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sábado, 20 de diciembre de 2014

El tema es el levantamiento del embargo


De poco servirá el restablecimiento de relaciones diplomáticas mientras el bloqueo comercial no sea revisado (y los Republicanos no parecen dispuestos a hacerlo). Hoy lo dice con todas letras Raúl Castro. Veamos cómo sigue el trámite...

viernes, 28 de septiembre de 2012

Niños ricos que dan pena


Las clases altas argentinas supieron parir en tiempos idos a intelectuales de fuste, generalmente identificados con una visión del mundo ligada a su abolengo, pero lúcidos y en algunos casos, brillantes. Viendo el espectáculo pobrísimo que brindaron en Boston estudiantes argentinos cuyas familias gastan un piso de 50 mil dólares anuales para que estudien en la famosísima universidad de Harvard, debemos coincidir en que a nuestras clases altas sólo les ha quedado el dinero...


La presidenta de la Nación brindó una exposición soberbia sobre la crisis política y económica que padece el mundo, centralmente la eurozona, pero cuando se fue a las preguntas irrumpió con todo su esplendor ese patético discurso de cabotaje que padecemos a diario los argentinos que vivimos acá. Los jóvenes adinerados se mostraron soberbios y por sobre todo dispuestos a editorializar en lugar de preguntar, repitiendo de manera mecánica el modus operandi de las grandes figuras del periodismo vernáculo que demuestran mañana a mañana que no está en su agenda el interés por preguntar sino que les interesa bajar línea, usar la pregunta como coartada, desnaturalizarla, travestirla para poner en aprietos al reporteado. Es que no les interesa reportear, extraer información del ministro o el funcionario para que el oyente reciba un producto informativo, les preocupa imponer su línea editorial a cualquier costo. De ahí que Cristina siempre nos recuerda que para determinado ambiente mediático las únicas respuestas válidas son las que coinciden con el pensamiento de los medios y entonces, todo planteo discordante será impugnado de plano.

Este accionar deviene del atropello que la información viene padeciendo por parte de la opinión. En la Argentina de nuestros días lo que importa a los grandes medios es imponer SU línea político- ideológica. Recién luego se ve cómo se engarza la noticia y se la hace funcional a esa preeminencia de los contenidos editoriales.

La noticia como complemento del show editorial.

Bien, esto es lo que se vio en Harvad. Los estudiantes argentinos que a un costo soberbio en dólares están en esa universidad no fueron a interiorizarse por el análisis de una de las personalidades políticas más importantes del continente que, además, preside su país. Fueron a bajar su línea, a montar el show para que en horas la prensa opositora se solace con un espectáculo que, la verdad, dio vergüenza ajena. Porque, además, dejaron traslucir que cualquiera de los adolescentes que por estas horas están protagonizando las tomas de colegios y discuten con Feimann, los demuelen en cualquier debate.

Publicado originalmente en Diario Registrado
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martes, 27 de marzo de 2012

Arnaldo Bocco explica la medida de Obama


Mientras La Nacion tergiversa con mala fe, Analdo Bocco, con la claridad que lo caracteriza nos explicó hoy en la radio en qué consiste la medida adoptada por Estados Unidos contra nuestro país, sus implicancias y las consecuencias que todavía seguimos afrontando por las determinaciones tomada por Cavallo en los noventa contra nuestra soberanía (el audio dura 12 minutos)

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martes, 27 de septiembre de 2011

Estados Unidos vota en contra de Argentina ¡Por suerte!

La Nación no puede contenerse, su razón de ser la puede, se le escapa, le chorrea, se le cae...

La dependencia requiere una mentalidad predispuesta a concebir que los de afuera siempre tienen razón. En la formación de nuestro país eso es Alberdi, eso es Sarmiento y eso es Mitre, verdaderos intelectuales orgánicos del bloque político-ideológico que modeló buena parte del sentido común político que todavía hoy sigue dando batalla. 

Mientras ese mundo que ha alumbrado por más de un siglo los pasos de La Nación se cae a pedazos y cuando nuestro país aparece junto a la región y a otras naciones con posibilidades de señalar que hay otras miradas a la crisis. Cuando el denominado "primer mundo" viene demostrado una asombrosa incapacidad para resolver las causas estructurales del estallido de un modelo que luego de causar destrozos en la periferia ahora avanza cual monstruo descontrolado contra los países centrales, una parte de esa intelectualidad cipaya, de la que La Nación es fuente de doctrina, insiste en el dogma y lo hace ciegamente, con la torpeza de los fanáticos, titulando con que Estados Unidos vota en contra de nuestro país en los organismos internacionales, olvidando que somos muchos los que recordamos que, precisamente, fue cuando EEUU votaba a favor que peor nos fue. Las medidas que más daño nos hicieron y nos arrastraron a la peor crisis de nuestra historia fueron avaladas una a una por la gran potencia del norte, por eso, que ahora nos vote en contra no deja de ser tranquilizador. 

Al fin y al cabo sería una señal de que vamos por el buen camino.
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domingo, 11 de septiembre de 2011

Hay horrores que no se muestran


Ahora que los medios en cadena nos muestran el horror vivido hace 10 años en Nueva York, ahora mismo pienso en ese horror que los yanquis sembraron y siembran por doquier. Pienso en el horror del pueblo iraquí, del pueblo afgano, del pueblo libio...

Pero de eso no habla

a eso no se lo muestra
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viernes, 1 de julio de 2011

Cómo se construye un zócalo



Finalmente todo termina en un zocalo televisivo, una frase, una oración, un twitteo. Un renglón con un poder de síntesis verdaderamente fabuloso en los tiempos que corren y que ha desplazado a lo que otrora significaban las tapas de los matutinos. Pero no se construye así nomás este estilete comunicacional continuo. El zocalo es la apretada síntesis de una compleja trama, el zocalo es un un mp3 mental, una compresión de razonamientos, una simplificación extremista del sentido común dominante. Veamos.

En casa compraban La Nación, por eso lo conozco, por eso muchas veces adivino cómo se va a posicionar ante determinados acontecimientos y por eso tampoco me sorprende el titulo de tapa de sobre la “Advertencia de EEUU sobre presiones a los medios”. Es que La Nación fundamenta una gran parte de su razón de ser en cómo nos ven los países líderes, básicamente Estados Unidos y Europa. Para La Nación siempre será menester hacer lo que a Estados Unidos le parece correcto y todo lo que confronte o simplemente ignore las directivas del gran rector del norte será combatido sin piedad. Así se fundamenta el ADN cipayo, la razón de ser vendepatria que tanto y tanto ha penetrado en la conciencia de una buena parte de los argentinos.

La Nación toma como norma Iram de estándar democrático al país que más viola derechos humanos, que invade naciones, que fomenta golpes de estado, que mantiene viva la llama del racismo, que arroja bombas atómicas y que está sospechado de las peores tropelías. Todo lo que haga Estados Unidos estará bien, hegemonía al palo, sujeción absoluta al mandato. Argentina deberá integrarse al mundo como un país occidental liderado ora por Gran Bretaña, ora por Estados Unidos y chito la boca, eso no está ni siquiera en discusión. Pero para que el combo funcione y la línea del diario penetre se requiere una condición básica y es que el lector no piense y no razone tan sólo por un instante, porque ¿Se puede sostener sin sonrojarse que en Argentina hay un “deterioro de la libertad de expresión” y que por ello hay un “deterioro de la calidad democrática” La verdad es que no se sostiene pero ojo que así funciona el mecanismo. No se sostiene pero rinde y de qué manera como zócalo para que en miles de dependencias mientras la gente espera su turno sea perforada por la patria zocalera. No se sostiene pero se instala....

Otro elemento para que funcione el intrincado mecanismo entre minorías poderosas de países dependientes + medios de prensa afines + funcionarios de Estados Unidos que recepten sus mensajes para luego devolverlos como declaraciones formales de la potencia hegemónica sobre los distintos grados de “calidad institucional” de la periferia lo constituye, sin duda alguna, el hecho de que las embajadas en cada país se conectan y miran la realidad interna de un país dado en base a los vínculos que sus diplomáticos establecen con determinados sectores políticos y determinada prensa. Sólo así se explica que la señora Hillary Clinton haya tenido que aclararle a nuestra presidenta que en realidad esos cables enviados desde la embajada de su país en Buenos Aires revelados por Wikileaks que hablaban de su bipolaridad, en realidad no decían lo que se difundió y que en realidad todo fue un mal entendido ¿Te acordás? 


Como todo es política en estado crudo, es absolutamente lógico que el personal de la embajada yanqui en Argentina se vincule con políticos, intelectuales y periodistas que juegan para ellos, vamos, no hay mucho más que agregar. Por eso lo importante acá es ayudar a que la mayor cantidad de gente posible conozca cómo es la trama, cómo recaba información EEUU, cómo la procesa y cómo es luego trabajada en los países de origen. Los mismos sectores que aquí se oponen fervientemente al gobierno son los que le dan letra a los yanquis para que, luego esos informes sean tapa de los mismos medios que generaron la info.

De manual.

Por supuesto que a esta altura del post no faltará el típico lector que me pregunte porqué no EEUU no dice lo mismo de Brasil, Chile y Uruguay y la respuesta es muy simple: Porque esos países aún no han tomado la decisión de impulsar una legislación actualizada en materia de medios de comunicación audiovisual (y no estaría nada mal que revisen cómo han salidos los medios de prensa de esos países ante los amagues de impulsar una reforma en la legislación sobre medios). Estados Unidos abomina proceder por la fuerza y sólo usa ese recurso cuando se le agotan los mecanismos de influencia y control de la cabeza popular en los países bajo su órbita. Por eso privilegia la influencia de Hollywood, las series de TV, la CNN y su alianza con los medios hegemónicos de cada país. De ahí que Argentina, al haberse atrevido a sancionar una ley de medios democrática que apunta a eliminar el control monopólico del entramado audiovisual entra junto a Ecuador, Bolivia y Venezuela en el lote de los indeseables.

Todo esto es sabido por quienes andamos en el mundo de los medios, lo importante es que sea conocido por la mayor cantidad de gente posible, porque sólo así el pueblo tendrá acceso a elementos que le permitan entender cómo es la trama y cómo se construye un zócalo.
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martes, 3 de mayo de 2011

A lo Charles Bronson



Según algunos trascendidos, Osama Bin Laden estaba localizado hacía bastante tiempo, de modo que lo que debemos preguntarnos es porqué la operación se hizo antes de ayer y no el mes pasado o en diciembre. Pero hay algo que por lo menos debería discutirse y es esta dualidad que el cine norteamericano ha trabajado persistentemente: Por un lado la imagen del detective que se para frente al sospechoso y exhibe la orden de detención firmada por un juez y por otro la justicia por mano propia, el tipo que harto de los vericuetos leguleyos, anque alguna trapisonda en su contra, la emprende con su propias manos y armas contra el aborrecible villano.

Estados Unidos se autoerige como la cúpula de la civilización y vende la imagen (nunca probada) de que es un fiel representante de la ley y el respeto por las libertades, etc, etc. Pero a la hora de los bifes se pasa las consignas por el forro y termina rompiendo todo a lo Charles Bronson. Aunque a primera vista parezca una zoncera exigir que el grupo de tareas hubiese apresado a Bin Laden, es una parte del discurso yanqui la que, a la postre, termina condenando el accionar del premio nobel de la paz. Se dice desde cierto pragmatismo de mirada corta, que si Bin Laden era llevado a juicio y se ponía a hablar, iban todos presos (como decimos en el barrio) pero bueno, de eso se trata según el discurso de las buenas costumbres de la Casa Blanca ¿No? De haber extremado los cuidados para mostrarle al mundo cómo se actúa en estos casos, dejando claramente expuestas las diferencias de procedimiento entre las bandas terroristas y las democracias humanistas.

Claro, dado que el tipo va  a hablar y dejar mal parados a más de un conspicuo miembro del complejo militar-propagandístico de Estados Unidos, pues hay que hacerlo añicos. Ahí se cae con todo su peso el discurso yanqui, ahí queda expuesto el maridaje más obsceno entre "el bien y el mal" ahí queda al descubierto la razón imperialista de su política exterior. La realidad es así, el resto es cine...

El proceder de Estados Unidos ayuda como pocas veces a poner blanco sobre negro algunas cuestiones. Si es cierto que lo tenían ubicado hacía tiempo y por ende montaron un operativo de estas características, nadie se cree que no podrían haber procedido con el bisturí en lugar de usar la motosierra. Con la tecnología con que cuentan los norteamericanos para estos asuntos es dable suponer que podrían tranquilamente haber intentado proceder tratando de preservar la vida de Bin Laden para llevarlo ante la justicia, como en las películas. Pero no, se impuso la naturaleza sangrienta del gendarme y los medios del mundo celebran con los habitantes de New York la muerte del maldito, como si fuera él la causa y no la consecuencia de todos los males del mundo.

Bin Laden no contaba con mi simpatía, pero la verdad la verdad, con los yanquis me pasa como con la policía:

Le temo más que a los chorros.
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Lameculos


Los lectores terminan siendo más razonables que el diario.
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sábado, 26 de marzo de 2011

Cómo andan las cosas por Estados Unidos



El periodista Bob Herbert se despide del New York Times con esta descripción descarnada del estado de cosas en Estados Unidos.
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Así que aquí nos están llegando barcos cargados de dinero en otra guerra, esta vez en Libia, al mismo tiempo que la demolición de los presupuestos escolares, el cierre de bibliotecas, despedir a maestros y policías, y en general, dejando caer la parte inferior de la calidad de vida aquí en el país.
Bienvenido a los Estados Unidos en la segunda década del siglo 21. Un ejército de trabajadores desempleados de larga duración se extiende por todo el país, las consecuencias humanas de la Gran Recesión y largos años de políticas económicas equivocadas. El optimismo es escaso. Los pocos puestos de trabajo ahora se está creando demasiada frecuencia pagan una miseria, no lo suficiente para abrir la puertas a un nivel de clase media de la vida.
Arthur Miller, haciendo eco del poeta Archibald MacLeish, le gustaba decir que la esencia de América con sus promesas. Eso fue hace mucho tiempo. la codicia sin límites, el poder corporativo sin límites y una adicción al petróleo extranjero feroz nos han llevado a una era de guerra perpetua y el declive económico. Los jóvenes de hoy están mirando a un futuro en el que van a estar peor que la de sus ancianos, un cambio de fortuna que debe enviar un escalofrío por todo el mundo.

Los EE.UU. no sólo ha equivocado sus prioridades. Cuando el país más poderoso jamás a habitar la tierra le resulta tan fácil para sumergirse en el horror de la guerra, pero casi imposible de encontrar un trabajo adecuado para su pueblo o para educar adecuadamente a sus crías, se ha perdido el rumbo por completo.

Casi 14 millones de estadounidenses carecen de empleo y las perspectivas para muchas de ellas son desalentadoras. Dado que sólo hay un puesto de trabajo disponible para cada cinco personas en busca de trabajo, cuatro de los cinco están de suerte. En lugar de una tierra de oportunidades, los EE.UU. se está convirtiendo en un lugar de expectativas limitadas. Un profesor de la universidad de Washington me dijo esta semana que los graduados de su programa eran encontrar trabajo, pero no estaban haciendo mucho dinero, ciertamente no lo suficiente como para pensar en formar una familia.

Hay un montón de actividad económica en los EE.UU., y un montón de riqueza. Pero al igual que los niños codiciosos, la gente en la parte superior están aprovechando prácticamente todas las canicas. La desigualdad de ingresos y la riqueza en los EE.UU. están en una fase que haría que el rubor del tercer mundo. A medida que el Instituto de Política Económica ha informado, el más rico del 10 por ciento de los estadounidenses recibieron un inconcebible 100 por ciento del crecimiento del ingreso promedio en los años 2000 a 2007, el período más reciente de la expansión económica.

Los estadounidenses se comportan como si es de algún modo normal o aceptable. No debe ser, y no antes. Durante gran parte de la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, la distribución del ingreso era mucho más equitativa, con el 10 por ciento de las familias que representa sólo un tercio del crecimiento del ingreso promedio, y la parte inferior del 90 por ciento de recibir dos tercios. Esto parece la historia antigua ya.

La mala distribución actual de la riqueza también es escandalosa. En 2009, el más rico del 5 por ciento afirmó 63,5 por ciento de la riqueza de la nación. La inmensa mayoría, la parte inferior del 80 por ciento, propiedad colectiva sólo 12,8 por ciento.

Esta desigualdad, en la que un segmento enorme de la población lucha, mientras que el paseo pocos afortunados, el tren de la salsa, es una receta de clase mundial para el malestar social. La movilidad descendente es un fusible cada vez acortando con consecuencias profundas.

Un claro ejemplo de la injusticia fundamental que es ahora tan extendida estaba en The New York Times el viernes bajo el título: "Estrategias de GE Let It Evitar Impuestos total." A pesar de las ganancias de $ 14.2 mil millones - $ 5,100,000,000 de sus operaciones en los Estados Unidos - General Electric no tiene que pagar los impuestos de EE.UU. el año pasado.


Como David de The Times Kocieniewski informó: "Su extraordinario éxito se basa en una estrategia agresiva que mezcla lobby feroz para exenciones de impuestos y contabilidad innovador que le permite concentrar sus beneficios en alta mar."

GE es la corporación más grande de la nación. Su director ejecutivo, Jeffrey Immelt, es el líder del Consejo del Presidente Obama sobre Empleo y Competitividad. Usted puede entender cómo los trabajadores ordinarios puede tener un aspecto acogedor a este acuerdo las empresas-gobierno y la conclusión de que no está plenamente comprometida con los mejores intereses de los trabajadores.

Abrumadora desequilibrios de la riqueza y los ingresos, inevitablemente, como resultado enormes desequilibrios de poder político. Así que las corporaciones y los muy ricos siguen haciendo bien. La crisis del empleo no se cuenta. Las guerras nunca terminan. Y construcción de la nación no recibe un punto de apoyo aquí en casa.

Las nuevas ideas y nuevo liderazgo rara vez han sido más urgente

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Esta es mi última columna para The New York Times después de un emocionante, casi 18 años de ejecución.Me voy a escribir un libro y ampliar mis esfuerzos en nombre de los trabajadores, los pobres y otros que están luchando en nuestra sociedad. Mi agradecimiento a todos los lectores que han sido tan amable conmigo durante estos años.Puedo ser alcanzado en el futuro en bobherbert88@gmail.com .
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miércoles, 16 de febrero de 2011

¿Cómo se atreven?



Hubo un tiempo en que sentíamos cierto orgullo por nuestra nacionalidad, por lo nuestro, pero fuimos derrotados en esa batalla ideológica y lo que quedó como "la visión" oficial del mundo fue la mirada del cipayismo. Décadas atrás daba vergüenza ser cipayo, vendepatria o entreguista, desde unos años a nuestros días eso ya no es así y no sólo no es así sino que entregarse y arrodillarse es visto como la norma Iram del argentino actual, civilizado e integrado al mundo.

Lo que estamos leyendo en estos días en torno al conflicto por el material no declarado que trajo el avión norteamericano es una prueba fabulosa de cuán hondo a penetrado el cipayismo en un sector de la sociedad argentina. Los medios de prensa hegemónicos vuelven a funcionar como dispositivo para instalar una serie de nociones que se entroncan con las concepciones más viscosas de la teoría de la dependencia. La idea es que siempre Estados Unidos o los grandes países europeos tienen razón. A partir de esta premisa se explica el mundo y las relaciones entre las naciones. Siempre que hay un conflicto, la culpa la tenemos nosotros, no hay alternativa. Si los acontecimientos hubieran sido al revés y fuera un avión nuestro el que hubiera ingresado con elementos no declarados a Estados Unidos, ni se imaginen las cosas que estarían diciendo los Longobardi y cía. Si los yanquis quieren meter cosas no declaradas a nuestro país, por algo será y no hay que impedirlo, si nosotros hiciéramos lo mismo allá seríamos unos irresponsables.

El problema es que si por ser tan cipayos nos hubiera ido mejor, bueno, vaya y pase, como se dice en el barrio. El problema es que habiéndonos puesto culo pa' arriba, habiendo suplicado para que nos empomen, en tiempos del fino canciller Di Tella donde hasta nos enorgullecíamos de tener "relaciones carnales", nos fue peor, muchísimo peor y el país terminó explotando en mil pedazos, con sangre derramada por las balas radicales cuando fenecía 2001.

Esto es lo que no entienden los "modernos", los "globalizados", los "pragmáticos". No entienden que bajándose los lienzos no se consigue nada, mucho menos dignidad y respeto. No entienden que hubo otros países, como si ir más lejos Brasil, que sin practicar políticas extremistas mantuvieron a lo largo de los años un piso de dignidad en sus relaciones internacionales y en lo referido a la defensa de sus intereses comerciales, que tarde o temprano le dio grandes dividendos. El problema con los cipayos es que nunca creyeron en nuestras propias posibilidades porque siempre vieron el negocio desde un interés pequeño de clase, desde la mirada del ganadero que vendía las vacas y se iba a tirar manteca al techo a París y le importaba un bledolo que pasaba en su tierra.

El problema es haber tenido un país hegemonizado en lo ideológico por concepciones según las cuales el dejarse toquetear por los yanquis era lo normal, porque esas eran las condiciones en las que debíamos vincularnos al mundo.

El conflicto por la piratería norteamericana en torno al cargamento de este avión seguramente no dará para mucho más pero lo que nos deja es muy valioso. Hay mucho para recortar y guardar porque estos pequeños incidentes siempre sirven para que la ideología dominante se despliegue en todo su esplendor. Esta ideología dominante jamás cuestiona que los yanquis se muevan como gendarmes del mundo, con la prepotencia del pesado. Para ellos esto es "lo normal". No está en sus cabezas pensar que los yanquis también se equivocan, que son torpes, brutos y arrebatados, porque al fin de cuentas, no estamos ante otra cosa que no sea un conflicto desatado por la torpeza de algunos funcionarios norteamericanos que no declararon todo lo que traerían o que luego de haber hecho la declaración agregaron unas cositas más por las dudas....El hecho en si mismo es menor, pero su sombra en nuestro debate político chorrea simbolismos.

En el fondo, lo que nos dicen desde el dispositivo mediático es ¿Cómo se atreven?
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