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miércoles, 2 de junio de 2010

En el 2040 no quedará una sola escuela sin gas en la ciudad de Buenos Aires

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En La Nación del 30 de mayo de 2008, Mauricio Macri admitió que había 49 escuelas sin gas. Pero no desespere, señora, que la tendencia podríamos decir que es buena, a juzgar por esta nota de acá abajo del día de hoy donde el Ministro de Educación admite que ahora son 46 las escuelas



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Algo está clarísimo entonces para los vecinos de la ciudad y es que si el PRO sigue gobernando, en el año 2040 erradicamos los problemas de gas en las escuelas.

Después no vengan a decir que el PRO no gestiona, en todo caso critiquenle que se toma su tiempo para hacer las cosas.




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jueves, 6 de agosto de 2009

Aumentos del gas, mentiras y operaciones

Vengo sospechando hace rato que tras esta embestida por los aumentos del gas hay otra de las tantas operaciones contra el gobierno. Escuchando programas insospechados de oficialismo como por ejemplo el de Sietecase, donde habita una señora gorda de clase media muy legrandiana como Romina Manguel, se percibe en los llamados de los oyentes que el denominado tarifazo no es de la envergadura que se lo pretende vender.
Chequeando diarios como La Nación nos encontramos con la sorpresa de que hasta esta hora, por lo menos, no han colgado una encuesta preguntándole a sus lectores si recibieron fuertes aumentos en las facturas de gas. La verdad eso me hace pensar que no la cuelgan porque temen que el resultado no favorezca la operación que están llevando a cabo, operación que llega a su punto máximo en esta nota de Jorge Oviedo donde entre tantas barbaridades leemos:

"Luego apelaron a los subsidios. Le pagaron a Bolivia y a Trinidad y Tobago entre el triple y catorce veces lo que se pagaba a los productores locales. Es decir: los inventores del modelo productivo y supuestos adoradores de la producción nacional prefirieron que el gas fuera carísimo e importado antes que más barato y nacional."

Oviedo no puede desconocer que hubo que empezar a importar gas dado que la producción nacional está comprometida en exportaciones a Chile y que las mismas son llevadas adelante por empresas privadas. Tampoco puede desconocer que esos contratos fueron firmados antes de la actual gestión y que en haras de la famosa "seguridad jurídica" no pueden desconocerse.
Pero claro, en esta orgía de manipulación parece que todo vale.
No obstante, a medida que pasan los días comienza a quedar cada vez más claro que la gran mayoría de los usuarios no está padeciendo un tarifazo que solamente está vigente en el dispositivo mediático y en una oposición oportunista e irresponsable que en estos casos sigue manejándose con un nivel de liviandad que asusta. El paso de los días va ratificando aquello de que los medios sólo pueden amplificar síntomas que efectivamente están en la sociedad y que cuando se intenta trabajar sobre cuestiones que no atraviezan horizontalmente al conjunto de la población, el resultado siempre es el fracaso.
Todo esto no le quita responsabilidad al gobierno en lo referido al mal manejo que se hizo de este asunto y cómo eso le prepara la cancha para que los medios se hagan un festival. Mas, las pruebas no aparecen y más allá de casos puntuales lo que se vislumbra es que tal como pasó en enero estamos ante un nuevo lloriqueo de sectores acomodados que pretenden seguir pagando tarifas subsidiadas y ultrabaratas cuando por otro lado cacarean en contra de los subsidios.
Chicas y chicos que les encanta estar en casita en mangas cortas en pleno julio. El confort se paga, y de ahora en más va a ser muy caro.
Por último, vaya una crítica más para el gobierno: Debió hacer esto mucho, muchísimo antes. Desde este blog manifestamos nuestras ganas de ver garrafas baratísimas y gas carísimo para los que lo malgastan.
Para finalizar un dato menor sin relevancia estadística: Los lectores de este blog son gente común, de clase media. Es notable que en la encuestita que pusimos, la tendencia ya va marcando que de cada 10 personas sólo 3 recibieron fuertes aumentos en la tarifa de gas.
Una última cosita: Mucho agradeceríamos a los que seguramente van a escribir intentando refutar estas líneas que nos hicieran llegar a nuestro correo una escaneada de sus facturas, para ofrendar datos duros que limpien y clarifiquen definitivamente este debate.

lunes, 2 de junio de 2008

Las Escuelas sin gas, el Macrismo y cierta Clase Media

Leyendo en su momento un post de María Esperanza en La Barbarie sobre la falta de gas en las escuelas porteñas me hizo mucho ruido cierto de tipo de razonamiento de varios comentarios que recibió, según el cual, al lado de las inclemencias que se soportan en escuelas de frontera y en lugares marginados del interior, el reclamo porteño aparece como un llorisqueo de “gente bien” que no sabe lo que es verdaderamente el sufrimiento.
El viernes pasado en esta nota de La Nación online sobre el tema me encontré con una parva de comentarios de lectores que, pese a ser previsibles, tronaron en mi cabeza. Copié algunos en la misma sintonía y peor aún de lo leído en aquel post de MEC, con el objetivo de tratar de comprender cómo funciona la cabeza de mucha clase media que -todo lo hace suponer- apoya expresiones políticas como el PRO.
Entre tanto desatino, estos lectores de La Nación se equivocan en el enfoque puesto que el piberío que acude a la escuela pública en la ciudad no pertenece en su gran mayoría a sectores acomodados. Muchos, por ejemplo, vienen con sus padres desde el conurbano, saliendo de sus casas a las 6 de la mañana y cuando llega el desayuno se devoran hasta la servilleta.
Pero veamos algunas perlitas. Por ejemplo, alguien escribió:

“COMO ME GUSTARÌA VER QUE ASI COMO SE OCUPAN DEL "FRIO INTENSO DE ESTOS ESTUDIANTES PORTEÑOS Y POR LO CUAL NO PUEDEN ESTUDIAR" , SE OCUPARAN DE LAS MILES DE ESCUELAS DE FRONTERA , DE ISLAS , Y DEL INTERIOR EN DONDE AHI SI SE SIENTE FRIO Y CUENTAN CON CERO SERVICIOS”

Siguiendo este razonamiento, si el recrudecimiento por la lucha de liberación de “el kempo” generase un nuevo desabastecimiento de alimentos en los centros urbanos, deberíamos decir algo así como:

“Yo quisiera que muchos de estos que se quejan vivieran un par de meses Haití para que vieran lo que es realmente el hambre”

Cuando estos sectores que apoyan a Macri reclaman Seguridad, se les podría responder:

“Vayan a vivir a Teherán o al barrio latino de Nueva York para ver lo que es realmente la inseguridad”

¿Dónde arraiga tamaño retroceso intelectual?
¿Dónde se retroalimenta tanta necedad?
¿Dónde se venden las anteojeras que le impiden ver a esta gente que si el macrismo no logra con seis meses de co-gobierno y 6 de gestión solucionar problemas menores como lo es un problema de cañerías de gas, no podrá resolver cuestiones muchísimo mas complejas?
Antes de asumir, a Macri se le brindó una herramienta legal desde la legislatura para que pudiera accionar con premura en las contrataciones directas e incluso muchas de las obras pendientes ya contaban con los planos y recursos asignados por la gestión anterior, pero nada cambió. La Dirección de Infraestructura Escolar siguió con el mismo personal y a lo sumo se pintó un puñado de edificios. Lo único que se concretó fue la eliminación del Subsidio de Mantenimiento que se le entregaba a las Cooperadoras.
Hay ejemplos concretos que demuestran que los trabajos en el caso del gas no son complejos. En un edificio de dos plantas que va desde la calle Moldes hasta Amenábar como el de la Escuela Nº 5 (DE 10) Belgrano, la reinstalación de todas las cañerías tuvo un plazo de ejecución de 45 días. Si si, leyó bien ¡45 días!!!


¿Se puede argumentar que no hubo tiempo, cuando incluso se tuvo la ventaja de contar con tres meses sin clases, hecho que favorece la rapidez de las obras?
Lo que llama la atención es el escaso discernimiento entre el apoyo global a un proyecto y la crítica puntual vinculada a la gestión.
Ya lo dijo Panigazzi: “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”
Finalmente hay otra lectura, más ponzoñosa: Se podría interpretar esta actitud de los lectores de La Nación como el desdén con que reacciona cierto sector social ante una cuestión que no lo desvela: Podría ser que las escuelas sin gas para los niños pobres no esté en la agenda de esta gente.
Pero esto nos lleva a otro tema.

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