Mostrando las entradas con la etiqueta ibarra. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ibarra. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de enero de 2009

Actitudes

En relación a la muerte de seis jóvenes en un accidente ocasionado por exceso de velocidad, el intendente de General Lamadrid admitió “alguna responsabilidad” por falta de rigor en los controles policiales. Toda una bocanada de aire fresco respecto a hacerse cargo de muertes que de una u otra manera interpelan a los gobernantes.
Juan Carlos Pellita demuestra entereza ante el dolor y esta actitud refuta la cobardía de Aníbal Ibarra cuando ocurrió la tragedia de Cromañón, la no menos vomitiva borrada de Felipe Solá cuando murieron tres decenas de reclusos en el penal de Margdalena y el silencio atroz de Mauricio Macri ante la muerte de 6 chiquitos el sábado pasado en La Boca.

viernes, 2 de enero de 2009

Se viene el Frente Progre?


Viéndolos brindar uno no puede dejar de preguntarse qué pueden armar, qué pueden construir, qué pueden edificar.
Fuera de toda chicana ¿Es posible que de esta dirigencia progresista salga algo nuevo? ¿Es posible que luego de la experiencia frepasista pueda armarse algo mejor cuando todos los que están acá estuvieron ya en esa experiencia que avergonzó al campo popular?
Y además está lo de la credibilidad ¿no? Pero eso dejémoslo para otro momento.
Lo que me pasa al verlos es que no siento que por ahí pase la solución para el pueblo. Aclaremos desde ya que no creemos que el kirchnerismo lo sea tampoco. Siempre dijimos que ante las opciones existentes, el kirchnerismo era preferible.
Y lo seguimos sosteniendo.
Ratificamos la certeza de que, ante las expresiones políticas con posibilidades de tomar el poder, el kirchnerismo nos parece lo mejor.
Con esto pretendo desalentar la discusión sobre un eje falso como lo sería plantear la opción Kirchnerismo-progresismo de Solanas, Bonasso y cía. No se prendan en esa que apunto para otro lado.
La duda es si a esta altura del partido se puede esperar algo verdaderamente nuevo de estas figuras. Hace años que están en la arena política y ¿Qué han logrado? ¿Qué han construido? ¿Han armado alguna referencia sólida para el campo popular?
Y si no han sabido armar algo en más de veinte años ¿Lo podrán hacer ahora?
Supongamos por un momento que el kirchnerismo comenzara a desinflarse ¿Estos dirigentes están en condiciones de ofrecer una alternativa popular? ¿Qué han demostrado en sus experiencias? ¿Qué demostró Ibarra? ¿Qué demostró Mario Cafiero, que de tener un rol importantísimo durante la gobernación de su padre, llegó al MST de Vilma Ripol (¡Vilma Ripoll!!!) vía el ARI? ¿Qué demostró Bonasso durante su diputación, qué armó? ¿Qué demostró Solanas que se fue del FREPASO y luego de unos años de retiro vuelve a preocuparse por los destinos de la patria? ¿Qué armó? ¿Qué armaron los chicos del SI? ¿Qué armó Raimundi?
¿Porqué muchos de estos dirigentes se van generalmente cuando los mandatos de sus bancas culminan?
Y lo pregunto de buena leche. Lo pregunto para ver si aparece alguna respuesta que me convenza respecto a que la cosa pasa por ahí.
Porque siempre estamos de movimiento en movimiento. Recuerdo ahora las reuniones que se hicieron unos años atrás en Rosario y tantas más.
En la previa de todas las elecciones siempre se repite este minué. Lo único que cambia es el aspecto de los que salen en la foto, más avejentados, con más canas y menos pelo. Pero siempre es lo mismo. Igual que las izquierdas clásicas, siempre se da la danza de los acercamientos para la “Unidad de la izquierda y los trabajadores” y luego terminan armando 14 listas por separado.
Quiero ser claro: Se necesita una alternativa a la izquierda del kirchnerismo, pero no creo que estos dirigentes estén en condiciones de construirla. No estamos ante una fuerza que durante años tuvo una estrategia y una táctica, como pudo ser el Frente en Uruguay o el PT en Brasil. Estamos ante un rejuntado de egos que ha demostrado una incapacidad asombrosa para construir una herramienta popular, por eso descreo de que con esta gente se pueda armar algo distinto y duradero.
Me pongo el casco.

jueves, 15 de mayo de 2008

Obvio: Ibarra abomina la gobernabilidad

Era previsible que Aníbal Ibarra se despegara del gobierno iniciando así su marcha parsimoniosa al ostracismo del que sólo lo rescatarán aquellos periodistas y medios que buscan ahondar el clima destituyente. El acudirá gustoso pues nada le excita más que hacer política en los medios. Seguramente acompañado por algún que otro figurón al que han dejado a la intemperie, prestará su figura para que cierta prensa lo use como ejemplo del supuesto desgajamiento kirchnerista.
Por suerte, todo indica que su imagen se irá perdiendo imperceptiblemente, como el sonido de la trompeta de Miles Davis, y la política porteña se librará de uno de sus más grandes impostores.
No puede caberle otro destino a quien la ola frepasista encaramó en la cúspide y, sin reunir los atributos necesarios, consecuentemente no tuvo ni el tacto, ni el temple, ni la sagacidad, ni la astucia de edificar tan solo una fuerza política pequeña pero compacta que le bastara por lo menos para garantizarle el cumplimiento de su mandato.
Su paso por la gestión fue absolutamente transparente: No dejó ningún rastro, salvo el escarnio por las muertes de Cromañón y el recuerdo de su ausencia cobarde la noche del desastre.
Buenos Aires no cambió con sus largos años de gobierno. La burocracia quedó igual y Genta siguió manejando los hilos estratégicos mientras él y su entorno jugaban internitas pequeñas y miserables. Ni siquiera tuvo vuelo para mejorarle la antena a la radio pública de la ciudad...
Al fin y al cabo, la impericia política de Ibarra fue la coartada que necesitaba la derecha para apoderarse del gobierno porteño y acá estamos empezando a padecer las consecuencias.
En este contexto, llama la atención que este dirigente que ni siquiera pudo garantizar la recolección de firmas para convocar a un plebiscito sobre su permanencia en la Jefatura de Gobierno, ahora declare con una candidez asombrosa que:

“Kirchner se encerró en el partido para garantizar su gobernabilidad. Cambió gente por estructuras del poder”

Sólo desde una visión de la política tan miope como la suya se puede leer negativamente la pretensión de garantizar gobernabilidad. Porque si no te vuelan de un saque, como lo volaron a él del gobierno de la ciudad.
Pero no, no aprendió absolutamente nada...
Se imaginan si al ex presidente se le hubiera dado por garantizar gobernabilidad con el ibarrismo?
Podrá discutirse el tipo y la calidad de las garantías que recoge Kirchner, pero eso será tema de otro post.
Así las cosas sólo resta esperar que el progresismo porteño tenga capacidad para estructurar algo distinto y superador a lo hecho por estos personajes.Por lo menos hoy tenemos algo a favor: Estudiando el ibarrismo ya sabremos qué es lo que no se debe hacer.

Entrada destacada

A propósito de Mundstock y ciertas giladas

A propósito del fallecimiento de Marcos Mundstock volvió a aflorar esa actitud mediocre de refutar a un artista por sus posiciones políti...