Querían inversiones internacionales para dejar de estar "aislados del mundo". Se firma un convenio con Chevrón y hasta La Nacion gira al antiiperialismo más furioso. Sobrevendrá, además, la utopía pastoril de los sectores medios que viven rodeados de objetos contaminantes en las grandes urbes pero militan oralmente contra la contaminación.
Querían que se continúen las obras del soterramiento del Sarmiento hasta que el Bnde de Brasil nos presta 1500 millones para realizar la obra. Por ahora no dicen nada.
La cosecha gruesa será récord, pero se enojan porque eso significará más dinero para "la caja" de Cristina.
Plantearon que se debe tener una política hacia las fuerzas armadas y ahora, donde pareciera haber un sector cercano en algunas miradas sobre al gobierno, salen con los tapones de punta contra Milani.
Todo lo que hace el gobierno está pésimamente mal, como lo estuvo la recuperación de los fondos previsionales, la reestatización de YPF, de Aerolíneas, como la reforma política y las PASO, la ley del peón rural, el matrimonio igualitario, la ley de medios, etc. hasta que a los dos o tres años los mismos que se oponen con ferocidad aparecen reconociendo que fueron medidas positivas.
Como está sucediendo en esta campaña, donde todas las fuerza reconocen como buenas muchas de las medidas a las que se opusieron con fervor militante.
No ha habido medida gubernamental que no haya sido petardeada por los que dos años después y de manera apestosamente oportunista dicen que en realidad estaba bien. Hoy es uno de esos días que sirve para comprobar cómo el kirchnerismo tiene que enfrentar la férrea oposición de políticos y medios ante cada acto de gestión.
Querían que se continúen las obras del soterramiento del Sarmiento hasta que el Bnde de Brasil nos presta 1500 millones para realizar la obra. Por ahora no dicen nada.
La cosecha gruesa será récord, pero se enojan porque eso significará más dinero para "la caja" de Cristina.
Plantearon que se debe tener una política hacia las fuerzas armadas y ahora, donde pareciera haber un sector cercano en algunas miradas sobre al gobierno, salen con los tapones de punta contra Milani.
Todo lo que hace el gobierno está pésimamente mal, como lo estuvo la recuperación de los fondos previsionales, la reestatización de YPF, de Aerolíneas, como la reforma política y las PASO, la ley del peón rural, el matrimonio igualitario, la ley de medios, etc. hasta que a los dos o tres años los mismos que se oponen con ferocidad aparecen reconociendo que fueron medidas positivas.
Como está sucediendo en esta campaña, donde todas las fuerza reconocen como buenas muchas de las medidas a las que se opusieron con fervor militante.
No ha habido medida gubernamental que no haya sido petardeada por los que dos años después y de manera apestosamente oportunista dicen que en realidad estaba bien. Hoy es uno de esos días que sirve para comprobar cómo el kirchnerismo tiene que enfrentar la férrea oposición de políticos y medios ante cada acto de gestión.