcanza para ir al cine, para comprarse algún que otro CD de, por ejemplo, Ismael Serrano, adquirir libros, ir a La Trastienda a ver un show de World music, en fin, los consumos de la clase media progre que todos conocemos. Si uno juzga a este sector por sus consumos culturales y artísticos puede formarse una idea somera de cuáles son sus gustos estéticos y del trazo grueso de sus postulados ideológicos, el problema aparece cuando nos adentramos en sus manifestaciones políticas.
En este párrafo podemos encontrar dos afirmaciones realmente geniales. En una se nos ilustra respecto de que observando qué música se escucha, a qué espectáculos se va, o qué libros se lee uno “…puede formarse una idea somera de cuáles son sus gustos estéticos…”. Esta es una observación maravillosa y de la cual puede concluirse, como corolario, que hay cierta coherencia entre lo que uno va a ver, oír o leer y lo que a uno le gusta ver, oír o leer. Menos mal que la cosa se aclaró, porque hasta hoy yo vivía en las tinieblas de la ignorancia pensando que la gente tenía consumos culturales contrarios a sus gustos estéticos. Gracias Gerardo por sacarme del error.
La segunda afirmación es algo más audaz. Según ella del consumo cultural de una persona puede advertirse el “… trazo grueso de sus postulados ideológicos, (y) el problema aparece cuando nos adentramos en sus manifestaciones políticas….”.
Esta afirmación no sólo expresa una Verdad sino que pone en evidencia el coraje del Gerardo. En ella aparece reflotada aquella idea marxista-stalinista (si es que esta síntesis es posible, pero esto habría que preguntárselo a Heller) según la cual el arte reflejaba mecánicamente la infraestructura, y la preferencia por determinado tipo de obras, ponía en evidencia esto de los “…postulados ideológicos…” del sujeto.
Así resultaba que si a un ruso le gustaba ir al Kirov a ver el Lago de los Cisnes, -obra generada durante el régimen zarista-, o leía Homero, -obra escrita en la sociedad esclavista-, entonces era un zarista redomado y un cerdo esclavista. La verdad hay que tener un coraje admirable para venir en estos días a decirnos que el consumo cultural pone en evidencia aquello que fueren “….los postulados ideológicos…”; siendo esto es así los que tenemos iguales o análogos gustos habremos de compartir, también, los postulados ideológicos!
Advertido de ello he de dejar de apreciar la pintura renacentista y barroca, y de ir a la Opera, porque Goering, con cuyos postulados ideológicos no quiero coincidir, era un amante cultor de ambas cosas en su residencia de Karinhall. (Gracias Gerardo por ayudarme a evitar parecerme ideológicamente a Goering, prometo que no miraré nunca más un Caravaggio ni volveré a oír a Wagner).
Es curioso, el consumo cultural parece que pone en evidencia o influye en los postulados ideológicos, pero el enganchar un carguito o un cargazo, el recibir subsidios o el sentar a Grobocopatel en la intimidad del avión presidencial no. Esos son actos neutros que no evidencian nada.
Pero no están en esas genialidades el duro carozo de los palos que recibimos, sólo son sus prolegómenos -o su marco teórico como decían los posmodernos de antaño-, después de esa introducción viene el garrotazo letal, con el cual claramente nos dejan fuera de concurso en las elecciones del 28. (¿Estaremos a tiempo de retirarnos?)
El golpe de gracia que recibimos por nuestras faltas, y del cual no nos recuperaremos nunca, está en la siguiente acusación:
“¿Esta gente quiere efectivamente que las cosas cambien? ¿Esta gente está dispuesta a soportar la zona de turbulencias que presupone el enfrentamiento con el poder real?" Creo que no. Creo que así como está se siente cómoda. Que tal como están las cosas, mal que mal llega a fin de mes, tiene alguna previsibilidad en su devenir, puede vacacionar, está inmersa en un espacio socioeconómico que le posibilita salir del paso si tiene algún sofocón porque la familia o los amigos le prestan el efectivo necesario para seguir tirando, entonces ¿Para qué arriesgar?
Claro está que el texto citado está lleno de palabras honorables que vienen a decirnos algo así como “Pino y los suyo sólo quieren vacacionar, pasarla bien y sentirse cómodos. Y si no tienen guita son mangueros y viven de los amigos o la familia. En cambio nosotros, tras NK primero y ahora tras CF. asumimos, junto a él, los riesgos y peligros de una lucha Histórica aunque -para ello- (agrego yo) en algunos casos debemos soportar el riesgo de nuestros silencios y el peso de algunos suelditos que reciben algunos referentes de Carta Abierta.
Es verdad. Pino es un cómodo, pruebas al canto: le enchufaron seis tiros, para que se dejara de ser cómodo y de decir que Menem era corrupto y de denunciar las privatizaciones. Mientras que Nestorcito las aplaudía con coraje y recibía a Carlitos Menem en El Calafate proclamando -urbi et orbi- que, después del General, era el mejor Presidente de la Historia. Mucho coraje había que tener entonces -y ahora- para chuparle las medias al presidente en ejercicio y mucha cobardía y comodismo para denunciar -entonces y ahora- las privatizaciones del petróleo.
Estuve al lado de Pino en aquella emergencia y tengo las cómodas declaraciones de solidaridad que le llegaron de todos los rincones del país repudiando el hecho. Claro está que frente a ellas se destaca el valiente y activo silencio de Nestorcito y de su Señora, quienes combatieron al atentado con la omisión o, quizá no se enteraron.
Pero Fernandez dicen que Pino es cómodo y no asume riesgos y Fernandez, es un varón honorable.
Todos pueden recordar -o informarse, si es que quieren hacerlo- que Nestorcito aplaudió y apoyó la privatización de YPF con una valiente actitud de defensa del Menem bueno, (el Menem que tenía poder y repartía prebendas), y con la misma valentía de ayer Nestorcito hoy critica al Menem malo (el Menem que, sin poder, está en el tacho de basura de la historia).
Todos pueden recordar -o informarse, si es que quieren hacerlo- que Estenssoro le enchufó dos querellas penales a Pino, Sofovich tres y Menem cuatro, por el persistente comodismo de Pino de defender el patrimonio público y denunciar públicamente el saqueo. ¡Cómo contrasta ese comodismo cobarde con el arriesgado y temerario silencio de Nestorcito, su señora, el Sr. Parrilli y muchos de los encumbrados y excelentísimos funcionarios que los rodean!
También podemos recordar -o informarnos- de que NK prorrogó en beneficio del grupo Bulgheroni por 40 años la concesión de Cerro Dragón, prorroga regalada (¿regalada?) diez años antes del vencimiento de la concesión que les había dado Menem. Pero no nos engañemos, esta prórroga en nada significa que en el tema petróleo la política de NK sea igual a la de Menem, La diferencia salta a la vista: la concesión que les dio Menem fue antipatriótica y antinacional, y en cambio la que le dio NK y los barones provinciales fue Patriótica y Nacional, y quién no vea esa diferencia es porque es un cómodo que va mucho a la Trastienda (de paso ¿alguien sabe dónde está la mosca de Santa Cruz?).
Los valientes enfrentaron a Bulgheroni tirándole la concesión por la cabeza (y parece que le gustó), y los cómodos sólo saben vociferar contra los negocios patrióticos diciendo: “muchachos, nos afanaron otra vez!”.
Fernandez no sólo señala nuestro perverso comodismo sino que, saca su bola de cristal y vaticina
“a) No van a ganar”
Y aquí vuelve a tener razón. El que va a ganar es Carlos Heller y por el 120 % de los votos.
Se trata de un hombre que -según él mismo dijo- nunca tuvo compromiso partidario hasta hace dos años. Viene limpio de las viejas prácticas y deformaciones que padecemos el resto de los mortales. Expresa lo mejor de las luchas nacionales y se ha sumado, con el mismo coraje al silencio de los muchachos “Menú Abierto a la Carta” respecto de los temas que el comodismo de Pino pone a discusión.
Heller -también con notable valentía- ha dicho que nunca fue banquero. Sólo presidió bancos y entidades bancarias nacionales e internacionales lo cual es una cosa muy diferente. Todos sabemos que a esos cargos puede accede cualquier militante bancario de base bastando para ello con que lo apoye la comisión interna de su sucursal.
Lo que lo va hacer ganar a Heller es que él, como pocos en el país, tuvo la clarividencia de apoyar el corralito y de propiciar con valentía que de una vez por todas le paguemos a los acreedores del Club de París, haciéndoles de esa forma el mismo mal que le hicimos al FMI, les garpamos todos y no caemos en la cómoda cobardía de Correa que, en Ecuador, examina qué es lo que hay de afano en la deuda y qué no. Nosotros, que no somos cómodos y somos valientes pagamos todo, qué joder, ¿o caso nuestra plata no vale?
Tienen razón Gerardo, tiene mucha razón, somos ideológicamente sospechosos, cómodos y acomodaticios. Nos acomodamos con Menem primero denunciándolo como corrupto, y ladrón, mientras Nestor -que no transigía- lo cuestionaba con sus declaraciones y sus abrazos.
Después nos acomodamos con el “Padrino” Duhalde, y por eso ese capo-mafia apoyó a Pino como candidato a Presidente, y si algún incomodo recuerda otra cosa, ¡a menos recordar y más leer los documentos de Carta Abierta!
Después nos acomodamos con Clarín-Canal 13, y Hadad (Canal 9) propiciando que tengan 10 años más de licencia, con la Barrik Gold defendiendo su derecho a hacer bosta los glaciares, etc. etc.
Esas son nuestras faltas, y las tenemos porque somos de clase media -y no proletarios tipo Carpani- nos gusta ir al teatro, al cine y según sea el programa, a la Trastienda, a Clásica y Moderna o Notorius. Perversamente pensamos -como el filósofo Joancinho Trinta- que a los trece millones de pobres que denodadamente sostiene el modelo K, también les gustaría vacacionar, tener una vida confortable e ir a los cafés, como nos gusta -por perversión- a nosotros.
Muchachos: ¡Perdónennos!
No voy a hacerme cargo de los calificativos de “vejete”, “mentiroso” y otras yerbas que en el artículo se desparraman sobre Pino porque, desde los tiempos de Cervantes, sabemos que con ellos se dice mucho de la personalidad y dimensión moral de los autores, y no se dice nada respecto del calificado. (También nos gusta Cervantes, en especial el Prólogo a la Segundo Parte del Quijote, creanme muchachos, a ese libro vale la pena incluirlo entre los consumos culturales)
Después de esta manifestación de arrepentimiento y pedido de perdón por nuestros miedos, comodidades y gustos, debo señalar una única discrepancia con el texto: A los barones del conurbano no les tenemos miedito, -y aquí reaparece la confusión señalada al principio: muchachos, ustedes creen que nos observan desde una ventana y no se han dado cuenta que están frente a un espejo.
El miedito se los tiene el que tiró al tacho de basura aquella bella idea del partido transversal, con los mejores hombres de todos los partidos, y terminó quedándose con los peores de uno sólo. El miedito se lo tiene el que les pidió que pongan sus nombres en sus listas, porque entendía que con la “K” sólo no alcanzaba. Había que hacer “K-Curto”, “K-Otaché” y no dio para hacer “K-Quindimil” porque el compañero se murió.
A esos barones que hoy son “la columna vertebral del movimiento K” y lo hegemonizan, los consideramos la basura supérstite de la historia. A los que les van a tocar el timbre y rogarle que les presten sus nombres para construir un país mejor los miramos entre asombrados e incrédulos pensando “¿De verdad creen en lo que nos dicen?
A los que piensan que nos vamos a enojar porque usan el agravio y la descalificación personal les digo que no se gasten: muchachos nosotros no nos encocoramos cuando nos dicen boludeces, lo único que logran es que los conozcamos mejor y divertirnos, como me divertí yo escribiendo esto.
Creo que lo mejor es que pensemos cómo hacemos para juntamos después del 28 con la idea de dar una pelea el 2011 sin tener que tragar los sapos que les hace tragar Nestorcito (pienso en Rico, Saadi, Gioja, y los barones mencionados) y sin el anclaje que Nestorcito tiene con las petroleras, las mineras, las multinacionales de la agroexportación, para un programa con medidas de emergencia que enfrenten el hambre, la indigencia y la mortalidad infantil SIN GRUPO.
Esperamos que el triunfo de Heller no los maree y no los haga perder generosidad.
Julio Raffo
Pdta: Gerardo, ¿no me podés tirar unos mangos que me quiero ir de vacaciones?
-----------------------------------------------------------------------
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Entrada destacada
A propósito de Mundstock y ciertas giladas
A propósito del fallecimiento de Marcos Mundstock volvió a aflorar esa actitud mediocre de refutar a un artista por sus posiciones políti...
-
Florencio Randazzo tensó tanto la cuerda y radicalizó tanto su verba que se fue encerrando en una posición tan intransigente de la que...
-
La gran pregunta es si el resultado de las PASO expresa un "hasta acá llegamos" de la sociedad o es un duro castigo a errores del...
-
Desde 1983 hasta nuestros días nunca se escuchó decir tanto como ahora “Estoy orgulloso de nuestra presidenta”. Seguramente tampoco se escuc...