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sábado, 6 de abril de 2013

La sorda batalla de lo "apartidario" contra la política


El complejo cívico-militar que hegemonizó la escena política argentina desde 1955 a 2003 se anotó varios triunfos. El primero – y por lejos el más significativo – fue invisibilizarse, camuflándose centralmente en el entramado de grandes medios hegemónicos desde donde fue modelando día a día y minuto a minuto, el sentido común de buena parte de los argentinos. Los resultados están a la vista y pudieron observarse en el entrelíneas que dejó la nota del periodista Juan Miceli al referente de La Cámpora Andrés "Cuervo"  Larroque. Cuando el periodista le plantea al diputado que la solidaridad con los inundados es una “causa nacional apartidaria” no hace otra cosa que exponer una de las principales victorias discursivas de ese complejo cívico-militar: la noción de que la solidaridad debe ser apartidaria, algo muy distante a pensarla como algo “multipartidario” y “multisecorial”, pero no es casual. Conceptualmente lo “multisectorial” refiere a las sumatoria de todas las organizaciones sociales y en ese colectivo están las fuerzas políticas. En cambio lo “apartidario” niega el sentido de sumatoria de las diversas fuerzas y organizaciones de la sociedad civil. Es que el plan fue convencernos de que la solidaridad debe ser gestionada por instituciones que, según esa lógica, “no persiguen fines políticos e ideológicos” como la iglesia y sus satélites. Esto se complementó con los golpes de estado y la gestión del gobierno nacional a cargo de las fuerzas armadas, que, como sabemos, tampoco hacían política...

El punto es que acá tenemos un hueso muy duro de roer ya que resulta muy costoso hacerle entender a mucha gente bien intencionada que la iglesia es la institución milenaria que más política ha hecho y hace. Tantas décadas de denostar a la política partidaria y de contraponer entonces lo “apartidario” como superador de “lo político” ha generado las condiciones propicias para que luego sectores importantes de la ciudadanía reproduzcan mecánicamente esa suerte de sentido común ante determinadas situaciones críticas.

Esto se complementa con el también muy extendido razonamiento de que si se colabora desde la militancia política no ocultando la identidad, en realidad se persiguen los más espurios y perversos fines electoralistas cuando en realidad lo que intenta expresar la militancia kirchnerista es una práctica de “democracia participativa”, la misma de la que tanto se hablaba durante la reapertura democrática, cuando hasta el mismísimo presidente Raúl Alfonsín repetía que la democracia no consistía solamente en votar cada dos años, que había que comprometerse con la modificación de la realidad en el barrio y en los distintos frentes de masas. Pero de poco sirvió. La identificación partidaria sigue generando rechazo, como también la política engendra rechazo en esa porción de la sociedad que por default abraza lo “apartidario”. Varias las décadas de martilleo han dado frutos.

Después irrumpe el acoplado de los prejuicios, donde el más repetido es “que lo hacen para ganar elecciones”. Claro, mucha de la gente que reproduce esa idea no sabe que La Cámpora o el Movimiento Evita realizan permanentemente el trabajo militante en los barrios, por eso se asombraron cuando apareció Emilio Pérsico manifestando su alegría por el nombramiento de Jorge Bergoglio como Papa pues le reconoce que siempre estuvo estrechamente vinculado a los curas villeros con los que el Evita trabaja codo a codo todos los días.

Se está librando una batalla sin cuartel en torno a la política o si quiere sobre qué tipo de política queremos para nuestro país. Por un lado está la política del complejo cívico-militar, que fue la que imperó durante décadas, por el otro la que desde el 2003 se está intentando modelar al calor de la experiencia kirchnerista. Esa es la gran batalla que tras bambalinas se viene dando en la Argentina del presente y de cuyo desenlace depende la orientación que tendrá nuestro país en las próximas décadas.

jueves, 14 de marzo de 2013

Bergoglio no podrá emprolijar desde Roma lo que no acomodó desde la Catedral



Como no podría ser de otra manera traté de ver, escuchar y leer todo lo posible en torno al papado de Bergoglio, buscando prioritariamente expresiones desde el archipiélago opositor, que incluye no sólo a los dirigentes políticos sino también a medios y comunicadores. Si algo se destaca es la instalación sumamente veloz de la noción de que este papado marca "el comienzo de una nueva etapa pletórica de reencuentro entre los argentinos, que sepultará el tiempo de las divisiones y discordias."

Va de suyo que flota la idea de que la división entre los argentinos es culpa, obvio, del kirchnerismo. Acá tenemos el primer dislate conceptual: los que abogan por la "unidad" y la confluencia, curiosamente han demostrado una gran incompetencia para ponerse de acuerdo entre ellos que no deja de asombrar. Imaginan que el pueblo les cree cuando responsabilizan al kircherismo de supuestas desuniones cuando ellos ni siquiera han logrado constituir al menos dos bloques de referenciación para el espectro opositor. Al día de hoy se pueden avisorar las mismas coaliciones opositoras del 2012, por eso los cacerolazos primaverales del año pasado no son más que una súplica de argentinos desrepresentados para que surja algo que los exprese, habida cuenta que de la oposición del cable no esperan nada.

¿Bergoglio logrará desde Roma emprolijar lo que no pudo ordenar desde la Catedral porteña?

Es curioso ver en el cable a los opositores. Corean en perfecta armonía las mismas estrofas cuando de culpar al gobierno se trata, pero ese coro se transforma en el free jazz más alocado de Ornette Colemam a la hora de planificar una construcción colectiva, que dé sentido y posibilidades de poder a una perspectiva de oposición. Ya dejaron en claro su impotencia manejando durante dos años la Cámara de de Diputados.

En estas horas abunda la eyaculación precoz de políticos y periodistas que fantasean con que nace un nuevo tiempo político. La realidad es que Bergoglio va a tener problemitas bastante más importantes que solucionar que la interna opositora y que su papado difícilmente logre que Eduardo Amadeo achique su dosis de miserabilidad en sangre, que Carrió y Solanas convenzan a los electores de que son "lo nuevo",  que Victoria Donda y Tumini le hagan creer al electorado que Prat Gay y Estenssoro son la nueva pata de la izquierda o que Francisco De Narváez deje de perder un  diputado por mes.

El problema opositor lejos está de ser solucionado por Bergoglio porque lo que le falta es sincerar un proyecto político y generar dirigentes que no sean tan lamentables como los que tiene. Indudablemente va a ser mucho más rica la discusión al interior del kirchnerismo donde se perfilan claramente dos posturas: la boba que se expresa en "Bergoglio vos sos la dictadura" y otra, más política y sabia que ya está viendo cómo posicionarse ante un dato de la realidad que ocurre por primera vez en nuestra historia.


miércoles, 13 de marzo de 2013

Es lógico que Bergoglio sea Papa

América latina es un continente con una proyección estratégica en los próximos años y sus procesos políticos están fuertemente hegemonizados por movimientos populistas. En ese contexto no es raro que la Iglesia haya elegido a un cuadro de las características de Jorge Bergoglio, oriundo de un país importante, que sin llegar a tener el poderío de Brasil, ocupa un rol central en el tablero político continental.

Si Juan Pablo II vino a operar el derrumbe del bloque socialista del este europeo, no es desatinado pensar que ahora la Iglesia necesita jugar fuerte en un continente llamado a jugar un rol destacado en los próximos años y para ello empodera a un un tipo sumamente hábil como el arzobispo de la ciudad d Buenos Aires.

La elección del nuevo Papa es la ratificación de la importancia que la Iglesia le asigna a América latina y al proceso político argentino y el nivel de complicaciones que esto acarreará en nuestra política interna es indescifrable en estas horas.

La Iglesia ha decidido jugar en el territorio del futuro y ha nominado para ello al que sin dudas es uno de sus mejores cuadros políticos.

domingo, 26 de agosto de 2012

El Vermucito | Mayra Mendoza, Fortunato Mallimaci, Arnaldo Bocco, Julio Baldomar

Conversamos con Mayra Mendoza, diputada nacional de La Cámpora, sobre el proyecto de ley para la creación del Instituto Nacional de la Música y aprovechamos la oportunidad para hablar de la militancia juvenil, el Nestonauta y las reacciones de Macri.


Con Fortunato Mallimaci conversamos sobre la oportunidad de separar a la Iglesia Católica del Estado en la reforma del Código Civil.



También hablamos con Julio Baldomar, vicepresidente del club Vélez Sarfield, sobre los negocios en la compra-venta de jugadores en el fútbol.



La columna de Arnaldo Bocco, una explicación precisa sobre las causas del problema del sistema previsional de la provincia de Córdoba.



Audio completo del programa


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jueves, 11 de noviembre de 2010

viernes, 16 de julio de 2010

Puede un juez no cumplir con la ley?


La jueza de Paz de General Pico, Marta Covella declaró que no va a casar a homosexuales. Con un graznido gutural expresó:

"Yo no los voy a casar. La Biblia me enseña que primero tengo que obedecer la ley de Dios, y después la ley de los hombres"

La pregunta es si un juez puede no cumplir con alguna ley porque pareciera que lo que debe hacer es cumplirla y nadie le confiere el poder de dictaminar si la comparte o no. Que se sepa, en todo caso es la Corte Suprema la entidad que puede finalmente tratar la constitucionalidad y viabilidad de una ley ¿no?

jueves, 15 de julio de 2010

El país mejoró

Es indudable que el país mejora con leyes como la que se acaba de sancionar, y entre las razones de esa mejoría no se puede dejar de reconocer que pese a todas las diferencias que sigan existiendo, hay un sector de la política que ha demostrado estar del lado del sentido común, el progreso y la inteligencia. Y digo esto porque no puedo ocultar la satisfacción que me da ver a senadores como Luis Juez o Ernesto Sans, entre otros, votando favor del matrimonio igualitario.

En todas las sociedades y sanjas y sanjones, en todas las sociedades hay un espacio democrático para la discusión y la búsqueda del consenso como también varios mecanismos para dirimir las diferencias, pero también hay un sector de la sociedad que está por fuera de ese espacio, que objetivamente lo niega y que solamente lo respeta porque no tiene el suficiente poder para eliminarlo. Es el espacio cavernícola, profundamente reaccionario que anoche quedó al descubierto para que luego nadie se llame a engaño. Ahí están los discursos impresos y filmados para que quien quiera repasarlos lo haga con plena libertad, ahí quedó expuesta a la vista de todos el pensamiento que representan las senadoras Negre de Alonso, Escudero o González de Duhalde, ahí está lo que late por fuera del sistema democrático.

Y también estuvo la retirada de Carlos Reuteman, Juan Carlos Romero y Adolfo Rodríguez Saa un minuto antes de la votación, que se levantaron y no votaron... Perdón, votaron pero desde la ausencia. Esto también hay que recordarlo porque también expresa a una buena parte de los argentinos...

Y vuelvo sobre esta idea: Mañana volveremos a reputearnos con Sanz, Juez, Morandini, Estenssoro y Morales, pero sabiendo que en situaciones troncales estuvimos del mismo lado. Cuando hubo que plantarse nada menos que contra lo que significa la Iglesia estuvimos del mismo lado del mostrador y eso no puede pasar desapercibido, no debemos dejarlo pasar porque si lo hacemos estaremos debilitando un frente político, ideológico, cultural y social que debe seguir unido para sostener la sanción de la ley de matrimonio igualitario.

lunes, 12 de julio de 2010

El piso ideológico era más bajo de lo que imaginábamos.


Lo que el debate sobre el casamiento entre personas de un mismo sexo pone de manifiesto y de manera absolutamente explícita es lo bajo que está piso ideológico en la sociedad argentina. Es obvio que la Iglesia salga con los tapones de punta ¿Alguien podría esperar algo distinto de una institución ligada históricamente a los sectores más retrógrados de la especie humana?
En cierta medida era esperable todo eso. Lo que preocupa es cómo desde personas "de a pie" se han comenzado a oír esos típicos sonidos de ultratumba, algo que vendría a demostrarnos que no habíamos avanzado tanto como lo pensábamos.

No hay caso, parece que el matrimonio tiene que ser de "mamá y papá", aunque esté sobradamente demostrado, entre otras tantas evidencias, que lo más granado en el terreno de las depravaciones sociales y políticas ha salido de esos hogares ejemplares. Es como que todavía no ha madurado lo suficiente la fruta.

El piso era más bajo de lo pensado.

Hay algo que se llama hegemonía, y pareciera ser que aún está controlada por la cruz.


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