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domingo, 19 de octubre de 2008

La radio sabe esperar...

Los que hacemos radio en los suburbios del dial estamos acostumbrados a entrar y salir del aire.
He vuelto a salir.
En este caso fue una decisión personal costosa y dolorosa, pero correcta, creo. A la gente que está llevando adelante el proyecto de FM Mágica, La Voz Sudamericana sólo le debo agradecimiento: Creyeron en mi propuesta y me apoyaron en todo. Gracias Facu, Marcelo, Leonardo, Mariano, gracias a todos.
Pero resulta que cuando uno ya está cerca de los cincuenta (aunque falta, che....) y no sólo no tiene “la vaca atada” sino que además es inquilino y aún no tiene resueltas cuestiones como la Jubilación, que con el paso de los años comienza a ser una sombra que mete miedo. Cuando no hay resto, cuando hay tres pibes y una “diaria” que parar, uno siente que no puede perder cuatro horas por día pensando, produciendo, haciendo el programa, yendo y viniendo a la radio de lunes a viernes.
Lamentablemente hay urgencias y el tiempo para ciertas militancias inexorablemente va escurriéndose como el agua entre las manos.
Hay una condición definitoria en esta decisión: La 93.5 se escucha en muy pocos lugares de la ciudad de Buenos Aires y eso imposibilita hasta la venta de publicidad. Objetivamente, estuve yendo dos meses a grabar notas que luego colgaba acá, en el blog, pero el tiempo que me llevaba era demasiado.
Siento además que en la actualidad mis ganas de comunicar, de decir, de difundir tienen en este blog su vehículo más dinámico. Siento incluso que el placer que da la escritura es mayor de lo que alguna vez imaginé pues siempre me creí un bicho más oral que escrito, pero en este ejercicio de postear por lo menos una vez por día – que a veces lo vivimos los blogueros como una espada de Damocles- va generando una lubricación entre los dedos y el zapallo que te va atrapando poco a poco. Comprobar cómo cada vez las ideas desordenadas que pululan en la cabeza van “emprolijandose” en un párrafo, comprobar cómo un repaso al texto y un par de agregados enriquecen su lectura es maravilloso.
Escribir es uno de los ejercicios más desintoxicantes que existe y con la rutina de escribir y leer uno va encontrando incluso los temas en los que mejor se desenvuelve y va aprendiendo de otros colegas, incluso envidiándolos.
Por eso elijo el blog y sigo esperando que se den las condiciones para tener un programa diario por la red, sospecho que no falta mucho.
Por el momento me quedo acá.
La radio sabe esperar...

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